Home Blog Page 1275

LUIS E. GIUSTI: Petróleo en las cumbres

0


Los Estados Unidos podría
producir 20 mllm de b/d

 

Estados Unidos vive un renacimiento de la producción de petróleo y gas natural, como resultado del desarrollo de hidrocarburos contenidos en esquistos, a diferencia de la explotación de aquellos hidrocarburos convencionales contenidos en areniscas y calizas. Los cuantiosos descubrimientos han cambiado sustantivamente los pronósticos, y la producción petrolera está aumentando después de 26 años de sostenida declinación. Se anticipa que dentro de poco Estados Unidos comenzará a exportar gas natural desde la costa del Golfo de México.

Un estudio del National Petroleum Council concluye que para 2035 Estados Unidos podría producir 20 millones de bpd. En conclusión, dentro de algunos años podríamos presenciar grandes cambios en los corredores internacionales de suministro de hidrocarburos.

La primera Cumbre de las Américas celebrada en Miami, en 1994, propició la Iniciativa Energética Hemisférica dentro de la cual se realizaron esfuerzos conjuntos de los países del hemisferio, tanto gobiernos como sector empresarial, en busca de una mayor integración y de optimizar el aprovechamiento de los abundantes recursos de energía disponibles. En materia de petróleo la premisa era que Estados Unidos, afectado por una implacable declinación, constituía el destino natural para los hidrocarburos de otros países de la región, y que esa declinación conformaba una creciente ventana de oportunidad.

No obstante el renacimiento de la producción en Estados Unidos, y afortunadamente para los exportadores del hemisferio, ese país seguirá aumentando sus importaciones petroleras durante los próximos 10 años, dado el sostenido incremento de la demanda interna. 25% de los 10 millones de bpd importados procede de Canadá. México, Arabia Saudita, Venezuela y Nigeria tratarán de mantener sus envíos (alrededor de 4 millones de bpd). Pero para los suplidores menores se abrirán nuevas oportunidades (Colombia y Brasil).

El Departamento de Energía de Estados Unidos anticipa que el país aumentará su dependencia de Canadá, Brasil y Colombia. Venezuela mantendrá su nivel actual, con tendencia a disminuir, aunque podría darse un cambio derivado de concretarse dos nuevos proyectos en la faja del Orinoco. En contraste, la producción petrolera de México seguirá declinando, debido a complicaciones políticas que ahuyentan las inversiones requeridas para revertir su declinación.

En conclusión, las 5 principales fuentes de importación cambiarán poco durante la próxima década. No es que Estados Unidos no pueda reemplazar con otras fuentes, por ejemplo 1 millón de bpd de Venezuela, como con frecuencia se discute en los corrillos políticos. Habría un breve periodo de ajustes mientras Venezuela busca nuevos compradores y Estados Unidos busca nuevos vendedores, pero los mercados encontrarían canales alternos de suministro. El juego geopolítico afectaría más a Venezuela, pero así funciona la política.

Es bueno aclarar que el Gobierno estadounidense no es dueño de terminales, refinerías ni oleoductos, y ni siquiera compra petróleo, excepto en contadas ocasiones para la reserva estratégica (SPR), y le compra a productores domésticos mediante el mecanismo de regalía en especies. Todas las importaciones provienen de operaciones comerciales a cargo de empresas petroleras.

La única manera concebible de que Estados Unidos suspenda las importaciones petroleras de Venezuela, sería mediante sanciones. Eso representa un escenario factible pero muy improbable, que nadie quisiera enfrentar.

En opinión de los expertos, Estados Unidos se apoyará cada vez más en suplidores continentales, una tendencia coincidente con el propósito político de aumentar su seguridad energética. La primera opción siempre será Canadá, a pesar de sus mayores costos y menor calidad de crudos.

Pero aparte del aumento doméstico en Estados Unidos, su mejor opción es Latinoamérica, la región con mayores reservas petroleras después del Medio Oriente. Como en el caso de Canadá, la proximidad es un factor en la seguridad de suministro, pero no es definitorio. Lo importante es el volumen para mantener precios razonablemente bajos. Después de todo, el mercado es global y en ese contexto en ninguna parte del mundo Estados Unidos tiene mayor influencia que en América, aun cuando esa influencia se haya debilitado. África, Asia y el Medio Oriente son más abiertos a la competencia, particularmente de China. Estados Unidos está mejor posicionado para influir sobre la producción petrolera aquí, que allá lejos de sus predios. Los exportadores latinoamericanos tienen la mejor oportunidad, pero no será permanente.


Por: LUIS E. GIUSTI L.
lgiusti@csis.org
Politica | Opinión
Economía | Energía
EL NACIONAL
DOMINGO 22 DE ABRIL DE 2012


ALBERTO BARRERA TYSZKA: La ilusión de lo real

0



“La fábrica de afectos
no se detiene…”

 

■ El Estado se ha convertido en una industria y Chávez se ha convertido en su mejor mercancía.

■ Desde el Gobierno, se está desarrollando un culto a la personalidad jamás visto en nuestra historia.

Comencemos por una constatación: ni un órgano. Ni el nombre de un órgano. Ni eso tenemos. No sabemos si es el páncreas, si es la próstata; si es la pelvis, el duodeno, la vejiga.

Solo contamos con una vaguedad a la altura de la cadera, una sombra, un “por allá abajo” de tía curandera, tan poco clínico, tan escasamente siglo XXI. Desde junio del 2011, hasta ahora, seguimos más o menos igual. No deja de ser paradójico que en plena democracia participativa, en la nueva sociedad transparente, con comunicaciones comunitarias, horizontales y alternativas, con información oportuna y veraz, los venezolanos todavía no sepamos qué le pasa exactamente al Presidente, qué le duele, dónde le duele, cuál es su lesión.

Por eso, supongo, aparece de pronto alguien como el Doctor Marquina. Nadie sabe muy bien de dónde viene. Es una suerte de éxito del verano, un baile de bata blanca y estetoscopio, una sensación del Twitter cuya veracidad y legitimidad se basan solo en un adverbio: supuestamente. Ese es su título, su posgrado, su residencia. Un adverbio enmarcado y colgado en una pared. Supuestamente sabe. Supuestamente, está cerca. Supuestamente conoce.

Supuestamente le dijeron. O tiene alguien de confianza que ve, que escucha, que le cuenta.

Supuestamente, por supuesto. Todo es así. Y, entonces, de repente, una especulación se presenta como contundente tratado clínico ¿Qué diagnóstico complejo cabe en ciento cuarenta caracteres? Pareciera un chiste del destino: la fuente más confiable y atinada, durante todos estos meses, es una columna que se llama precisamente runrunes.

En ese espacio donde el periodista Nelson Bocaranda Sardi suele mezclar voces, dimes y diretes, informaciones y suspicacias del acontecer nacional, es donde han aparecido las informaciones que a la postre han resultado más cercanas a la realidad. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española ofrece, entre otras, esta definición de la palabra “runrún”: “ruido confuso de voces”.

Esa ha sido nuestra mayor claridad. Casi, más bien, que la única claridad que hemos tenido.

Solo se nos permite acceder a la verdad a través del murmullo.

