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Carlos Alberto Montaner: El poder y la muerte

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“Ocho presidentes norteamericanos murieron
mientras ocupaban la Casa Blanca..”

 

Cuatro fueron víctimas de enfermedades: William H. Harrison, Zachary Taylor, Warren Harding y Franklin D. Roosevelt. Cuatro fueron asesinados a tiros: Abraham Lincoln, James Garfield, William McKinley y John F. Kennedy. Otros seis estuvieron a punto de morir a manos de locos o criminales, pero se salvaron: Andrew Jackson, Teddy Roosevelt, Harry S. Truman, Richard Nixon, Gerald Ford y Ronald Reagan.

Estas enormes conmociones políticas no perturbaron la marcha de las instituciones. Los vicepresidentes ocuparon pacíficamente la casa de gobierno, los cadáveres fueron solemnemente enterrados, se erigieron unos cuantos monumentos, hubo una bonita edición de sellos de correo, acuñaron alguna calderilla, la sociedad se secó las lágrimas y continuó sus actividades. Aquí no ha pasado nada.

Ése es el extraordinario aporte de Estados Unidos a la historia contemporánea: un modelo de Estado basado en la ley y en el funcionamiento de las instituciones, legitimado por el consentimiento de los gobernados, en el que el peso de las personas seleccionadas para dirigirlo provisionalmente es poco significativo, aunque se trate de gigantes como Jefferson o Lincoln. Las sociedades que han seguido de cerca esa influencia norteamericana, sometiéndose realmente al imperio de la ley, han conquistado la estabilidad y el progreso continuado.

Pero existen otros modos de gobernar. Esto viene a cuento de la fragilidad de los sistemas caudillistas. En Venezuela, en las filas del chavismo, hay pánico ante la posibilidad muy real de que el cáncer acabe con la vida de Hugo Chávez y se desmorone un Estado que descansa en la excepcionalidad de un personaje singular que utiliza los recursos del país como se le antoja, y al que sus partidarios se le subordinan no por su inteligencia o por su calidad como gerente de la cosa pública, sino porque asigna privilegios y porque es el jefe de la manada, el mono Alfa que lidera al grupo a dentelladas y gruñidos.

Los venezolanos ya han pasado por eso. Entre 1908 y 1935 mandó en el país, a patadas, el general Juan Vicente Gómez, un caudillo rural feroz y taimado, sin ningún escrúpulo, que de alguna manera echó las bases de la Venezuela moderna gracias a la explotación del petróleo y, de paso, acumuló un inmenso capital producto de la corrupción. Pero un día, a sus 78 años, le fallaron los riñones y murió. ¿Qué ocurrió? Casi inmediatamente sus sucesores, que eran sus subalternos, comenzaron a desmontar la dictadura. Antes de seis meses, la enorme fortuna acumulada durante 27 años de tiranía fue confiscada por el Estado y Venezuela, poco a poco, fue abandonando aquella primitiva organización basada en la autoridad personal de un jefe intimidador para tratar de construir un Estado estructurado en torno a leyes e instituciones. En realidad, los venezolanos no lo lograron del todo hasta 1959, cuando Rómulo Betancourt inició un periodo democrático que duró cuarenta años, pero esa experiencia naufragó en 1999 al ganar las elecciones Hugo Chávez y retornar al país el nefasto sistema caudillista.

Lo que suele ocurrir es que los caudillos se llevan a la tumba los regímenes que crearon. El poder y la fuerza que acumulan en vida los logran a costa del debilitamiento del Estado. Por sólo poner tres prolongados ejemplos, esto sucedió con la dictadura dominicana de Rafael Leónidas Trujillo a partir de su ejecución en 1961, con la del portugués Oliveira Salazar tras su muerte en 1970 (era tal el miedo que inspiraba que gobernó descerebrado durante dos años tras caerse de una silla), y con la del general Francisco Franco en 1975. En los tres casos, la descomposición de los regímenes que crearon y gobernaron con mano de hierro comenzó con la descomposición de los egregios cadáveres de los fundadores.

En 1776, cuando los norteamericanos se lanzaron a la lucha contra Inglaterra, y en 1787, cuando redactaron la Constitución, tenían dos escollos tremendos: la recelosa convivencia entre trece excolonias soberanas en una nación común, y la transmisión organizada de la autoridad en un Estado que carecía de la indiscutible fuerza estructural que emana de la monarquía.

Nadie en Europa apostaba un dólar por la supervivencia de aquel audaz experimento. Basta leer los papeles de las cancillerías del Viejo Mundo de aquella época. Pero lo cierto es que, contra todo pronóstico, funcionó. Por eso los presidentes norteamericanos pueden morirse tranquilamente en la Casa Blanca. Los caudillos, en cambio, son muertos que generan el caos. Tras ellos suele venir el diluvio.


Por: Carlos Alberto Montaner*
www.firmaspress.com
© Firmas Press


Gabriela Montero: “Venezuela nunca ha dejado de ser mi patria”

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"Estoy haciendo un llamado a la restitución de un país en bancarrota económica, moral, emocional y social ... Espero en el futuro poder escribir una obra que pinte una realidad muy distinta".



"Estoy haciendo un llamado a la restitución de un país en bancarrota económica, moral, emocional y social ... Espero en el futuro poder escribir una obra que pinte una realidad muy distinta".

Gabriela Montero:  “Nacida para el piano…”

 

■ Gabriela Montero presenta en Europa manifiesto anti-Chávez.

■ La pianista Gabriela Montero estrenó en Europa su primera obra para piano y orquesta, titulada ExPatria: un reflejo de los sentimientos que le despierta la realidad del país.

Para muchos, Gabriela Montero es la mejor pianista que ha dado Venezuela desde Teresa Carreño. Pero, sin querer, la fuerza de sus dedos, su expresividad y su asombrosa capacidad para improvisar han quedado de lado por un momento. Su primera composición para piano y orquesta, ExPatria, surgió acompañada de un texto explicativo que fue más allá de las metáforas sonoras y dejó claro lo que siente con respecto al proceso político-social que ha experimentado el país en los últimos tiempos.

“Al aterrizar el avión, siento la felicidad de estar en mi país. Después veo las palabras ‘patria , socialismo o muerte’ y me embarga una profunda tristeza”

Envía sus respuestas vía electrónica desde Boston, donde una nevada la dejó sin electricidad durante tres días y la obligó a reducir su tiempo de práctica. Vestida como una esquimal ­dice­ preparó los recitales que ofrecerá hoy en Río de Janeiro y mañana en Sao Paulo con la Orquesta Sinfónica Brasileña.

–¿Qué motivos la llevaron a mudarse de Venezuela?

– Mi primera profesora de piano fue Lyl Tiempo, pero ella en 1978 se mudó a Europa y yo me quedé sin una guía musical.

