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LABORAL: Gobierno “manejará” el dinero de las prestaciones

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Hugo Chávez explicó que el Fondo que gestionará el dinero de las prestaciones podrá invertir en la construcción de viviendas.
Hugo Chávez explicó que el Fondo que gestionará el dinero de las prestaciones podrá invertir en la construcción de viviendas.

Recursos de los trabajadores públicos
y privados irán al nuevo organismo

 

El presidente de la República, Hugo Chávez, anunció un cambio fundamental en la legislación laboral al precisar que la reforma a la Ley del Trabajo contempla que el dinero de las prestaciones sociales de todos los trabajadores, tanto públicos como privados, será depositado en un fondo que administrará el Gobierno.

“Aquí se plantea en la Ley crear un Fondo Público de Prestaciones de Antigüedad en el cual se realizarían los depósitos de los trabajadores, tanto públicos como privados, el funcionamiento de este fondo sería establecido por una ley especial”, adelantó el Presidente.

Agregó que “este Fondo podría ser usado para la construcción de viviendas y otras inversiones a favor de los trabajadores, como dice la Constitución. El trabajador podrá retirar dinero del Fondo para comprar o remodelar su vivienda, gasto de salud o educación y la totalidad al momento de terminar la relación laboral”.

A solicitud de Hugo Chávez, el canciller Nicolás Maduro emitió su opinión. “Allí se está proponiendo la creación de un fondo nacional de prestaciones sociales que sería un instrumento gigantesco de ahorro nacional, de ahorro público, pero también de inversión” que también dará “seguridad a los trabajadores, que el dinero de los trabajadores esté en un lugar seguro pero además que la gran masa no sirva como pasó en 1997 para alimentar las arcas del capital financiero especulador”.

La transparencia

Desde 1997 el dinero de las prestaciones de los trabajadores está colocado en la banca a manera de fideicomisos, supervisados por la Superintendencia de Bancos y bajo normas estrictas que ordenan que el dinero se invierta en instrumentos seguros, rentables y de alta liquidez.

El dinero de los fideicomisos es administrado por un departamento que funciona con una estructura organizativa separada de la institución bancaria y está obligada a presentar informes mensuales que detallen la colocación de los fondos.

Los trabajadores tienen a diario acceso a la información de cuánto tienen disponible y pueden realizar retiros de estos fideicomisos para cubrir gastos de salud, remodelación o adquisición de viviendas y en la mayoría de los bancos el trámite tarda menos de tres días y existe una gran flexibilidad en el proceso.

El saldo

Cifras de la Superintendencia de Bancos precisan que al cierre de febrero las entidades financieras administran en fideicomisos de prestaciones sociales 41 mil 924 millones de bolívares, una cantidad que al tipo de cambio oficial equivale a 9 mil 700 millones de dólares.

Hugo Chávez no precisó si la nueva Ley exigirá que se transfiera este dinero al Fondo que manejará el Gobierno o si estos recursos serán entregados a los trabajadores a manera de corte de cuenta, antes de comenzar con el nuevo sistema.

Fuentes financieras explican que si bien el sector perderá un negocio en el que ha sido eficiente, el retiro de estos recursos no representaría un problema de liquidez o rentabilidad para los bancos, pero consideran que los trabajadores podrían comenzar a tener trabas al momento de solicitar sus recursos.

“En la banca no habrá ningún tipo de impacto, las consecuencias la podrían sufrir trabajadores, sobre todo los del sector privado, que actualmente pueden retirar en poco tiempo y sin mayor burocracia el dinero de sus prestaciones sociales”, dice un banquero que prefiere reservar su identidad.

El Gobierno administra actualmente el dinero que obligatoriamente se le descuenta todos los meses a los trabajadores por concepto de la Ley de Vivienda y el retiro de los recursos, para los casos en que está permitido, es bastante lento y engorroso.

Otro factor a tomar en cuenta es la preservación del poder de compra del dinero de las prestaciones sociales, en caso de que como adelantó el Presidente, se utilice para la construcción de viviendas.

Las inversiones en proyectos inmobiliarios suelen ser riesgosas, poco líquidas, y actualmente quienes compran viviendas construidas por el Estado lo hacen a través de subsidios y una tasa de interés mucho más baja que la inflación.


Por: VÍCTOR SALMERÓN
vsalmeron@eluniversal.com
LABORAL | ECONOMÍA
EL UNIVERSAL
lunes 9 de abril de 2012

Fernando Luís Egaña: Un país en guerra

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Venezuela tiene las cifras de muertes violentas de un país en guerra.


Venezuela tiene las cifras de muertes violentas de un país en guerra.

Venezuela, de nuevo en
“lista negra” de CIDH

 

■ Venezuela es un país en guerra, pero no contra una fuerza, estado o potencia extranjera, sino consigo misma en una guerra interior.

En la retórica del oficialismo siempre está presente el tema de la guerra como inminente amenaza extranjera o imperialista. Llevamos más de 13 años con el mismo cuento, mientras el señor Chávez esté en el poder no dejaremos de oírlo ni un solo día.

Pero la verdadera guerra venezolana es otra, y no se trata de una amenaza eventual sino de una realidad destructiva a lo largo y ancho del país. Es la guerra socio-política de la revolución bolivarista en contra de la nación venezolana, tanto de manera deliberada o frente a sus críticos, como de forma consecuencial por su concepción delirante y hegemónica del poder.

Y esa guerra tiene una expresión concreta en la explosión de violencia criminal que viene padeciendo la nación en el siglo XXI. Según estimaciones del Observatorio Venezolano de la Violencia, en Venezuela se produjeron 19.336 asesinatos en el 2011; y en ese mismo año, en Colombia hubo 13.520.

¿Quién está más en guerra, Colombia o Venezuela?

Se acepta que México está padeciendo una guerra interna entre los carteles del narcotráfico y el Estado, y la tasa de homicidios es de 10 por cada 100.000 habitantes. Y qué puede decirse de Venezuela, cuya tasa de homicidios es de 48 por 100.000 –en cifras oficiales, y cerca de 68 por 100.000 en las estimaciones de reputadas oeneges.

Pero la guerra venezolana no es una de tipo convencional, sea de enfrentamiento entre campos militares o la llamada guerra civil, sea de conflictos entre grupos subversivos y el poder estatal. No. Es otra cosa, es una guerra en la base misma de la sociedad venezolana, atizada por el odio social y político que emana del régimen imperante, y por sus patrones de mandonería y arbitrariedad.

El viejo Domingo Alberto Rangel ha escrito con mucha autoridad sobre la guerra venezolana, aunque desde la perspectiva del pensamiento marxista y revolucionario. Otros han reconocido la gravedad de la situación de la violencia nacional, pero sin profundizar en sus fuentes y catalizadores políticos. Y no faltan los que hacen las veces del avestruz, o minimizan el asunto como si se tratase de un problema meramente técnico-policial.

Pero es mucho más que eso. Cuando se van destruyendo las instituciones, comenzando por el mínimo de estado de Derecho; cuando la delincuencia organizada va colonizando diversas estructuras del Estado, en sus ámbitos civiles y militares; cuando se apela

incesantemente a la división y enfrentamiento entre venezolanos como fórmula de polarización, intimidación y control, ¿qué termina ocurriendo, más temprano que tarde?

Pues lo que acontece en esta Venezuela en guerra consigo misma. Una denominada revolución en guerra contra todo lo que se le oponga. Una población acosada por la guerra delictiva. Un hampa que gana la guerra por la complicidad y la impunidad. Un país hastiado de la violencia, en el que muchos no quieren o no pueden entender las causas políticas de la guerra endógena.


Por: FERNANDO LUIS EGAÑA
flegana@gmail.com
Politica | Opinión




EDUARDO SEMTEI: Sigo con mi letanía, Capriles, pon la luz (I)

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Estimado señor candidato ganador…

 

Espero que se encuentre bien en compañía de sus amigos y familiares. Como usted sabe, las leyó, me lo dijo su prima María Victoria, le he escrito un par de misivas solicitándole respetuosamente que, cuando llegue a la silla, cuando se monte en el coroto, trate de arreglar en primer lugar el asunto ese de la matadera y la inseguridad, luego que rescate a Pdvsa del hoyo en que se encuentra y que nos mande agua clara: insípida, inodora e incolora. No es pedir mucho para ese dineral que anda “porai”.

Por favor.

Ahora vengo con la tercera solicitud y el cuento que me echaron, el asunto de la luz y los apagones. Mire usted: el servicio eléctrico es un servicio público. Tiene que estar regulado, supervisado, controlado. No puede andar al garete.

Mucho más cuando es un monopolio natural, es decir, no es como Movistar y Movilnet, donde uno puede escoger; allí sólo hay un proveedor. A su casa sólo llega un cable.

Pero, entonces, cuando el Gobierno decidió nacionalizar, comprar las empresas de servicio eléctrico, las labores de generación, distribución y venta de la electricidad y las actividades de supervisión y de control quedaron en las mismas manos, en las rojas rojitas y, por supuesto, nadie controla un cipote y por eso andamos como andamos.

Yo no sé si será bueno privatizarlas de nuevo, pero lo que sí le sugiero encarecidamente es que el control no quede en manos de la misma gente de Corpoelec. Pásele la supervisión a la Asamblea Nacional o al Indepabis o a cada gobernación o a cada alcaldía, y verá cómo acaba con la burocracia, el desorden y el despilfarro.

Caramba, cuando Chávez gastó 1.600 millones de dólares para comprar la Electricidad de Caracas de puro gusto, aduciendo que era un problema de seguridad de Estado, de lucha contra el imperialismo, me pareció un absurdo; con ese dineral hubiésemos hecho 2 electricidades de Caracas totalmente nuevas, pero en fin.

Por allí anda Héctor Navarro hablando y que de “ahorro de energía”, y eso, señor Capriles, es una verdadera estupidez.

La energía no se ahorra, sencillamente no hay bancos de energía donde uno deposita “su energía” para usarla después. Es un servicio de oferta y demanda simultánea. De lo que se trata, entonces, es de tener una oferta superior a los picos de demanda en 20% mínimo. Y para eso hace falta planificación.