Porque la información oficial no existe. Es una sola voz, hablando cuando quiere y como quiere. Es el Presidente diciendo cómo se siente, viviremos, aquí vamos, en la lucha, pa´lante, comandante. La información oficial es un ánimo.

Se resiste a ejercer el lenguaje clínico. Se niega a entrar en otra retórica que no sea la suya ¿Qué nos ofrece a cambio? Emoción. Mucha emoción.

Emoción a toda hora. En vivo y directo. También en diferido. Al mayor y al detal. En paquete y en cadena. Emoción en todas las formas y tamaños posibles.

Basta ver la cantidad de piezas publicitarias que transmite continuamente la televisión pública, algunas de las cuales también aparecen, según manda la ley, en los canales privados. Desde el Gobierno, se está desarrollando un culto a la personalidad jamás visto en nuestra historia. El Estado se ha convertido en una industria y Chávez se ha convertido en su mejor mercancía.

No es algo nuevo, lo sabemos. Pero nunca había alcanzado estas dimensiones.

Tuvimos un clímax importante el año pasado, cuando el Presidente regresó “curado”. Tuvimos misas de todos los colores. Misas, remisas y requetemisas. Ni uno solo de los dioses conocidos se perdió la fiesta. No se trataba de un asunto de quimioterapias y jeringas. Era algo más allá. Más que una cura habíamos asistido a una salvación. El dios pueblo, a nombre de todas las cortes celestiales, lo había ungido. El milagro estaba hecho.

Los hijos de Bolívar por fin teníamos ante nuestros ojos un espectáculo de resurrección.

El regreso de la lesión fue también el regreso del silencio. De eso no se habla. El país otra vez se ha contagiado de una forma de vivir la enfermedad. Todo vuelve a trastocarse. Tanto que, incluso, lo natural es visto como morboso.

El cuerpo nuevamente es un misterio impúdico. Que nadie pregunte. Que nadie sospeche. Que nadie diga nada. La necesidad de saber puede ser un pecado, una traición, un delito, una vergüenza…cualquier cosa menos la simple y honesta necesidad de saber.

El poder olvida que la verdad siempre es terapéutica.

Seguimos sin saber qué pasa. A cambio, la fábrica de afectos no se detiene. La televisión no descansa ni un segundo. El Presidente llora en la misa. El Presidente le pide a Jesús su corona de espinas, su cruz. El Presidente quiere ser un sacramento. La emoción debe ser cada vez más grande. Hasta que lo real solo sea una ilusión. Hasta que ya no haga falta el contenido.

Hasta que ya a nadie le importe la información.


ALBERTO BARRERA TYSZKA
abarrera60@elnacional.com
Política | Opinión
EL NACIONAL


SIMÓN ALBERTO CONSALVI: Botero

0



Conocí a Fernando Botero a mediados
de los años sesenta, en Nueva York

 

Lo visité en su taller del Village, y cada vez que caía por la ciudad procuraba verlo; íbamos al taller y después acampábamos en una pequeña trattoria en el vecindario, pasta asciutta y un poco de vino. Pocas experiencias tan gratas he tenido como aquellas lejanas visitas al taller de Fernando, a pesar de que ha sido una de mis aficiones compartir con otros pintores, verlos manchar las telas, disfrutar del olor de óleos y trementinas, envidiar, digamos, sus privilegios secretamente.

Fernando trabajaba con un extraño apremio, con una energía poco común. Con orden impecable arreglaba sus grandes óleos colgados de una manera que el número creciente consumiera el menor espacio posible. Con paciencia que siempre agradecí, me mostraba uno por uno. Pocas escenas tengo tan frescas que podría describir las obras que me impresionaron más. Por entonces su nombre ya despertaba interés y curiosidad, pero estaba aún lejos de la fama que conquistó poco después; fama que se acerca ahora al medio siglo y que avanza paralela a su capacidad de creación e imaginación.

Encontré a Fernando en diversos países, y he seguido su obra a lo largo del tiempo. El pintor solía venir a Venezuela, y tenía (tiene) gran afecto por esta tierra y por amigos de toda la vida, como Sofía Imber. Estos sentimientos se traducían en donaciones de sus obras al Museo de Arte Contemporáneo que llevaba el nombre de la amiga. Grandes óleos, esculturas, dibujos, integran una colección de distintas épocas, y son testimonio de la generosidad del artista. Entre tantas obras está El gato, una de sus monumentales y bellas esculturas.

Este jueves 19 de abril Fernando Botero cumplió 80 años de edad. Nació en 1932 en Medellín, y desde muy joven estudió en Colombia, México e Italia.

Lo impresionaron en sus primeros tiempos los muralistas mexicanos, y en Italia los grandes pintores del Renacimiento, que observó una y otra vez, maravillado y sediento. La manera como los miró y admiró se tradujo en óleos que los recreaban según su estilo personal. Siempre se refiere a la influencia que Giotto ejerció en su arte, y en especial en su concepción del volumen. Esta etapa italiana fue clave en su formación y en la definición de su estilo.

Botero, se admite, es el artista plástico latinoamericano más reconocido en el mundo, y uno de los de obra más vasta y difundida. Convendría añadir que también uno de los más contemporáneos, no ajeno a los avatares del siglo, y es preciso reparar en la serie que dedicó al horror y vejamen de torturas de prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib, en Irak. Un episodio que sacudió al mundo, y que Botero registró entre el espanto y la condena.

Con motivo de los 80 años, México, Colombia e Italia, España, Brasil y Rusia, expresan su reconocimiento al pintor con retrospectivas y exposiciones que muestran su trabajo.

México e Italia fueron países que conocieron al joven estudiante, y, por consiguiente, existe una relación vital. En el Palacio Nacional de Bellas Artes, en México, y con el título Fernando Botero, una celebración, se exhiben 183 obras de más de 60 años, incluidas algunas de la primera exposición presentada en el estudio del fotógrafo Leo Matiz, en Bogotá, 1952. Allí puede verse la más antigua de todas, Mujer llorando, pintada cuando apenas tenía 17 años de edad, y en la cual se vislumbra su estilo personalísimo, como lo han anotado algunos críticos. En el dibujo de una guitarra, por ejemplo, ya estaban echadas las líneas de su pintura.

En esta “celebración” se puede recorrer la vida y la obra del artista, lo que él llama “regalos de la imaginación”, desde el joven de los primeros tiempos hasta sus variadas etapas, incluida la de Abu Ghraib. Allí se muestran La corrida, los toros, ya sabemos, han sido una de las pasiones del pintor; retratos y autorretratos, naturalezas muertas, temas religiosos y de la vida cotidiana, los bailes y jolgorios de la gente común, algunas figuras estrafalarias, un cierto dictador o caudillo, payasos del circo, monjas que caen en la tentación. De la fiesta al drama y a la congoja, como en la serie Vía crucis, la pasión, que Botero donó a su ciudad natal y que se exhibe allá, en Medellín, en cuyos parques se pueden admirar enormes esculturas que hacen de la ciudad un museo Botero.

