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FERNANDO OCHOA ANTICH: La conspiración de Chávez y Rangel

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No había entendido la estrategia de
estos dos mefistofélicos personajes

 

Por suerte Hugo Chávez habla mucho y la manera de actuar de Rangel ha perdido la sinuosidad que tenía en otros tiempos. Ahora deja el rastro como si fuese un aprendiz de politiquero y no el viejo veterano lleno de cinismo y viejas mañas. La pista la dio el propio Hugo Chávez en la perorata que le dirigió al país en la firma de la tan postergada Ley del Trabajo. En medio de las palabras se dirigió a Rangel, que ahora como obsecuente chavista aparece en todos los actos del Gobierno, y le comentó su último artículo. El título me llamó la atención:”La conspiración permanente”. El uso que hizo Hugo Chávez de su contenido aún más. Lo más curioso fue que al ir a leer el artículo me di cuenta que Rangel había repetido invariablemente esa tesis en varios de sus escritos.

¿Qué es para J. V. Rangel la conspiración permanente? Acusar a la actual oposición democrática, liderada por Henrique Capriles, de ser la misma que conspiro contra el régimen chavista el 11 de abril de 2002. Su razonamiento no tiene ninguna base histórica pero crea en cualquier lector, con facilidad, una inmensa duda: “a diez años de esos sucesos la oposición ratifica su pasado. Mantiene el mismo discurso, maneja las mismas ideas: desprecia la Constitución, la verdad y las instituciones. Al observarlos desafiar elementales principios cívicos, montados en el mismo tsunami de odios concluyo que si esa oposición, la actual, la misma del 11 de abril y otras aventuras, cuya praxis consiste en asumir la política como ‘conspiración permanente al servicio de las peores causas’, vuelve al Gobierno, Venezuela se hundiría en una crisis de proporciones colosales”.

Al leer los demás artículos se obtiene el hilo conductor de la maniobra y su claro objetivo. El primer elemento surge de un análisis del resultado de las encuestas: ellas confirman la segura derrota de Henrique Capriles. Esta realidad, según Rangel, conduciría a la oposición a buscar el camino de la conspiración mediante el desconocimiento del resultado electoral. Su negativa de aceptar reconocer de antemano la transparencia del proceso electoral y la legitimidad democrática del ganador, así lo demuestra. Presionar a la oposición es el objetivo. Un señalamiento grave, pero que le falta fuerza. Hay que vincularlo con los intereses imperiales. La imprudencia del general Douglas Fraser. Comandante del Comando Sur, lo permite. “En conclusión, la elección venezolana trasciende las fronteras. Es un asunto propio de Estados Unidos y de la Unión Europea”.

El objetivo no presenta dudas. Es una respuesta a una realidad que le causa preocupación al chavismo. La legitimidad electoral es fundamental para el futuro del régimen. Perderla, por los permanentes abusos de poder, no solo produciría su aislamiento internacional sino un debilitamiento estructural que, ante la enfermedad de Hugo Chávez, podría comprometer la propia estabilidad del Gobierno. Este tema debe haber sido tratado, repetidas veces, en esas angustiantes y solitarias noches de Miraflores. Allí, el habilidoso Rangel, que aspira la Vicepresidencia para poder optar a la Presidencia en caso de una crisis, debe haber utilizado su más fina dialéctica, para convencer de esos reales riesgos al temeroso Hugo Chávez. Debe haberle susurrado: “tan grave crisis requiere del manejo de un hombre que como yo no lo abandoné el 11 de abril”.

Hugo Chávez se aprendió la lección casi al caletre: “Estados Unidos sabe que la burguesía jamás ganaría unas elecciones en Venezuela, por ello no es casual la injerencia estadounidense en el proceso electoral del 7 de octubre. Existe un plan conspirativo en marcha contra la voluntad del pueblo. Esto ocurre porque la oligarquía sabe que no puede ganar las próximas elecciones y que el pueblo venezolano decidió vivir en paz y democracia”. No satisfecho con esta filípica tomó varias medidas buscando impactar a la opinión pública: crear el Consejo de Estado, designando a Rangel y a Luis Brito García como demostración de gran confianza, y retirarse de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El objetivo de esta maniobra se mantiene: presionar a la oposición para que reconozca de antemano la legitimidad del proceso electoral.

La oposición no puede aceptar esta presión: el resultado electoral, si triunfa el chavismo, es ilegítimo. Esta verdad hay que decirla al mundo. Un proceso electoral requiere de iguales condiciones y oportunidades para todos los participantes. En Venezuela no las hay. La pregunta que surge de inmediato es la siguiente: ¿debe la oposición ir a las elecciones en tan desfavorables condiciones? Estoy convencido que sí. Las posibilidades de derrotar a Hugo Chávez son reales. De allí que haya muchos chavistas, entre ellos Rangel, que les interesa suspender las elecciones. Eso sí, tienen dos grandes problemas: Hugo Chávez quiere ser candidato aunque le cueste la vida y Henrique Capriles se fortalece, cada día más en la opinión pública, por su mensaje renovador y su creciente carisma.


Por: FERNANDO OCHOA ANTICH
CÁRCELES | EL UNIVERSAL
fochoaantich@gmail.com
domingo 6 de mayo de 2011


LUIS VICENTE LEÓN: Pelaron ese boche

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“El TSJ esta contradiciendo lo
establecido en la Constitución”

 

■ Por lo visto el Tribunal Supremo de Justicia se decidió por esquivar a la Asamblea Nacional.

Finalmente logramos conocer el contenido de la nueva Ley Orgánica del Trabajo. Además vimos cómo el TSJ aprobó la ratificación de la misma a través de la Habilitante. Más allá de las virtudes y vicios de su contenido, me gustaría analizar las posibles repercusiones del fallo emitido por la máxima corte.

Bien se sabe que el país se rige por una Ley Habilitante, aprobada por la vieja AN a pocos días de culminar su término (un procedimiento poco ortodoxo en democracia). Esta ley se “justificó” como medida para solventar la crisis de las lluvias a fines de 2010. Por tanto, la primera crítica que se planteó a la nueva LOT es que no podía ser decretada en base a esa Habilitante y que su ratificación por parte del TSJ violaría vulgarmente el marco jurídico establecido en la propia Constitución. Como toda Ley Orgánica, debió ser discutida y eventualmente aprobada por dos tercios de la AN y no mediante una Habilitante, que para remate tenía un espíritu de emergencia.

