■ Chávez ordena salirse de la CIDH en la falsa creencia de que puede escapar de las sanciones.
Ver a la Presidenta del TSJ y a la Fiscal General aplaudiendo en cadena la propuesta inconstitucional de retirar a Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA (CIDH) demuestra que los poderes públicos, y sobre todo la justicia, están al servicio de los caprichos y rencores del Jefe de Estado, hoy acorralado por su grave enfermedad y por los terribles delitos de su entorno, que han saltado a la opinión pública nacional e internacional desde el seno de su propio gobierno.Chávez ordena salirse de la CIDH en la falsa creencia de que puede escapar de las sanciones por violación de los derechos humanos, a cuyo expediente se unen los delitos sobre presunto narcotráfico y los atroces juicios contra disidentes con sentencias de hasta 30 años de cárcel. El país está en la “lista negra” de la CIDH por décima vez a causa de los vicios del Poder Judicial y la criminalidad descontrolada. El ex magistrado Aponte confesó que el Presidente y las dos luisas le daban órdenes de cómo sentenciar los casos importantes para la revolución y a los “presos de Chávez”, como la farsa de los paracachitos y los juicios contra Mazuko, Simonovis, Vivas, Forero y la jueza Afiuni, entre otros, sometidos a los más espantosos vejámenes, con testigos falsos y violación de sus derechos más elementales.
El desprecio de Chávez a la CIDH es de vieja data: “Un corte de cabello vale más para mí que ese fallo de la CIDH. Es un cero a la izquierda” dijo cuando ésta ordenó el cese de la ilegal inhabilitación política de Leopoldo López. La luisa del tsj apeló rauda al “argumento” de la “soberanía” al que acuden los regímenes totalitarios para evitar que los organismos internacionales constaten la violación de los tratados sobre derechos humanos. Emitió una sentencia que fue el hazmerreír de la jurisprudencia nacional e internacional. López disfrutaría de todos sus derechos políticos, podía participar en Primarias pero si resultaba elegido Presidente, el tsj decidiría si asumía el poder (o sea, a una orden de Chávez, ella inventaría una jurisprudencia especial). Esta luisa, dos veces sancionada por supuestas irregularidades en el Poder Judicial y hoy presidenta del tsj (cosas de la “moral” del Comandante) apenas un día después de haber sido aprobada a dedo la Ley del Trabajo, sentenció “el carácter orgánico de la LOT “sin que ello constituya pronunciamiento sobre la constitucionalidad del contenido de esa ley”. Cualquier lego sabe que ni su contenido ni su aprobación por la Habilitante, son orgánicos, ni constitucionales.
Cuando los jueces se niegan a cumplir las delictivas órdenes de arriba son despedidos, como le ocurrió en julio de 2009 a la jueza Alicia Torres Rivero, del Tribunal 13 de Control, quien llevaba el expediente del presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga. La luisa de la fiscalía le abrió una investigación por orden de la luisa del tsj porque la jueza Torres declaró a los medios que no había firmado decisión alguna relacionada con una prohibición de salida del país a Zuloaga, a pesar de que la fiscal había anunciado lo contrario. Torres denunció que fue presionada por la presidenta del Palacio de Justicia para que decidiera en contra de Zuloaga” (EN 21-07-2009), cosa que haría después un juez complaciente. ¿Habrán hecho las luisas algún acto de contrición con su almohada por haber perseguido a tantos opositores inocentes y protegido a tantos bandidos rojos? ¿No preocupa a estas “patriotas” la prolongada falta temporal del Presidente, violatoria del art. 234 de la Constitución y la ilegalidad de que el 55% de los decretos presidenciales de 2012 han sido firmados en Cuba?
La luisa que nos prohíbe hablar del agua contaminada, que ella califica de “perfectamente potable” sin que muestre un solo papelito, decide que las graves denuncias de quien fuera el magistrado estrella del régimen, Aponte Aponte, no son suficientes para investigar, porque “¡¡¡el ex magistrado debe venir a Venezuela a denunciar!!! Lo mismo dirá de las gravísimas acusaciones del ex magistrado Velásquez Alvaray. Esta luisa prometió (y MinDefensa también) que el juicio a Makled sería público y que todos los señalados (narcosoles y civiles del alto gobierno) “serían llamados a declarar, caiga quien caiga”. Mintieron. El juicio es a puerta cerrada y sin escabinos porque, según luisa “no los encontraron” y los acusados gozan de la protección del Gobierno.
“Los gringos no pudieron llevarse a Makled, pero tienen a Aponte Aponte, reza un titular (La Razón 22-04-12). Y otro gringo informado, el ex embajador Roger Noriega “cree que Chávez “montó un narcoestado y que Aponte tiene documentos probatorios muy comprometedores fuera de Venezuela”. Seguro que allí están las carpetas de las dos luisas.
Por: MARTA COLOMINA
mcolomina@gmail.com
@colominaM
domingo 13 de mayo de 2012
Chávez besando a una cruz al lado de su hija Rosa Virginia en La Habana.
Chávez besando a una cruz al lado de su hija Rosa Virginia en La Habana.
“Los venezolanos se haran cargo de su verdad
y su destino. Ya es mucha ganancia..”
■ Si Chávez muere, el pueblo venezolano tendrá que enfrentar el problema de los centenares de miles de predicadores cubanos de marxismo que lo invaden, y que no saben hacer cosa de provecho. Si lo supieran, hace rato que lo hicieran en Cuba.
Tranquilos, lectores, que no agregaremos una versión más a las innumerables que circulan sobre la salud de Hugo Chávez. Nuestro trabajo intelectual es distinto. Porque simplemente vamos a suponer que el Coronel está moribundo, lo que es altamente probable, o que sufre de una enfermedad que no le permitirá el ejercicio del poder, lo que nadie descarta, o que algún día se muera, lo que es seguro. De lo que se trata es de averiguar qué pasará cuando Chávez falle y cómo manejará la sociedad venezolana ese vacío.
Cuando Chávez muera, los venezolanos tendrán que hacerse la más obvia de las preguntas: ¿dónde está mi dinero? Porque no hubo otro país de América Latina que recibiera tanto. Si Venezuela hubiera conservado razonablemente lo que la fortuna le trajo en esta bonanza petrolera, sin milagros ni exageraciones, sería el país más rico del continente. Y a fe que no lo es.