Repaso ahora los muchos libros sobre el pintor. Me detengo en uno, el de Mario Vargas Llosa, de 1984, editado en Nueva York por William Gelender. Veamos las claves del arte de Botero que ofrece el novelista: “En alguna noche de Las mil y una noches se cuenta que la más apetecible criatura del harem de Harún Arrashid era una joven de caderas tan abundantes que debía permanecer siempre acostada, pues, si se ponía de pie, perdía el equilibrio y se caía (debería decir, tal vez, se derrumbaba)”.

Anota Mario que identificar la belleza con la flacura es occidental, protestante y moderno.

Que cuando Botero era niño, “la tradición que emparenta la abundancia con la belleza estaba muy viva en América Latina”.


Por: SIMÓN ALBERTO CONSALVI
sconsalvi @el-nacional.com
Política | Opinión
EL NACIONAL
DOMINGO 22 DE ABRIL DE 2012

TULIO HERNÁNDEZ: Los autoritarios los prefieren machos

0


“Algo quedó claro la
semana pasada…”

 

Quedó claro que el ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno rojo, es decir, el canciller de Venezuela, un funcionario de apellido Maduro, siente una gran repulsión por los homosexuales. Y no la oculta.

Para decirlo en venezolano, a Maduro los gays le sacan la piedra. Le parecen de lo peorcito. Tan es así que para descalificar en público al candidato presidencial de la Unidad Democrática no encontró mejor recurso que decirle “mariconsón”.

Maduro no aplicó ninguno de los adjetivos ya clásicos del manual de escupitajos chavistas. No le dijo agente de la CIA, apátrida, oligarca, lacayo del imperio, explotador, derechista, vendepatria, consumista, burgués, grandísimo hijo de. Ninguno de esos. No utilizó el catálogo oficial. El canciller se fue por su vía propia y le dijo “mariconsón”.

Y, como si fueran sinónimos, agregó “fascista”. “Fascista mariconsón”. “Eres un candidato presidencial fascista y mariconsón”, le dijo. Olvidó este canciller que fascista, o nazi, son términos que históricamente no pueden ir juntos con mariconsón, porque si algunos modelos políticos ­además del comunismo cubano­ se ensañaron severamente contra la condición homosexual fueron los engendros de Hitler en Alemania y de Mussolini en Italia.

Lo dijo Hitler claramente: ni un judío ni un comunista ni un homosexual son personas.

Claro, es muy posible que el canciller Maduro ­un hombre de bigotes largos e ideas cortas, que debe haber pasado mucho tiempo dedicado a la “revolución”­ no haya visto nunca Una giornata particolare, el film de Ettore Scola, magistralmente escenificado por Sophia Loren y Marcello Mastroianni, en el que se hace más que evidente la persecución nazi-fascista contra la condición homosexual.

Tampoco creo que haya visto Antes de que anochezca, la película en la que actúa Javier Bardem, que cuenta la desproporcionada persecución que vivió, a manos del régimen de Fidel, el escritor cubano Reinaldo Arenas por su condición homosexual antes de suicidarse. La misma que con menos visibilidad había padecido, en la década de los setenta, ese hombre tan humilde como grande en calidad literaria llamado Virgilio Piñera, el autor de Cuentos fríos.

No debemos olvidar en este análisis que la condición homosexual no es fácil de digerir por las personas. Que, efectivamente, su presencia no siempre es grata ni bien recibida de manera automática por la familia o la comunidad a la que se pertenece. Pero tampoco podemos soslayar que uno de los grandes avances de la humanidad está asociado con el respeto a la diversidad, ya sea religiosa, ideológica o de preferencias sexuales. Y que entre los logros de las sociedades más avanzadas está el reconocimiento, incluso legal, a la opción sexual que elija cada quien.

En ese contexto, quiero diferenciar la reacción de una persona común a la de un gobernante. Un gobernante es alguien que encarna a toda la comunidad y, por tanto, debe respetar las opciones diversas de la colectividad que representa. No comparto la tesis ­en el fondo homofóbica­ de quienes sostienen que quien condena a los homosexuales tiene uno reprimido en su clóset. Los autoritarismos ­ya sean comunismo, nazismo, franquismo o chavismo­ detestan a los homosexuales, no porque sus dirigentes estén en el clóset, sino porque su presencia les recuerda que los seres humanos somos diversos y no ovejas. Y esas dos cosas, la diversidad y la diferencia, son la peor amenaza a los regímenes políticos que les encanta ver a multitudes uniformadas. Unas de rojo, otras de negro.

Lo de Maduro no es un caso aislado. Hace meses, en esta misma columna reseñamos una frase del vicepresidente Jaua, designado por el jefe único para ser candidato a gobernador en Miranda. El candidato Jaua declaró: “Miranda se merece un gobernador que tenga muchos hijos”. Y el autor de estas líneas, impactado, escribió: “Mire usted, se puede ser al mismo tiempo franquista y chavista”. Maduro es el mejor ejemplo. Ojalá y los herederos del generalísimo le manden, en gesto de apoyo, uno de esos manuales de educación familiar que promovían las reglas del peor conservadurismo católico. Se les parece.


Por: TULIO HERNÁNDEZ
hernandezmontenegro@cantv.net
Política | Opinión
EL NACIONAL
DOMINGO 22 DE ABRIL DE 2012

 

MANUEL MALAVER: ¿Por qué desertó Aponte Aponte?

1

“el Gordo” y “el Turco”

 

Creo que si el capitán y ex gobernador de Apure, Jesús Aguilarte Gámez, no hubiera sido objeto de un atentado en Maracay el 24 de marzo pasado que le costó la vida 9 días después, el coronel de la GN y exmagistrado del TSJ, Eladio Aponte Aponte, se habría tomado las cosas con calma, negociado su salida sin traumas del máximo tribunal, y quien sabe si hasta solicitado un nombramiento de embajador u otro cargo en la administración de justicia nacional o global.

La operación de sicariato que dio cuenta de la vida de Aguilarte Gámez, sin embargo, era otra cosa; revelaba que los ajustes de cuentas se habían desatado entre las mafias de narcotraficantes que desde hacía tiempo infestaban al Ejército y la GN, y que cualquiera que no tuviera su curriculum y cifras en orden, podía ser asesinado en su casa, en la calle, en una carretera o un restaurant,

Por lo que a él se refería, desde hacía tiempo recibía noticias de las conexiones de Aguilarte Gámez con guerrilleros y narcotraficantes colombianos que habían tomado el Estado Apure como la zona de aterrizaje de donde partía la cocaína que llegaba de Colombia con destino a Centroamérica, el Caribe, Estados Unidos y Europa, pero conocerlo, no lo conocía, ni mucho menos le había recomendado casos de narcotraficantes detenidos que hubiera que soltar y limpiarles los expedientes.

Situación diferente a la de su amistad con el general, Luís Felipe Acosta Carles, a quien había conocido desde los tiempos en que fueron cadetes en la EFOFAC, compartieron cuarto, afición por la música, las parrandas y los tragos y dado inicio a un compadrazgo del cual jamás renegaron, ni se arrepintieron.

Por estar cerca de Acosta Carles cuando lo nombraron a mediados de los 80 oficial de planta del destacamento No 25 del Comando de la Guardia Nacional en Puerto Cabello, Aponte Aponte pidió ser asignado al CORE 3 de su ciudad natal Valencia, se inscribió en la Universidad de Carabobo para graduarse de abogado y después aceptó el cargo de Fiscal Militar en Maracay.