Dos incógnitas surgen de la alocución del Presidente presentando esa ley: 1) ¿Por qué “olvidó” sacar punta a un elemento tan popular como la retroactividad de las prestaciones? Y 2) ¿Por qué somete la ley al TSJ en vez de aprobarla directamente mediante la Habilitante?

Sobre lo primero, cabe señalar que podría ser un genuino olvido por parte del Presidente, lo que supondría un desliz nada típico en él. Una señal perjudicial para el oficialismo que tuvo que rescatar el tema de inmediato en los medios oficiales. Esto podría comunicar un problema físico y/o anímico, algo que podría afectar la campaña en la medida en que se caliente. También existe la posibilidad de que Chávez no hablara de eso porque le tiene reservado otro escenario. Eso me conecta con la segunda pregunta. Hay quienes postulan que en un país donde la división de poderes es un chiste, la consulta de Chávez al TSJ fue un saludo a la bandera. En todo caso, de esta maniobra se abrían dos posibles escenarios de relevancia para la campaña presidencial.

Al considerarla aplicable, el TSJ contradice lo establecido en la Constitución, dejando de nuevo claro lo que está claro: en Venezuela hace tiempo que dejó de ser importante tener la razón… sino conseguir quien te la dé. Pero existía otra posibilidad, que se le ocurrió a un colega en el momento de la alocución presidencial. ¿Qué tal si el TSJ decidía hacer loas a la ley, pero en acuerdo con el chavismo y mostrando un apego a los formalismos democráticos, la remitía a la AN para cumplir los procedimientos constitucionales con el único objetivo de poner en aprietos a la oposición y sacar ventaja en campaña? Podríamos habernos imaginado un comunicado de la máxima corte “exhortando a la oposición a completar los 2/3 necesarios para aprobar una ley que pide a gritos el pueblo”. En medio de la campaña, haber ido en contra de una propuesta que es aprobada por la mayoría, independientemente de los efectos perniciosos que tendrá a la larga sobre ellos mismos, hubiese sido una acción difícil de tomar por una oposición conservadora. Recordemos que la polarización obliga cierta disciplina de parte de los voceros de ambos bandos; cualquier afirmación hecha por los oficialistas se refleja sobre Chávez de igual forma que cualquier declaración hecha por la oposición se refleja sobre Capriles. La oposición podría haber terminado entrampada entre el rechazo a una ley populista (y por ende popular) o la ratificación de un mamotreto de ley que, aunque popular, es devastadora para el futuro económico del país y sus posibilidades de generar empleos estables. Por lo visto el TSJ peló el boche y se decidió por esquivar a la Asamblea. Decisión que extraña, ya que de haber optado por este segundo escenario lo más probable es que la LOT le hubiese dado mucho trabajo… a la oposición


Por: LUIS VICENTE LEÓN
Luisvicenteleon@gmail.com
@luisvicenteleon
EL UNIVERSAL
domingo 6 de mayo de 2012

MANUEL MALAVER: El terror de Fidel a que Chávez lo abandone

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El vetusto vampiro del caribe
amenaza con “baño de sangre”

 

No pudo resultar más desesperada la amenaza de Fidel Castro al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el sentido de que si no aceptaba el fraude o el autogolpe que tiene pautado el chavismo para eternizarse en el poder en Venezuela, sería responsable del “baño de sangre” que presuntamente seguiría a la intentona.

Confesión, tanto más sorprendente, cuanto que procede de un anciano y destartalado dictador, pero por eso mismo, mas ávido de la sangre sin la cual siempre se le hizo difícil respirar al vampiro caribeño, pero que deja un aviso que no debe ser pasado por alto por las fuerzas democráticas nacionales e internacionales: Castro podría estar incitando a los sectores más radicales del chavismo a no acatar los resultados adversos que los esperan en las elecciones presidenciales del 7 de octubre próximo, y a echar por la borda cualquier remilgo democrático, el más mínimo apego a la Constitución nacional y al orden jurídico global con el cual pretendió que se le tomara como un movimiento defensor del estado de derecho y de la legalidad regional e internacional que lo sustenta.

En otras palabras, que en la amenaza de Castro al presidente Obama no puede esconderse sino la decisión de reconvertir a la Venezuela chavista en un estado forajido y al margen de la Ley, dispuesto a empuñar las armas y disparar contra su propio pueblo, tal perpetró en Libia el defenestrado Muamar Gaddafi antes de perder vida y poder, y ejecuta día y noche en Siria, con crueldad sin límites, el asesino en masa, Bashar Al-Assad.

Debemos reconocer, no obstante, que no habiendo sido formulada tan monstruosa declaración por autoridad legítima venezolana alguna, como podrían ser el presidente de la República, Hugo Chávez, el Canciller, Nicolás Maduro, el Presidente de Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, o el ministro de la Defensa, Henry Rangel Silva, cabría preguntarse si, más que ante una declaración oficial del gobierno de Venezuela, no estamos frente a otra incitación al odio, al derramamiento de sangre y a la muerte de un anciano delirante que comprende que, sin la gigantesca y masiva ayuda chavista, el socialismo stalinista cubano estilo Castro moriría para siempre y se apresura a provocar una guerra civil entre venezolanos, pero no para salvar al chavismo, sino al castrismo moribundo y en putrefacción.

Se deduce del fracaso del modelo con el que los hermanos Castro pretenden perpetuar la dictadura comunista, pero no renunciando o reformando sus rasgos más repugnantes y aterradores, sino reforzándolos, y permitiendo una suerte de capitalismo bastardo, que no solo no oxigena la libertad y la democracia, sino que las asfixia.

Las cárceles siempre abiertas para los disidentes, la represión contra las heroicas “Damas de Blanco”, la penalización del ejercicio de la libertad de expresión y el control absoluto del conjunto de las actividades ciudadanas y de la sociedad civil, demuestran hasta el hartazgo que las llamadas reformas “raulistas” no son otra cosa que más de lo mismo.

Un sistema parasitario, en fin, especialmente apto para disecar los mecanismos de producción y distribución de riquezas y que solo sobrevive por la voracidad e instrumentalidad de socios que quieran usarlos como mercenarios en sus políticas, bien de expansión, bien de represión.