Después de los trece años en los que pasaron por las manos del paracaidista más de un billón doscientos mil millones de dólares ( USD 1 200 000 000,oo ) , leído que sea literalmente y sin figuraciones ni metáforas ni hipérboles, Venezuela dejó perder toda la infraestructura que tenía y no construyó alguna nueva; se ha endeudado hasta los tuétanos; ha destruido su industria y su producción agropecuaria; volvió pedazos a PDVSA, arrasó con todo el talento humano que la servía y le hizo perder, al menos, un millón de barriles diarios de producción; porque nunca la mantuvo, ni la acrecentó, se le esfumó la producción de energía; perdió el crédito internacional y no ha entrado en “default” porque los altos precios del petróleo le ayudan a tal cual malabar evasivo; tiene la inflación más alta del mundo y los peores sistemas de salud del Continente. Tanto, que cuando el Camarada se siente mal, o muy mal, busca cura en Cuba, el país más miserable de América.
A los venezolanos no les han dejado mirar estas tozudas realidades. Si Chávez muere, o se va, o queda postrado, quedarán a la intemperie las corruptelas gigantescas que explican buena parte del desastre. Y se sabrá el valor real de los regalos que el pueblo venezolano le ha entregado por la mano providente del Presidente a todos sus socios del Socialismo del Siglo XXI. Y quedarán a la vista los costos fabulosos de las confiscaciones o expropiaciones o tomas de la propiedad privada, nacional o extranjera. Y no habrá manera de ocultar el precio que se ha pagado por la ineptitud sin orillas de la más mediocre burocracia que nunca trató de administrar una Nación.
Si Chávez muere, no quedará duda de la influencia nefasta que el narcotráfico tiene en la sociedad venezolana. Los escandalosos índices de inseguridad que matan a la gente del que fuera hace poco país tranquilo, están ligados a las mafias que transportan y venden las trescientas toneladas métricas de cocaína que anualmente las alimentan y conservan.
Si Chávez muere, no quedará quién siga ocultando el alcance de los juegos peligrosos, extremadamente peligrosos, que ha entablado el Dictador con Irán, con Libia, con la Eta y con las Farc. Los gringos siempre son lentos y suelen ser ingenuos. Pero cuando descubren que se los maltrata, rara vez son piadosos.
Si Chávez muere, Venezuela tendrá que enfrentar el problema de desmontar una autocracia. Reestructurar un poder judicial que no conoció por años sino voces de mando; crear organismos de control, independientes y respetables; darle vía a un Congreso deliberante y plural; conformar una administración ilustrada y seria, sobre las ruinas que dejó el capricho, es tarea de titanes. Y fundar partidos sólidos, darle espacio a un periodismo libre, educar un ciudadano honrado y ecuánime, es una misión colosal.
Si Chávez muere, Venezuela tendrá que hacerse cargo de su verdad y su destino. Ya es mucha ganancia.
Es lo mismo que le va a pasar al Ecuador cuando desaparezca Correa, tal cual como cuando los conquistadores llegaron con los espejitos y los indios que nunca se habian visto se quedaron maravillados que se podian ver hasta que se rompieron los espejitos y se dieron cuenta de la cruda realidad. Unas cuantas generaciones despues de la nuestra va a tener que reparar los estragos de este socialismo XXI.
* Fernando Londoño Hoyos, ex ministro del Interior de Colombia.
Por: Fernando Londoño Hoyos
El Tiempo de Colombia
Politica | Opinión
Martes 08/05/2012
La migración de venezolanos hacia Colombia está disparada y ya se hacen sentir en la industria petrolera, el comercio, la cultura y la farándula.
La migración de venezolanos hacia Colombia está disparada y ya se hacen sentir en la industria petrolera, el comercio, la cultura y la farándula.
“Colombia destino importante
para los venezolanos…”
■ La proyección es que para el 2014, los flujos migratorios en general crezcan 45%, lo que significa pasar de 8 millones a 11,6 millones.
■ Mientras que en 2010 llegaron al país 202.624 venezolanos al país en 2011 lo hicieron 229.234, lo que significó el aumento más importante de los últimos dos años.
Entre el año 2003 y 2008, el ritmo de los flujos migratorios de ciudadanos venezolanos en Colombia creció al 25% promedio, destacándose un incremento del 40% aproximado, entre los años 2006 y 2007. Posterior a ello, se presentó un estancamiento entre los años 2008 y 2009 cuando los flujos registraron un leve descenso hasta el año 2010, para luego recuperar en 2011 su índice de crecimiento y mostrar una tendencia en el mismo sentido.
Según la oficina Migración Colombia un aspecto para destacar de este comportamiento tiene que ver con el momento en que se produce su crecimiento constante, el cual coincide con el año 2003, período en el que el gobierno de Álvaro Uribe Vélez da inicio a la implementación de sus políticas de seguridad y desarrollo, que tenían como propósito no solo recuperar la tranquilidad de los colombianos, sino fomentar la confianza inversionista tanto del nacional como del extranjero.
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Registro de llegada de venezolanos a Colombia:
La constancia del crecimiento de los flujos migratorios se mantuvo la mayor parte de dicha administración, lo que al parecer no se vio afectado por las dificultades diplomáticas que se presentaron entre el gobierno colombiano anterior y el gobierno venezolano.
“Por las cifras disponibles que demuestran flujos migratorios por encima de los 3,4 millones de movimientos entre entradas y salidas, se puede observar que Colombia se ha constituido en un destino importante para los venezolanos, quienes ingresan y salen del país por múltiples razones siendo el motivo más destacado el turismo”, explicó Sergio Bueno director de la entidad.
En términos generales la mayoría de turistas que llegan al país lo hacen por turismo, un renglón que ha crecido 8,5% y que pasó de un año a otro de 178.377 a 193.500. Le siguen los votantes temporales, que crecieron 5% entre enero y febrero de este año.
Y en el tercer motivo están los trabajadores temporales. En donde se explica un buen parte del auge de venezolanos en el país. El 21% es para llegaron para cargos directivos o administrativos, Cerca del 20% de las personas de esta categoría corresponden a ingenieros, arquitectos y geólogos, el 13% fueron para empleados, 8,3% son profesores y 6% son para las amas de casa que llegan acompañar a los ejecutivos que trasladan al país y el 6% se divide para sectores como salud, construcción y comerciantes.