Fue una decisión acertadísima, pues “el Gordo” suplía su timidez natural y lo arrastraba en esa ola de audacia y de “echao pa,lante” que ya lo distinguían como oficial en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, y lo catapultó al estrellato cuando participó en los dos golpes de Estado de 1992: el del 4 de febrero que comandó, el teniente coronel, Hugo Chávez, y el del 27 de noviembre, cuyo jefe fue el contralmirante, Gruber Odremán.

De la mano de Acosta Carles conoce también copiosas amistades durante los días en que, ya presidente, Chávez lo asciende a la Jefatura del CORE 3 de la GN en Valencia, se faja con el paro petrolero del 2002, y después del incidente en que golpeó a unas señoras que se oponían a la toma de un galpón de la Polar, fue elogiado por el propio presidente “como uno de los generales más gloriosos de la Revolución”.

Y entre muchas, Aponte Aponte, le tomó cariño a un empresario venezolano de origen sirio con un nombre enredado, Walid Makled, pero dueño de medio estado Carabobo, revolucionario, socialista y bolivariano, con una flota de hasta de 300 camiones, una importadora de electrodómesticos que suplía toda la región central, una constructora para acaparar los contratos de demanda de viviendas del Estado y una compañía aduanera a la cual se le habían cedido las dos terceras partes de los almacenes de Puerto Cabello.

Walid Mackled fue también el financista de la campaña de Acosta Carles cuando decidió retirarse de la FAN y aspirar a la gobernación de Carabobo, y también de la de él, Aponte Aponte, pero no cuando se lanzó a ninguna gobernación, sino para ser magistrado del Tribunal Supremo de Justicia.

Se acuerda con mucha nostalgia, y casi con lágrimas en los ojos, de la tarde en que Luís Felipe lo llamó a su oficina del TSJ en Caracas para decirle que se preparara porque en una hora llegaba un helicóptero de la gobernación de Carabobo a La Carlota para traerlo a Valencia a celebrar por todo lo alto su designación como presidente de la Sala Penal del TSJ.

Fue una fiesta en una mansión del Guataparo Country Club propiedad de Mackled, donde lo esperaban “el Gordo”, “el Turco”, unos señores con acento colombiano, oficiales de la FAN que no conocía, empresarios, mariachis, conjunto de música llanera, whisky de todas las marcas y edades, champagne, vino y un Acosta Carles borracho que gritó de madrugada y a pleno plumón: “Porque es bueno que lo sepan: esta noche han conocido ustedes el futuro presidente del TSJ, el futuro dueño de Empresas Polar que empezarán a llamarse “Empresas Mackled y un futuro presidente de la República”.

¡Puros sueños de borracho!…porque meses más tarde Acosta Carles se peleaba con Chávez porque se negó aceptar un candidato impuesto a la gobernación lanzándose como independiente; Mackled se enfrentó al general, Clíver Alcalá Cordones, comandante de la 41 Brigada de Infantería del Ejército con sede en Valencia (dice “el Turco” que por el control del tráfico de estupefacientes en la región) para después fugarse a Colombia y solo regresar a Venezuela como extraditado; y él, Aponte Aponte, sobreviviría en el TSJ como un experto en trabajo sucio que simplemente vendía sentencias al mejor postor.

Su primer cliente, por supuesto, que era el gobierno, el cual lo usaba para perseguir enemigos políticos, contra los que fraguaba sentencias sin siquiera haber leído los expedientes y negándoles todos los derechos que les asistían para defenderse y exigir que se le comprobaran los delitos por los que se les acusaba y condenaba.

Seguían, en la lista de prioridades, los banqueros y corredores de bolsa contra los cuales se activaron Jorge Giordani, Rafael Ramírez y el G-2 cubano a finales del 2010, porque y que promovían el capitalismo, se habían enriquecido con los depósitos del Estado y había que detener, enjuiciar y meter en la cárcel para que devolvieran lo que se habían robado.

¿Y cómo se lo habían robado si los depósitos, y las notas estructuradas, y los bonos, y los dólares permuta venían del propio gobierno, de presidentes de bancos oficiales, ministros y personeros del poder público que eran los primeros en embolsillarse las comisiones y a los cuales no se les tocó ni con el pétalo de una rosa?

“Pero hacerme preguntas no era mi trabajo, sino cobrar, cobrar y cobrar.

Y así cayeron muchos, decenas, de a cientos, pero no antes de haberlos expoliado, despojado de sus bienes particulares y extorsionarlos con sentencias que presuntamente los iban a favorecer, pero que jamás se produjeron.

Por último, seguían los narcos, los compinches, socios, aguantadores y lavadores de los narcos, cuyos nombres no voy revelar porque eso forma parte de mis cartas fuertes en mis negociaciones con la DEA, pero donde figuraban, por supuesto, hombres de uniforme, altos funcionarios, empresarios y gente de toda la ralea que ha destruido al país a nombre de la revolución.

Sí, porque de eso se trataba, de sacar a narcos que habían sido detenidos con cargamentos, a agentes de los carteles sorprendidos en hoteles donde se discutían seguros para los embarques, a mafiosos denunciados desde el extranjero de que llegarían a Caracas, pero que, “si por un error”, caían en manos de algún cuerpo policial, había que defender y sacar de la cárcel.

Por todo lo cual, aún me pregunto… ¿por qué me enredaron en lo de Mackled, por qué me acusaron por la fruslería esa del carnet, o porque yo aparecía en su nómina, o me reunía con capos que me enviaba desde Colombia para hacerle favores, obligándome a llegar hasta aquí, a estos interrogatorios donde si no digo la verdad, lo mínimo que pueden meter son 100 años de cárcel…100 años.

Yo creo a este respecto, que “el Turco” equivocó la táctica y no hizo como “el Gordo”, que se separó del chavismo, pero siguió siendo chavista, diciendo que apoyaba al presidente, y disfruta ahora de un status privilegiado, porque tiene sus bienes en Panamá donde nadie se los va a expropiar y después regresa a Valencia a tomarse sus frías, cantar pasajes y bailar joropos.

Mackled no, Mackled peleó con el chavismo, desafió el hombre que según él quería su territorio, Alcalá Cordones y se puso a hacer denuncias desde Bogotá contra titirimundachi creyendo que Santos lo iba a extraditar a los Estados Unidos y miren lo que le pasó.

En verdad, yo también habría hecho lo de mi compadre Luís Felipe, quedarme tranquilo, hacerme el loco, buscarme otro cargo o mudarme al exterior, si no ocurre lo de Aguilarte Gámez, que simplemente me reveló que se había desatado una guerra entre los jefecillos de los distintos carteles, o mini carteles, y que estaban dispuestos a matar a cualquiera que se les atravesase en el camino.,

En esa lista puedo estar yo, y no solo por lo de Mackeld, sino por dinero que pudo haberse quedado en el camino, o tal vez droga, químicos, o alguna que otra variable que se puede olvidar cuando uno anda en estos negocios que son muy complejos e incontrolables.