Ay, si cuando Giordani era estudiante, y Héctor Silva Michelena le daba planificación, hubiese prestado atención y hubiese obtenido una buena calificación, seguro que esta calamidad de los apagones no existiera; bueno, pero estos cuentos menudos no vienen al caso. Sigamos.

Se calcula que entre 2005 y 2030 el consumo de energía (petróleo, gas, hidroelectricidad, plantas atómicas) se duplicará, y para ello debemos estar preparados. Una mirada lejos, mire que el cambio que usted encabeza, el progreso que usted representa va a estar en el gobierno unos cuantos años; así, independientemente de que vos seáis o no candidato a la reelección, no cometa el error de planificar el asunto eléctrico con una mirada de corto plazo, con una visión de 6 años. Hágalo para una Venezuela de democracia eterna. Eso le pasó a Chávez y mire el estado en que está Venezuela.

Nosotros tenemos petróleo e hidroelectricidad, por lo tanto gozamos de ciertas ventajas comparativas en materia de tarifas. Hagamos como dicen Lula y la Rousseff en Brasil, toda la generación de electricidad debe ser inversión privada; lo del gobierno es distribuir y vender. Les compramos a los generadores y les vendemos a los consumidores.

Seguiremos la próxima semana. Pendientes.


Por: EDUARDO SEMTEI
esalvarado1000@yahoo.com
@ssemtei
Política | Opinión
EL NACIONAL


Monagas: Cerradas tres radios y atacado el Consejo Legislativo

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Briceño, señaló: "El señor Diosdado Cabello buscó a todo aquel que fuera enemigo del Gato para ponerlo en el PSUV para dejarme esta jauría en el estado".
Briceño, señaló: "El señor Diosdado Cabello buscó a todo aquel que fuera enemigo del Gato para ponerlo en el PSUV para dejarme esta jauría en el estado".

La policía tomo control de la
antena de la gobernación

 

■ Votos para reelección de Chávez están amenazados en Monagas.

■ Conflicto entre el gobernador y el Presidente divide el panorama político.

■ José Gregorio Briceño, mandatario de la entidad oriental, hizo crecer los sufragios del jefe del Estado en los últimos seis años.

■ Conatel ha clausurado en total siete emisoras afines al gobernador José Gregorio Briceño, desde que fue expulsado del PSUV por oponerse al suministro de agua presuntamente contaminada.

■ Ayer fue tomada la Dirección de Ciencia y Tecnología, lo que podría dejar sin Internet a los organismos de la entidad. Fueron intervenidos Polimonagas, la Secretaría de Acción Ciudadana, Emergencias 171 y la Dirección de Obras Públicas.

Más inseguridad: José Moreno, presidente del Consejo Legislativo, denunció destrozos en el almacén y en la puerta que conduce al auditorio, lo que ocurrió después de que fueron retirados del lugar los policías que lo custodiaban.

Chavismo pierde un baluarte: La pelea por el poder, tanto en las calles como en los despachos oficiales, se manifiesta con dureza. A Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional y vicepresidente del PSUV, le atribuyen la misión de socavar el piso político del gobernador e impedir que los votos del monaguense terminen en la oposición. En 2000, el Presidente obtuvo 113.464 sufragios (58,81%) en el estado, y 6 años más tarde, con la gestión del Gato Briceño, logró 254.028 (70,94%).

Conatel emisoras de radio:

Algunas dependencias del Consejo Legislativo fueron dañadas luego del retiro sin notificación de la policía estadal el pasado sábado

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones cerró las emisoras Vip 93.1 FM, Monumental 106.1 FM y Avanzadora 91.3 FM. La institución emitió un comunicado en el que señala que la medida que se adoptó el Miércoles Santo­ fue parte del plan para “controlar la prestación ilegal de servicios de telecomunicaciones en el país”.

Conatel ya había tomado medidas similares, en virtud de procedimientos administrativos, contra otras cuatro estaciones: Venezuela Olímpica 97.9 FM, Caicareña 100.5 FM, Única 104.9 FM, y Líder 100.7 FM. Todas tienen líneas editoriales afines al gobernador José Gregorio Briceño, quien se declaró independiente luego de que fue expulsado del PSUV y llamado traidor por el presidente, Hugo Chávez, en medio de la crisis de agua potable que generó el derrame de petróleo ocurrido en el río Guarapiche.

La Semana Santa no impidió que se acentuara el conflicto político: el sábado en la noche funcionarios policiales tomaron control de la antena de comunicaciones de la gobernación localizada en la sede de la Dirección de Ciencia y Tecnología.

Los uniformados se presentaron en la dependencia, desalojaron al personal de guardia y tomaron control de la infraestructura de comunicación del estado. Dijeron que actuaban por instrucciones del general Luis Arrayago, director de la policía, que desconoció la autoridad de Briceño cuando se negó a renunciar a su cargo.

Se calcula que 80% de los organismos adscritos a la Gobernación de Monagas quedarán sin conexión a Internet si no se da el tratamiento adecuado a los equipos. En la Dirección de Ciencia y Tecnología opera el Sistema Tetra, con el cual Polimonagas mantiene comunicación con las policías de Uracoa, Libertador y Sotillo.

Ayer José Moreno, presidente del Consejo Legislativo de Monagas, denunció daños en la sede de la institución, a la que se le retiró la custodia policial.

Los destrozos ocurrieron en el área de almacén:

El presidente del Consejo Legislativo de Monagas, José Moreno, denunció que almacén en el cual se guardaba material de oficina fue dañado, al igual que la puerta lateral que conduce al auditorio. El hecho ocurrió luego de que se retirara la policía estadal que cuidaba el lugar. “No hubo comunicación diciendo que iban a retirar a los funcionarios”, afirmó Moreno.

Desconcierto, controversia e inestabilidad política se percibe en Monagas luego de la expulsión del gobernador José Gregorio Briceño del PSUV por negarse a ofrecer agua a los habitantes de la entidad, al considerar que el derrame petrolero había contaminado el río Guarapiche.

El Gobierno tomó represalias e intervino cinco dependencias regionales: Polimonagas, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Emergencias 171 y las direcciones de Obras Públicas Estadal y de Ciencia y Tecnología. Luego, Conatel actuó contra siete emisoras, y todo indica que se constituirá un “gobierno paralelo”, como pasó en Lara, donde Luis Reyes Reyes asumió la Fundación para el Desarrollo de la Región Centro Occidental (Fudeco) luego de abandonar la curul de la Asamblea Nacional; o en Zulia, donde Corpozulia y Francisco Arias Cárdenas administran recursos y entregan obras.

“En este estado hay niveles insólitos de atropello. De un estado tranquilo pasamos a la zozobra; y Briceño, de buen gobernante a un delincuente”, afirmó la diputada de Migato María Mercedes Aranguren, al ver cómo aumentó la presencia de las instancias nacionales en Monagas, y la reacción de las personas que comienzan a ser afectadas por las medidas y expresan apoyo a alguno de los bandos en pugna.

La gente común percibe la batalla. Manuel Rojas, zapatero, pidió al poder central más apoyo para la seguridad en la región: “¡Ojalá depuren Polimonagas, porque no sirve!”. Estanlin Marchán, comerciante, lamentó la inseguridad reinante, pero envió un mensaje a Miraflores: “Si el Presidente ordenó quitarle la policía al gobernador, éste no sería responsable de la actuación de los funcionarios”. El albañil José Ascanio criticó al gobernador por las carencias en seguridad.

Pelea a pulso:

La pelea por el poder en Monagas, tanto en las calles como en despachos oficiales, apenas comienza.

El primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, tiene la misión de socavar el piso político de Briceño, por lo que convocó a una medición de masa en marzo y busca que los aliados del mandatario regional retornen al chavismo.

La meta sería evitar la pérdida de ese estado que, en el pasado, le dio votos a Hugo Chávez. En 2000, el Presidente sacó 113.464 sufragios (58,81%) en Monagas; 6 años después, debido a la gestión de Briceño, obtuvo 254.028 votos para la reelección presidencial (70,94%), según cifras del CNE.

El gobernador, que venció en la primera oportunidad a Guillermo Call en 2004 con 144.326 votos, fue reelegido en 2008 con 204.857 sufragios (64,86%). En las elecciones parlamentarias de 2010 logró 5 diputados uninominales y 1 por lista ­Diosdado Cabello­, gracias a que el PSUV sumó 194.113 sufragios (58,72%).

Escenarios pésimos para el chavismo:

En Monagas había un liderazgo compartido entre Chávez y Briceño; sin embargo, con la ruptura hay temor de que se afecten los deseos del Presidente de gobernar hasta 2019.

Al principio de la pugna, el PCV era partidario de sumar, no de dividir las fuerzas; hoy le retiraron el apoyo a Briceño y abrigan la esperanza de que no los perjudique en la misión 7-O.

En la columna Auditórium, publicada en Aporrea el pasado 3 de abril, el militante de izquierda Edgar Perdomo Arbola escribió “Monagas: ¿en las puertas de una derrota?”.

Allí expresa lo siguiente: “¿Quién gana con la expulsión del Gato, que se declaró en lucha con una parte del pueblo y trabajadores monaguenses contra del Gobierno? ¿La lucha del Gato es la lucha de Monagas? ¡Pregunto nada más! La única arma de que dispone el pueblo monaguense contra los abusos de poder es la inteligencia. La destitución del gobernador se ha convertido en una batalla mediática por la justicia y la libertad. Presidente Chávez, con el uso de la fuerza no se gana a la opinión pública, menos al pueblo trabajador.

“El Gobierno pudo zafarse del conflicto para continuar con éxito su misión 7-O, pero, sin caernos a cobas, le ha dado un respiro a la oposición regional para pensar fríamente cómo contraatacar, cómo dividir la votación bolivariana en las presidenciales, o cómo desviar la lucha sin darle concesión importante de triunfo al PSUV-Monagas; en estos momentos no hay ninguna condición favorable para ganar la revolución bolivariana algo que el mal manejo político lo ha vuelto estéril”.