Por: Edilma Pereira
Politica | Opinión
Economía | Dinero
SÁBADO 12 DE MAYO DE 2012
Hay evidencias de altos personeros gubernamentales, en especial militares, que están metidos hasta los teque-teques en el mundo del delito.
Hay evidencias de altos personeros gubernamentales, en especial militares, que están metidos hasta los teque-teques en el mundo del delito.
Empiezan a aparecer los cadáveres de
los que son o fueron altos burócratas
Como ya la realidad supera muchas veces la ficción, no es mala idea ver en films sobre el narcotráfico colombiano y mexicano, lo que comenzará a suceder en la cotidianidad venezolana, si se mantuviera, fraude electoral mediante, este régimen desahuciado, dada la ausencia total de su creador y dispensador de fortunas y migajas en gran escala.
En la alucinante cinta “Miss Bala” (ver nota)del mejicano Gerardo Naranjo, se dibuja el aspecto más irritante del fenómeno de colusión, que es un término opuesto a colisión, de intereses entre los gans criminales ultra-violentos y las fuerzas armadas y policiales que se supone les combaten.
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Terminas sin saber quién del ejército, o de la policía, era agente de las bandas o quien de las bandas era agente del gobierno. Y no hay manera de precisarlo, porque ya no puedes distinguir quien es quien, cuando se establece una situación ubicua y difusa, por demás común en el mundo del dinero mal habido, sea proveniente de la corrupción política o del crimen, de lo cual nos enteramos solo cuando empiezan a aparecer cadáveres e inculpaciones por TV de quienes fueron o son altos funcionarios.
El chavismo gobernante, en medio de su crisis terminal, ha traído a Venezuela un escandaloso método de campaña de intimidación, para cubrir sus actos criminales, que consiste en achacar a la oposición la purulencia de sus propios delitos.
Ahora resulta que los Carteles son de la oposición y hasta los manejos financieros y el tráfico mismo es agenciado por políticos contrarios al régimen.
Algo importante sospechan sobre un preponderante papel de una personalidad política como Salas Romer, en un escenario probable de implosión del régimen, para que desaten el delirio de querer vincularlo a delitos de lavado de dólares o el colmo de las acusaciones temerarias del ElAsaimi: “El gobernador Salas Feo financia al narcotráfico”
Desde que tengo uso de razón, he leído o escuchado que los narcos financiaban a los políticos y esas calumnias o verdades, eran el preanuncio para lapidar a cualquier figura pública, o por lo menos para arrinconarlo en el muladar de las sospechas.
Pero ahora el gobierno chavista inventó una vaina realmente novedosa: “el político financia al narcotraficante” Y es allí donde hay que parar la pelota y preguntarnos: ¿A donde se va a llegar con esta parranda alucinante de acusaciones?
Lo concreto sin embargo es que ya hay evidencias concretas y documentadas sobre gans criminales de secuestradores uniformados, de policías o de militares empleando cuarteles para guardar alijos millonarios de drogas.
Hay evidencias de altos personeros gubernamentales, en especial militares, que están metidos hasta los teque-teques en el mundo del delito y el régimen se empecina en obstruir cualquier investigación seria e imparcial sobre estas graves denuncias, prefieren la fuga hacia adelante, tratando de politizar el debate y poniendo al país entero en tela de juicio, cuando son ellos los únicos enjuiciables.
Solo falta que un día de estos elijan una Miss Bala.
Nota: http://es.wikipedia.org/wiki/Miss_Bala Miss Bala es una película dramática mexicana de 2011, escrita y dirigida por Gerardo Naranjo. La película se estrenó en la sección Un Certain Regard en el Festival de Cine de Cannes 2011. La película fue seleccionada como la entrada de México a la Mejor Película Extranjera en edición número 84 de los Premios Oscar, pero no llegó a la lista final.
La película está ambientada en la ciudad fronteriza de Tijuana, aunque en realidad fue rodada en Aguascalientes, que se encuentra exactamente en el centro geográfico de México. De esta forma la mayoría de las locaciones de la película son locaciones de dicha ciudad, por ejemplo, la Secretaría de Finanzas se convierte en el consulado norteamericano.
Miss Bala tiene ciertas referencias a casos de la vida real, incluyendo su tema principal, que al parecer esta parcialmente basado en el caso de la Miss Sinaloa, Laura Zúñiga, quién presuntamente estuvo involucrada con el narcotráfico. Además, uno de los personajes de la película, quién interpreta a un agente de la DEA, llamado Enrique “Kiki” Camara, es asesinado por el narcotráfico, dicho personaje parece hacer referencia al agente de la DEA Enrique Camarena Salazar, quien de hecho fue asesinado en los años 80
Por: Alberto Franceschi
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sabado, 12 Mayo, 2012
La inminente muerte del presidente Hugo Chávez implica un viraje de fondo en la economía venezolana.
“Quien quiera que sea el nuevo presidente, deberá manejar un doloroso ajuste económico…”
■ Edilma Pereira, jefe de redacción de Dinero, viajó a Caracas para entender cómo se vive esa realidad en el país vecino.
La alocución televisada de Hugo Chávez el pasado 30 de abril se salió de lo usual. Apenas capaz de reprimir las lágrimas, con el semblante desencajado y voz trémula, Chávez habló de su deseo de volver a “estar recorriendo las calles de la querida patria” y se despidió tras un discurso de solo 40 minutos. Después de ver a su presidente tomarse cada semana los canales de televisión por horas enteras –durante los últimos 13 años–, los venezolanos quedaron pasmados. Los peores rumores sobre un desenlace fatal de la enfermedad de Chávez parecían hacerse realidad.
“Los planes empresariales, que antes se calculaban a 2, 5 o 10 años ahora se han convertido en planes a 2, 5 o 10 semanas”. Mauricio Tancredi, Vicepte. de Consecomercio.