¿O por qué no esperar que la bala venga de tantos enemigos que me eché encima, por tanto dolor que provoqué y tantas lágrimas que hice derramar?

En realidad, cuando uno hace tanto mal, debe saber que hasta en el vuelo de una brizna que cae… puede venirle la muerte.


Por: Manuel Malaver
Politica | Opinión
DOMINGO, 22 Abril, 2012




MILAGROS SOCORRO: Dejarse penetrar

0


“El machismo-leninismo..”

 

Hace unos días el canciller Nicolás Maduro quiso provocar a Henrique Capriles Radonski refiriéndose a él con el epíteto de “mariconsón”. Como es su costumbre, el candidato de la Unidad Democrática ni se sintió aludido ni se distrajo de su campaña, con lo que el antiguo conductor de autobuses quedó solo, lanzando puñetazos a su sombra. Pero el asunto no paró allí. Una parte del país tomó nota del hecho de que el léxico de Maduro ha sido penetrado por el ocupante cubano, que es quien usa la palabra “mariconsón”, ausente en el dialecto de Venezuela donde el machismo tiene su propia jerga.

Al echar mano de un término completamente ajeno al habla local, Nicolás Maduro ofreció una demostración patética de la dependencia del régimen chavista frente a Cuba y del grado de sumisión de los funcionarios venezolanos a las instrucciones de La Habana. Una entrega tan absoluta y acrítica que es comparable a la rendición erótica. Pero este no es el punto. Podríamos dedicar decenas de párrafos a la pasión de Chávez hacia Castro; podríamos detenernos en aquella velada de agosto de 2006, cuando el tirano cumplió 80 años y su adorador corrió a verlo con regalos y requiebros en el hospital donde a la sazón se reponía de un patatús. “Fidel esperó a Chávez en el lecho”, cotilleó el Granma, órgano de prensa oficial. Y se incluía una foto donde aparecían los dos comandantes uniendo sus manos en el mango de la daga de Bolívar, de tal guisa que parecían una pareja del mismo género en trance de contemplar un falo. “Esta es la mejor de todas las visitas que he hecho en mi vida”, diría Chávez.

“¿Qué ser humano es este? ¿De qué material está hecho?”.Pero dejemos esto para la llamada prensa del corazón. Nuestra perspectiva es otra.

En la citada intervención, Nicolás Maduro se refirió a la entrada de Capriles Radonski en la embajada de Cuba en Caracas, en abril de 2002. Y estableció que una acción de esa naturaleza “ni siquiera se atrevió a hacerlo la derecha en Chile” (tras el golpe de Estado de Pinochet en 1973). Naturalmente, Maduro no tiene idea de lo que ocurrió en Chile ni entonces ni nunca. Es evidente que está repitiendo un comentario de Fidel Castro, con lo que se hace visible que no sólo se deja penetrar en el lenguaje sino también en la apreciación de los hechos.

Si Maduro tuviera la más mínima noción de lo que está diciendo, sabría que cuando Fidel Castro quiere expresar su desprecio por los izquierdistas que llegan al poder por vía distinta a la lucha armada, los tacha de homosexuales. Su blasón es haber tomado el poder en Cuba por las armas y no por ningún otro procedimiento institucional. Todo aquel que conciba una vía distinta a la del castrismo es acusado de cobarde, de “falta de cojones”, como mil veces echaron en cara a los comunistas chilenos porque la Unidad Popular accedió a la Presidencia de Chile con votos y porque luego no fueron capaces de impedir el golpe de Estado ni de derrocar a Pinochet, aún con la cuantiosa ayuda, en financiamiento, armas y efectivos, que recibieron de la isla para ese fin.

Castro se cansó de humillar a Allende, a quien despreciaba por considerarlo un político burgués, un civil de centroizquierda. Y tuvo una intervención tan flagrante en su gobierno que, invitado por Allende para una estancia de una semana, se quedó un mes en el que intrigó a sus anchas y enredó más un estado de cosas ya de por sí complejas. ¿Por qué pensar que la idea que Castro tiene de Chávez, fracasado en la opción armada, sería distinta a la que tenía de Allende? Ignora también Maduro que a la hora del golpe de Pinochet no solo la derecha se abstuvo de irrumpir en la sede diplomática de Cuba, sino que la dirigencia de la UP, que había vociferado que si los sacaban del gobierno incendiarían el país, huyó sin resistir. Por eso, tal como recuerda Roberto Ampuero, en su novela autobiográfica Nuestros años verde oliva, hay una frase denigrante que los chilenos tuvieron que calarse con mucha frecuencia en esa época: “Les faltó un Fidel y les faltaron cojones”. Ya se sabe quién era el autor del sonsonete.

Para el machismo-leninismo, las elecciones, la prensa libre, la separación de poderes, en suma, la democracia, son veleidades de efebos. Para esta mentalidad, es de varones, por ejemplo, rodearse de generales conocidos en el mundo como los zares de la droga


Por: Milagros Socorro
msocorro@el-nacional.com
Politica | Opinión
EL NACIONAL
Domingo, 22 DE ABRIL DE 2012

El Editorial: Los viernes de Jaua

0

Justicia revolucionaria

 

Las declaraciones preliminares concedidas a un canal de televisión extranjero por el coronel y ex magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, ex presidente de la Sala Penal, Eladio Aponte Aponte, han causado tal impacto en los distintos sectores de la población venezolana que la gente no sale del asombro de ver y constatar el grado de degeneración a que han llegado prominentes figuras del régimen bolivariano, particularmente militares. Hablamos de “declaraciones preliminares” porque, en realidad, lo son.

Si las afirmaciones del coronel y magistrado bastaron (en esta ocasión) para escandalizar a los ciudadanos, quienes ahora pretenden lavarse las manos repitiendo tonterías como esa de que “el magistrado se vendió a la DEA”, que es una “olla fabricada por el imperio”, o que “estaba en la nómina de Makled”, deben tener presente que el declarante apenas empieza a confesar todo lo que ha acumulado a través de trece años de gobierno revolucionario.

Los funcionarios han declarado en medio de un gran desconcierto. ¡No saben qué decir! Y esto es fatal en quienes se cuidan de escupir para arriba. El coronel y magistrado fue uno de ellos, y no sólo eso, sino que fue el verdugo, el que dejaba caer el hacha sobre el cuello de los perseguidos, por “instrucciones superiores”.

Fueron muy graves las declaraciones de Aponte Aponte, con el agravante de que pretende hablar como militar y como civil, representante de todo lo malo que existe en uno y otro sector.

Presume de conocer por dentro a la Fuerza Armada, describió cómo en un cuartel se alojó un cargamento de drogas, y cómo el coronel recibió la gracia del Poder Judicial manejado desde Miraflores. A estas acusaciones de gravedad sin precedentes no se puede responder con la simple difamación del personaje. No se puede decir que esta fue una “operación encubierta” de la DEA.

De modo que lo que está en cuestión no es un hombre, sino el sistema de gobierno que ha echado las bases de su control en la impunidad y en la falsa idea de que nunca tendrán que rendir cuentas porque no soltarán el poder. Los regímenes autocráticos están condenados a estos avatares porque la concentración del poder los hace perder todo sentido de realidad.