Recordemos que los Castro se hicieron expertos en esta clase de clientelismo durante los 30 años en que fueron socios privilegiados del Imperio Soviético actuando como su brazo armado en África y América latina y ahora, ya adentrándose en el siglo XXI, secundando a Hugo Chávez, desde que asumió el poder hace 14 años, en el establecimiento en Venezuela y Suramérica del totalitarismo marxista que yacía enterrado bajo los escombros del Muro Berlín.

Por estas aficiones los hermanos Castro pudieron emplearse en su actividad favorita, la guerra, mientras recibían enormes subsidios en energía, alimentos, medicinas, armamento, calzado, ropa, equipos para la infraestructura básica y de servicios, que hicieron de Cuba una sociedad improductiva pero guerrera, de socialismo militar tipo prusiano y que con el señuelo de las ayudas sociales tenían injerencia y presencia en cuantos países subdesarrollados y del Tercer Mundo se propusieran.

Modelo de dependencia perfecta que tenía un solo punto débil: que el país, gobierno o sistema dador, subsidiador o financiador colapsara y desapareciera.

Experiencia traumática, devastadora y terminal que vivieron los hermanos Castro a comienzos de los años 90 cuando el “Imperio Soviético” colapsó y dio lugar a una serie de reformas precapitalistas para aliviar su maltrecha y absolutamente ineficiente economía, hasta que en febrero del 98, como caído del cielo y con la cabeza rebosante de anacronías, simplezas y de un marxismo escolar, el teniente coronel, Hugo Chávez, asumió la presidencia de Venezuela y se dio a reconstruir lo que la historia y los pueblos de Europa del Este y de la exURSS, habían deshecho.

Es una relación de interdependencia en la cual la Venezuela rica y disfrutando de un ciclo alcista de los precios del petróleo que no termina, subsidia a la vetusta economía cubana en todo o casi todo y recibe a cambio una supuesta ayuda social que se publicita para justificar el ingente subsidio que reciben los Castro de Chávez (unos 5 millones de dólares diarios), mientras se oculta la asistencia en entrenamiento militar, mejoramiento de los servicios de inteligencia y represión policial y la organización de grupos civiles armados de resistencia que serían en los que está pensando Castro, el mayor, cuando habla del “baño de sangre”.

En otras palabras, que otra vez el maridaje perfecto, la combinación dorada, el parasitismo de nunca acabar, hasta que un día de junio del año pasado, no la historia, ni los pueblos venezolano y cubano, sino la biología que es más impredecible que unos y otros, anunció a Fidel y Raúl que debían ir pensando en otro socio, porque Chávez había sido diagnosticado con cáncer.

Imposible describir la lucha heroica sostenida durante el último año por los dos ancianos cubanos, y su hijo y heredero venezolano, pues en la recuperación de Chávez, no solo está en juego la sobrevivencia del último gobierno de la historia marxista residual, sino de la monarquía dinástica de los Castro en Cuba, que ya han decidido, según fuentes cercanas a los disidentes de la isla, que sea, Alejandro, el hijo mayor de Fidel, quien suceda a Raúl.

O sea, un Kim Jong-un cualquiera, el nuevo presidente de Corea del Norte que es hijo del anterior presidente, Kim Jong-ill y nieto del fundador, Kim Il Sung.

“¿Quién es ese muchacho tan joven que siempre está a tu lado y luce tan informado en todo?” cuentan que le preguntó el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a Raúl Castro, en su última visita a Cuba hace un mes.

“Humm” contestó el viejo zorro “Es Alejandro, el hijo mayor de Fidel, un muchacho con un gran futuro político.

Claro, siempre y cuando Chávez sobreviva al cáncer que lo mina, o su sucesor logre ganar las elecciones presidenciales del 7 de octubre próximo.

Si no sucede una cosa u otra (parece decirse el vetusto vampiro caribeño), hay que irse de fraude o de autogolpe, pues cualquier cosa podría soportar un caudillo que se hizo viejo esperando tener una colonia rica y a su mandar: que se la quiten de las fauces.


Por: Manuel Malaver
Politica | Opinión
DOMINGO, 6 Mayo, 2012





MILAGROS SOCORRO: “Caracas, ciudad de despedidas”

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“Muchos otros se exilian en el
resentimiento y superficialidad”

 

■ Mi opinión personal sobre el documental.

He visto “Caracas, ciudad de despedidas”, de Ivanna Chávez y Javier Pita. Lo he visto solo una vez, como un deber periodístico. Y me gustó. Me conmovió el coraje de esos muchachos al presentarse sin máscaras, sin lecciones aprendidas, solo con sus emociones, que, como diría Leibniz, son imperfecciones.

Creo que Ivanna Chávez y Javier Pita están a las puertas de una interesante carrera de cineastas. Han comenzado con una cinta que tiene un tono propio al tiempo que una provocadora falta de perspectiva propia. Es evidente que nunca se propusieron demostrar una hipótesis sino ofrecer unos apuntes de un estado del alma. Estado del alma que unos se atreven a mostrar en toda su confusión y muchos se empeñan en ocultar, a veces parapetándose en una pila de piedras, listas para arrojar a quien enseña sus emociones, ese estadio inferior de la vida intelectual.

Aprecio especialmente que Chávez y Pita se hayan sustraído de la tendencia dominante y anden a su aire. Mientras Michael Moore, por poner un ejemplo muy notorio, se hizo millonario y célebre haciendo documentales en los que insultaba a Bush, los directores de “Caracas, ciudad…” han tenido la suficiente independencia de criterios para no arroparse en la polarización, que, de seguro, les hubiera dado buenos dividendos. No hay nadie ensalzado, no hay nadie escarnecido. Solo un puñado de adolescentes que en ningún momento se propusieron impresionar a nadie, ni convertirse en líderes de ningún movimiento, ni voceros de ningún colectivo.

En la película parece haber una falta de narrador. Los testimonios quedan en una deriva, una aparente falta de propósito; y los testimoniantes están ahí, dando palos de ciego. A ver si logran redondear una idea, pero sin apremios porque no tienen interlocución. Por lo menos, no tienen una interlocución autoritaria, que los premie cuando dicen lo que se espera de ellos o les den con un palo cuando se ponen a hablar por la tapa de la barriga. No hay allí un polo de conciencia que exija economía de recursos y claridad en las expresiones. Los testimoniantes no le hablan a un cineasta, ni siquiera a un entrevistador, sino a una instancia difusa.