Y rumores es lo que hay en Caracas. Un visitante puede recorrer las calles, abordar taxis, visitar oficinas y comer en restaurantes sin tener que cambiar de tema. La evolución de la salud de Chávez y sus efectos sobre la política y la economía del país son el foco obsesivo de todas las conversaciones. Taxistas, meseros, señoras de la sociedad, altos ejecutivos, todos hablan como expertos sobre los detalles de la salud del presidente, la inoperancia de su tratamiento en Cuba y las dificultades de su convalecencia
El silencio oficial sobre el tema solo ha servido para avivar las especulaciones. El periodista Nelson Bocaranda –considerado el mejor informado del tema, fuera del chavismo–, aseguró en su blog que la radioterapia aplicada en Cuba habría dañado la cabeza del fémur del mandatario, lo estaría obligando a andar en silla de ruedas y lo habría llevado a un estado de postración anímica ante la inminencia de un desenlace fatal. Estas afirmaciones llevaron a la exesposa de Chávez, Marisabel Rodríguez, a calificar de ‘necrófilo’ a Bocaranda, en un airado comentario en twitter.
“En 13 años se han cerrado 107.000 empresas de 600.000 que había. La contrapartida es que las empresas que sobrevivieron han crecido mucho”. Jorge Botti, Pte. de Fedecámaras.
Se ha hablado mucho sobre los escenarios de la situación política en Venezuela ante la enfermedad del presidente Chávez, pero la evolución posible de la economía ha recibido menos atención. Lo cierto es que la incertidumbre y la falta de información que caracterizan hoy la política en Venezuela se han trasladado también a la economía. La información sobre datos tan importantes como el monto de la deuda del país, por ejemplo, no está disponible. El gobierno guarda celosamente unos datos que son esenciales para entender las perspectivas económicas del país.
Los analistas coinciden en que el crecimiento económico será favorable este año –cercano a 5%– e incluso la inflación se está comportando relativamente bien para estándares venezolanos, pues se ubica en cerca de 24% anual, mientras en 2008 llegó a casi 32%. Sin embargo, en 2013 tendrá que haber una destorcida, pues el déficit fiscal se ha desbordado debido al excesivo gasto público requerido para financiar los programas sociales del gobierno, los cuales se aceleraron durante los últimos dos años en anticipación a la contienda electoral de octubre de 2012.
¿Qué va a pasar con la economía de Venezuela? ¿Podrá soportar los vaivenes que implica la frágil salud del presidente Chávez? Dinero estuvo en Caracas buscando esclarecer la situación.
Gasto y dólares:
El director de Datanálisis, Luis Vicente León, ha dicho que la fiesta del gasto público de 2012 la pagará el país con una menor tasa de crecimiento en 2013.
“Las intervenciones se han convertido en una barrera para el desarrollo empresarial. En este gob. van más de 1.100 bienes intervenidos”. Carlos Larrazábal, Pte. de Conindustria.
Esto traería consecuencias en los frentes fiscal, monetario, inflacionario y de empleo. En este diagnóstico coincide la mayoría de los economistas independientes. Los principales problemas son de orden fiscal, pues el ritmo de endeudamiento del gobierno resulta insostenible. No hay cifras oficiales pero estimativos privados calculan que de un endeudamiento público de US$40.000 millones, en 2005 llegó a US$135.000 millones para 2011. No solo ha aumentado muy rápido el tamaño de la deuda, sino también el costo de su servicio, debido a la inseguridad jurídica que perciben los mercados internacionales.
La receta para corregir los desajustes tendría que ser muy similar, sin importar quién esté en la Presidencia en 2013: apretar el cinturón en el gasto y desmontar los controles, para que la economía encuentre un nuevo equilibrio y se genere un clima favorable a la inversión.
Jorge Botti, presidente de Fedecámaras, asegura que una vez haya concluido el proceso electoral, el gobierno, cualquiera que sea, tendrá que ajustar la economía, pues el modelo de crecimiento basado en gasto público está agotado, y eso implicaría eliminar el control de cambios. “El costo político de la devaluación no lo va a asumir este gobierno, pero el déficit fiscal es tan grande que tendrá que hacerlo el próximo. Es inaplazable y la única forma de corregir los desajustes fiscales”, asegura Botti, quien cree que el bolívar se depreciaría entre 25% y 35%.
La solución a los problemas fiscales no está en un drástico ajuste, porque esto podría generar una crisis de gobernabilidad”. Ricardo Villasmil, Asesor económico de HCR.
Esto tendría un extraordinario impacto sobre la inflación, que podría subir muy por encima de 30%. Dado que Venezuela importa cerca de 75% de los bienes que consume, la mezcla de inflación y devaluación tendría un profundo impacto, en la población en forma desigual. Quienes se benefician de los programas públicos, que reparten productos importados a la tasa de cambio oficial, sin duda se verían afectados. Lo mismo le ocurriría, en el otro extremo de la distribución del ingreso, a quienes tienen acceso a dólares a través de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).
Sin embargo, hay una gran cantidad de transacciones en dólares que no se realizan a la tasa oficial. En Venezuela no se puede discutir abiertamente el tema del dólar negro porque, según el gobierno, este no existe. El intercambio de divisas por fuera del sistema oficial es un delito. No obstante, el dólar se negocia en todos los rincones de la ciudad. En el aeropuerto, en los alrededores de los hoteles y también en las plazas públicas, los turistas son abordados por gente que les ofrece superar el cambio oficial de 4,30 bolívares.
Empezando por los taxistas, todo el mundo hace sus cuentas con un dólar a 7, 8 y hasta 9 bolívares.
El dólar oficial artificialmente barato hace parte de un sistema en el que el gobierno interviene favoreciendo a unos grupos a costa de otros. Además, el control de cambios ha generado una estructura de corrupción que permea la sociedad y se ha convertido en un vehículo de lucro para un reducido grupo que hace negocios con divisas.
Pero eliminar este control podría ser más complicado de lo que muchos esperan. “Aquí no se puede quitar el control de cambios porque si no a Chávez lo tumban. ¿No ven que quien tiene los dólares es la burguesía?”, dijo a mediados de abril el diputado chavista Aristóbulo Isturiz sobre el tema cambiario.
Crecimiento hay, por ahora:
El presidente del Banco Central, Nelson Merentes, asegura que la economía venezolana tendrá este año un crecimiento superior al de 2011 –de 4,2%– y podría ubicarse en 4,5%, en línea con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional.
El ministro de Finanzas, Jorge Giordani, comparte el optimismo. Aunque poco amigo de las entrevistas o las ruedas de prensa, un entusiasta Giordani aseguró el pasado jueves 4 de mayo que la meta del gobierno es alcanzar un crecimiento de 5%, basado en su estrategia de “sembrar petróleo”.