Como alternativa, para no perder, propone convocar a una “asamblea socialista y revolucionaria de carácter popular”, a manera de catalizador de las decisiones, para resolver el conflicto regional que involucra a militantes activos del PSUV. “Hay que organizar la defensa real y efectiva de la revolución bolivariana monaguense, pues ha quedado demostrado que la violencia policial y militar en la toma de instalaciones del Gobierno regional no da tregua, y que no podemos confiar en las trampas”, agrega.

Nueve alcaldes y ocho diputados:

Un total de 9 de los 13 alcaldes de Monagas respaldaron la decisión del gobernador José Gregorio Briceño de declararse independiente y mantenerse al margen del PSUV, organización que lo sancionó a propósito de la crisis que originó el derrame de petróleo de Pdvsa en el río Guarapiche el 4 de febrero. Los gobernantes municipales que apoyan al mandatario son los siguientes: José Maicavares, (Maturín), Edgar Gutiérrez, (Acosta), Alirio Amundaray (Caripe), Rene Trujillo (Santa Bárbara), José Figuera (Libertador), Orlando Berroterán (Sotillo), Pedro Emilio Briceño (Cedeño), José Galindo (Aguasay), José Mata (Punceres). Perdió el respaldo de Carlos Betancourt (Bolívar), Ángel Centeno (Ezequiel Zamora) y Miguel Fuentes (Piar). 

Briceño también cuenta de su lado con seis de los nueve integrantes del Consejo Legislativo de Monagas: José Moreno, presidente de la institución, María Delfina Rivas, Antonia Reyes, Carmen Elena Urrieta, Jorge Dimas e Illeny Díaz. Mientras que Magalis Martínez, diputada por el PCV, apoya la decisión del PSUV al igual que Enrique Buto y Uribes Guevara, que en un principio le brindó su apoyo pero se lo retiró, pues aseguró “nada tiene que ver con el problema del agua en la entidad, sino con discrepancia con la dirección nacional y ante esto se hizo una evaluación”. 

Asimismo, los diputados de la Asamblea Nacional por el estado Monagas María Mercedes Aranguren y Jesús Domínguez se definieron como un bloque independiente ante el Parlamento.


Por: HERNÁN LUGO-GALICIA
JAIME LEAL MATURÍN
hlugo@el-nacional.com
COMICIOS | ELECCIONES2012
OFICIALISMO | PSUV
LUNES 09 DE ABRIL DE 2012


La Urbina: Secuestraron a Agregado Comercial de Costa Rica

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El Ministro Consejero de la Embajada de Costa Rica fue secuestrado el domingo.



El Ministro Consejero de la Embajada de Costa Rica fue secuestrado el domingo.

Secuestraron a Agregado Comercial
de la Embajada de Costa Rica

 

■ Cicpc investiga secuestro del diplomático de Embajada de Costa Rica.

■ Fiscalía tambien investiga secuestro de diplomático de Costa Rica en Venezuela.

■ Guillermo Cholele, de 55 años, fue plagiado en la calle 12 de la urbanización. Tiene más de seis años viviendo en Venezuela.

■ Así lo dio a conocer este lunes el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami. Guillermo Cholele fue secuestrado este domingo en horas de la noche, en el sector La Urbina.

Caracas.- Anoche a las 10:40 p.m. aproximadamente, fue secuestrado el Agregado Comercial de la Embajada de Costa Rica en Venezuela, Guillermo Cholele.

Cholele, de 55 años, fue plagiado en la calle 12 de la urbanización La Urbina, cuando llegaba al edificio Esmeralda. No contaba con ningún equipo de escoltas.

Aunque inicialmente se reportó que se trataba del Ministro Consejero, la Embajadora de Costa Rica en Venezuela, Nazareth Avendaño, aclaró que Cholele se desempeña como Agregado Comercial en este país desde hace más de seis años.

Además afirmó que confía en la favorable resolución de la situación y esperará la actuación de las autoridades venezolanas.

Según se pudo conocer, hasta ahora no ha habido ningún contacto con los secuestradores.

Extraoficialmente trascendió que Avendaño más temprano se reunió en una videoconferencia con autoridades de su Gobierno a fin de gestionar acciones para el rescate de Cholele.

El Ministerio Público:

El MP investiga el secuestro del Agregado Diplomático de la Embajada de Costa Rica en Venezuela, Guillermo Cholele, quien habría sido plagiado en horas de la noche del domingo en el municipio Sucre del estado Miranda.

De acuerdo con una nota de prensa de esa institución, ya fueron designados los fiscales que coordinarán la investigación, que adelantan funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), junto con la Unidad Antiextorsión y Secuestro del Ministerio Público.

La información preliminar indica que el diplomático se trasladaba por el sector de La Urbina en un vehículo de su propiedad, cuando habría sido interceptado por varias personas armadas que lo secuestraron.

Embajada de Costa Rica:

La embajadora señaló que la policía judicial está a cargo de las investigaciones del caso. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica consideró como “sumamente grave” el hecho e informó que ha iniciado las coordinaciones con las autoridades de seguridad y funcionarios de la cancillería venezolana, tanto en Caracas como en San José, para garantizar la salud y la integridad personal del diplomático costarricense.

En enero fue secuestrado también en Caracas el embajador mexicano, Carlos Pujalte, junto con su esposa. Ambos fueron liberados cuatro horas después. Venezuela enfrenta altos índices de criminalidad y la población menciona en forma constante en las encuestas que este es el problema más grave del país.

De acuerdo con cifras oficiales, en 2010 se registraron 48 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que convierte al país en uno de los más violentos de la región. El ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, admitió a inicios de año que pese a los esfuerzos el gobierno y las autoridades policiales no han logrado bajar el índice de homicidios de 48 por cada 100.000 habitantes.

De acuerdo con cifras de la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Violencia, durante 2011 fueron asesinadas 19.336 personas, lo que representó un aumento de 10% respecto del año anterior. Entre 1998 y 2010 la tasa de homicidios casi se triplicó, al pasar de 19 a 57 homicidios por cada 100.000 habitantes, según cálculos del Observatorio Venezolano de Violencia.


Por: Redacción
Politica | Opinión
DIPLOMACIA | CANCILLERÍA
EL UNIVERSAL
lunes 9 de abril de 2012


Chávez: Aumentó salario mínimo “fraccionado” hasta septiembre

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Según esto el 1 de mayo el salario mínimo llegará a 1.780, 45, mientras que en septiembre alcanzará los Bs. 2.047,62 En total el aumento es de Bs. 499,30
Según esto el 1 de mayo el salario mínimo llegará a 1.780, 45, mientras que en septiembre alcanzará los Bs. 2.047,62 En total el aumento es de Bs. 499,30

Aumentará a 2.047 bolívares
el monto del salario mínimo

 

■ El ajuste se fraccionará en dos fases.

■ Lo que “beneficiará” a 3.903.408 venezolanos.

■ El incremento anunciado por el gobierno sera de 32,25%.

■ Chávez aprobó un alza salarial fraccionada de 32,25%, y ratificó que promulgará Ley Orgánica del Trabajo antes del 1º de mayo.

■ La inicial, por el equivalente a 15%, se hará efectiva el próximo 1º de mayo. El resto se comenzará a cancelar el 1º de septiembre.

En Venezuela es un país de “salarios mínimos”, por lo que estima que el aumento de salario es nominal. “El deterioro del poder del salario ha ido en detrimento con la inflación”.

Según estadísticas del INE, había un salario mínimo equivalente a 600 dólares, que era calculado con dólar de 2,6 y ahora con el dólar a 4, 6 Bs.F es aún menor. “Cuando se sale a la calle nos damos cuenta que los insumos para los productos básicos no son a 2,6, y tenemos la inflación más alta de América Latina”.

Chávez anunció anoche la medida en una cadena de radio y televisión desde Miraflores, antes de volar a La Habana, Cuba, para su tercera sesión de radioterapia contra el cáncer que padece. Prometió regresar antes del 12 de abril.

Nueva Ley del Trabajo: La legislación que discute una comisión presidencial será aprobada antes del Día del Trabajador. La retroactividad de las prestaciones sociales será retomada y se creará un fondo con el dinero de obreros y empleados.

El presidente de la República, Hugo Chávez, anunció que el sueldo mínimo aumentará 15% a partir del 1º de mayo y 15% más a partir del 1º de septiembre, para un incremento de 32,25% durante el año.

La medida llevará el salario base de los trabajadores, así como la asignación que reciben los pensionados, de 1.548,22 bolívares mensuales en la actualidad a 1.780,45 bolívares en mayo y 2.047,52 bolívares en septiembre.

El mandatario destacó que el monto equivale a 476 dólares al tipo de cambio oficial, lo que coloca a Venezuela como el país de América Latina con el sueldo mínimo más elevado.

Agregó que el Gobierno requerirá casi 20,6 millardos de bolívares para costear el incremento salarial, que beneficiará a más de 3,9 millones de personas sólo en el sector público.

Chávez ratificó el compromiso de promulgar la Ley Orgánica del Trabajo y anunció que lo hará en la última semana de abril para que se convierta en otro motivo de celebración el Primero de Mayo.

Adelantó que habrá un fondo nacional de prestaciones sociales para resguardar el dinero de los trabajadores. La ley también regulará las comisiones bancarias sobre nóminas y la discusión de contratos colectivos, entre otros asuntos.

Sobre la Ley Orgánica del Trabajo:

Con respecto a la reforma a Ley Orgánica del Trabajo (LOT), el Presidente dijo que espera promulgarla antes del 1º de mayo.

Explicó que está recibiendo distintas propuestas sobre las prestaciones sociales y la jornada laboral, la prescripción de las acciones, la estabilidad laboral y la inamovilidad, la protección del salario y del empleo, entre otros temas. Indicó que se están sopesando todas las propuestas para darles viabilidad.