Es una serie de monólogos que no se ve limitada por la edición, esto es, por la cartografía personal del realizador. Es como si la película no estuviera regida por una voluntad autoral o política sino que fuera una aventura audiovisual librada al azar, que en este caso específico consistió en el azar de un grupo de adolescentes que, pese a su torpeza de léxico, están diciendo cosas que apelan con mucha fuerza al colectivo. Nos están diciendo dos cosas: tengo muchas razones para que abandonar mi país y tengo muy pocas herramientas intelectuales para hacer el inventario de las razones. De allí que los motivos reales y perentorios que han empujado a estos –y a tantos otros muchachos- a la emigración quedan desdibujados por su incapacidad para nombrarlos.

Es sabido que el documental no es la reproducción de la realidad, sino una mirada de ella. No cualquier mirada. Es una perspectiva profesional, con una clara orientación ética y estética. Es, pues, una mirada informada, emplazada en un determinado lugar político, que organiza imágenes y sonidos para sustentar una tesis. En “Caracas, ciudad de despedida”, esta mirada es parpadeante. No parece comprometida con una tesis. Da la impresión de que la película se trata de unos adolescentes abrumados por una sociedad violenta y en franca degradación, que los ha convertido en entes balbuceantes, incapaces de expresar con nitidez su propia circunstancia.

Esto obedece a que el guión no contempla la intervención de “voces autorizadas”, esto es, de sociólogos, demógrafos, estadistas o sicólogos que analizaran el fenómeno y lo presentaran en su dimensión objetiva, con datos que le aportaran consistencia al relato cinematográfico. No habiendo esto, la película carece de tensión como ocurriría con una banda que careciera de bajo.

Sin embargo, aún a pesar de sus carencias discursivas, los testimoniantes logran aludir a asuntos muy cruciales y dolorosas, que su generación ha debido enfrentar, como es el hecho de que las constantes “fiestas de despedidas” hayan devenido ritual social que debe aceptarse como algo positivo aunque simbolice un hecho negativo, cual es la separación de los amigos y de las familias.

No menos dramática es la declaración de otro testimoniante que, al tratar de recortarse una identidad citadina dice que él no es ni siquiera caraqueño, pese -es lo que entendemos- a haber crecido en esta ciudad. “Yo soy”, dice “del este del este…”, en certera referencia a la segmentación que viven los habitantes de Caracas, en su mayoría forzados a permanecer en guetos dentro de la propia urbe por diversas razones, entre las que resalta la inseguridad ciudadana. En su necesidad de expresar la molestia que le produce esa limitación de movimientos y lo reducido del espacio que le ha quedado para hacer su vida, el joven enfatiza: él no es ni siquiera de un punto cardinal de la ciudad sino del fragmento de uno de esos cuadrantes.

En mis 30 años de ejercicio del periodismo, he encontrado muy pocos entrevistados cuyos juicios y argumentos no se vean favorecidos con la edición. En mi trabajo, he optado por hacer una interpretación de lo que me han dicho los entrevistados, partiendo de lo que sé –o entiendo- que me han querido decir, haciendo para ello muchas preguntas y repreguntas hasta estar segura de la intención que han tenido los entrevistados al decirme tal o cual cosa. Incluso el hablante más inteligente, culto, formado y alerta con lo que dice, puede incurrir en gazapos o francas tonterías si se trascribe literalmente lo que dice, puesto que hay grandes diferencias entre el lenguaje oral y el escrito. Por eso, siempre he procurado escribir de tal manera que no traicione lo que se me ha dicho. En “Caracas, ciudad de despedidas” no hay edición, esa omisión piadosa de la que tantos entrevistados se benefician, tanto en la prensa como en la radio y en la televisión (puesto que hay edición también cuando el entrevistador corta de cuajo el flujo de conciencia cuando desbarra hacia lo insustancial, e introduce una pregunta o comentario que aporta interés al diálogo y fuerza al relato).

La pregunta que debemos hacernos es si el país tiene un discurso estructurado y serio para esta gente, tanto los que se fueron como los que quieren irse y los que secretamente cada tanto tiempo fantaseamos con un lugar, al pie de una biblioteca, donde pudiéramos trabajar con tranquilidad y luego salir a dar una caminata sin que nos roben, violen o maten. Los adultos, los planificadores, los políticos, la dirigencia, ¿tiene una respuesta menos balbuceante frente a la tentación del extrañamiento?

El punto es que el documental logra introducirnos en una realidad laberíntica: hay miles de jóvenes venezolanos que se han marchado ya del país buscando mejores perspectivas de futuro; y hay otros miles que contemplan hacer lo mismo. Cuántos son, cuál es el impacto demográfico para nuestra sociedad, cuánto le cuesta a la república esa salida de gente joven en cuya salud y educación se ha invertido, eso no lo dice el documental. Ni se lo plantea. Lo que nos deja ver es un conjunto de muchachos que rasguñan un asunto muy serio, muy acuciante y doloroso, con una especie de pereza de habla. No es una película de reflexiones sino de emociones.

Pero resulta que el mundo contemporáneo ha sido sometido a niveles muy altos de emocionalidad audiovisual. Hemos visto gente muriendo en pantalla, madres llorando a gritos sobre el cadáver tibio del hijo abatido… en los mismos días en que circuló “Caracas, ciudad…” vimos al Presidente llorando en cadena nacional al mencionar el tratamiento que está recibiendo por padecer de una terrible enfermedad. Frente a eso, qué son las torpes declaraciones de unos muchachitos que quieren ponerse fuera del alcance del hampa, de los atracos, de los secuestros, de las dificultades de una ciudad a medio construir (en realidad, a medio destruir). Son calificados de frívolos porque los horrores que temen –y por lo que quieren ir a la emigración- no han ocurrido todavía. Sus problemas son, pues, baratos, comparados con el drama de un hombre en la flor de la edad y en la cúspide del poder, que ve cómo su vida se le escurre sin remedio.

Para concluir: “Caracas, ciudad de despedidas” nos pone frente al hecho de que muchos jóvenes venezolanos no ven en su país una posibilidad cierta de desarrollo. Ni siquiera de vida, con calidad o sin ella. Eso es terrible. Y la película lo muestra. Como también nos pone delante la realidad incontrovertible de que las familias, la escuela y los medios de comunicación no hemos dado a nuestros hijos, alumnos y audiencia las herramientas mínimas para expresarse. Eso queda claro en los protagonistas del documental y, sobre todo, en muchos de los comentaristas de las redes sociales, que se apresuraron a enredarse en lo más insustancial de este asunto, eso sí, con un léxico y una ortografía calamitosos. Y lo peor, un tono tan fuertemente impregnado de envidia y prejuicios que no podemos sino ver que mientras unos se marchan al extranjeros, muchos otros se exilian en el resentimiento y la superficialidad.