“La influencia directa de una medida como la Ley de Precios Justos ha incidido en la reducción de un punto en la inflación”. Jorge Giordani.
Todo apunta a que este año se mantendrán los altos precios del petróleo y el crecimiento de la construcción, el comercio y los servicios. El lunar será el déficit fiscal, que podría alcanzar 12% –según analistas–, debido al aumento en la inversión social asociado a la campaña electoral.
Los problemas vendrán en 2013. El hueco fiscal no puede crecer indefinidamente, pues ni siquiera los ingresos petroleros podrán financiar el servicio de la deuda. Se prevé que las tendencias inflacionarias se acumularán y el índice de precios podría superar el 30%, o incluso más si se produce una devaluación.
Así, la combinación de factores políticos y económicos en 2013 podría llevar a Venezuela a una espiral de desorden. En ese escenario, varios problemas que hoy están a la vista, pero parecen normales, se convertirían en aceleradores de una crisis. La creciente sensación de inseguridad –hasta los diplomáticos son hoy objetivo de los secuestradores en Venezuela–, la corrupción prevalente en las entidades del Estado, el retraso en infraestructura y los problemas de productividad de Pdvsa. En una Venezuela sin Chávez y con la necesidad de ajustar su economía, estos focos problemáticos se convertirían en verdaderas plagas. Si llegara a ocurrir una baja en el precio del petróleo, la situación se haría más difícil.
“La construcción sigue siendo un sector con una fuerza importante, está actuando como una locomotora de la economía (venezolana) y arrastra otros sectores”. Nelson Merentes, Pte. del BCV.
En un escenario de crisis, con Chávez limitado por la enfermedad o posiblemente muerto, muchos creen que el nuevo gobierno, cualquiera que sea, tendría que volver a apostarle al sector privado y adoptar una postura más favorable a la inversión. Desde este punto de vista, la crisis debería ser seguida por una recuperación del papel del sector privado en la economía.
Mauricio Tancredi, vicepresidente de Consecomercio, afirma que “cuando la política es de control, se crean trabas y obstáculos que evitan que la economía fluya, por eso resulta indispensable desmontar los controles, tanto cambiarios como de precios, para que el país tenga políticas modernas, coherentes”.
El gran problema es el profundo estado de postración en el cual se encuentra el sector privado venezolano tras 13 años de chavismo. El tamaño del sector privado se ha reducido y hoy el Estado es el gran actor de la economía. De hecho, es el principal empleador, con 2,8 millones de funcionarios. Carlos Larrazábal, presidente de Conindustria, sostiene que la política de intervención no solo deterioró el clima de inversión, sino que de paso acabó con importantes fuentes de empleo.
A esto se suma que en 13 años han sido cerradas 107.000 empresas –de las 600.000 que operaban en 1999–, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas. Tan solo en la industria, la contribución del PIB cayó de 18% en 1998 a menos de 14% en 2011 como consecuencia del cierre o intervención de empresas. “El número de empresas industriales se ha reducido 36%, al pasar de 11.000 establecimientos a solo 7.000 en la actualidad”, asegura Larrazábal.
Las intervenciones de empresas han ido en contra de su competitividad. El informe Gestión en rojo de los economistas Richard Obuchi, Anabella Abadí y Bárbara Lira, señala que las expropiaciones hechas por el gobierno entre 2007 y 2009 suman unos US$23.377 millones, cifra similar a la inversión realizada por Pdvsa en exploración y producción durante este mismo periodo.
Además de las expropiaciones, otras políticas agobian a los empresarios, como las leyes de control de precios, el control de cambios y la Ley Orgánica del Trabajo (LOT), que reduce a 40 horas la jornada laboral semanal, establece que las prestaciones sociales se deben otorgar desde el primer día y amplía a 20 semanas la licencia de maternidad.
Todo bien, todo bien:
El gobierno defiende su gestión. El ministro de Finanzas, Jorge Giordani, destaca que desde febrero de 1999 se han invertido en programas sociales alrededor de US$500.000 millones. A través de no menos de 30 ‘Misiones’ o campañas asistencialistas que otorgan subsidios, el gobierno ha provisto ayudas en educación a niños y jóvenes universitarios, salud –incluidas operaciones y atención médica en Cuba–, vivienda y provisión de electrodomésticos para hogares de menores recursos.
Esto, sumado al crecimiento esperado para este año de 5%, conforma un cuadro de resultados satisfactorios para el “Socialismo del Siglo XXI”, de acuerdo con Giordani.
Aunque no da cifras exactas, el Ministro de Finanzas asegura que el país ya en 2011 cumplió las Metas del Milenio, antes de 2015 que era lo previsto. Datos del Ministerio de la Juventud indican que desde 2000 la pobreza se redujo de 60% a menos de 24%. Incluso se habla de que mientras en 1999, antes de que Chávez llegara al poder, uno de cada cuatro venezolanos estaba en miseria extrema, hoy apenas 1 de cada 70 ciudadanos se encuentra en esa situación.
El problema está en que buena parte de los programas de gasto social se han ejecutado con el objetivo directo de obtener votos y apoyo político para Chávez, girando contra un fisco cada vez más desequilibrado. Ese es el caso de los programas actuales de vivienda y financiación de electrodomésticos.
Como lo dijo un analista a Dinero, “los votos están en las casas”. En Caracas, la ocupación de cerros con viviendas de bajas especificaciones arquitectónicas, atiborradas de modernos electrodomésticos y antenas de televisión satelital que asoman por las ventanas, se ha extendido por el área metropolitana. La gran mayoría son adquiridas con subsidios del Estado.
Desde su llegada al poder en 1999 Chávez ha lanzado tres planes para acelerar la construcción de vivienda y solucionar el déficit de más de 2,5 millones de unidades habitacionales en el país, –Misión Hábitat en 2003, Villanueva en 2007 y Gran Misión de Vivienda en 2011–. Pero hasta ahora no ha logrado cumplir su meta de entregar 150.000 viviendas al año.
La estrategia incluye el apoyo financiero a la construcción a través de la Gran Misión de Vivienda; mejoras tecnológicas para aumentar la producción agropecuaria a través de Misión Agro Venezuela; ayudar a la población de escasos recursos con el programa ‘Mi casa bien equipada’ –que ofrece electrodomésticos chinos a bajo costo– y garantizar la distribución de alimentos a través de los programas Mercal y Pdval, que importan y comercializan con red propia los productos de primera necesidad en la canasta familiar venezolana.