Mis padres fueron en búsqueda de alguien que pudiera tomar su lugar y concluyeron que la persona indicada enseñaba en Miami. Yo sufrí muchísimo al dejar Venezuela. El Gobierno venezolano me otorgó una beca de cinco años y al concluir ese lapso, en 1984, mi familia se vio obligada a regresar y yo permanecí con mi profesora de piano.

¡Fue tal la depresión que mi mamá se tuvo que regresar a Miami para acompañarme! No fueron años fáciles. Aunque no siempre he podido vivir en Venezuela, nunca ha dejado de ser mi patria.

–¿Y qué le impide ahora volver?

– La vida del artista requiere que, por la agenda de conciertos internacionales, uno viva en el exterior y tenga fácil acceso a las principales ciudades de Estados Unidos y Europa. Varias veces me he residenciado en Caracas.

La última vez fue de 2003 a 2006, época en la que se derrumbó el viaducto y me tocó hacer el viaje a Maiquetía ­por lo menos 50 veces­ por el Ávila en un vehículo todo terreno. Logísticamente, fue casi imposible atender mis compromisos profesionales.

Lo absurdo de esa situación fue una de las razones por las cuales decidí irme al extranjero. Aun así, mi más grande deseo es algún día regresar a mi país.

–¿Qué sensaciones la invaden cada vez que vuelve por unos días y realiza el recorrido del aeropuerto a Caracas?

– Al aterrizar el avión, siento felicidad de estar en mi país.

Después veo las palabras “patria, socialismo o muerte” y me embarga una profunda tristeza, porque ésa no es mi Venezuela. ¿Quién quiere ver la palabra “muerte” al regresar a su casa? En el trayecto, mi tristeza se convierte en miedo porque muchas personas han sido asesinadas o secuestradas camino a la ciudad.

–¿Qué intenta manifestar a través de ExPatria?

– ExPatria es, antes que nada, mi reacción personal y mi absoluta objeción a la violencia diaria y cívica, a la corrupción, expropiación, secuestros, robos y asesinatos, que han hecho de Venezuela uno de los países más peligrosos del mundo. No soy política, pero como artista he compuesto un retrato personal y emocional de una sociedad que ha sido obligada a soportar las consecuencias de la política actual. Cuando la libertad y la seguridad personal son reemplazadas por el miedo y la subyugación es hora de objetar.

— ¿Es la obra el reflejo de cómo siente a Venezuela? –

– ExPatria es una obra musical y la música es un idioma de metáforas. Al principio se escucha una melodía inocente y vulnerable. Rápidamente, el tema del piano es usurpado por las percutivas intervenciones militaristas, que lo corrompen hasta desatarse una cacofonía violenta. Se oye el descontento, el caos, la tristeza, la frustración, la avaricia caricaturizada por los instrumentos de viento, el sonido de los tiroteos que ya son parte de la vida cotidiana y la sensación de la perdida de un país por la violencia. En el último concierto de mi gira, en Londres el 26 de octubre, me visitaron en el camerino dos grandes amigos míos. Uno de ellos es un célebre músico. Estaban muy conmovidos y, mientras me abrazaban, me comentaron que un viejo amigo de la familia, un científico afamado, había sido brutalmente asesinado. ¿Por qué? Para robarle el carro y un microondas. Lamentablemente, así es como siento a Venezuela hoy en día. Espero en el futuro poder escribir una obra que pinte una realidad muy distinta.

— ¿Le importa que el texto explicativo, que ha circulado por Internet, sea usado en Venezuela como un instrumento de los movimientos de oposición contra el Presidente?

– He visto que frases como “ExPatria es un manifiesto en contra de Chávez” han aparecido en los periódicos e Internet. Yo nunca pronuncié esas palabras. Yo no estoy declarándole la guerra a nadie. ExPatria no es un llamado al odio.

Es una súplica al amor. Como artista, siento la responsabilidad de hablar de la miseria de nuestra realidad en Venezuela, y con mi música, despertar y provocar ideas y emociones positivas e inteligentes. Estoy haciendo un llamado a la restitución de un país en bancarrota económica, moral, emocional y social. Me opongo a la violencia, a la mentira y a la codicia de aquellos que sólo actúan de acuerdo con su conveniencia.

Yo creo en la justicia, la transparencia, la verdad. No pertenezco a ningún partido político y nunca he recibido dinero de ninguna entidad. Es una sincera frustración al ver que mi país se desmorona.

— ¿Cuánto le debe al sistema de orquestas del maestro Abreu?

– Aunque nunca formé parte del sistema, siempre disfruté enormemente de mis conciertos con las orquestas como solista. El genio de José Antonio Abreu ha sido reconocer la musicalidad innata de la juventud venezolana y darles una plataforma durante los últimos 36 años a través de la música clásica.

— ¿Presentará ExPatria en Venezuela?

– Espero que algún día sea posible. Desde el estreno de Solatino , mi más reciente disco, en el que también establezco mi posición en contra de la violencia e injusticia en Venezuela, no he sido invitada a tocar. Por eso, no he regresado a los escenarios de mi país.

Manifiesto anti-Chávez:

“Es el grito de una sociedad asfixiada y la denuncia de la complicidad e inconsecuencia del mundo ante la desventura de los venezolanos, encubierta en un tenue y engañoso velo de democracia”, explicó la pianista venezolana.

El éxito que la pianista venezolana ha obtenido fuera de las fronteras no es suficiente para desligarla de la realidad de su país. El pasado 20 de octubre, Gabriela Montero estrenó la pieza ExPatria en la ciudad de Núremberg, una obra que la misma músico ha catalogado como su segundo “tratado anti-Chávez”.

Con esta composisición, que ahora se presenta en varias ciudades de Europa, la talentosa pianista hace un llamado a romper el silencio y la apatía frente a la tragedia de su país por el abuso de poder, la corrupción, la anarquía y los homicidios cotidianos.

“Es el grito de una sociedad asfixiada y la denuncia de la complicidad e inconsecuencia del mundo ante la desventura de los venezolanos, encubierta en un tenue y engañoso velo de democracia”, explicó en el concierto que ofreció junto a la Academia de San Martín de los Campos, dirigido por Patrick Lange.

Como artista -aclaró durante el estreno de Ex Patria- el suyo es un discurso musical, no político; es sencillamente su lamento por el drama de su patria.

“Como una expatriada de Venezuela, puede sorprender que yo quiera expresar, en la música, un anhelo por el hermoso país donde nací”, dijo Montero en el estreno de la obra compuesta por ella.

ExPatria es para Gabriela Montero mucho más que su debut como compositora. Es, explicó la pianista ante los asistentes al recital, su manera de expresarse ante la situación actual de Venezuela.