Al respecto, comentó que será necesario hacer varias reuniones durante lo que queda de abril, para luego aprobar la reforma. Pidió a los trabajadores mucha madurez sobre esta materia.

Según explicó se trata de crear nuevo y justo régimen de prestaciones sociales, más la creación de fondo especial que garantice la estabilidad y protección del dinero del trabajador.

Estos anuncios fueron hechos antes de partir de La Habana, Cuba, donde proseguirá con su tratamiento contra el cáncer.

Por unos días:

Antes de partir a Cuba para continuar el tratamiento contra el cáncer, Chávez aprobó 1,26 millardos de bolívares para que el Ministerio de Educación apoye financieramente a la AVEC.

También invitó a la población a inscribirse en el RE, que cierra el domingo, y a participar en los actos conmemorativos de los 10 años del golpe de abril de 2002. Prometió regresar el miércoles o el jueves.


Por: ALEJANDRO HINDS
LABORAL | ECONOMÍA
EL NACIONAL
DOMINGO 08 DE ABRIL DE 2012


Alberto Franceschi: Caminando en puntillas

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“El pre-difunto, ahora en plan
de Barrabás arrepentido..”

 

Chávez busca merecer no la salvación, sino quedar vivo para seguir mandando y jodiendo. Ello indica, que como solo quiere un trueque, hará nugatorio su ruego ante el más allá y el reloj de la biología celular regresiva seguirá implacable, marcando el plazo del Doctor Salvador Navarrete desde su exilio mexicano: 24 menos 11 = 13 meses. Y ahora con morfina omnipresente, con efecto de absoluta evasión de la realidad.

Perdonen la sordidez, pero es que la prédica del viajante convoca es al diluvio llegada su ausencia… “genio y figura hasta su sepultura”. Quiere pólvora de balas que disimulen las de los cohetes del jubileo por su partida.

Los imitadores de pacotilla de grandes ejecutantes de la historia, prefieren la fanfarria al prudente mutis en silencio. Es que el tipo no se resigna a irse como mortal…sus impúdicos jalamecates nos echaron la vaina que se crea destinado al Olimpo.

Pero vayamos a nuestros asuntos terrenales. Es hora de empezar a preguntarse sin dilaciones: ¿De Cuantos Grados Es El Viraje Que Viene?

Lo que aquí planteo, propongo o avizoro, todavía tardará un poco en concretarse como realidad política de la etapa que transitamos, por cuanto aún subsiste el poder inercial del soldado Chávez, entregado a sus rezos y a sus protectores chulos, beneficiarios de su muerte lenta en la Habana.

Si el país no hubiera perdido la chaveta, ya sobraron motivos para exigir la renuncia del pre-difunto. ¿Es que no basta la certeza que el país está al garete?.

La omisión desde “nuestro bando” para exigir o proponer una salida inmediata, desnuda demasiadas carencias o innombrables complicidades.

La venganza de la realidad contra esa estulticia, puede ser un próximo escenario traumático sin 7 de Octubre.

El espacio-tiempo en política a veces marcha a contramano de quienes quisieran moldearlo en acuerdo a sus intereses antojadizos.

Pero como 28 millones no podemos ser sorprendidos sobre como sigue el próximo capítulo de nuestra existencia nacional, con o sin elecciones, debemos empezar a imaginar todo SIN Chávez y SIN los Chávez, aunque la clientela y “el capital político” del régimen que sale, dejará aún una estela de supuestos herederos, la mayoría de ellos bastardos.

Lo primero que debemos constatar es que la psiquis colectiva del venezolano “de a pie” fue atrofiada visiblemente en estos 14 años, por la omnipresencia de las banalidades ideológicas, que han remachado suponer que deben esperarse gobiernos de reparto, negándonos a asumir, que habiendo despilfarrado el grueso de la alcancía, lo que queda ahora no alcanza y que este país para volver a ser viable, deberá producir otra vez.

Guardando las siderales distancias, no estaría demás comprender lo que pasa ahora con el estallido de la burbuja en Grecia, luego de haberse atragantado a costa de su futuro.

Estoy persuadido que el grueso de mis compatriotas: chavistas, antichavistas, indiferentes y partidarios de soluciones fondo, si es que son personas aun razonables, se encuentran como caminando en puntillas sobre una cornisa, esperando los episodios que hagan irreversibles los acontecimientos. A quienes usted oiga con razonamientos inapelables, sepa que lo más probable es que se trate de fanáticos peligrosos, de esos que llevan los países a costosos dramas político-militares.

Los primeros irresponsables son los fanáticos de imponernos radicalizaciones de esta funesta comedia dizque revolucionaria, que se muestran como jugando a una venganza mayor contra ellos mismos, por no haber sido capaces en vida del gran embaucador, de ir más rápido más lejos y a fondo, en la marcha hacia el abismo totalitario, que estamos a punto de lograr evitarlo para siempre. A propósito, les recuerdo a quienes creen que lo implantado hasta hoy es “comunismo totalitario”, que deberían disimular un poco sus ignorancias.

El estatismo heredado y multiplicado por Chávez, más en boconerías que en realizaciones que hayan ampliado significativamente la propiedad y gestión del Estado empresario, y el clientelismo mas depredador que nunca, ha tenido la enorme virtud no solo de desacreditar este modelo, sino que puso a la orden del día su necesario desmantelamiento, dada la quiebra de cada una de esas empresas, donde ya es de bulto que sea impensable seguir subsidiándolas con erario público y además a costa del ingreso de sus propios trabajadores, condenados a rigideces salariales, dada la evidencia del marasmo heredado del modelo delincuencial de la gerencia chavista.

Lo concreto es que esta manguangua de endeudamientos y despilfarro, para mantener a flote esta piratería del Socialismo Del Siglo XXI, con sus Giordani y sus Ramírez, no solo fracasó, sino que más de uno deberá ir preso, porque de esas gestiones salieron decenas, sino centenares de colosales fortunas mal habidas, que los amigos yanquis e Interpol nos ayudarán a localizar para repatriar.

En otro orden: ¿Cómo imaginar con estas FFAA un régimen estable, de gobiernos alternos y con un alto grado de parlamentarismo y descentralización, hechos imprescindiblemente necesarios para superar este presidencialismo obsceno y enfermizo, con el centralismo paralizante que le es concomitante?

No sé en cuantos meses, pero ese gasto militar absolutamente parasitario deberá reducirse al mínimo, una vez recuperada la soberanía castrense, hoy de rodillas ante sátrapas castristas e idolatras prisioneros y propagandistas de un modelo de hipertrofiada presencia militar en las esferas netamente civiles y con un teorema de “hipótesis de conflicto” ridículamente imaginario.

Lo lógico sería deshacernos de inmediato del inmenso parque armamentista dejado por Chávez, con sus hipotecas financieras, montado para para fanfarronear y distraer con la hipotética confrontación cómico-demencial con USA. Pero si hemos de conservarlo un tiempo, tendríamos sólo como única razón, con el respeto que merecen los amigos colombianos y brasileños, que no se sabe hasta qué punto querrían ellos aprovecharse, teniendo nosotros un nuevo gobierno pacifista, de la horrenda vulnerabilidad en que queda nuestra nación diezmada económicamente.

Dicho en criollo: al orate le temían por el tamaño de su irresponsabilidad, que pudo habernos llevado a un conflicto regional. Pero ahora y por un tiempo debe quedar en pie una capacidad disuasiva, para con vecinos que tengan planes distintos a ser socios nuestros, y con relaciones absolutamente confiables y transparentes, que solo pueden nacer de años de colaboración y de compartir valores geopolíticos idénticos.

Mientras más rápido se dé una confianza geopolítica regional con garantías, más lógico será devolver esa chatarra militar, a cambio de lo mucho que aún debamos por ella.

En otro orden de ideas, el más peliagudo problema va a ser restituir y ganar la batalla de la seguridad jurídica, con la firmeza y confianza en los compromisos de la nación venezolana.

Hay que rearmar constitucionalmente el Estado para asumir a fondo inapelables desafíos de la globalización económica y así deparar empleo productivo masivo e ingresos dignos a nuestros ciudadanos, basándonos en las fortalezas del sistema de propiedad privada, libre empresa y libre comercio.

PDVSA puede quedarse como joya de la corona estatista, por un tiempo más, pero ese ente no es capaz de invertir un solo dólar en su desarrollo, dado el terrorífico nivel de burocratismo, ineficiencia, corrupción y endeudamiento, auspiciado por su simbiosis con el presupuesto de parasitismo social del Estado, que no puede desmantelarse sino en un tiempo lo suficientemente prudencial, para no generar pasivos sociales adicionales. Más bien se impone su progresivo saneamiento, para tratar de hacer eficientes sus gastos y reinversiones.

Es un hecho que si escogemos, como es lógico, el UNICO frente económico internacional del que podemos derivar enormes ventajas comparativas, como es la producción y procesamiento de crudos, se requieren de 500 a 600 mil millones de dólares, para hacer viable una gran industria petrolera de nueva generación, convertida en pulmón energético del continente y mas allá, con una producción por encima de los 15 millones de barriles diarios a 15-20 años plazo.

Esa sideral inversión solo puede hacerse bajo una amplia gama de modalidades asociados con capital foráneo. Y lo primero que hay que hacer, es tener absoluta libertad de movimientos respecto a nuestros competidores OPEP, grandes clientes, opciones geopolíticas etc.

Surcar Colombia con grandes poliductos para llevar crudos y refinados a los grandes consumidores de las costas del Pacifico en América y Asia, y desplegar una gigantesca flota asociada de súper-tanqueros deberá, por supuesto, contar con unas sólidas alianzas comerciales y financieras.

La transición que viene es sencilla de lograr, con amplios consensos políticos, a condición de desterrar la idea que esta vaina se convierta en botín de algunos grupos económicos y menos aun si exhiben poder mediático para sus acomodaticias verdades impuestas por matrices de opinión y chantajes sobre el poder público.

No sé cuantos chavi-burgueses deban mantener sus empresas y sus haberes porque aunque cueste tragarlo, habrá que imaginar soluciones prácticas, por cuanto si vamos al origen de todas las fortunas en Venezuela, me imagino son contadas las que tienen orígenes prístinos e impolutos.