Sin embargo, los programas asistencialistas han sido más paliativos que disparadores de la economía.
Caracas luce hoy como la fotografía de una ciudad congelada en los años 90, cuando sus edificios y sus vías eran referente obligado. Hoy, con 5 millones de habitantes, dejó de ser esa vibrante capital. Autobuses viejos y destartalados, con una edad promedio que sobrepasa los 16 años, dominan las calles. El transporte público no alcanza a movilizar los 1,5 millones de personas que demandan sus servicios.
Aunque en 20 años la densidad de vehículos por cada 1.000 habitantes pasó de 161 a 267 –uno de los más altos de América Latina–, hace casi una década no se construyen nuevas vías. El atraso en infraestructura es evidente y el cambio resulta urgente.
Por eso, el sucesor de Hugo Chávez no tendrá un solo día fácil en el cargo. Recibirá una Venezuela dividida políticamente, frágil en el plano económico y resquebrajada por la lucha de clases. Son muchas las decisiones difíciles que tendrá que tomar. En el mejor de los escenarios, donde la muerte de Chávez sería seguida por un presidente elegido por la mayoría y dispuesto a reactivar el sector privado, a Venezuela la espera una etapa de duro ajuste. En el otro extremo, donde una lucha por la sucesión podría derivar en una toma violenta del poder, sería mucho más difícil la búsqueda de soluciones para los múltiples bloqueos que afectan a la economía venezolana. Habrá que esperar los hechos.
Por: Edilma Pereira
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SÁBADO 12 DE MAYO DE 2012
“El país está afligido, gime y
sino llora es por guapo…”
Se le sembró una preocupación con tristeza. El avance de la enfermedad del Presidente Chávez y la poca información que se tiene de su real estado de salud, oscurece el camino tanto para el oficialismo como para la oposición. El estado depresivo que se observa es porque el oficialismo teme seriamente perder su líder, y considera que lo perdería todo, mientras la oposición teme que la democracia se pierda si se irrespeta la institucionalidad, a pesar de la poca confianza que las instituciones generan en ella. Realmente Venezuela no vive su mejor momento. Una nube oscura atraviesa el cielo patrio. Tenemos que ser sinceros, para qué ocultar las cosas si en el rostro de los “oficialistas”, se observa la tristeza y el desánimo. El propio Gobernador de Apure le hizo un llamado a sus compañeros, a los que aprecian al Presidente Chávez les dijo: “Hay que combatir el desánimo”. Entretanto, en los campos petroleros causa fatiga la politiquería en PDVSA. “Habla bajito”, te dicen. “Uno no sabe, aquí en los campos, quien es quién, tenemos espías por todas partes. Se ha perdido la confianza entre nosotros”.
Jesús de Nazaret dijo: “Dichosos los afligidos, porque ellos serán consolados”. Esta Bienaventuranza la recoge el Papa Benedicto XVI y se pregunta: ” ¿Es bueno estar afligidos y llamar bienaventurada a la aflicción? Entonces explica: Hay dos tipos de aflicción: una, que ha perdido la esperanza, que no confía en el amor y la verdad, y por ello abate y destruye al hombre por dentro; pero también existe la aflicción provocada por la conmoción ante la verdad y que lleva al hombre a la conversión, a oponerse al mal. Esta tristeza regenera, porque enseña a los hombres a esperar y amar de nuevo. Un ejemplo de la primera aflicción es Judas, quien -profundamente abatido por su caída- pierde la esperanza y lleno de desesperación se ahorca. Un ejemplo del segundo tipo de aflicción es Pedro que, conmovido ante la mirada del Señor, prorrumpe en un llanto salvador: las lágrimas labran la tierra de su alma. Comienza de nuevo y se transforma en un hombre nuevo”.
Podríamos decir nosotros que este tipo positivo de aflicción, que según el Papa, se convierten en fuerza para combatir el mal, se reflejaría en el sufrimiento que nos produce la violencia en la calle y su impunidad, el desempleo y la destrucción del aparato productivo, el delito de cuello blanco y la corrupción junto al lavado de dinero, la pérdida de confianza en la justicia y una injusticia que se ha convertido en algo normal. Muchos sufrimos por ello y nos aflige, pero Su Santidad apunta que aunque no está en nuestras manos cambiar la situación en su conjunto, nos enfrentamos al dominio del mal mediante la resistencia pasiva del sufrimiento: la aflicción que pone límites al poder del mal.
Los demócratas conocemos el camino. Debemos tener calma y serenidad y aprovechemos estas horas de angustia para alimentar el espíritu. Pongámosle música a la Patria. En estos días, la Primera Dama del Zulia, la señora Carolina de Pérez, manifestaba en un acto de inauguración de un centro de formación musical para niños, que “uno se transforma con la música, nos convierte en mejores seres humanos, y es lo que queremos hacer con estos niños: transformarlos, que piensen que hay un mejor mundo, que el mundo está lleno de música, que tengan sueños, que tengan ilusión, sobre todo que sean seres humanos con valores”. Y refirió lo que expresó Gustavo Dudamel una vez en el Zulia. Dijo que si él se ponía hablar en diferentes idiomas no todos lo iban a entender, pero si tomaba la batuta, estaba seguro que cuando sonara la música, todos lo iban a entender. “Eso es lo que queremos, que todos nos entendamos”, dijo la esposa del Gobernador Pablo Pérez. Pongámosle música a la Patria.
“La calidad de la democracia se mide por el volumen de mentiras de los políticos..”
■ En tiempos electorales este volumen crece de tal modo que nuestro mal llamado socialismo del siglo XXI se asfixia, se intoxica de mentiras.
Llama la atención la facilidad con que los politiqueros gubernamentales rojos-rojitos mienten. No hay pudor, no hay moral, no hay consideración para una sociedad que salió de una llamada IV República calificada por los revolucionarios como perversa y corrupta para caer en la dictadura socialista-comunista de la mentira. Una mejor o quizás peor que otra.
Sus efectos son similares: Destruyen la base social sobre la que se asienta la esperanza de un país mejor. En estos días — como en el pasado y seguramente como en el futuro los políticos socialistas-comunistas en el afán desesperado por continuar en el poder, no hacen otra cosa que engañar. Si hiciéramos un catálogo de sus promesas tendríamos un serio competidor con los cuentos de Las mil y una noches.