“Va más allá de la nostalgia privada a un grito muy público. ExPatria es un retrato de un país apenas reconocible del que conocí en mi juventud. Es mi respuesta emocional a la pérdida de Venezuela a sí misma, a la ilegalidad, la corrupción, el caos y las tasas de homicidio entre las más altas del mundo”, lamentó la pianista en el espectáculo


Por: GERARDO GUARACHE OCQUE
gguarache@el-nacional.com
Educación | Sociedad
Farándula | Sucesos
Escenas | Arte
EL NACIONAL


Londres: La venezolana Ivian Sarcos se corona Miss Mundo 2011

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La joven de 22 años se convirtió en la sexta Miss Mundo venezolana, estudia Estudios Internacionales y fue criada en un convento de monjas.
La joven de 22 años se convirtió en la sexta Miss Mundo venezolana, estudia Estudios Internacionales y fue criada en un convento de monjas.

Ivian Sarcos se convierte en la
sexta Miss Mundo venezolana

 

■ La venezolana conquistó la sexta corona para Venezuela en el concurso Miss Mundo, que en esta oportunidad se celebró en Londres.

Caracas.- Lo hizo. Ivian Sarcos fue electa Miss Mundo 2011, convirtiéndose así en la sexta venezolana en alzarse con la corona.

Desde que llegó a Londres, ciudad en la que se realizó este año la sexagésima edición del evento, la representante de nuestro país fue considerada una de las grandes favoritas.

Desde el primer desfile, Sarcos, de 22 años, lideró los tres primeros lugares del ranking de puntuaciones. Los televidentes y seguidores del concurso de belleza podían votar a través de la página web: missworld.com.

La venezolana fue seleccionada entre las siete finalistas, grupo en el cual también figuraron Corea, Inglaterra, Filipinas, Puerto Rico, Suráfrica y Escocia.

Ivian tiene 12 hermanos, estudia Estudios Internacionales y fue criada en un convento de monjas. En una oportunidad consideró asumir la vida religiosa.

Antes de Sarcos, cinco venezolanas también fueron electas: Susana Dujim (1955), Pilín León (1981), Astrid Carolina Herrera (1984), Ninibeth Leal (1991) y Jacqueline Aguilera (1995).


Por: YOLIMER OBELMEJÍAS VALDEZ
Elecciones | Belleza
EL UNIVERSAL
domingo 6 de noviembre de 2011

Andrés Oppenheimer: Los campeones mundiales de la burocracia

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La enorme burocracia en Venezuela
sólo generan más corrupción

 

Tras el anuncio de que el presidente venezolano Hugo Chávez ha creado dos nuevos ministerios —el Ministerio de Transporte Terrestre y el Ministerio de Transporte Aéreo y Acuático— hay que preguntarse si no es hora de proponer una nueva teoría económica: que el desarrollo de los países es inversamente proporcional a su número de ministerios.

No estoy bromeando. La semana pasada, Chávez anunció que el anterior Ministerio de Transporte se dividirá en dos, creando los dos nuevos ministerios en su gabinete que -como muchos otros en Venezuela- estarán encabezados por militares. Con los dos nuevos ministerios, el gabinete venezolano tendrá ahora 31 ministros.

Muchos venezolanos se lo tomaron a risa. “Pronto veremos chocar barcos contra aviones”, bromeó uno de los lectores que comentaron sobre la noticia de la última adición al gabinete venezolano en el diario El Universal, de Caracas, aludiendo a los problemas que trae consigo la gigantesca burocracia del gobierno venezolano.

Desde que asumió la presidencia, Chávez ha creado docenas de nuevos ministerios, algunos de ellos con nombres tan largos que resulta difícil imaginar cómo entran en las tarjetas de presentación de los ministros, o en los membretes de sus cartas. Uno de los nuevos ministerios, creado a fines del año pasado, lleva el nombre de “Ministerio de Estado para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas de la Republica Bolivariana de Venezuela”.

Hay tantos ministerios, y Chávez los cambia tan a menudo, que en realidad nadie conoce su número exacto. En el momento en que escribo estas líneas, a principios de noviembre, el sitio web oficial del gobierno venezolano consigna 27 ministros, pero no ha sido actualizado para incluir otros cuatro anunciados por Chávez y publicados en la gaceta oficial, incluyendo los dos nuevos ministerios de Transporte.

Comparativamente, con algunas excepciones, la mayoría de los países con los estándares de vida más altos del mundo tienen menos de una docena de ministerios. Suiza tiene 7 ministros, Finlandia 12 y Estados Unidos 15, menos de la mitad que Venezuela.

Lo que es peor, Chávez ha cambiado a los ministros de su gabinete 176 veces desde que asumió su cargo en 1999, según informes de prensa venezolanos. En los últimos 11 años, Chávez hizo 12 designaciones de ministros de Producción y Comercio, un promedio de un ministro por año, y 9 designaciones de ministros de Economía.

Con tantos ministerios y sus respectivas burocracias, no es sorprendente que el informe “Haciendo Negocios 2012” publicado por el Banco Mundial la semana pasada situara a Venezuela entre los campeones mundiales de la burocracia.

Según el informe, para registrar una nueva empresa —ya sea una pequeña tienda de reparaciones o una gran corporación— hace falta 1 día de trámites en Nueva Zelanda, 2 días en Australia, 6 días en Estados Unidos, 9 días en México, 14 días en Colombia, 22 días en Chile, 26 días en Argentina, 27 días en Perú, 50 días en Bolivia, 120 días en Brasil y 141 días en Venezuela.

El motivo es que en Venezuela hacen falta 17 procedimientos legales para registrar una empresa, a diferencia de 1 procedimiento en Nueva Zelanda, 6 en México y Perú, y un promedio de 10 en casi todos los demás países latinoamericanos.

A nivel mundial, Venezuela sólo es superada por Congo, Guinea, Eritrea y un par de otros países africanos en cuanto a los obstáculos para hacer negocios, dice el estudio.

Los partidarios de Chávez y sus aliados de Bolivia y Ecuador califican estos estudios de triviales, y agregan que han reducido sus índices de pobreza. Los críticos replican que países bien administrados, como Chile o Perú, han logrado reducir la pobreza tanto o más, mientras que han sentado las bases para un crecimiento a largo plazo.

Mi opinión: Lo triste de Venezuela y otros gobiernos populistas es que han desaprovechado el boom económico más grande de la historia reciente de sus exportaciones de materias primas, malgastándolo en subsidios pasajeros que no crean bases para el crecimiento económico en el futuro. Producen pan para hoy, hambre para mañana.

Las enormes burocracias de estos países sólo generan más oportunidades de corrupción para los inspectores gubernamentales y sus supervisores, y más costos para el ciudadano medio.

En las democracias modernas, cuando los gobiernos tienen un problema, muchas veces crean una comisión para tratar de resolverlo. En los regímenes populistas, crean un nuevo ministerio.

Ambas soluciones por lo general no hacen mas que patear el problema para adelante. Pero la segunda -aumentar la burocracia- es mucho más costosa y conduce a mucho mayor corrupción.