Insólitas. Graves. Perturbadoras. Las declaraciones del coronel y magistrado aterraron y aterran a los venezolanos, y todo el mundo espera el desenlace y la difusión de pruebas que afirma poseer y que de seguro entregará a Estados Unidos, y las pondrá en manos de un gobierno extranjero cuando su deber era ofrecerlas en Venezuela. Pero, ¿quién le puede negar que aquí hubiera sido silenciado? El coronel y magistrado denunció “los viernes del vicepresidente Jaua”. Según Aponte Aponte, en la oficina del vicepresidente se reúnen semanalmente representantes de los poderes del Estado para dictar sentencias. Es pertinente oír la versión oficial sobre lo descrito como “justicia revolucionaria”. O sea, la guillotina.


Por: Redacción

Política | Opinión
EL NACIONAL

Venezuela: Una semana sin ver o escuchar a Chávez

0
Chávez no asistió a la Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, debido a un tumor canceroso en la región pélvica y por razones médicas.
Chávez no asistió a la Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, debido a un tumor canceroso en la región pélvica y por razones médicas.

La reaparición del tumor maligno ha
generado una oleada de versiones

 

■ Ausencia de Chávez crea inquietud.

CARACAS.- (AP) Una semana después de su partida, los contactos del presidente Hugo Chávez han estado limitados a un máximo de 140 caracteres.

Un poco más de dos docenas de mensajes en la red social de Twitter han sido junto algunos pocos comunicados y documentos, los únicos medios que ha usado el mandatario para dirigirse a los venezolanos desde que partió el 14 de abril a Cuba, donde se somete a un tratamiento de radioterapia.

Para José Vicente Carrasquero, profesor de ciencia política de la Universidad Simón Bolívar, la presencia virtual del gobernante de 57 años, mediante Twitter “es una intención de hacer ver que el presidente esta activo, que el presidente está en control de lo que pasa en Venezuela, que sigue todo lo que pasa en Venezuela”.

En el único mensaje en el que se refirió a su salud, se podía leer: “Viva Barrio Adentro! Esta es la Misión de Vanguardia. Desde aquí,siguiendo mi tratamiento, felicito y celebro los 9 años de Barrio Adentro!”.

Esos medios de contacto, sin embargo, anima las dudas sobre su capacidad de continuar en funciones y resulta extraño para numerosos venezolanos, quienes durante sus más de 13 años de mandato se han acostumbrado a verlo gobernar casi a diario frente a una cámara de televisión.

“Me entristece, pero mi comandante no debe estar tan bien como dicen, ya tenemos muchos días sin verlo, escucharlo; sólo la otra vez (cuando lo operaron para extirparle un primer tumor canceroso), fue cuando estuvo más tiempo sin salir en televisión”, dijo Guillermo Suárez, un vendedor ambulante de lentes oscuros de 53 años, que apoya al presidente.

La reaparición del tumor maligno en febrero ha generado una oleada de versiones sobre la salud de Chávez en medios de comunicación y es frecuente tema de discusión entre los venezolanos en la calle, así como el hecho que el gobernante ha estado viajando a La Habana, donde decidió tratarse.

Durante su convalecencia, el líder izquierdista se ha esforzado en mostrar que está frente del gobierno y sólo en ocasiones ha delegado algunas funciones administrativas a sus más cercanos colaboradores.

Pese a sus continuos viajes a La Habana, se las arregló para mostrarse en reuniones de trabajo con sus ministros y con frecuencia llamaba a los distintos programas de opinión de la televisora estatal. En está ocasión no se ha vuelto a escuchar su voz.

Carrasquero destacó que en los contactos del mandatario “en ningún momento hay propuestas de políticas nuevas, no hay reacciones ante los problemas que tienen los venezolanos, no hay solución en lo que tiene que ver con todas las cosas que forman la agenda” diaria.

Chávez no asistió a la Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, debido a razones médicas. El anuncio se registró unas horas antes de viajar a Cuba para completar las radioterapias a que se somete después de la cirugía para extirpar un tumor canceroso en la región pélvica, el segundo que le han detectado desde la primera intervención en junio de 2011.

El diputado oficialista Darío Vivas se mofó de las preocupaciones por su ausencia. Dijo a la AP que “los mismos que se quejan que habla mucho, son los mismos que entran en pánico cuando no lo oyen”.

Chávez dedica mucho tiempo a estar presente en los medios y suele dar largos discursos. Su programa dominical de radio y televisión era maratónico y lo usaba para dar la pauta de los temas a debatir, exhibía sus proyectos y le servía de escenario para cantar, recitar y contar anécdotas de su infancia.

Esa tertulia dominical era siempre aderezada con severas críticas a sus adversarios, a quienes ha amenazado repetidamente con volverlos “polvo cósmico”.

La programación de la estatal Venezolana de Televisión cambió y ahora presenta documentales, cortos en los que se ve un gobernante saludable, conciertos de salsa o transmisiones de celebraciones de misas católicas.

“Dios mediante, la semana próxima, estará otra vez acá con nosotros una vez que haya finalizado el tratamiento que se esta sometiendo allá en Cuba”, expresó el viernes el presidente de la Asamblea Nacional, el también oficialista Diosdado Cabello.

Desestimó las peticiones de los opositores de que se designe un presidente encargado. “(Chávez) esta allá en Cuba y manda igualito como que estuviera aquí en Venezuela”, afirmó.

Chávez, quien aspira a la reelección para otro mandato de seis años en octubre y que ha declarado profusamente sobre su estado de salud, nunca ha precisado el tipo de cáncer que padece, dónde fue localizado ni cuáles son los pronósticos médicos.

“Hay tanto rumores que uno no sabe qué creer, a lo mejor esta vez si se está tomando en serio el tratamiento o está mal, quién sabe; lo que si es cierto que nadie aguanta ese trote (esfuerzo físico) teniendo un cáncer”, dijo Leonardo Fuentes, un taxista de 29 años, que simpatiza con la oposición.

Chávez se sometió desde junio de 2011 a dos intervenciones, cuatro fases de quimioterapia y a tres ciclos de radioterapia, cada uno de ellos de cinco sesiones.

La programación de la estatal Venezolana de Televisión cambió y ahora presenta documentales, cortos en los que se ve un gobernante saludable.

Ausencia e inquietud:

El presidente venezolano Hugo Chávez- quien no ha sido visto en público desde que partió el sábado hacia La Habana- regresará la próxima semana al país, anunció el presidente de la Asamblea Nacional en medio de una creciente ola de rumores, especulaciones y nerviosismo sobre la salud del mandatario.

Por seis días, las únicas manifestaciones de vida que los venezolanos han tenido del gobernantes han sido breves mensajes transmitidos en su cuenta de Twitter, pero los pronunciamientos hicieron poco para calmar la creciente sed de noticias.

El viernes, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, salió al paso de las especulaciones.

“Dios mediante, la semana próxima [Chávez] estará otra vez acá con nosotros, una vez que haya finalizado el tratamiento al que se está sometiendo allá en Cuba”, manifestó el legislador.

Pero Cabello no dio más detalles sobre la condición médica del jefe de Estado y más bien dejó entrever que Chávez podría estar en Venezuela sólo por algunos días más, señalando que su presencia física en Caracas no es necesaria para que gobierne el país petrolero.