Llama la atención que los ciudadanos asistentes a los actos proselitistas — con periodistas incluidos no acierten a preguntar a los candidatos a gobernadores y alcaldes del PSUV de dónde sacarían los recursos para cumplir por lo menos con una parte de lo prometido. Y en tren de preguntas, sería oportuno averiguar también dónde encuentran tanto dinero. Mienten cuando proyectan un programa de gobierno a sabiendas que no lo van a cumplir.
Total, repetirán después algunas de estas frases: “Se nos han dado datos falsos,” “creíamos que era otra la realidad,” “Hemos pensado que la cosa sería más fácil, pero había sido que…” En fin, los pretextos que el pueblo venezolano ha escuchado siempre. Y siempre con infinita paciencia.
Todos los politiqueros rojos-rojitos están unidos por la impudicia de la mentira. Son Inseparables, por continuar disfrutando de las mieles del poder. A sabiendas que ninguno de ellos llegará solo, sin embargo se abren distancias y se cavan abismos entre correligionarios. En las reuniones se mienten los unos
a los otros. Después, a través de la prensa, con sus mentiras desorientan y confunden a la opinión pública. Para peor, los adherentes al gobierno socialista-comunista creen, o hacen creer que creen, en las mentiras de sus dirigentes.
El pensador norteamericano Michael P. Lynch dice en su libro “La importancia de la verdad para una cultura pública decente”, que “creemos que el mentiroso está contando sinceramente su verdad y, al creerle, cedemos parte de nuestra libertad en función de la mentira. Pasamos a estar sometidos a la voluntad del otro.” Cada día cedemos parte de nuestra libertad de la manera más escandalosa: Alquilando cédulas de identidad, votando por personajes notoriamente corruptos, o haraganes, o analfabetos funcionales, en cuyas manos transferimos nuestro futuro.
Tal vez los sociólogos y los politólogos puedan explicarnos este extraño cambio de comportamiento que se da en muchos ciudadanos: Se plaguean porque sus necesidades más urgentes no son resueltas, pero cuando tienen la ocasión de forzar el cambio, depositan nuevamente sus votos a favor de las mismas personas a quienes responsabilizan de sus padecimientos.
Creo que es así porque tales ciudadanos viven envenenados por las mentiras que escuchan de los rojos-rojitos y no quieren, o no procuran, desintoxicarse. Es hora que los venezolanos abran los ojos y despierten de un mal sueño. ¡Hay un camino para un futuro democrático para Venezuela! El camino del progreso con Enrique Capriles Radonski, el candidato de la Unidad nacional.
“En 1985, por cosas del destino, empecé a viajar en avión todos los meses…”
Desde entonces han sido muchos viajes en avión, incontables (porque los pasaportes viejos y vencidos se han ido perdiendo), 25 años corriendo al aeropuerto, jalando una pequeña maleta con ruedas, durmiendo en vuelos cortos y largos, extendiendo el pasaporte rojo o el azul, saludando al oficial de migraciones, arrastrando mis zapatos, dándome prisa, buscando la puerta de embarque, la salida.
A fines de 2010, me rendí. Tantas horas subido en aviones me habían dejado enfermo, sin aire, todo el tiempo resfriado y con frío, adicto a cuanta pastilla pudiese tomar, inquieto y descontento por estar aquí y con impaciencia o ilusión por estar allá, el hombre que siempre quería estar donde no estaba.
Acompañado de Silvia, volé a Buenos Aires por última vez, me despedí de esa ciudad que tanto he querido y, tras un vuelo largo que juré que sería el vuelo final, llegué dormido, caminando dormido, balbuceando cosas sedadas en los aeropuertos, jalando la pequeña maleta con ruedas, a la isla de Key Biscayne, a este lugar que ahora llamo mi casa.
Me prometí entonces que no subiría a ningún avión más. Asociaba los aviones y en particular los aeropuertos con la muerte, con la enfermedad, con las pastillas para dormir que me han dejado tonto, amnésico, crecientemente cansado y con el hígado venido a menos. Quería estar tranquilo, por eso tiré la pequeña maleta con ruedas a la basura.
Durante 15 meses consecutivos, cumplí la promesa.
No entré al aeropuerto, no me subí a ningún avión, los beneficios en mi salud fueron inmediatos. Pasaba por la autopista y veía el aeropuerto y pensaba qué suerte tengo de estar tranquilo en mi auto y no subido en un avión, apretujado, congelado, hundido en el sueño artificial de las pastillas, mi rostro cubierto por una chalina verde que ya no sé dónde está, supongo que la arrojé también a la basura. Quince meses sin volar en avión: había batido mi récord desde 1985, cuando, con 20 años de edad, comencé a volar todos los meses (aunque mi primer viaje en avión había sido en 1984, a Frankfurt, en un Lufthansa en el que terminé acariciando bajo las mantas a una joven que terminó siendo la hija del piloto).
Todas mis promesas han sido incumplidas y, por supuesto, la de no volar más en aviones también. Hace unos días pasé por Madrid y Barcelona y todavía no me recupero de la paliza del viaje. Mi cuerpo ha llegado de regreso a la isla, pero mi espíritu o mi memoria o la borrosa identidad de lo que soy se encuentra todavía allá, en esas ciudades antiguas, en algún punto suspendido en el aire, a miles de pies sobre el océano. Si bien respiro acá y duermo acá, siento que sigo caminando al otro lado del mar: en ese laberinto tortuoso que es el aeropuerto de Barajas, en la plaza de Santa Ana, en el paseo de Gracia, en busca de una librería en la calle Serrano que ya no existe, en busca de otra librería en la calle Juan Bravo que ya tampoco existe. Tantos días incesantes, de una intensidad abrasadora, han minado mi salud y me han dejado, otra vez, adicto a las pastillas, buscando unas horas de sueño en las cápsulas azuladas que llevo en algún bolsillo, por las dudas.
Esto es algo que al parecer había olvidado y que el último viaje a España se ha ocupado de recordarme minuciosa y sañudamente: si deposito mi cuerpo en un avión y lo someto a las peripecias de un viaje, lo que queda de mí, de este hombre adiposo y estragado que soy, es una versión muy venida a menos de lo que era antes de viajar, lo que ya era bien poco, digamos ínfimo.