La cuestión cambiaria por ejemplo, deberá dejar de ser terreno de maniobra para afortunados con capacidad de tráfico de influencias, mientras se logre la absoluta convertibilidad.

Quizá nos conviene el ingreso al NAFTA norteamericano y adoptar la dolarización al 100 % como la tiene Ecuador o Panamá, y de hecho Cuba, o adoptar el Cruzado brasileño como moneda regional, o una moneda común Andina o con Mercosur.

Lo concreto es que el futuro se diseña con monedas de grandes espacios comerciales y geopolíticos y habrá que ver si lo preferible para nosotros es la estricta área dólar.

Si estas cuestiones claves están diseñadas, la atención urgente deberá ceñirse a los temas de gobernabilidad que tienen soluciones eficientes en la descentralización a fondo, a condición de hacer inviable la corrupción masiva a todos los niveles.

Y en cuanto al más serio de todos nuestros dramas que es el de la inseguridad, habrá que quintuplicar, aun al precio de endeudarnos, la inversión en sistema judicial, policial, carcelario y rehabilitación, paralelos con haber resuelto a fondo el tema de la impunidad y por otra parte generar las oportunidades para la profesionalización y el empleo joven con progreso social, que permitan abandonar el atractivo económico del mundo del delito.

Pero absolutamente todo estará subordinado a como logremos resolver la convivencia política, que tiene o una solución forzosa, necesariamente dictatorial, pasando por una etapa transitoria de varios años, para poner en orden estas nuevas opciones de sociedad, que superen la rochela lumpen del chavismo, a menos que lo mismo se prefiera superar con la opción más laboriosa segura y lenta de la democratización transparente de la sociedad y del Estado venezolano, que supone una superación de no pocas taras heredadas, pero que implican un rescate o más bien la edificación de fortalezas institucionales que hemos tenido solo parcialmente en el pasado democrático, usufructuando un pacto de gobernabilidad que se impone de nuevo como perentorio.

Lo inevitable en la transición, es barajar y repartir de nuevo las cartas y no se vale hacer trampa, porque los tahúres que las tienen marcadas, cualquiera sea su origen y postura de fingimiento ideológico, hay que sacarlos del juego.

Para lograr esto se necesita un liderazgo muy sólido en varios aspectos claves, que pueda desplegarse con gran autoridad sobre un país sumido en el bochinche, el delito y la rapacería general. El viraje que se supone debemos asumir es de 180 grados, y el liderazgo deberá graduar cuanto endereza por mes y por año, porque de no hacerlo esta nación se hará inviable en muy pocos años y los despojos se repartirán entre nuestros vecinos, que si tienen una visión de futuro.

Mientras tanto seguiremos caminando en puntillas, para no despertar iras de los acólitos de nuestros “dirigentes” ocupados de la política de otro planeta porque de este están sencillamente ausentes.


Por: Alberto Franceschi
Politica | Opinión
Domingo, 8 Abril, 2012




Los sicarios: “Seguiré hasta el fin. Mato o caigo”

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Viaje por el mundo de los
sicarios de Medellín

 

■ Son jóvenes de vida breve y gatillo fácil.

■ Para los pistoleros del siglo XXI asesinar es un acto sin importancia en una existencia vacía.

Aunque sabía que el muchacho llevaba encima un revólver, y que en el barrio tenía fama de duro, el padre Juan Carlos Velásquez no sintió miedo cuando se bajó del coche al llegar a su casa parroquial y lo vio venir hacia él en medio de la noche.

— Qué hay, brother — le dijo el chico.

“Pensé que venía a pedirme dinero para drogarse o para alicorarse”, recuerda Velásquez, un cura católico de 38 años con barba y melena negra rizada y brillante que lleva ocho años dedicado a intentar comprender y ayudar a los jóvenes sicarios de los barrios pobres de Medellín.

“Cuando se acercó, le dije de una manera muy seca: ‘Hombre, qué necesitás’. En vez de contestarme fuerte, se reblandeció y me dijo que era su cumpleaños, y que nadie lo había felicitado”.

El cura pensó que el chico lo quería enredar de alguna manera. “Y yo más duro me puse, porque estos muchachos son muy tramadores. Le dije otra vez: ‘Qué necesitás”.

—Padre, necesito un abrazo —le respondió el chico.

“Y yo solté el escudo que tenía y lo abracé. Él lloró unas lágrimas, me dio las gracias y se fue”. “Esa noche”, recuerda, “no pude dormir pensando en ello”.

Aquella madrugada de diciembre de 2009, el cura captó algo que no había comprendido en seis años de relación con los jóvenes de los combos —las pandillas que sirven de comandos de barrio para los capos de la ciudad—. “Allí mismo descodifiqué el conflicto”, afirma Velásquez en el comedor de su modesta casa parroquial, en la Comuna 5 de Medellín. “Yo creía que era un problema económico, pero la solución no es solo de dinero. Tiene que ver con la falta de afectos y con distintas formas de rechazo social. Ellos son seres humanos que merecen oportunidades, y las instituciones, llámense Iglesia, Gobierno o escuela, lo único que hacemos es vetarlos. A los chicos los echan de la casa, los echan de los colegios, y entonces su único refugio es la esquina, el combo, que les da un lugar para ser personas… Entre comillas”. 

Asesinar por encargo se ha convertido en un oficio ruinoso. A veces no se paga más de 5.000 pesos (unos 20 euros).

Una tarde de octubre, en un café de Medellín, un sicario retirado se dispone a contar sus años como asesino a sueldo mientras merienda un pastel de hojaldre y un refresco. Habla en voz baja y de vez en cuando echa una ojeada a su alrededor como si no se sintiera seguro. El joven ha pasado ya de los 20 años de edad, algo que no logran muchos de ellos. Esnifó su primera raya de cocaína a los 10 años. Con 12 cogió por primera vez un arma de fuego. Con 14 ya era miembro de una banda criminal. “Nos juntamos los de mi barrio, los típicos pelaos que en preescolar íbamos cogidos de la mano para la escuela, y montamos un combo de 80 personas”, explica. “Cuando uno cumple una edad y no estudia ni hace nada, las cuchas[las madres] le ven a uno el símbolo del peso en la cara, y le piden que aporte para la casa. Le dicen que es un mantenido, y eso cala. Yo estuve en ese punto: sin trabajo, con la familia presionando, que llegaba a casa y a mí no me ponían ni un plato de arroz, y me miraban mal si abría la nevera. Y aparece un tipo y le pone delante de usted un millón, dos, tres millones de pesos”.

Un sicario posa con un revólver. En Medellín hay más de 5.000 sicarios en unas 300 bandas por toda la ciudad.

Por lo que cuenta, de los 14 a los 16 años fue un asesino muy solicitado, aunque los detalles que ofrece son inverosímiles. No parece que exagere para presumir, o que esté contando mentiras, sino más bien que su niñez y su primera juventud fueron tan salvajes y lo arrasaron de tal manera que difícilmente puede recordar los datos exactos de aquel caos sin medida. “Cada semana hacía unas ocho vueltas [encargos diversos; no siempre asesinatos], y con eso me ganaba como 10 millones de pesos (4.200 euros). Viajaba en avión, tenía un apartamento, a todas las niñas que quería, mi moto, revólveres, un rifle, la coca… Mire que entre cuatro consumíamos 70 gramos diarios”.

— ¿Quiere decir siete gramos?

— No señor, 70.

— ¿Y cómo no se murieron?

— Uno sí murió de sobredosis, otro se quedó ciego, y a otro un día se le cayó algo blanco de la nariz. Pensó que era una roca de coca, pero era el tabique.

En España, un gramo de coca cuesta 60 euros en la calle. En las barriadas de Medellín cuesta 2 euros, y, sin embargo, por allí no se ven drogadictos decrépitos como, por ejemplo, los de los poblados del extrarradio de Madrid. El testimonio de este sicario retirado indica que esto no se debe a una mayor contención en el consumo, sino a la mera pobreza. Según explica, los jóvenes de ahora no encuentran de dónde sacar dinero, ya no para drogarse, sino para comer o vestirse. Incluso asesinar por encargo, que antes podía ser bastante lucrativo, se ha convertido en un oficio ruinoso. El antiguo asesino a sueldo, que mantiene contacto diario con ejecutores en activo, pone un par de ejemplos: “El otro día, un pelao me dijo que mató a alguien y le dieron 20.000 pesos [8,4 euros] por esa cabeza, y me consta que otros matan hasta por 5.000 [2,5 euros] y que luego usan la plata para comprarle unas arepas a su mamá”.

En Medellín, la oferta de asesinos excede la demanda de víctimas. Tanto, que los chicos más jóvenes llegan a matar gratis para intentar hacerse un hueco en el saturado mercado del crimen. El padre Velásquez asegura que ahora es tan difícil prosperar como sicario que muchos le juran que lo dejarían si pudiesen encontrar otro modo de sobrevivir. “Hay infinidad de jóvenes que quieren salirse de esto”, comenta. “No hace falta ni siquiera que lo veamos desde el punto de vista humano, sino desde el mero punto de vista comercial: hay una sobrecarga de combos y de sicarios”. En la cafetería, el asesino retirado que viajaba en avión dice lo mismo: “Uno sabe que ahora hay más pelaos que nunca metidos en las vueltas”.

En Medellín hay más de 5.000 sicarios distribuidos en unas 300 bandas por toda la ciudad. Y, sin embargo, el número de asesinatos no llega ni a la mitad que a principios de los noventa, en la época del capo Pablo Escobar, cuando había más de 4.000 muertos anuales. En 2011 hubo 1.648, casi 400 menos que en 2010. Aunque el índice de homicidios sigue siendo uno de los más altos de las ciudades grandes de Latinoamérica, la cifra se ha estabilizado en la última década en torno a los 2.000 muertos anuales.