Por: MILAGROS SOCORRO
POLÍTICA | OPINIÓN
CIUDAD | CARACAS





PEDRO LLORENS: Dulces inquietudes y amargos desencantos

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La mosca en la oreja

 

■ No le basta con ser maníaco depresivo (coinciden psicólogos) … es bipolar en todo…

Y lo que ahora es claro, blando y suave, al cabo de un rato puede ser oscuro, duro y áspero… lo saben sus ministros y colaboradores y lo sabían sus amigos, cuando los tenía… porque los gana y los pierde con la misma facilidad… 

A quienes lo acompañaron, con grandes sacrificios, en su primera campaña electoral, la única que hizo sin recursos del Estado, sin trampas ni ventajismo… y se atrevieron a seguir llamándole Hugo, les marcó distancia enseguida: “¡Señor Presidente para la próxima ocasión!”. 

El 13 de abril de 2002 reapareció con un crucifico en la mano izquierda por cadena de radio y TV, dos días después de haberse entregado y aceptado renunciar a cambio de su salida del país (mi reino por un avión), para formular un llamado a la unidad de los venezolanos: “Traigo lecciones que no voy a olvidar, tanta angustia, tanto dolor y tanta incertidumbre, así que vengo dispuesto a rectificar… para que volvamos a la calma, al trabajo… y sigamos construyendo la patria de nuestros hijos…” . 

Y 10 años después podemos decir que no ha dejado un solo día de ofrecer amor y entregar odio, de invocar leyes que el mismo viola… de descalificar, de insultar, a la oposición y también a la Iglesia (Nelson Bocaranda recordaba que llamó pervertido, maleante e inmoral al cardenal y demonios y vagabundos a los obispos) … 

Ahora busca los rezos del clero, por si algún efecto pudieran tener… visita todos los santuarios y no hubo gestión que no hiciera para obtener la bendición de Benedicto XVI en Cuba (dicen que lo logró: alguien le dijo al Papa “¡un cattivo más que importa!”). 

De un tiempo a esta parte no ha hecho otra cosa que ocuparse de sus angustias y quebrantos, de sus dulces inquietudes y amargos desencantos (Usted, Gabriel Ruiz)… que, junto con las burlas y los insultos al abanderado de la oposición, ya forman parte de la campaña presidencial más costosa que candidato alguno haya realizado en el país, en el mundo, en el universo, incluyendo las de historieta (Flash Gordon prometía transformar el planeta para respirar mejor). 

Viaja constantemente a Cuba (en el último año ha pasado 80 días en la isla y 200 días en reposo entre Caracas y La Habana, según cálculos hechos por el diputado Carlos Berrizbeitia) sin designar sustituto, y menos mal (lo ideal es que nadie haga nada),…pero nos olvidamos que este país se rige por leyes habilitantes que elabora un Consejo del Estado…el que gobierna en Cuba.


Por: PEDRO LLORENS
pllorens@el-nacional.com
Política | Opinión
EL NACIONAL

MILAGROS SOCORRO: Campos queridos de Venezuela

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Si Chávez recorriera los campos de Perijá,
vería a las Farc instalados en Machiques

 

Embalado ya en los sollozos, cuando cerraba el acto de promulgación de la Ley Orgánica del Trabajo (LOT), el presidente Chávez dijo que pronto regresaría de Cuba para “de nuevo estar recorriendo las calles queridas de la patria, los campos queridos de Venezuela”.

Y uno se pregunta cuándo fue la última vez que Chávez recorrió las calles del país. Lo que se llama recorrer. Esto es, caminarlas, soportarlas, pringarse de su suciedad y violencia, ser testigo del incremento de la población de mendigos y niños en situación de calle, sortear los desniveles del enlosado, tolerar los abusos de dueños de locales y de buhoneros que se han tomado las aceras en total prescindencia de los derechos de los peatones, temer el atraco, el secuestro, la burundanga… Hace mucho que Chávez no hace eso. Y no es la enfermedad la que lo ha alienado de la realidad de las calles de la patria. Es el entramado de los carros blindados, las caravanas, los vidrios de dos pulgadas, los guardaespaldas con acento extranjero, ese poder sin límites que lo ha aislado de la gente y lo ha encastillado en su patética deriva de ser la franquicia de Fidel Castro.

Al verlo llorar porque ya no podrá recorrer los campos de Venezuela, uno se pregunta cuándo en la vida Chávez ha pisado los campos en faena distinta a la de comandar soldados… para montar tarimas donde lucirse como cantante. No lo hará, eso está claro.

Pero es que jamás lo ha hecho. Ni física ni mentalmente. Lo que sí ha hecho es abrir las puertas a los irregulares colombianos que huellan con su planta insolente las poblaciones fronterizas, humillando y castigando a los venezolanos frente a la mirada alcahueta de las autoridades.

Este jueves en la madrugada, cuando el video titulado “Chávez llorando” remontaba la cuesta de la popularidad en Youtube, fue secuestrado en Machiques de Perijá, estado Zulia, el productor agropecuario Ramón Jesús Vargas Romero, de 63 años de edad, quien caminaba por las queridas calles de Machiques cuando fue interceptado por sus captores. El evento dista mucho de ser excepcional, pese a ocurrir en una pequeña ciudad, tendida al pie de la Sierra de Perijá. En realidad, forma parte del horrible caos que se ha abatido sobre sus pobladores, forzados a vivir en la angustia por la presencia rampante de elementos de las FARC y del ELN, que se han repartido la zona en parcelas para aplicarles sus inveterados métodos criminales.

Si Chávez recorriera los campos de Perijá, como mandatario o como espectro atormentado por sus errores, vería contingentes de guerrilleros instalados en las haciendas de Machiques, al tanto del más mínimo movimiento de los productores del agro. Vería cómo el Frente 41 de las FARC asedia hacendados en fincas situadas a escasos 8 kilómetros de Machiques. Comprobaría que alrededor de 60% de los productores ya están “vacunándose”, es decir, pagando montos entre 20.000 y 30.000 bolívares para que los dejen vivir y trabajar en su propio país. Asistiría a las penosas escenas de productores negociando con los irregulares para que les permitan cancelar la vacuna en varias cuotas o, a falta de pago, que les acepten sacos de comida que el invasor manda a recoger tranquilamente. Contemplaría el cuadro que tuvo que encajar un ganadero citado por los delincuentes en su finca, que al ingresar a ella se encontró con 2 guerrilleras sentadas en su silla con los pies apoyados en el escritorio.