Por: Andrés Oppenheimer
aoppenheimer@MiamiHerald.com
@oppenheimera

DUELO: Falleció el dramaturgo Isaac Chocrón

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Las letras venezolanas están de luto tras el lamentable fallecimiento de Isaac Chocrón Serfaty, uno de los más importantes dramaturgos venezolanos.
Las letras venezolanas están de luto tras el lamentable fallecimiento de Isaac Chocrón Serfaty, uno de los más importantes dramaturgos venezolanos.

Chocrón se destacó como
novelista y ensayista

 

■ El autor de piezas como “Tric Trac”, “O.K.”, “La Revolución” y “Los Navegaos”, tenía 81 años.

■ A la una de la madrugada de este domingo falleció, en Caracas, el dramaturgo, ensayista y novelista, Isaac Chocrón Serfaty.

Nacido en Maracay en 1933, Chocrón fue dramaturgo, ensayista y novelista tuvo una dilatada trayectoria como autor de obras de teatro. Su obra se inspiró en el teatro inglés contemporáneo y es considerado junto a José Ignacio Cabrujas y Román Chalbaud, como uno de los nombres fundamentales del teatro venezolano. Economista de profesión, dirigió El Nuevo Grupo, la Compañía Nacional de Teatro y el Teatro Teresa Carreño.

Se inició como novelista, con la obra “Pasaje” de 1956. Entre sus novelas más conocidas, que escribiría después, se encuentra “50 vacas gordas”, de 1980.

Chocrón también escribió los ensayos: “El nuevo teatro venezolano” (1966) y “Tendencias del teatro contemporáneo” (1968). Su última obra (Tap Dance) completa junto a Clipper y Animales Feroces una trilogía donde el tema central es la familia.

El dramaturgo venezolano Isaac Chocrón y escritor es autor de innumerables obras de teatro, novelas y artículos.

Su primera novela, “Pasaje”, la escribió en 1956. Luego vendrían obras de teatro vitales para la escena nacional como, “El quinto infierno” (1961), “Animales feroces” (1963), “Asia y el Lejano Oriente” (1966), “Tric Trac” (1967), “O.K.” (1969), “La revolución” (1971), “La máxima felicidad” (1975), “Mesopotamia” (1980), “Simón” (1983) y “Los navegaos” (2006), que recibió el Premio Municipal de Teatro.

Chocrón fue fundador de la Compañía Nacional de Teatro, director de la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, y junto a José Ignacio Cabrujas y Román Chalbaud conformó lo que se llamó la “Santísima Trinidad de las Artes Escénicas” en Venezuela.

Entre sus novelas más conocidas, se encuentra “50 vacas gordas” (1980) y “Pronombres personales”. Además escribió ensayos como: “El nuevo teatro venezolano” (1966) y “Tendencias del teatro contemporáneo” (1968).

MILAGROS SOCORRO: Una vida nueva
Isaac Chocrón cumplió 80 años el 25 de septiembre

Sucesos | Ciudad
EL UNIVERSAL


El Chacal: “Fidel Castro mató más gente que yo”

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Ilich Ramirez Sanchez aspira a volver
al país para hacer trabajo político

 

■ Carlos el Chacal regresa al banquillo .

■ Su defensa advierte que será la estocada final para impedir su extradición a Venezuela.

■ Mañana comenzará en Francia otro juicio contra el terrorista por atentados que causaron 13 muertes entre 1982 y 1983

■ Francis Szpiner, representante de los afectados, dijo que en las audiencias se verá si el acusado sigue siendo peligroso.

■ Carlos cumple condena a cadena perpetua, pero los abogados de las víctimas esperan que el proceso impida la posibilidad de que le concedan libertad condicional.

■ Isabelle Coutant-Peyre, esposa y defensora de Ramírez Sánchez, afirmó que las decisiones de la justicia francesa carecen de legitimidad porque su marido fue capturado en Sudán en 1994 sin una orden de aprehensión internacional. “Tiene el derecho de pedir su repatriación”.

■ Mañana comienza otro juicio contra Ilich Ramírez Sánchez por 4 atentados ejecutados en Francia en la década de los ochenta, que causaron 13 muertos y 161 heridos. Los abogados de las víctimas esperan que este proceso limite su posibilidad de lograr la libertad condicional en los próximos años.

Lunes 29 de marzo de 1982. El tren de alta velocidad Le Capitole, que cubre la ruta París-Toulouse, lleva 7 minutos de retraso. Ya son las 8:40 de la noche y los pasajeros que se dirigen a la ciudad de Limoges miran el reloj con impaciencia, mientras avistan la estación desde sus ventanas. Repentinamente, se escucha un estruendo sordo.

Nadie entiende lo que ocurre, pero todos parecen estar bien.

Todos menos los viajeros del vagón 18.

Aunque marchaban a 140 kilómetros por hora, el conductor logró frenar el tren sin salirse de los rieles. Al bajarse, los pasajeros descubrieron que una explosión había destruido la mitad del segundo vagón, el mismo que el entonces alcalde de París, Jacques Chirac, tomaba cada semana excepto aquella tarde, cuando un colaborador le ofreció trasladarlo en un avión privado.

Humo espeso, gritos desgarradores, personas ensangrentadas que caminaban como zombies. El coche 18 de Le Capitole expulsó de todo, incluso 2 cuerpos que quedaron atrapados en los cables de la línea eléctrica al lado de los rieles. Un par de días después, la edición de Le Monde detalló que una enfermera y un médico que viajaban a bordo no encontraron kits de primeros auxilios, así que limpiaron las primeras heridas con el whisky que servían en el vagónrestaurante. En este atentado murieron 5 personas: Jaques Combret (29 años de edad), Bernard Novelle (45 años), Louise Sainville-Hermine (72 años), Jean Pierre Calin (62 años) y Marie-Claire Bardon (47 años), hermana del ex ministro de Economía y Finanzas francés Jean Pierre Fourcade.

Otras 27 personas resultaron heridas. La explosión no provocó más víctimas porque los 7 minutos de retraso impidieron que la bomba colocada en el tren estallara en la estación de Limoges.

Al principio se barajaron tres hipótesis: el transporte clandestino de explosivos, un accidente en la maquinaria del tren o un ataque perpetrado por Carlos, un militante del Frente Popular para la Liberación de Palestina que días antes amenazó al Estado francés para exigir la liberación de Magdalena Kopp y Bruno Bréguet, compañeros de lucha.

Ambos fueron capturados el 16 de febrero de aquel año, mientras trasladaban cinco kilos de explosivos.

Ilich Ramírez Sánchez fue líder de las Juventudes Comunistas del Liceo Fermín Toro de Caracas en los años sesenta y pisó Venezuela por última vez en enero de 1970. Cinco años después se convirtió en emblema del terrorismo internacional, cuando comandó el secuestro de once ministros de Energía que se reunieron para la Cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo en Viena. Escogió “Carlos” como su nombre de lucha y un periodista del diario británico The Guardian lo bautizó como “el Chacal” porque en un apartamento que Ramírez habitó en Londres se encontró un ejemplar de la novela El día del Chacal del escritor Frederick Forsyth.