"los sicarios tienen una idea simple de la existencia", dice el padre Velásquez. "Viven el hoy. Lo que se gana se gasta en el día"

“Tengo ganas de matar”:

Lo paradójico es que mientras el crimen se reduce, parece que aumenta la disponibilidad de chicos empobrecidos y desocupados dispuestos a asesinar para ganar un poco de dinero. Igual de desconcertante es que en tiempos de menos violencia la relación que tienen ellos con la muerte se deshumanice cada vez más. “Algunos ya matan por deporte”, comenta el exsicario, que siempre que hace una afirmación general, la ilustra luego con un horror particular.

“La semana pasada estuve con un chico de 16 años de mi barrio. Estábamos sentados en la calle y él andaba como ansioso. Se movía, se tocaba mucho la pierna”.

—¿Qué le pasa a usted? —le dije.

— Que tengo ganas de matar —me contestó.

“Él mantenía el fierro [pistola] al pulmón, ahí cerquita. Entonces se levantó, se fue, oí pa-pa-pa. Volvió, se sentó y me dijo: ‘Ya me calmé’. Había matado a un pelao que no tenía nada que ver. Al primero que se encontró”.

Así es la vida en las comunas. Estos barrios pobres se construyeron sobre las laderas que rodean el centro de Medellín. Cuando se entra en la comuna, la carretera se empina, la calidad de las casas empeora según se sube. En las aceras, los vecinos charlan sentados en las puertas de las casas. Acabamos de traspasar la frontera de un sitio donde no suelen entrar forasteros y donde todo el mundo se conoce. A los lados de las calles principales, el tejido urbano se convierte en un laberinto de callejuelas y casuchas de ladrillo y chapa apretujadas. En ese escenario, dos sicarios hablan de esas extrañas ganas de matar. “Me picaba el dedo”, dice uno de ellos para explicar su pulsión por apretar el gatillo. Es un sicario en activo mayor de lo habitual, cercano a la treintena, y lo acompaña un adolescente callado que a veces sonríe. El chico tiene una actitud extraña, como una mezcla de timidez y suficiencia.

Si se les pregunta por la muerte, el menor no dice nada. El mayor se queda con cara de incomprensión, y al final responde: “Pues señor, eso es algo de lo que no se vuelve, y ya”.

Un muchacho enseña un agujero de bala. A los sicarios, los describen como "serios, apagados, amargados, sin chispa"

El padre Velásquez sostiene que los chicos de las comunas entienden la vida en presente simple, sin más futuro que las próximas horas. “Tienen una idea muy simple de la existencia. Experimentan la muerte al día. Viven el hoy. Lo que se gana, se gasta en el día. Es como una expresión popular que hay por acá que dice: ‘Volador hecho [cohete lanzado], volador quemado’; o como el título de una canción de Juanes, La vida es un ratico”.

Eso, sin embargo, no significa que vivan a todo trapo, rodeados de las míticas riquezas del narcotráfico, sino que su vida corre rápidamente hacia una muerte inmediata, amarrados a la miseria y sin mejor camino que delinquir. El cura, que conoce sicarios de todas las edades y de todos los puntos de la ciudad, dice que por lo general son personas frustradas, perfectamente conscientes de que han nacido para morir en “la guerra”, como le llaman ellos a lo que las autoridades colombianas y los analistas definen como “el conflicto”.

Federico Ríos, el reportero colombiano que hizo las fotografías que ilustran este reportaje, habló durante meses con los chicos de las bandas para entender su mundo y ganarse su confianza. Le parecieron “serios, apagados, como amargados, ensimismados, sin chispa”. Según Ríos, su día a día consiste en hacer lo que les mandan mientras esperan el momento de que les den un balazo. En una de sus charlas con los sicarios, Ríos le preguntó a un pandillero de 16 años qué le gustaría ser en la vida. “Camellador de busero [ayudante de un conductor de autobús]. Ese es el sueño mío”, respondió el sicario.

Pero el chico, por lo que le dijo a Ríos, tiene claro que no llegará a eso, que su futuro es terminar su vida cumpliendo con sus obligaciones: “Hasta el fin”, dice, “hasta que me maten. O mato, o caigo”. Y lo resume con una idea vacía: “Como dice el dicho, el que muere queda así”.

Para los jóvenes sicarios de Medellín, matar o morir no tiene ningún significado, es un hecho sin más, algo que se hace o se padece por necesidad, una función técnica y un destino obligado. “Es la pérdida del concepto de lo humano”, reflexiona Carlos Ángel Arboleda, de 61 años, sacerdote y profesor de doctrina social de la Iglesia de la Universidad Pontificia de Medellín. Él recuerda que en los primeros tiempos del narco, en la década de los ochenta, los asesinos a sueldo eran adultos de raíz campesina y con un pensamiento católico tradicional —básico pero sólido— que les hacía sentir de otra forma lo que hacían. “El primer sicario tenía una religiosidad popular muy fuerte”, explica. “Era consciente de que matar era pecado, pero le valía para conseguir dinero para la casa y para sacar a la mamá de la pobreza”.

“Padre, yo ya no tengo salvación, yo estoy muy mal, a mí ya ni siquiera Dios me perdona”, le dicen los chicos al cura.

El padre Velásquez entiende que esa correa de transmisión de valores tradicionales se ha ido cortando por la descomposición de las familias humildes, causada en parte por la rápida incorporación de las mujeres al mercado laboral. Según Diego Herrera, miembro del Instituto Popular de Capacitación, una ONG local, en la ciudad se ha producido desde los años noventa una transformación industrial que ha convertido las fábricas tradicionales, de textiles y de alimentos, en nichos laborales de segunda clase para ciudadanos pobres y sin formación: en un 80% de los casos son mujeres, muchas de ellas madres solteras o adolescentes con hijos recién nacidos.

La Personería de Medellín, una oficina pública de defensa de los derechos civiles, alertó en un informe de 2011 de que las mujeres de las barriadas ganan entre uno y cinco euros a la jornada. El paro ronda el 12% en toda la ciudad, pero en algunos barrios pobres llega al 40%, y la mitad de los ciudadanos que aparecen en las estadísticas como trabajadores tiene un contrato informal, sin prestaciones sociales ni derecho a una pensión.

Mientras tanto, la economía formal prospera. Medellín es la ciudad colombiana mejor valorada internacionalmente como destino de negocios, según explica Max Yuri Gil, sociólogo de la Universidad de Antioquia, y tiene éxito como lugar de servicios, desde los turísticos hasta otros más singulares, como la cirugía estética. También es la ciudad colombiana en la que mayor cantidad de riqueza se concentra en un menor número de ciudadanos. Según datos de la Personería, en 2009 la ciudad tenía 2.400.000 habitantes, de los que 900.000 eran pobres, y unos 250.000, indigentes.

Un informe de 2011 de la Veeduría de Medellín, una organización civil, preguntaba por la causa de esta desigualdad social, y a continuación invitaba a la lectura de algunas frases de un manual de inversión publicado en 2006 por el propio Ayuntamiento de Medellín: “El salario mínimo en Colombia es uno de los más bajos de los países latinoamericanos (…). Colombia tiene uno de los regímenes laborales más flexibles de América Latina (…). Con una jornada laboral diurna extendida desde las 6 a. m. hasta las 10 p. m., el empleador puede contratar dos turnos sin necesidad de pagar horas extra (…). Modalidad de contratación de aprendices sin vinculación laboral con la empresa: el empleador no tiene obligación de pagar prestaciones sociales (…). Colombia presenta costes de despido sin justa causa considerablemente inferiores a países como México, Argentina, Guatemala y Brasil”.

Medellín evoluciona, pero no logra incorporar al desarrollo a la mayoría de sus ciudadanos. “Aquí la economía sube y la gente pasa cada vez más hambre”, dice el padre Velásquez.

En ese contexto, las mujeres han dejado de ser amas de casa y educadoras primarias, y sus hijos se han quedado solos, entre un hogar vacío y un ambiente callejero que los atrapa desde la infancia. “Los niños son educados por los combos”, afirma el profesor Arboleda. Es la misma idea que transmite Velásquez, que la función maternal de crianza ha sido suplantada por una socialización criminal. “Para los muchachos, pertenecer al grupo no es un trabajo, es una opción de vida”, dice el cura. “Encuentran el afecto y una identidad. Para ellos, el combo es un lugar en el mundo”.

En los años ochenta, durante el reinado de Pablo Escobar, por el contrario, el crimen era para los sicarios un puesto de trabajo, y su lugar en el mundo era la familia, la madre sobre todo. La religión era el esquema simbólico que amueblaba sus cabezas, un conjunto de creencias en el que la vida y la muerte adquirían un sentido trascendente. Entre el apego a la familia y la fe en el más allá, los soldados de la era de Escobar formaban parte de un mundo pobre pero estable, y esperaban de la vida algo más que un tiro en la sien. “Por entonces no tenían conciencia de vida corta”, dice el padre Velásquez. “Apenas empezaba el fenómeno del sicariato. Ellos entraban en eso con la idea de salirse luego con la plata suficiente para hacerse una casa, o comprarse una licencia de taxi, o montar cualquier otro negocio”.

Antes de que Medellín, la ciudad más católica de Colombia, se convirtiese en una ciudad latina moderna, los asesinos creían en Dios, y hasta pedían disculpas al cielo por lo que hacían en la tierra. “La confesión se consideraba un paliativo”, dice Velásquez. “El sacramento era una catarsis”.

En un municipio de las afueras había un templo que todos los martes se llenaba de gente, la iglesia de Sabaneta, donde se rendía culto a la Virgen María Auxiliadora, La Virgen de los sicarios, como la definió el escritor colombiano Fernando Vallejo en el título de su famosa novela sobre los asesinos de Medellín. Vista ahora, la obra parece un parteaguas de la cultura del sicariato: antes, la Virgen y la mamá, y después, nada.

El libro se publicó en 1993, cuando se iniciaba la transformación social y económica de la ciudad, el mismo año en que Escobar, a quien en las comunas aún llaman Don Pablo, murió en un tejado de Medellín tiroteado por la policía. Vallejo, que atendió a este diario por teléfono, recuerda que en aquel tiempo ya estaba “bajando la devoción”. Unos años después, el escritor volvió a pasar por la iglesia de Sabaneta y la encontró en decadencia.