Si Chávez recorriera los campos aledaños a Machiques vería cómo los oficiales emplazados en el fuerte Macoa se hacen de la vista gorda mientras los venezolanos son extorsionados, secuestrados y asesinados por irregulares colombianos. Tendría la certeza de que bajo su régimen, las Fuerzas Armadas no han hecho soberanía; y, en vez de eso, han entregado el país a la morralla que lo desgarra a dentelladas.

Si Chávez recorriera los campos de Venezuela, tendría un atisbo de la cruel inseguridad que allí se vive. Sin contar las dificultades por el rezago de los precios regulados, así como la falta de insumos.

Mientras todo eso ocurre, Chávez ve al general Carlos Alcalá Cordones, inspector general del Ejército, adulándolo a gritos e insultando venezolanos. “Ni en sus sueños ­escribió el general en Twitter­ el majunchismo realizará una movilización como la que realiza (sic) el chavismo hoy 1º de mayo 2012”.


Por: Milagros Socorro
msocorro@el-nacional.com
Politica | Opinión
EL NACIONAL
Domingo 6 de mayo de 2012

COLETTE CAPRILES: “Pudimos haber aprendido sin tanto dolor y tanto palo”

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Colette Capriles: "Si chávez llegara a fallecer debe haber un plan de contingencia..."



Colette Capriles: "Si chávez llegara a fallecer debe haber un plan de contingencia..."

“El chavismo es una religión del culto
a Chávez el opio de la burocracia…”

 

–Si en Venezuela los jueces terminan siendo acusados, ¿qué pasaría con un Presidente que fungió de juez y acusador? 

-¡Wow! ¿Será que termina enfermo? 

–¿Su diagnóstico de la salud mental nacional? 

-La de un país histérico. 

–¿A cuál institución recostaría en el diván? 

-Primero hay que tener la voluntad de ser paciente. 

–¿Es el Presidente un paciente impaciente? 

-Él quiere ser su propio y único médico. 

–¿Abrió la era del líder religioso? 

-Algunos historiadores dicen que no ha hecho sino continuar el estilo de otros como Cipriano Castro. La visión monárquica y autocrática del poder ha sido una constante venezolana. 

–Aún en un país 98% católico, ¿cree que algunos lo han llegado a adorar más que a Cristo? 

-El chavismo es una religión del culto a Chávez, algo típico del comunismo, que es el opio de la burocracia. 

–¿Qué tan adictivo? 

-Mientras Chávez aproveche el desencanto occidental. 

–¿Pasará al olvido o será canonizado en el imaginario popular? 

-Las dos cosas: un olvido de sus hechos y dichos y una mitologización de su persona. 

Evita Perón gobierna desde ultratumba. Cuando Cristina Kirchner da sus discursos coloca de fondo dos retratos de Evita, según el mensaje que va a dar. El problema está en quién heredará ese Chávez. 

–Ex izquierdista y de tradición familiar, ¿nunca fue chavista? 

-Así como la derecha nunca existió en Venezuela, el chavismo no tiene ningún tipo de vínculo con la izquierda tradicional, cultural y universitaria. 

–¿Lloró por Fidel? 

-Lo conocí, me pareció fascinante, pero distante del mundo real. Es lamentable, para nosotros, que en su vejez le haya tocado lidiar con el proceso chavista. 

–¿Por qué hoy asesinan más policías que en los años sesenta? 

-Es que ahora no se distingue entre policías y delincuentes. 

–¿Es legal utilizar niños para idolatrar al caudillo? 

-Es una tradición del culto a la personalidad. Hitler fue de los primeros que lo hizo sistemáticamente. 

–¿Asemeja aquello con el proceso? 

-¡Muchísimo! Hay una retórica común. 

–¿Quedarán más Aponte Aponte en el Gobierno? 

-Y con sus respectivos tribunales de Nuremberg. Venezuela se convirtió en la nueva Colombia. 

–Entre la revolución y el acusado-acusador, ¿quién tiene la razón? 

-Allí no hay ninguna racionalidad, sólo conveniencia. 

–¿Lo entregará Estados Unidos? 

-¿Acaso lo ha pedido Venezuela? 

—¿Cómo terminará este cuento de Tío Tigre y Tío Conejo? 

-(Carcajadas) Pregúntaselo a mi primo Axel. 

—¿Y el psiquiatra de un presidente? 

-Con callos en las nalgas (carcajadas). 

–¿Hay gato por liebre con el socialismo del siglo XXI? 

-Te puede responder mejor Heinz Dieterich, que se presenta como el padre fundador de ese socialismo y no hace sino reivindicar sus derechos de autor ante esta dictadura. 

–¿Ya es dictadura? –Claro, porque es un absoluto irrespeto a la Constitución, además de una falta total de decencia que un funcionario insulte a un candidato opositor. 

–¿Habrá oídos sordos? 

-Es posible que funcione políticamente en algunos que perciben a un líder. Pero es una horrible manera de retratarnos los venezolanos. 

–¿Debe responder el candidato agraviado? 

-No. Hay un efecto importante de diferenciación y rescate de la decencia. Debe persistir en su “fuerza tranquila”, como decía Mitterrand. 

–¿Por qué se exculpa al soberano de la situación? 

-Es verdad, los ciudadanos deben ser interpelados. Tienen derechos pero también responsabilidades. Por eso es que me desagradan bastante esas teorías de la ciudadanía que muestran al ciudadano bueno, cuando más bien debe aprender a votar conscientemente. 

—¿Será que le agarró el gusto al militarismo? 

-Hay una especie de tolerancia frente a él, una pérdida de los valores civiles. 

–¿Costará resarcir el odio? 

-Será difícil. Llevará años cicatrizar las heridas. En Alemania todavía hay neonazis. Lo de nosotros será más complicado. 

–¿Era necesario lo que acontece? 

-Otros procesos nos habrían dado aprendizaje sin tanto dolor y tanto palo. 

—¿Se ha acostado usted en el diván? 