Además del atentado contra el tren Le Capitole, Ramírez será juzgado desde mañana por otros tres atentados. El segundo fue la explosión de un vehículo en la calle Marbeuf de París, a pocos minutos de los Campos Elíseos, donde murió 1 persona y 63 resultaron heridas. Los otros 2 ataques se registraron el 31 de diciembre de 1983: casi simultáneamente estallaron sendas bombas en la estación de trenes de Saint Charles de Marsella, donde fallecieron 5 personas, y en el tren de alta velocidad entre Marsella y París, cerca de la ciudad de Tain L’Hermitage, donde murieron 2 pasajeros. Alrededor de 70 personas fueron heridas aquel fin de año.

En vista de que el concepto de terrorismo no existía en la legislación francesa en la época en la que se cometieron los atentados, Ramírez será acusado esta vez por los delitos de destrucción y degradación de inmobiliario público con sustancias explosivas, con el agravante de que los atentados causaron la muerte de 13 personas e hirieron a 161. El juicio comenzará mañana y la sentencia final se emitirá el 16 de diciembre.

Aunque ya cumple una condena por cadena perpetua, este proceso puede cerrar definitivamente el candado de su celda y condicionar un eventual pedido de libertad condicional por parte de su defensa, así como la posibilidad de que prospere una negociación política entre el Estado venezolano y el francés para decidir su repatriación.

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El quiebre del mito:

El 22 de abril de 1982, a las 9:30 de la mañana, estalló un Opel con matrícula austríaca en la calle Marbeuf de París. Justo a esa hora comenzaba el juicio contra Bréguet y Kopp, en el que fueron condenados a 5 y 4 años de prisión respectivamente. Ese día, los caminos de Ilich Ramírez y el abogado Francis Szpiner se cruzaron por primera vez. Szpiner participó en aquel juicio como representante del funcionario que detuvo a Bréguet y a Kopp. Luego del estallido del carro bomba, fue testigo de un operativo de seguridad inédito en el Palacio de Justicia para garantizar la integridad de los demandantes y del personal administrativo de los tribunales. En ese momento decidió que perseguiría a Carlos hasta verlo tras las rejas.

Especializado en legislación antiterrorista, Szpiner también defendió a las familias de los 2 agentes franceses de contraespionaje asesinados por Carlos en 1975, en el caso por el que fue sentenciado a cadena perpetua en 1997.

A partir de mañana volverá a enfrentarse a él como abogado de los 16 querellantes que lo demandan por los atentados de 1982 y 1983. El grupo de demandantes está integrado por víctimas directas de los ataques, familiares de éstas y la Federación Nacional de Víctimas de Atentados y Accidentes Colectivos de Francia, una organización no gubernamental que ha prestado asistencia a los afectados y ha colaborado en la elaboración del expediente contra Carlos.

Szpiner indica que este juicio no tiene gran valor penal porque ya Ramírez recibió la máxima condena que establecen las leyes francesas. Le atribuye, más bien, una “función pedagógica” por las lecciones que puede ofrecer. “Creo que se logrará la desmitificación de Carlos porque este tipo de procesos se propone demostrar que los terroristas son asesinos que no pueden legitimar lo que hacen. Es hora de despojarlos de las máscaras y evidenciar que son criminales como cualquier otro”.

El abogado francés dejó de considerar a Ramírez un personaje legendario en el juicio de 1997. “Tenemos la imagen de que es un terrorista romántico, con un aire al Che Guevara de los afiches que colgamos en la habitación. Hace 14 años yo esperaba encontrarme con un gran revolucionario y al final se comportó como un ladrón de gallinas. En aquella ocasión no asumió sus actos, se refugió en la organización, en una especie de entidad colectiva que era responsable por lo que hizo, cuando en realidad él mató a los policías e hirió a otro investigador con sus propias manos para escapar”.

En vista de que la sentencia de Ramírez no establece un plazo mínimo de cárcel para solicitar la libertad condicional, Szpiner advierte que este juicio es una oportunidad para que Carlos demuestre que está listo para reinsertarse en la sociedad, después de haber estado 17 años en prisión: “O nos encontramos con un hombre que ha pasado la página, y por tanto nosotros también podemos pasarla y permitirle que se vaya a casa; o nos enfrentamos a un hombre que mantiene su peligrosidad intacta y sigue siendo una amenaza. En mi opinión, es allí donde radica el valor subliminal de este proceso”.

El salvavidas de la repatriación:

Isabelle Coutant-Peyre es la abogada defensora de Carlos y la tercera esposa con la que ha contraído matrimonio por el rito musulmán.

Desde su despacho en el bulevar Sant Germain, descarta la posibilidad de que un juez francés le conceda a su cliente la libertad condicional.

El núcleo de su alegato radica en que la detención de Carlos, el 15 de octubre de 1994, se ejecutó en Sudán sin una orden de captura internacional, y por tanto todas las causas sancionadas en su contra por la justicia francesa serían ilegítimas. La abogada considera que la única salida posible para Ramírez es que el Gobierno venezolano solicite su extradición. “Desde el momento en que Francia secuestró a Carlos en Jartum, Venezuela tiene el derecho de pedir su repatriación. Ningún responsable político venezolano ha hecho nada para que él regrese a su país. A pesar de las declaraciones que han ofrecido el presidente Hugo Chávez y el canciller Nicolás Maduro, nunca nos han brindado ningún apoyo”, precisó.

En 1999, Chávez le respondió una carta a Ramírez en la que le expresaba simpatía por su causa. Durante una reunión de delegados de partidos de izquierda celebrada en Caracas en noviembre de 2009, el Presidente dijo que el Gobierno francés “secuestró” a Carlos y que consideraba injusta su condena a cadena perpetua. “En Francia lo acusan de terrorista. Pero Carlos fue un luchador revolucionario. Yo lo reivindico”, declaró.

La abogada de Carlos denuncia que el juicio que empieza mañana es “un nuevo pretexto para bloquear su repatriación, porque le imputarán otros daños y perjuicios para impedirle volver a su país”.

Ajetreada con los preparativos de la defensa, CoutantPeyre se ocupa también de una demanda que introdujo hace tres semanas contra el ex ministro del Interior Charles Pasqua, que reconoció públicamente haber ordenado la detención de Carlos fuera del territorio francés.

La defensora sostiene que el objetivo primordial de las víctimas es obtener una indemnización económica por los atentados. Sin embargo, Françoise Rudetzki, representante de la asociación que agrupa a los querellantes, recordó que ya los afectados recibieron compensaciones en los años ochenta.

Hoy lo que buscan es el resarcimiento moral. “Algunos de los demandantes están impacientes, otros tienen miedo, muchos quieren escuchar a Carlos explicarse, otros quieren expresar su dolor. Todos esperan que este juicio sirva para que las nuevas generaciones aprendan a afrontar mejor la amenaza del terrorismo”, detalló Rudetzky. Ninguno de los demandantes ­que se han mantenido alejados de los medios de comunicación­ accedió a conversar para este reportaje.