“Nosotros no necesitamos, no es necesaria, la presencia del comandante en este sitio porque igual es el comandante de la revolución, es el líder de la revolución y es presidente de la República Bolivariana de Venezuela y así lo hemos venido asumiendo”, señaló.

Chávez “manda igualito, como que estuviera aquí en Venezuela”, reiteró el también vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en un intento por apaciguar las críticas de que el gobernante viola la Constitución al pasar más tiempo en La Habana que en Caracas sin designar a un presidente interino que gobierne en su lugar.

Pero las acusaciones de ilegalidad no es lo único desatado por la larga desaparición de Chávez, cuyas últimas fotos fueron transmitidas el sábado, cuando el mandatario aterrizó en La Habana.

Manifestaciones de preocupación y nerviosismo surgidas por la ausencia de noticias también comenzaron a aparecer en la nación petrolera, en medio de versiones de que Chávez había sufrido algún tipo de crisis médica mientras estaba siendo tratado en La Habana.

Esos rumores cobraron más fuerza el jueves, luego de que el mandatario no llamara si quiera a la televisión estatal durante las celebraciones del 19 de abril, fecha en la que el país conmemoró el inicio de la lucha por la independencia de España.

Al viernes, ya eran miles los mensajes por Twitter y las llamadas telefónicas que manifestaban inquietud por la ausencia del mandatario, quien en ocasiones anteriores no dejaba pasar dos o tres días antes de llamar a la televisión estatal para demostrar que estaba al tanto del acontecer del país.
Los pedidos de información incluso se difundían en La Habana.

“Muchos venezolanos me escriben para saber de #HugoChavez en #Cuba pero el muro del secretismo es infranqueable”, escribió por su cuenta de Twitter la bloguera y disidente cubana Yoani Sánchez, en referencia a los férreos mecanismos de seguridad implementados en la isla para bloquear la fuga de información sobre la salud del gobernante venezolano.

Chávez partió el fin de semana pasado para continuar con el tratamiento del cáncer que padece, solicitando esta vez un permiso de la Asamblea Nacional para permanecer en Cuba el tiempo que fuera necesario.

Antes de partir, el presidente venezolano indicó que tenía previsto completar las dos últimas rondas, de cinco, de la radioterapia antes de regresar al país, debido a que se trata de un tratamiento “duro” y prefería no estar viajando.

Chávez, quien es elúnico vocero oficial sobre su enfermedad, no ha brindado amplios detalles sobre la gravedad del cáncer que padece, admitiendo solamente que se encontraba en algún lugar en la zona pélvica.

Previamente, el mandatario había dicho que se había curado, pero en febrero se vio obligado a admitir que le había surgido una nueva “lesión” en el mismo lugar donde le habían extraído un tumor canceroso. Posteriormente fue operado.

Chávez ha reiterado en varias oportunidades que su recuperación marcha bien, pero insistentes versiones de personas que aseguran haber tenido información directa sobre la condición del mandatario advierten que la condición del presidente es terminal y que le quedarían apenas algunos meses de vida.

Esa sospecha se vio fortalecida durante una misa sostenida durante Semana Santa, en la que un Chávez lloroso rogó a Dios ante las cámaras que le diera más tiempo de vida.

En sus declaraciones del viernes, Cabello expresó optimismo que Chávez seguirá a la cabeza de la revolución bolivariana y aseguró que el mandatario ganará las elecciones presidenciales de este año.

“Nosotros tenemos un candidato que se llama Hugo Chávez Frías y va a ganar las elecciones el 7 de octubre, no tenemos ninguna duda”, manifestó.

Por: JORGE RUEDA
The Associated Press
Politica | Opinión
SALUD PRESIDENCIAL


Por: Antonio Maria Delgado
adelgado@elnuevoherald.com
@DelgadoAntonioM
Politica | Opinión
El Nuevo Herald





CORRUPCIÓN: La justicia venezolana según Eladio Aponte

0
<<< Para Ampliar Click Aqui >>>

Pedirán nulidad de fallos
por fraudulentos

 

■ El ex magistrado incurrió en denegación de justicia y abuso de poder.

■ Sólo por abuso de poder, la Ley Orgánica de Drogas impone la pena máxima de 12 años de prisión.

Una vez oídas las revelaciones del ex magistrado Eladio Aponte Aponte sobre cómo manejaron, con criterios políticos, las sentencias en el Tribunal Supremo de Justicia, los afectados solicitarán las revisión de los fallos y, por ende, la nulidad.

“En principio, procede la revisión de todas las sentencias de la Sala de Casación Penal firmadas por Aponte, según el artículo 470 del Código Orgánico Penal. No es una evaluación constitucional, sino porque fueron dictadas sobre `cosas juzgadas fraudulentas’; se decidió por mecanismos distintos a los legales”, adujo el abogado de los comisarios de la PM José Luis Tamayo.

“El caso de los comisarios es el más patético: Aponte dijo que convalidó el expediente de la Corte de Aragua, cuando debió determinar si hubo o no violación al debido proceso y si se respetaron la Constitución, el Código Penal y el Código Procesal Penal; sin embargo, un proceso que normalmente debió durar entre tres y cuatro meses se resolvió en siete días. El expediente llegó el 11 de mayo de 2010, pero el 18 se dictó un fallo. ¿En qué tiempo Aponte leyó 8.854 páginas del expediente, más las dos sentencias del TSJ de 17.000 páginas relacionadas con el caso? 25.854 folios, que sólo pueden leerse en 13 días, durante las 24 horas”.

Tamayo no duda que existía una “sentencia fabricada”, cuya orden era “no dejen salir a los comisarios”, pero indicó que la responsabilidad incluye a los magistrados Deyanira Nieves, Miriam Moranti y Héctor Coronado. Blanca Rosa Mármol salvó su voto.

Señaló que el ex magistrado incurrió en “actuaciones irregulares e ilegales” en la Sala de Casación Penal, lo que implica responsabilidades penales o administrativas y delitos.

Sin embargo, la Fiscalía General pidió a Interpol enviar un “alerta roja” para que detengan a Aponte, a quien atribuyen la entrega de una credencial oficial al narcotraficante Walid Makled. El ministro de Interior, Tareck el Aissami, confirmó la hipótesis al mostrar en Twitter y en su blog la credencial, así como invitaciones a Makled a la boda de su hija.

Las confesiones del ex magistrado constituyen al menos dos delitos: denegación de justicia y abuso de poder como juez. El primero, establecido en el artículo 171 de la Ley Orgánica de Drogas, impone entre cuatro y seis años de prisión al juez que no aplique la justicia, pero “si obrare por un interés privado, la pena se aumentará al doble”, 12 años. En la entrevista a SoiTV, Aponte admitió haber intercedido por el teniente coronel del Ejército Pedro Maggino, capturado por 2.000 kilos de cocaína el 19 de noviembre de 2005 en Lara, pero en 2007 se le sobreseyó la causa.

El segundo delito, establecido en la misma ley, condena con prisión de seis a ocho años el abuso del poder; mientras que la Ley Contra la Corrupción (artículo 83) sanciona con hasta seis años de prisión al juez que obre por un interés privado, viole la ley o favorezca a un procesado.