-¡Claro! 

—¿Por lo del histerismo? 

-(Carcajadas) No sé; me gustaría ser más histérica. 

—¿Volverán a bajar? 

-Por el contrario, el gran drama actual del venezolano es el conformismo. 

—¿Y con seis años más de revolución? 

-Seríamos un país de zombis, como Cuba y Corea del Norte: únicos ejemplos vivos en el museo del comunismo mundial. 

–¿Le gustan las apuestas? 

-Me encantan. 

–¿Qué o cuánto apostaría por que gana Capriles? 

-¡Todo! 

–¿Triunfalista? 

-No, realista. 

–¿Lo permitiría la FAN, que “es chavista”? 

-Claro; no toda ella es chavista. 

–¿Y si pierde el cambio? 

-Vendrá otra situación para seguirnos enfrentando. 

—¿Qué pasaría en Venezuela si llegara a gobernar el chavismo sin Chávez? 

-No existe un chavismo sin Chávez. Si él llegara a fallecer debe haber un plan de contingencia. Es curioso ver tan nervioso a un hombre tan tranquilo como Castro Soteldo y oír a Darío Vivas decir que prácticamente el PSUV no existe.

* COLETTE CAPRILES, PSICÓLOGA SOCIAL


Por: JOLGUER RODRÍGUEZ COSTA
jolguerr@gmail.com
Política | Opinión
EL NACIONAL

 

ALBERTO FRANCESCHI: La “burbuja” de Kiko

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“Los hechos son testarudos”

 

Cada viernes en HBO, el comediante judío Bill Maher, un ultra-liberal yanqui en el genial programa de sus monólogos y entrevistando a primerísimas figuras del periodismo, de la política, del mundo intelectual en general de USA y con la más absoluta y muchas veces cruel libertad de opinión, y sin ningún tipo de pacaterias ni autocensura, siempre tiene un segmento donde él hace descubrir qué piensan realmente “desde su burbuja” los derechistas republicanos tan fértiles en idioteces.

La “burbuja” de donde emanan mensajes y matrices de opinión, es un sitial especial ajeno a los mortales, ajeno al sentido común y desde donde quieren generarse propuestas delirantes, de todo tipo. Maher se deleita burlándose de los irracionales, a quienes mete a opinar desde “ la burbuja” y quien cae en su lengua no le alcanza la vida para arrepentirse de haber merecido ser citado por el disparate o propuesta ridiculizada.

En Venezuela tendría un éxito impresionante, aunque efímero, quien produjera un programa donde extraiga cada noche desde una “burbuja roja” la cita de la ridiculez del día, la gran jalada, el peor arrastramiento, el aplauso mas foca, la tropelía mayor contra el país, contra el idioma, que ponga en evidencia la propuesta del mayor contrasentido o de insólita falta de sentido común.

El problema radica en que difícilmente tendría anunciantes y Conatel multaría a las 24 horas, al canal que lo lance.

Lo que sí ha sido posible a lo largo de más de 10 años creo, es un programa que se transformó en “la burbuja de Kiko” desde donde “se piensa” el país, se escogen candidatos y se descalifican otros, se premian sandeces, se encomian diletantes, se reciclan portavoces de otras causas convertidos en voceros de lo que quiere Kiko que se diga, se invita gente seria con las que Kiko decide siempre polemizar con igual o mayor tiempo que el invitado.

Tenemos sin embargo la suerte de contar con una ventana de libertad de expresión para por lo menos un sector y la desgracia de ser invariablemente excluidos por la BURBUJA DE KIKO, siempre presente en el debate político nacional.

Entre comercial y comercial de repente uno escucha que Kiko está proponiendo nada menos que un cambio en la fecha, para diciembre, de las elecciones presidenciales. Y en nanosegundos ya uno está autorizado a pensar que eso NO NOS CONVIENE, porque conviene al gobierno, que tendrá más tiempo para su reacomodo, si Chávez se incapacita pronto, porque el régimen vería oxigenada sus posibilidades de recambio, con nueva candidatura teleguiada desde Cuba y ejerciendo presiones, ventajismos y chantajes a granel, para hacer viable una especie de plebiscito a favor de la continuidad del régimen, que pedirá renovar la confianza del país en ellos, porque vendría un cambio prometedor dentro de los parámetros de la herencia del ídolo, canonizado en medio de la espesa baba ideológica aclamacionista post mortem.

Lástima para Kiko que también es probable que ese lapso que él quiere regalarles, puede transformárseles en el pandemónium de la crisis interna por la sucesión y en la caída en barrena de una propuesta que sin el líder y sostén sencillamente se hace inviable en semanas.
¿Por qué Kiko se equivoca siempre para el mismo lado?

El podría responderme que a mí me pasa igual, pero hacia el lado opuesto, que él siempre desacredita como si yo fuese solo partidario del trauma y la confrontación.

El problema es que Kiko tiene dos horas diarias de oportunidad para defender su punto de vista y mi última oportunidad con él fue creo hace 6 años, durante los minutos que se me perdieron en la memoria. Si midiera la capacidad de difusión, Kiko me lleva una ventaja en TV, sin contar la radio y periódicos, de 262.800 minutos contra 20, y tengo por ello la ligera impresión que sus propuestas sean más oídas que la de un escandalizado opositor como yo, leído por algunos miles.

De manera que desde la “burbuja de Kiko” siempre él tendrá más probabilidades de armar una matriz de opinión favorable a “aquel lado”.

“La burbuja de Kiko” tiene sin embargo una gran oportunidad de perder sus apuestas, porque LA REALIDAD trabaja en su contra.

Le deseo larga vida a la “burbuja de Kiko” pero más le deseo vitalidad a la realidad, que todo lo puede, contra toda mistificación, prosopopeya, engañifa, superchería, impostura y otros 100 sinónimos.

“Los hechos son testarudos” decía nuestro común ya muy antiguo y olvidado maestro, Vladimir Ilych Lenin.


Por: Alberto Franceschi
Politica | Opinión
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franceschi1947@gmail.com
@alfranceschi
5 Mayo, 2012, 2012





Gobierno efectuará “relanzamiento” de Mi Casa Bien Equipada

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La resolución del Ministerio de Vivienda y Hábitat, publicada en la Gaceta Oficial 39695



Anunció Chávez que este viernes se efectuará relanzamiento de Mi Casa Bien Equipada.