Coutant-Peyre refiere que este juicio ha tardado casi 30 años en celebrarse porque el expediente estuvo cerrado por falta de pruebas que implicaran a Carlos en los atentados.

Szpiner, por su parte, alega que los magistrados antiterroristas engavetaron el caso porque Ramírez ya había sido sentenciado a cadena perpetua y no constituía una amenaza para el Estado dado que estaba en prisión desde 1994.

Francia mantuvo a Carlos separado de otros reclusos durante los primeros 8 años de detención. En 2006, la Corte Europea de Derechos Humanos rehusó condenar al Estado francés por violar los derechos de Ramírez, al considerar que su peligrosidad ameritaba medidas especiales de seguridad. Sin embargo, el tribunal cuestionó que este tratamiento haya durado tanto tiempo y llamó la atención sobre las severas restricciones a las que fue sometido. Hace 2 semanas, Ramírez hizo unas declaraciones telefónicas desde la prisión de La Santé a una emisora francesa y fue aislado. En protesta, se declaró en huelga de hambre durante 10 días. Una vez levantado el castigo, regresó a la celda donde dispone de una vieja computadora para leer el dossier de instrucción y preparar el juicio que podría frustrar definitivamente su intención de volver a pisar, después de 41 años, tierras venezolanas.

Por: VALENTINA OROPEZA
VALENTINA.OROPEZA@GMAIL.COM
PARÍS | FRANCIA
Internacional | Diplomacia
EL NACIONAL




Colombia: Jaque mate

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Alfonso Cano junto a Raúl Reyes en tiempos de los diálogos de paz en el Caguán, a comienzos de los años 2000.
Alfonso Cano junto a Raúl Reyes en tiempos de los diálogos de paz en el Caguán, a comienzos de los años 2000.

“Capacidad en las Farc para reemplazar
a sus líderes caídos se agota…”

 

■ Con la caída del máximo líder de las Farc los colombianos pueden ilusionarse, ahora sí, con el fin del conflicto.

La muerte de Alfonso Cano en una operación del Ejército, la madrugada del viernes 4 de noviembre, en Páez (Belalcázar), en el Cauca, es el golpe más grande que han sufrido las Farc en toda su historia. Y lo es, precisamente, porque sobreviene después de varios otros que, en su momento, recibieron el mismo calificativo, como la muerte de Raúl Reyes o la del Mono Jojoy.

Cano es el cuarto miembro del Secretariado, la máxima dirección de esa guerrilla, caído en acción, y el quinto si se cuenta a su líder, Manuel Marulanda, Tirofijo, que murió, al parecer, por causas naturales (ver artículo). Por eso su muerte es un golpe tan fuerte. De los siete miembros del Secretariado que condujo a las Farc a sus exitosas ofensivas de mediados y fines de los años noventa, las cuales culminaron en la desmilitarización del Caguán, solo quedan dos hombres: Timoleón Jiménez, o Timochenko, e Iván Márquez. (Se especula que las Farc, en señal de campesina previsión, habrían designado de antemano al primero de ellos como sucesor de Cano. Ver artículo).

Las Farc han mostrado una resiliencia notable, aun en medio de la sostenida ofensiva militar de la que son objeto desde hace una década, que las ha obligado a refugiarse en los márgenes del país y en zonas inaccesibles, como las inhóspitas alturas de la cordillera Central donde finalmente cayó Cano, en la llamada Operación Odisea. Pero una cosa es que caiga por primera vez un miembro de una dirección militar que ha conducido a la organización por años, y otra, enteramente distinta, cuando se trata del quinto. Cada golpe de estos es, si se quiere, más ‘histórico’ que el anterior.

La cúpula de las Farc, como toda organización estalinista, actúa como una junta militar (el modelo del politburó), con una cabeza visible, pero una dirección colectiva. Sin embargo, su capacidad de reemplazar a sus líderes caídos se agota. No solo por ausencia física de los jefes que han signado estas últimas décadas de las Farc, sino porque cada vez son menos los líderes de peso nacional, reconocidos desde hace años por el establecimiento y cuyas fotos en los medios de comunicación han marcado la memoria colectiva de los colombianos -y la tradición fariana interna- desde los años ochenta.

El golpe es también muy severo por las circunstancias militares. Cano venía liderando, con relativo éxito, un modelo de resistencia a la ofensiva militar oficial contra sus fuerzas. La sostenida racha de ataques típicos de la guerra de guerrillas, con francotiradores y lanzamiento de cilindros contra pueblos en algunas regiones como el Cauca; la implantación de minas antipersona; los carros bomba que destruían medio pueblo, como en Toribío, y, más recientemente, algunas emboscadas exitosas contra patrullas militares, no significaban que hubieran logrado invertir la correlación de fuerzas -muy desfavorable- impuesta por las Fuerzas Militares, pero sí tenían a más de uno en el país pensando si las Farc no se estaban recuperando poco a poco. El líder que acaba de caer fue el autor de esa estrategia de repliegue generalizado y ataques puntuales, que había logrado dar una cierta sensación de respiro a las Farc en medio de su situación de defensiva estratégica, conocida como Plan Renacer.

Por ello, lo más probable es que su muerte acentúe, al menos por un periodo, la incertidumbre e introduzca elementos serios de desorganización en la cadena de mando y control de esa guerrilla. Sin hablar de que es un golpe muy duro para una moral que viene traduciéndose en cientos de desmovilizados cada mes, no pocos de ellos con años en la guerrilla y posiciones de mando medio -un desangre silencioso que seguramente no va a detenerse.

En resumen, la caída de Alfonso Cano acentúa la situación de derrota estratégica de las Farc. No obstante, eso no significa, probablemente, ni el fin de esa guerrilla ni que, por ahora, la paz esté más cerca.

Ahora se desatarán toda clase de especulaciones y los expertos batallarán en torno a si trata de un golpe mortal, definitivo, o de una herida severa de la cual una guerrilla que lleva medio siglo resistiendo en el monte logrará recuperarse. Lo más probable, sin embargo, es que por un cierto periodo las Farc se ‘enconchen’ aún más de lo que lo están tradicionalmente. El proceso de cambio y ajuste en la dirección; la preocupación por la seguridad de los comandantes sobrevivientes y las limitaciones que impone en las comunicaciones; la paranoia ante la supremacía aérea del gobierno que se traduce en bombardeos letales (Cano cayó a raíz de un bombardeo que lo dejó herido), llevarán probablemente a un refuerzo del ostracismo.