El abogado Juan Carlos Gutiérrez dijo que las declaraciones de Aponte, por sí solas, no constituyen pruebas en su contra ni contra las personas mencionadas. “El Ministerio Público debe investigar de oficio y determinar la veracidad de las declaraciones del ex magistrado, como la libertad a un narcotraficante, bajo supuestas órdenes superiores; el forjamiento de testigos para inculpar a un diputado en un homicidio; la injerencia del Ejecutivo sobre el Judicial”.


Por: HERNÁN LUGO-GALICIA
THABATA MOLINA
OFICIALISMO | PSUV
DENUNCIA | CORRUPCIÓN
EL NACIONAL
DOMINGO 22 DE ABRIL DE 2012


EDGARD SÁNCHEZ: “Venezuela es una exposición de lágrimas”

0



¡Me fascina el rojo! “Pero nadie
tiene derecho sobre él…”

 

-¿Es Venezuela un país de exposición? 

– Una exposición de lágrimas: lleno de llanto. 

-¿Un cuadro nacional? 

– ¿Un cuadro clínico? 

-¿De la revolución? ­

– Siempre he admirado el Guernica: es el llanto de la humanidad. En Venezuela las misses lloran cuando les ponen la corona y los militares lloran cuando les quitan la corona. 

-¿De la oposición? 

– Capriles Radonski con la cara de Jesucristo. 

-¿El pintor de todos los tiempos? 

– ¡Uf! Te la contesto después. 

-¿El más maltratado? 

– Pedro Centeno Vallenilla, porque fue llamado el pintor del orden castrense. 

-¿Lo han maltratado a usted? 

– Nunca. 

-Si le encargaran un mural militar… 

– Enaltecería todo lo que han perdido los militares. 

-¿Y una pieza para la celebración del 11-A? 

– Esa fecha ya tiene su cuadro de Chardin. 

-¿El pintor que, sin proponérselo, vislumbró mejor este acontecer? 

– Héctor Poleo con Los comisarios, una obra surrealista y desoladora. 

-¿Verbigracia? 

– Siempre están de espaldas (carcajadas). 

-¿El Picasso de la política? 

– Antonio Ledezma. 

-Su obra traduce “la angustia, la soledad, el horror, el miedo y la alienación”. ¿Es una indirecta? 

– Si mi obra, que se basa en las adversidades, comenzara ahora, sería una muy directa (risas). 

-¿Una semejanza con sus rostros de angustia? 

– Personalidades opuestas dentro del Gobierno. 

-Y “las sombras”, ¿son las mismas que deterioraron una obra de Oswaldo Vigas en la UCV? 

– No podemos perder de vista esas adversidades contra el libre pensamiento. 

–¿Cómo pinta Globovisión el panorama? 

– Como una pintura con brillo. 

-¿Y VTV? 

– Como la antiVenezuela. 

-¿Una pérdida cultural? 

– Los museos. 

-¿Un pintor bolivariano? 

– Más bien me molesta que nadie conozca de quién es el retrato oficial de Bolívar. 

-Si Vincent van Gogh comía pintura amarilla, usted… 

– Yo soy un gran admirador de Van Gogh, sobre todo cuando dijo: “¡ Qué terrible puedo ser con el verde y el rojo!”. 

-¿Lo abstracto oficialista? 

– Los ases bajo la manga. 

-¿Lo surrealista opositor? 

– Todo lo veo bueno dentro del surrealismo. 

-¿El arte capitalista? 

– Lo veo impreso en colores rojos marchitos. 

-¿Una muestra del arte comunista? 

– ¡Uf! Muy difícil de encontrar. 

-¿Como el humor? 

– Al igual que el arte, está englobado en el manifiesto del partido comunista. 

-¿Qué haría por amor al arte? 

– Una Venezuela sonriente. 

-¿La parte artística del venezolano? 

– Su percepción de la naturaleza. 

-¿La melodía de sus cuadros? 

– Juan Sebastian Bach, especialmente “La pasión según San Juan”. 

-¿El olor de sus colores? 

– A Caracas, a Ávila. Todas mis ciudades son invisibles, inexistentes, pero reales… 

-¿Pura percepción, como el hampa?

 – (Carcajadas) ¡No! Esta sí es una sensación y muy terrible. 

-¿En qué se parece su obra al chavismo? 

– ¡Uf! Bueno, mira, yo no he creado una antiobra. 

-¿El presidente amigo de la cultura?

 – Después de 1958, todos, porque estaban abiertos al diálogo y al entendimiento. Desde 1999, no he visto una manifestación diferente a la de ser rojo rojito. 

-¿La excepción? 

– Ya no está: Alejandro Armas, que fue presidente del Conac. 

-En 13 años, ¿qué ha ganado la GAN? 

– A Juan Calzadilla, pero todavía está muy oscura. 

-¿Y el país? 

– Una oposición nueva. Está plasmada perfectamente en ese retrato de las primarias en el que todos los candidatos rodean a Capriles como ganador. 

-Desde los años sesenta, usted mantiene su lema “sin doblegarse a los cambios y a la moda”. ¿Por eso es tan contrarrevolucionario? 

– Toda la vida he sido revolucionario; eso está dentro de mí. El arte es la gran revolución. 

-¿Revolucionario de la pintura? 

– No tanto, pero soy honesto y sincero. 

-¿Qué retomaría de aquellos sesenta? 

– Una película: El globo rojo, de Albert Lamorisse. 

-A pesar de ser opositor, le inspira mucho el rojo… 

-¡Me fascina el rojo! Pero nadie tiene derecho sobre él. 

-¿Un ícono anacrónico? 

– El comunismo. 

-¿Lo oculta el Gobierno? 

– Lo ha manifestado, aunque detrás de cada uno de sus hechos siempre hay algo oculto. 

-¿Fue comunista? 

– Al menos simpatizante, en la UCV, hasta que dejé de ser fidelista. Y dejé de ser fidelista porque Chávez mostró a Fidel como es. 

-¿El retrato de Dorian Grey? 

– (Carcajadas) Yo diría que tenemos al antirretrato de Dorian Gray. 

-Imagina su obra con seis años más de revolución… 

– Se vendería más. El arte crece en el silencio y las sombras. 

-¿Un boceto para el 7-O? 

– Una explosión de color, de alegría, la gran epopeya. La magnificación de la nueva Venezuela. 

-¿Y si gana el chavismo? 

– ¡Sería la gran…! No quiero imaginarlo. 

-¿Qué quedará grabado en el venezolano? 

– Un gran aprendizaje. Si no lo ha asimilado, estamos muy mal. 

-¿Molestará alguna pintura al Gobierno? 

– Las de Páez (carcajadas). 

–¿Qué pasaría en Venezuela si las artes plásticas llegaran a incomodar al proceso como lo han hecho las caricaturas? 

– Estaría en riesgo la cultura visual. Por cierto, te debía una respuesta sobre el pintor de todos los tiempos; podría ser Jacques-Louis David, por La coronación de Napoleón.


Por: JOLGUER RODRÍGUEZ COSTA
jolguerr@gmail.com
Política | Opinión
EL NACIONAL