El programa socialista ofrece la linea
blanca a precios subvencionados

 

Este programa socialista ofrece, entre otros productos, neveras de 10 pies cúbicos a un costo de 2.921 bolívares, mientras que las de 12 cuestan 2.943. Las cocinas de cuatro hornillas están valoradas en 1.132 bs y el precio de los televisores LCD de 26 pulgadas es de 1.772 y de 32 pulgadas 2.365 bs

Este viernes se llevará a cabo el acto de relanzamiento del programa Mi Casa Bien Equipada, que al momento cuenta con 45 mil electrodomésticos para ser vendidos a precios solidarios en los abastecimientos dispuestos por el Gobierno Nacional.

Así lo informó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, durante el Consejo de Ministros realizado este jueves desde el Palacio de Miraflores.

Los productos de Mi Casa Bien Equipada, provenientes de China, tienen entre 40% y 60% menos del costo que establece el mercado capitalista para este tipo de artefactos, y son vendidos en espacios de PDVAL, Hipermercados Bicentenario, Mercal y Comerso.

Este programa socialista ofrece, entre otros productos, neveras de 10 pies cúbicos a un costo de 2.921 bolívares, mientras que las de 12 cuestan 2.943. Las cocinas de cuatro hornillas están valoradas en 1.132 bolívares y el precio de los televisores LCD de 26 pulgadas es de 1.772 y de 32 pulgadas 2.365 bolívares.


Por: Nancy Mastronardi
Politica | Opinión
Oficialismo | Psuv
Judicial | Cárceles
Escasez | Contrabando
El Universal
5 mayo del 2012



MARACAY: Lago de Valencia a punto de sobrepasar muro de La Punta

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"Solo es cuestión de tiempo para que traspase el terraplén La Punta, construido en 2005 cuando el nivel estaba por la cota 408".



"Solo es cuestión de tiempo para que traspase el terraplén La Punta, construido en 2005 cuando el nivel estaba por la cota 408".

“Se debe aplicar Plan de Contingencia
en Sur de Maracay es inminente”

 

■ Denuncian que planta de tratamiento quedará sumergida en Lago de Valencia.

■ El legislador Germán Benedetti recomendó la evacuación de 8.000 personas en el sur de Maracay y la aplicación de un plan de contingencia.

■ El aumento del nivel del Lago de Valencia se mantiene y es posible que inunde a la zona sur de Maracay, aseguró el legislador de Proyecto Venezuela (Prove) ante el Consejo Legislativo del estado Carabobo (CLEC), Germán Benedetti.

En 18 meses aproximadamente quedará bajo las aguas las siete bombas de la Planta de Los Guayos debido al progresivo aumento de la cota del Lago de Valencia, estimaciones hechas por el diputado del Legislativo carabobeño. Germán Benedetti.

El legislador Germán Benedetti aseguró que en pocos días, e incluso horas, el lago de Valencia traspasará el muro de La Punta, en el estado Aragua, que fue construido en 2005 por el Ministerio del Ambiente debido al constante aumento del nivel del reservorio de agua.

Benedetti, miembro de la bancada de Proyecto Venezuela en el Consejo Legislativo de Carabobo, dijo que este terraplén fue erigido “para ocultar el no haber ejecutado las obras de saneamiento previstas y aprobadas en el Decreto de Emergencia Presidencial de noviembre de 1999 para el saneamiento y control de nivel del Lago de Valencia en 5 años, cuando en ese entonces el nivel del lago estaba apenas en la cota 408 metros sobre el nivel del mar”, señaló.

Indicó que actualmente el nivel del lago se encuentra casi 5 metros por encima de la cota 408, y ello impide que sus afluentes como ríos, quebradas y caños drenen las aguas residuales domésticas, industriales y de lluvias: “A su vez están haciendo colapsar y estallar las tapas de alcantarillas de aguas de lluvias y de cloacas en las calles, y de viviendas en municipios aledaños al lago de Valencia que fueron legalmente construidas por encima de la cota máxima de protección de 410 metros sobre el nivel del mar, establecida por el Ministerio del Ambiente hace más de 30 años”.

Dijo que a su parecer lo que no se hizo en 13 años ahora no se hará en días, por lo cual recomendó la evacuación de más de 8.000 personas en el sur de Maracay, en Aragua. Señaló además que urge que el Gobierno aplique un plan de contingencia mientras se ejecuten las obras que permitan trasvasar aguas residuales tratadas a la cuenca del río Guárico y la cuenca El Pao, por el orden de 14.000 litros por segundo.

El diputado Germán Benedetti rechazó que el viceministro del agua, Cristóbal Francisco, haya dicho que se están realizando análisis del agua en el laboratorio de la planta La Mariposa, cuando está paralizado desde 2010

El nivel del lago cinco metros arriba de la cota:

Las siete bombas ubicadas en el canal de salida de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Los Guayos, quedarán bajo las aguas del lago de Valencia dentro de 18 meses aproximadamente debido al progresivo aumento de la cota del referido lago según estimaciones hechas por el diputado del Legislativo carabobeño Germán Benedetti.

Aseguró que actualmente sólo funcionan tres bombas en la PTAR, cada una con una capacidad de 800 litros por segundo (lps), lo que da un total de 2.400 lps tratados, cuando este sistema debería procesar 5 mil 600 lps.

Dijo que dichos resultados fueron producto de un estudio técnico realizado en la rampa de trasvase de Los Guayos durante los días 14 de marzo y 23 de abril del presente año.

Benedetti explicó que tal y como el agua del lago ha cubierto más de 5.500 hectáreas de tierra de cultivo ubicadas en su cuenca en los últimos dos años, el sistema de bombas de la PTAR Los Guayos quedará sumergida bajo las aguas de este lago si no se ejecutan acciones inmediatas orientadas a corregir el problema.

“Si se detiene el sistema de bombeo y el trasvase de Los Guayos hacia la cuenca El Pao, se apresurará la inundación de tierras y propiedades ubicadas en las cotas 413 y 415 metros sobre el nivel del mar (msnm) y además traerá como consecuencia el colapso total del sistema de cloacas de los municipios aledaños al lago tanto de Aragua como de Carabobo”, aseguró el legislador quien indicó que en los últimos dos años el Lago de Valencia aumentó su nivel en tres metros.


Por: TIBISAY ROMERO
CARABOBO | VALENCIA
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SÁBADO 05 DE MAYO DE 2012