Razones organizativas y de seguridad que tienen un corolario en lo político: difícilmente, por un tiempo, a la nueva dirección se le ocurrirá dar alguna señal de acercamiento hacia el gobierno, lo cual sería asumido en el interior de las Farc como un parte de derrota. Pese al tono poco triunfalista con el que el presidente Santos anunció la muerte de Cano, su llamado a los guerrilleros a entender que solo les queda el camino de desmovilizarse y negociar para evitar la muerte o la cárcel, no será entendido más que como una provocación, en las filas de esa vieja guerrilla campesina convertida en “máquina de guerra”, como tituló su reciente libro Eduardo Pizarro, uno de los más destacados expertos en las Farc.

La muerte de Cano no es el fin de las Farc, aunque agrava su situación de derrota estratégica. Y tampoco es, al menos por un periodo, una puerta que se abre para acercar la paz. Es posible dibujar, con argumentos en favor y en contra, escenarios en los que esta guerrilla negocie; se bandolerice, ligada al narcotráfico o a las bacrim; o se disgregue en frentes que, en algunos casos, ya tienen alianzas con sucesores de los paramilitares alrededor del tráfico de cocaína y frentes más fieles a la tradición guerrillera (ver artículo). Por ahora es imposible decir el camino que tomará. De las Farc se puede decir lo mismo que Winston Churchill opinaba del Kremlin: intentar entenderlas es “como observar una pelea de perros debajo de un tapete”. Sus tiempos, sus lógicas y su evolución en la última década inclinan al pesimismo y a creer que no dará su brazo a torcer. Quizá la sucesión de golpes y derrotas, cada uno más contundente que el anterior, puedan cambiar esa dinámica. Por ahora, en medio del fragor de la muerte de Alfonso Cano, es temprano para decirlo con certeza.


Por: Redacción
Política | Opinión
Sábado 5 Noviembre 2011




Abraham Gómez: Pánico en la hugarquía

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“El descalabro está cerca.
Ahora nadie lo duda…”

 

Muy serias sospechas cunden y atraviesan, de modo crepitante, en los intersticios de lo que aún denominan Proceso.  Hasta los más recalcitrantes ortodoxos del inefable socialismo transpiran los quejidos. Hubo un momento en que parecían invencibles, y a la otra parte de la sociedad, antagónica de sus indigestiones ideológicas, le dan el carácter de invisible.

A las más abyectas de las humillaciones fueron sometidos quienes han tenido la legítima y natural actitud de adversar las posiciones oficialistas, no por ultrancismo, sino por avizorar el fraude en las ejecutorias de las políticas públicas en las que nos han pretendido encallejonar este hatajo de hitlerianos tropicales.

Los “planificadores” del Gobierno asoman, como mascarón de proa, inflexibilidades en las decisiones; fruncen el ceño para espantar las incómodas observaciones de los contestatarios. Únicamente ellos poseen el prodigio, incompartible, de atesorar la verdad absoluta y acrítica. La deleznable situación del país hoy les retrata la ineptitud a cuerpo entero. Por eso y sólo por ellos es que estamos como estamos: en las peores condiciones sociales y económicas, en la más crítica inseguridad jurídica y ciudadana, en un inmerecido descrédito internacional, en la jamás conocida precariedad ética y moral.

Una nación con su extraordinario potencial de desarrollo no merece la abominación causada por parte de estos detentadores circunstanciales del poder, con la deplorable complicidad, rayana en lo obsequioso, de unos ideólogos resentidos con la Academia, que al no conseguir cartel de donde asirse para experimentar sus inextricables lecturas han encontrado el rojo escenario nacional como lo más propicio para desbaratarse en tales orgiásticas ideas.

La acumulación incontenible e insoportable de errores y desaciertos en todos los ámbitos, sectores y áreas ubica al actual régimen como el peor de la historia contemporánea de Venezuela, y, tal vez, el de menor cualificación en Latinoamérica, a pesar de todos los gastos a espuertas para granjearse, tarifadamente, los elogios de la región.

Las expectativas levantadas de justicia social y reivindicación de los pobres constituyen en la actualidad un inmenso fraude. Y precisamente es este sector de los desfavorecidos el que ya ha trazado las rutas de las justas y contundentes protestas, con lo cual hacen que quienes les ofrecieron un nuevo relato mítico de “dictadura del proletariado” entren en desbandadas. Afloren las recíprocas acusaciones inmoralidades y latrocinios. Se disparen los mecanismos de exclusión y purgas del partido único, estructurado para someter, silenciar y divulgar un pensamiento adocenado y servil.

Entre tristeza y desvergüenza quedan enlazadas las emociones cuando se percibe la suprema genuflexión y entrega del resto de los poderes públicos ante el Ejecutivo, para no incomodar o importunar los caprichos del “émulo de Zeus” optan por encubrir sus atrocidades.

Torcer contenidos constitucionales y legales, omitir acciones cuyos propósitos tenderían a reivindicar la condición de ciudadanía y no la imposición del talante de súbditos de un desquiciado reinado.

A pesar de la fortaleza engañosa que quieren aparentar, ya se cuelan por los más variados resquicios, que abren troneras, un susto intenso y paralizador, una angustiante confusión porque saben que tienen la obligación, inescurrible, de responder jurídicamente y ante la historia por tantas tropelías y locuras cometidas.


Por: Abraham Gómez
Política | Opinión

ELIZABETH ARAUJO: Mala noticia

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"No parece ser ese el miedo que ahora lo desvela y le asalta en mitad de la noche, obligando a sus espalderos a reforzar la guardia..."
"No parece ser ese el miedo que ahora lo desvela y le asalta en mitad de la noche, obligando a sus espalderos a reforzar la guardia..."

“La suerte está echada, y Chávez
mejor que nadie lo sabe…”

 

El gobierno mantiene una cruzada contra los medios, inventando cualquier excusa para sacar de circulación a los medios de comunicación que la noche del 7 de octubre de 2012 ofrecerán la noticia que a Hugo Chávez desde hace un buen rato no lo deja dormir.

Digámoslo de una vez: Hugo Chávez se siente acorralado. No sólo está tocado por una penosa enfermedad que lo transformó físicamente y le impide ser el mandón de otros años cuando, vestido de militar, trataba de infundir el miedo en sus adversarios, sino que además se siente atenazado por una equis en su agenda: 7 de octubre de 2012.

La sucesión de torpezas y atropellos de su proyecto político, acumulados a lo largo de estos 12 años, parece indicarle que pese a que su popularidad aún se mantiene, son cada vez menos los venezolanos que apostarían a elegirlo nuevamente, tal y como lo indican las encuestas que lo ensalzan como gran líder, incluso de manera sibilina, hasta las mediciones fantasmas de Jesse Chacón.

De modo que retornar con la estrategia del terror contra los medios radioeléctricos independientes parece ser hoy la fórmula conveniente, justo cuando muchas de esas emisoras de radio están por renovar la concesión para transmitir y un silencio administrativo, rayano en la crueldad, de parte de Conatel se impone como una espada sobre sus cabezas.

Bastaría con recordar el cierre de 34 emisoras de radio, ordenado el 1º de agosto de 2009 por el director de Conatel, Diosdado Cabello, al considerar “que no cumplían con los requisitos legales para operar”, para que los reflejos condicionados actúen a favor del silencio.