Por entonces estaban naciendo los sicarios de hoy día, que por lo general ya no van a misa, ni se confiesan. Según el padre Velásquez, su vacío simbólico y sentimental se ahonda a medida que pasan la adolescencia y se afianzan en las estructuras criminales, que es cuando pierden cualquier resto de emoción infantil por pertenecer al mundo del crimen y asumen que solo les queda morir, que, en realidad, solo se merecen morir. “Uno los invita a ir a la misa y ellos mismos no se creen merecedores de la misericordia de Dios”, cuenta el cura. “Es una cosa triste. Te dicen: ‘Padre, yo ya no tengo salvación, yo estoy muy mal, a mí ya ni siquiera Dios me perdona”.

Cuando mueren, las familias de los muchachos de los combos prefieren enterrarlos rápido. Es más económico. Retiran su cadáver cuanto antes de la calle y lo llevan a un crematorio. Evitan así que la policía analice la escena del crimen y que los forenses escruten el cuerpo.

Aquel sicario que celebró su cumpleaños en la calle, solo, esperando a medianoche al padre Velásquez para pedirle afecto, tampoco llegó a entrar nunca en su iglesia. Un año más tarde murió tiroteado. El sacerdote recuerda que nadie le hizo un funeral.


Por: Pablo de Llano

Colombia Medellín
Sucesos | Opinión
DOMINGO 08 DE ABRIL DE 2012



La marcha del 11-A: Tres días que cambiaron el país

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Los episodios de abril han sido capitalizados por el oficialismo para mantener viva la polarización.
Los episodios de abril han sido capitalizados por el oficialismo para mantener viva la polarización.

“La marcha una de las mayores
registradas en el país…”

 

■ Esta semana se cumplirá una década de los hechos de abril de 2002.

■ En 72 horas ocurrió una cadena de eventos que dejó una huella profunda en Venezuela.

■ Las heridas siguen abiertas y separan a los venezolanos: mientras la oposición llama a la reconciliación, el Gobierno atiza la polarización.

La década transcurrió para Juan Andrés Mejía. Ya no es el muchacho de 15 años de edad que quedó deslumbrado cuando vio el torrente de manifestantes que había marchado desde el Parque del Este hasta el edificio de Petróleos de Venezuela en Chuao, Caracas. Tampoco es el mismo estudiante de bachillerato que junto con un puñado de compañeros de clase se fundió con la marejada de personas ­se calculó entonces que fueron cerca de 1 millón­ a la que se le pidió seguir rumbo al Palacio de Miraflores para exigir la renuncia del presidente Hugo Chávez, quien acumulaba sus primeros 3 años de los 13 que ha estado en el poder. Dejó de ser el adolescente que, después de encontrar a sus padres en la protesta, debió huir de la plaza O’Leary de El Silencio en medio de una confusión de gases lacrimógenos, carreras sin dirección y detonaciones.

Hoy es otra persona, aunque recuerda con igual nitidez lo que vio mientras escapaba del pandemóniun en un autobús.

Dos hombres mantenían una discusión y uno de ellos la acabó cuando sacó un arma y disparó. La huida le impidió saber la suerte del herido, pero cuando rememora la escena surge una reflexión que ha madurado con él: “Si no nos entendemos, podemos matarnos”.

Esa misma tarde, Eigleth Torregosa se encontraba a pocas calles de distancia de Mejía.

Había logrado aproximarse a una cuadra del puente Carmelitas, al que desde entonces se le conoce con otro nombre: Llaguno. Quería estar reunida con las personas que fueron llamadas para rodear el palacio presidencial y evitar la llegada de los opositores.

También puede recordar con idéntica angustia lo que vivió.

Relata que vio personas heridas por los disparos que se hicieron desde azoteas de los edificios cercanos. Tampoco es la misma joven de 22 años de edad de hace una década: “Lo ocurrido no se puede repetir, ni tampoco se puede olvidar”.

11 de abril de 2002. Fue la fecha que reunió a Mejía y Torregosa en dos puntos cercanos del centro de Caracas. A pesar de su juventud, ambos fueron partícipes de una cadena de eventos de 72 horas que influyó, como ningún otro hecho, en la vida política y social de Venezuela de la última década.

El miércoles próximo se cumplirá el décimo aniversario de ese día. Venezolanos que salieron a expresarse en contra y a favor de Chávez no están presentes hoy para contar los hechos: 19 de ellos perdieron la vida y se calcula que otras 150 fueron heridos, como si se hubieran convertido en blancos de una práctica de tiro. 

Los acontecimientos se aceleraron desde esa tarde a un ritmo cuyo recuerdo aún produce vértigo. Oficiales de la cúpula militar se negaron a activar el Plan Ávila y desconocieron la autoridad de Chávez, cuya renuncia fue anunciada al país el 12 de abril en la madrugada por el general en jefe Lucas Rincón, entonces inspector general de la FAN. Pedro Carmona Estanga, presidente de Fedecámaras, se autojuramentó luego como jefe de un gobierno de transición que eliminó por decreto los poderes públicos en un acto que cerraba lo que muchos calificaron de golpe de Estado. El posterior retiro del apoyo militar al dirigente empresarial sumado a la respuesta de seguidores de Chávez y de oficiales leales a él prepararon su camino de regreso a Miraflores en medio de las noticias que desmentían que había dimitido. Del palacio había sido sacado apenas horas antes en plena negociación de los términos de su salida del poder con miembros de la cúpula militar. 

La anterior es sólo una síntesis de tres días de sucesos cuya complejidad rebasa a los analistas. Hay historiadores que advierten que una década constituye poco tiempo para examinar con serenidad todas las secuelas que dejó la crisis de abril de 2002, la cual, sin embargo, tuvo un efecto inmediato: hincarse como una herida que aún divide a buena parte de la sociedad venezolana en dos polos políticos, con interpretaciones que se mueven en extremos, la que señala que los opositores organizaron una gran conspiración para derrocar a Chávez y la que afirma que el Presidente ordenó reprimir a cualquier costo una gran protesta democrática. 

“Faltan muchas piezas por encajar, atar cabos sueltos, conocer hechos que no se conocen o no están totalmente claros”, dice Lucía Raynero, quien forma parte del Instituto de Investigaciones Históricas de la UCAB. 

Basta recordar, por ejemplo, que el Poder Judicial todavía no ha establecido y, en consecuencia, tampoco ha castigado a los autores materiales de la mayoría de los homicidios por los cuales persisten las acusaciones mutuas y los reclamos contra la imparcialidad y la efectividad de la justicia. 

El general Lucas Rincón anunció al país la renuncia del Presidente: "se le solicitó al señor presidente la renuncia de su cargo, la cual aceptó" .

Recomposición: 

Mejía pasó de ser el manifestante que atendió el llamado de la CTV y Fedecámaras en la huelga general de abril de 2002 a formar parte del movimiento estudiantil que ayudó a derrotar con votos la reforma de la Constitución propuesta por Chávez en 2007. Después se convirtió en dirigente de una nueva organización: Voluntad Popular. 

“Entendí que el problema del país no se reduce a una persona, sino a derrotar males como la exclusión y la desigualdad”. 

La parábola de su trayectoria también podría ilustrar en parte los cambios ocurridos en el campo opositor. Benigno Alarcón, director de la Unidad de Estudios en Políticas Públicas de la UCAB, considera que en el transcurso de la década ha ocurrido un reacomodo que confirma que hubo lecciones aprendidas: “Un grupo de políticos moderados ha conducido a la oposición en un camino progresivo de recuperación de la legitimidad y el Gobierno sabe que eso está pasando”. 

Una clave ha sido la persuasión para mantener la fe de los activistas en el riel como una fórmula para ocupar espacios políticos. En los últimos 6 años el caudal de votos de quienes no están alineados en las filas del mandatario pasó de 4,2 millones de sufragios conseguidos por Manuel Rosales en las elecciones de 2006 a 5,7 millones de votos obtenidos en los comicios parlamentarios de 2010, que representaron 52% de los electores. La victoria de Henrique Capriles Radonski y el segundo lugar de Pablo Pérez en las elecciones primarias de la MUD del 12 de febrero han sido interpretadas como un respaldo de la base a un discurso de reconciliación. 

Alarcón considera que ese discurso crea condiciones favorables a una transición, porque ayuda a presentar la idea de la entrega del poder por parte de quienes lo detentan como algo menos costoso y más tolerable: “La gente entendió el mensaje de que no se quiere perseguir a nadie, ni barrer a los otros”.

El camino que condujo a esa nueva situación fue accidentado. El desprestigio de los partidos tradicionales había dejado la escena servida en 2002 para que gremios de empresarios, trabajadores, organizaciones civiles y personalidades ocuparan la primera línea de una oposición que se radicalizó ante la ejecutoria oficial. El Gobierno había aprovechado la dispersión de sus contrarios entre 1999 y 2001 para elegir una Asamblea Nacional Constituyente prácticamente monocolor a pesar de que obtuvo cerca de 60% de los votos; para saltarse las exigencias de la Constitución recién aprobada en la designación de las cabezas de los poderes públicos y para que se le permitiera a Chávez modificar 47 leyes, la mayoría económicas, a través de decretos habilitantes. Los conflictos entre los gerentes de Pdvsa y el Ejecutivo por la denunciada politización de la compañía abonaron el choque. El clímax ocurrió el 7 de abril, cuando Chávez despidió por TV y con pito incluido a 7 ejecutivos, un gesto que, reconoció, fue para provocar. 