Es en ese escenario de miedo compartido (el de Chávez, porque el final de su mandato se acerca, y el de los radiodifusores al ver peligrar sus empresas), cuando sucede la salida de la periodista Marta Colomina, de su espacio matutino en Actualidad 90.3 FM, así como meses antes había ocurrido la detención del editor de 6to Poder, Leocenis García, en una situación tan absurda que los mismos fiscales sienten vergüenza de los argumentos que esgrimen para acusarlo.

En el caso de Marta Colomina, cuya honestidad profesional y aporte como docente son inobjetables, queda al desnudo el plan de torcerle el brazo a circuitos radiales que han cosechado una importante audiencia y se caracterizan precisamente por el equilibrio informativo.

A no dudarlo si Maripili Hernández y Martín Pacheco forman parte del staff de libres conductores de sus espacios de opinión en esas emisoras, contrario a lo que podría sostener Frasso o Ernesto Villegas en su condición de periodistas de medios al servicio del Estado. Es en este contexto de presiones y chantajes como Hugo Chávez pretende remontar la cuesta de la credibilidad perdida.

Por supuesto que no escapa la obscena multa impuesta a Globovisión, forrada también en otra cantinflérica acusación que pone en ridículo al actual director de Conatel, y es posible que Indepabis, Seniat y hasta MinSalud se sumen a esa cruzada contra los medios, inventando cada cual la excusa más peregrina para sacar de circulación a medios de comunicación que la noche del 7 de octubre de 2012 ofrecerán la noticia que a Hugo Chávez desde hace un buen rato no lo deja dormir. Pero la suerte está echada, y Chávez mejor que nadie lo sabe.


Por: ELIZABETH ARAUJO

MARTA COLOMINA: Chávez ya no puede imponer su agenda

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Se descose las costuras rojas mientras
los boliburgueses preparan sus maletas

 

Durante años Chávez impuso su agenda a todo el país. La petrochequera nacional, entregada inconstitucionalmente a sus caprichos, fungió de bisagra para que los medios internacionales hablasen del excéntrico mandatario y surgiese un regimiento de chulos continentales que, bajo la excusa de su afinidad con la revolución chavista, reciben $ millones que deberían utilizarse para atender las necesidades de los venezolanos.

Esta semana el aberrado nicaragüense (que seguramente volverá a ser reelegido hoy gracias a los $ millones obsequiados por Chávez y al apoyo del expresidente Alemán, quien divide a la oposición para que no lo enjuicie Ortega por corrupto) inauguró una planta eléctrica financiada por Venezuela a un costo de $53 millones, que dará electricidad a más de 150 mil familias. Noticia que nos llegó justo cuando Aragua llevaba dos días seguidos sin luz y toda Venezuela sufre de largos cortes y apagones. Hay otras plantas generadoras de 291,2 megavatios, también regaladas por Chávez, que según la agencia EFE “han venido a salvar a Nicaragua de una verdadera catástrofe económica y social”. Gracias al Alba impulsada por Hugo Chávez -se regodea Ortega- los nicaragüenses tienen mejores escuelas, hospitales y energía eléctrica.

A propósito de la ostensible irritación del Chávez de estos días, Elizabeth Araujo (Tal Cual 02-11-11) abre su columna con una idea presente en varios analistas: “Digámoslo de una vez: Hugo Chávez se siente acorralado. No sólo está tocado por una penosa enfermedad que lo transformó físicamente y le impide ser el mandón de otros años cuando, vestido de militar, trataba de infundir el miedo en sus adversarios, sino que además se siente atenazado por una equis en su agenda: 7 de octubre de 2012”. Narra Araujo que la sucesión de torpezas y atropellos de su proyecto político parece indicarle que su fin está cerca. Los sondeos indican que cada vez menos venezolanos apuestan a reelegirlo. Golpeado por la inseguridad desbocada, desempleo, salud en crisis, escandalosa inflación en alimentos, desabastecimiento, casas que anuncia pero no construye y apagones insufribles, Chávez retorna a la estrategia del terror contra los medios radioeléctricos (cuyo clímax es la impagable multa a Globovisión). Terror con la crueldad aplicada al comisario Henry Vivas y al Dip. Mazuko, ambos presos y gravemente enfermos de cáncer, a quienes los jueces chavistas violan su derecho a la vida. Terror contra los pobres porcicultores del eje Aragua-Carabobo, quienes sacrifican sus animales antes de que se los “expropien”. Terror con la ofensiva brutal contra los trabajadores de Guayana y de todo el país. Terror contra los mineros pemones, quienes derrotaron la chatarra bélica rusa de los 19 GN. Obsesión por conquistar el incierto apoyo militar: “Algo grave debe estar pasando con la FAN -dicen analistas- para que Chávez pretenda resolverlo “comprando lealtades” con un aumento del 50% que devorará la inflación”. Atiborra su gobierno de militares -partió en dos el MTC con ese fin- creyendo que así garantiza su permanencia en el poder.

Chávez pierde adeptos aceleradamente. Un estudio del Grupo Gumilla revela que “en ninguno de los estratos populares consultados (C, D y E) él registra niveles de apoyo superiores al 36,2%. Más aún: el 58,4% aseguró que lo más importante de un gobierno es que solucione los problemas y no la ideología que tenga apenas un 5,7% no compartió esa opinión”. Malas noticias para quien todavía alardea de controlar ideológicamente a los desposeídos.

Para destruir a los partidos, Chávez eliminó en Venezuela el aporte que, proporcional a los votos obtenidos, les otorgan todos los Estados democráticos del mundo. El cínico califica ahora de inmoral que opositores se vean obligados a pagar el costo de las Primarias, mientras calla que él gasta millonarios recursos públicos en sus fines políticos particulares. Chávez hace semanas que responde, no a su propia agenda, sino a la de los precandidatos opositores que le llevan por el camino de la amargura: son jóvenes, están sanos, no se cansan, no tienen rabo de paja, generan esperanza y tres de ellos vienen de exitosas experiencias regionales .

“A pesar de la fortaleza engañosa que Chávez quiere aparentar, ya se cuela por los más variados resquicios un susto intenso y paralizador (… ) Ya saben que está trazada una fecha de caducidad” (A. Gómez en EN 03-11-11). El agudo periodista Juan Carlos Zapata nos da una densa lista de “derrumbes” de la otrora fortaleza chavista: está enfermo, sus bolifuncionarios se caen a dentelladas por el botín, eliminan expedientes y Pdvsa desbanca el país en solitario. En síntesis, en lo interno se descosen las costuras rojas mientras los boliburgueses preparan sus maletas.

ELIZABETH ARAUJO: Mala noticia

Abraham Gómez: Pánico en la hugarquía


Por: MARTA COLOMINA
mcolomina@gmail.com
domingo 23 de octubre de 2011