La estrategia radical se mantuvo después de abril con el paro petrolero ­calificado de sabotaje por el Gobierno­ que se llevó a cabo entre diciembre de 2002 y febrero de 2003. Durante el período fueron despedidos 18.000 trabajadores de la empresa estatal. Luego sobrevino el revés en el referéndum revocatorio contra Chávez en 2004, cuyos resultados se consideraron fraudulentos y provocó frustración por denuncias de desventaja en las condiciones de competencia. Más tarde llegó el abstencionismo en las elecciones de 2005 que dejaron un Parlamento sin disidencia. Mucha fue la diferencia 5 años después, cuando se recibió como una brisa fresca el cambio de balance de poder en la Asamblea, a pesar de que la ley dificultó obtener una mayoría de escaños. 

Organizaciones que tuvieron protagonismo en abril de 2002 procuran enviar señales de cambio en su actuación pública. A pesar de los controles y expropiaciones que para muchos cercan al capital privado, Fedecámaras hoy se asume como un actor que busca influir en las políticas y en la legislación sin involucrarse en luchas de poder. “Nos reunimos con comunidades, líderes sindicales y estudiantes para recuperar el rol como actor social. 

En declaraciones recientes la directiva ha dicho que no es responsable de lo que hizo Carmona Estanga”, recuerda Ricardo Cussano, tesorero de la institución. Hay trabajadores, por otra parte, que lamentan los hechos de hace una década porque consideran que decapitaron un proceso relegitimación de la CTV, cuyos hitos principales ocurrieron en 2000 con la victoria de Carlos Ortega en las elecciones de la organización y con la exitosa negociación del contrato colectivo petrolero. Arquímedes Licett, hoy operador de grúas en Sidor y ex sindicalista, dice que los hechos de hace una década hicieron mucho daño y facilitaron el trabajo del Gobierno, que quiere acabar los sindicatos. “Ahora quieren ponernos a elegir a una cúpula del PSUV en una central que no nos representa a todos”. 

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Experiencia negativa: 

Torregosa no sólo salió a la calle el 11 sino también el 13 de abril de 2002. Una concentración de seguidores del Presidente se organizó espontáneamente en Petare. Fue al Palacio de Miraflores, donde estuvo hasta la medianoche. “Sólo había votado una vez y por Chávez. Estábamos indignados porque nos querían arrebatar nuestra decisión y en los medios ponían comiquitas en lugar de informar lo que estaba pasando”. 

Hoy forma parte de la Juventud del PSUV en el municipio Sucre y reconoce que aquel fue un momento decisivo de formación política: “Fue un despertar, los pobres entendieron qué era el poder popular que se organizó luego con misiones y consejos comunales”. 

El Presidente de la República ha dicho cuál fue la lección que aprendió: “El Chávez pendejo quedó en 2002”. Los sucesos de entonces condujeron a una radicalización del gobernante y de sus seguidores. Alarcón interpreta que para el jefe del Estado es más que nunca prioritario evitar la moderación dentro de sus filas en víspera de las elecciones presidenciales. Por eso, señala, ha colocado en puestos clave de dirección política y militar a quienes tienen menos tolerancia a la idea de un cambio de poder que les resultaría costoso: “Evitan abrir espacios para entendimientos con los moderados que están al frente”. Dice que los mensajes según los cuales una victoria opositora arriesgaría las misiones o traería violencia pretenden mostrar que la derrota también perjudicaría a la base. 

Después de abril de 2002 arreciaron las denuncias de retaliaciones por parte del Ejecutivo ­hay que recordar el uso de la llamada Lista Tascón­ y utilizó las instituciones para neutralizar opositores. Pero además de esas acciones, hubo cambios estructurales. En el ámbito militar no sólo se ejecutaron purgas de oficiales, sino que también se creó la milicia popular, construida, para muchos, con la arquitectura de la lealtad política. Vale recordar, por ejemplo, que existe un cuerpo de 1.500 motorizados asentado en Caracas llamado 13 de Abril. En el mundo de las comunicaciones ­la prensa privada hace una década fue duramente cuestionada por omitir información al público­ el Gobierno creó un sistema de medios comunitarios y públicos afectos. Uno de ellos, TVES, transmite con la señal y equipos que fueron de RCTV, clausurada en 2007. 

Los episodios de abril han sido capitalizados para mantener viva la polarización. “El mesianismo del Presidente fue exacerbado. Se le ayudó a construir una epopeya”, dice un antiguo colaborador del mandatario. La maquinaria gubernamental ha construido una historia que no admite lugar a gradaciones. Hasta el presente el Gobierno y sus seguidores siguen acusando a la oposición de mantener la misma “agenda golpista y violenta” de 2002. A Capriles Radonski, entonces alcalde de Baruta, aún lo acusan de haber allanado la Embajada de Cuba el 12-A, cargo por el cual fue exculpado después de haber estado preso. 

Tiempo:

Luego del 11-A los más pesimistas anticipaban que al país no le quedaba otro camino que la violencia. Hoy existen quienes están convencidos de lo contrario. Luisa Pernalete, una maestra de Fe y Alegría que se ha dedicado a dictar talleres para promover la paz como forma de prevención de la violencia delictiva e intrafamiliar, aporta una visión que incluye la justicia, pero también el reencuentro. 

“Tenemos que encontrarnos de nuevo. Poco a poco esa aproximación va sucediendo cuando nos ponemos a ver cuáles son los problemas comunes, aunque todavía haya polarización”. Puede que hoy palabras como ésas no lleguen a los oídos de todos. “Son procesos que toman tiempo”. Cita a uno de sus autores predilectos, Johan Galtung, fundador del Instituto Internacional de Investigación de Paz para decir que la obligación de un trabajador por la paz es abrir los ojos de los demás. Tarde o temprano, confía, sucederá. 


Por: DAVID GONZÁLEZ
dgonzalez@el-nacional.com
Politica | Opinión
EL NACIONAL
DOMINGO 08 DE ABRIL DE 2012


MILAGROS SOCORRO: Poder y enfermedad

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“El síndrome de hybris no
se puede ocultar…”

 

El interés que la enfermedad del presidente Chávez concita en los diversos sectores del país, así como en los cálculos de las distintas organizaciones (entre las que el PSUV dista mucho de ser la excepción) no se corresponde con el espacio que los medios de comunicación tradicionales destinan a este asunto, que conserva el primer lugar de visitación, en conciliábulos y redes sociales, con independencia de las otras noticias que asoman en el horizonte.

La combinación poder y enfermedad ejerce un auténtico hechizo en las masas; sobre todo, porque tradicionalmente los poderosos han ocultado sus padecimientos para no mostrarse vulnerables en unas arenas donde la imagen de fortaleza es crucial. De ahí viene la tendencia al secretismo, que casi todos los gobernantes o aspirantes a serlo han practicado con sus dolencias. Desde luego, en estos tiempos de acceso inédito a la información ­y de legislaciones cada vez más explícitas en cuanto al escrutinio que las sociedades deben ejercer sobre aquellos en quienes delegan las funciones de gobierno­ es más difícil mentir acerca de la salud de un jefe de Estado, pero en el pasado era lo más común.

Piénsese, por ejemplo, que el presidente norteamericano Grover Cleveland fue operado en secreto a bordo de un yate, en el puerto de Nueva York, en 1893.

Murió en 1908 de otra cosa. La verdad no se vino a saber hasta 1917; y hubo que esperar hasta 1980 para conocerse la naturaleza del tumor. El presidente francés François Mitterrand sufrió cáncer de próstata durante casi todos los 14 años que estuvo en el poder, 11 de ellos en estricto secreto. Y John F. Kennedy, con ser el presidente más joven jamás elegido en Estados Unidos, llegó al cargo tras engañar deliberadamente a su pueblo con respecto a su salud, que distaba mucho de constituir la estampa apolínea que aparentaba. En realidad, Kennedy tenía la enfermedad de Addison (insuficiencia adrenal crónica e hipocortisonismo), que lo hacía dependiente de una terapia con hormonas.

Todos estos casos están expuestos con detalle en el libro En el poder y en la enfermedad (Ediciones Siruela, Madrid, 2010), del escritor, médico y político inglés David Owen, quien ya desde la introducción advierte de la proclividad de los líderes a desarrollar patologías, porque, dice, incluso aquellos que no están enfermos pueden desarrollar el “síndrome de hybris”, que no es exactamente un término médico, sino una noción de la antigua Grecia. “Un acto de hybris ­explica Owen­ era aquel en el cual un personaje poderoso, hinchado de desmesurado orgullo y confianza en sí mismo, trataba a los demás con insolencia y desprecio. (…) en el drama se siguió desarrollando el concepto para explorar las pautas de conducta soberbia.

La trayectoria de la hybris tenía varias etapas. El héroe se gana la gloria y la aclamación al obtener un éxito inusitado contra todo pronóstico. La experiencia se le sube a la cabeza: empieza a tratar a los demás, simples mortales corrientes, con desprecio y desdén, y llega a tener tanta fe en sus propias facultades que empieza a creerse capaz de cualquier cosa. Este exceso de confianza en sí mismo lo lleva a interpretar equivocadamente la realidad que lo rodea y a cometer errores. Al final se lleva su merecido y se encuentra con su némesis, que lo destruye”.

El síndrome de hybris no se puede ocultar como sí ocurre con los análisis médicos. De hecho, según Owen, los síntomas son más que visibles y aumentan en intensidad mientras más tiempo permanece un líder en el poder. Ejemplo: inclinación narcisista a ver el mundo como escenario para su lucimiento (en vez de un lugar con problemas que requieren un abordaje pragmático y no autorreferencial); talante mesiánico al hablar; confundir el Estado consigo mismo hasta el punto de considerar que los intereses de ambos con una sola cosa; hablar de sí mismo en tercera persona; excesiva confianza en su propio juicio y desprecio del consejo y la crítica; la creencia de ser responsable no ante los tribunales terrenales o de la opinión pública sino ante la historia o Dios, con la convicción de que el fallo será a su favor.

El resultado de este cuadro, siempre según Owen, es una incompetencia que termina por acelerar su salida de la escena política. Por eso, a veces los llaman Chacumbele, como el personaje que, según el son cubano, “él mismito se mató”.


Por: Milagros Socorro
msocorro@el-nacional.com
Politica | Opinión
EL NACIONAL
Domingo 08 de Abril de 2012