Los vuelos en avión no me hacen una mejor persona, me convierten con seguridad en una peor persona y ponen en áspero entredicho mi condición de persona a secas. Así lo he comprobado en un aeropuerto, el de Barajas, un espanto, arrastrándome, pensando que era el final, y en todos los aviones que me recordaron que sólo estamos de paso, que alguien ocupó ese asiento unas horas antes y alguien más lo ocupará unas horas después: pasamos los pasajeros y quedan los asientos, los aviones. Se dice que viajar educa. No parece ser mi caso. En lo que a mí respecta, viajar mata.
Apenas llevaba unos días en Madrid y, para mantenerme en pie y cumplir los insanos compromisos pactados, ya estaba de nuevo enganchado a todas las drogas felices, durmiendo apenas dos horas en esta cama y luego en la otra. No fue el vicio sino la desesperación lo que me llevó a las pastillas. Las conocí en Buenos Aires, en el invierno de 2004, y siguen aquí, en alguno de mis bolsillos, confortándome y auxiliándome como si fueran una religión incomprendida.
En aquellos días fríos empecé a tomarlas para no enloquecer, para mitigar los efectos de un insomnio persistente, obstinado. Estos últimos días de primavera en Madrid y Barcelona comencé con media pastilla y terminé en no sé cuántas, todas las que hicieran falta para dormir y olvidar un momento que soy el que todavía soy.
De regreso en esta isla a la que felizmente y por el momento llamo mi casa, me he visto obligado, por respeto a las personas que todavía me necesitan, a dejar, sin más rodeos, y con una fuerza que quizás se parece al coraje, los hipnóticos, los ansiolíticos y los antidepresivos. Los resultados han sido devastadores para mi salud, mi ánimo ha quedado muy menoscabado.
Desde joven he necesitado algún narcótico para evadir la realidad y descansar de lo que soy y sobrevolar el paisaje inhóspito que me rodea, y cuando interrumpo esas dosis de ficción y ensimismamiento (que para algunos es Dios y que en mi caso son el Ambien, el Dormonid y el Clonazepán), sobrevienen la náusea, el caos, el desamparo, la brutalidad de unos días y unas noches que no tienen compasión y me reducen a escombros, al envenenado que ya se quiere morir.
Aquí estoy, sin embargo, todavía vivo, abatido por los recientes vuelos en avión, el estómago ardiendo por todas las drogas felices que he suprimido de golpe al volver a casa, renovando en este viejo sillón de lectura (pasan las vidas y los amores, quedan los sillones) la promesa de quedarme tranquilo y no regresar pronto al aeropuerto. Sé, no me engaño, que mi pequeña marca gloriosa de 15 meses sin volar no será igualada ni superada en lo que me quede por vivir; sé también que en pocas semanas me encontraré de nuevo, sospecho que dopado, en un avión que se desplaza a 800 kilómetros por hora con rumbo a una ciudad en la que presumiblemente hallaré, de un modo fugaz y no por eso menos cierto, la felicidad, esa ciudad a la que no hemos llegado y debemos llegar para sentir que estamos cumpliendo, sólo por unos días, nuestro destino errante, el del viajero inquieto, el del hombre exhausto que jala su pequeña maleta con ruedas y, envanecido, se resiste a morir.
Siguiente destino, Nueva York, qué pereza, qué ilusión. Si me ven caído en un aeropuerto, por favor cúbranme con un periódico, gracias.
El caso del general Delfín Gómez Parra es un caso más de vergüenza judicial en el país.
“Agresión sin límites…“
■ En Venezuela la disidencia y su expresión han sido criminalizadas.
■ Lorent Saleh señaló que la Operación Libertad espera lograr que Simonovis, Vivas y Forero vayan a la cárcel de Ramo Verde.
El dirigente estudiantil Lorent Saleh dijo que el próximo objetivo de la Operación Libertad es lograr el traslado de los comisarios Iván Simonovis, Lázaro Forero y Henry Vivas de la sede del Helicoide al Centro Nacional de Procesados Militares en Ramo Verde. Lucharán por la libertad de los efectivos de la Policía Metropolitana que cumplen pena de prisión por los sucesos de abril de 2002.
El caso del general Delfín Gómez Parra es un caso más de vergüenza judicial en el país.
Saleh subrayó las condiciones inhumanas y el maltrato de los detenidos. El joven mostró tristeza por la sentencia dictada el pasado martes al general Delfín Gómez Parra, procesado por hechos de corrupción en el Central Agroindustrial Azucarero Ezequiel Zamora. Al oficial le aplicaron pena de 7 años y 7 meses de prisión, además de una multa de 20% de los daños al patrimonio público durante la presunta malversación de fondos, equivalente a 700 millones de bolívares. Para Saleh triunfó el debido proceso luego de un proceso de 5 años con 42 audiencias suspendidas.
Rechazó que durante la investigación a Gómez Parra se exoneraran de responsabilidades al ex ministro de Agricultura, Antonio Albarrán, a empleados cubanos y al general en jefe retirado Raúl Isaías Baduel, ex ministro de la Defensa. Saleh explicó que el desvío de recursos en el central azucarero se originó en el tercer convenio, cuando Baduel dirigía el despacho castrense. La abogada Tahiany Pisani, esposa de Gómez Parra, cuestionó la multa impuesta al general, pues fue establecida por la Fiscalía y no por un contable, basándose en el cálculo de un daño patrimonial cercano a 4.000 millardos de bolívares.
Cree que la sanción busca que su esposo “no salga de la cárcel”, puesto que para obtener algún beneficio procesal ya ha cumplido cinco años de la pena.
La Operación Libertad seguirá monitoreando la situación judicial y carcelaria del país, para lo cual recorrerán varios estados del país, entre ellos Guárico, Yaracuy y Bolívar. Saleh señaló que se construye “el espiral de la resistencia” y la vinculación de los estudiantes en la lucha contra el irrespeto a las garantías constitucionales.
Por: Redacción
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EL NACIONAL
Aproximadamente a las 2:50 minutos de la tarde, se presentó un tiroteo en el andén de la estación Chacao del Metro de Caracas, que dejó como saldo una persona muerta, otra herida y cuatro detenidos, según confirmaron funcionarios de la Policía de Chacao.
Aproximadamente a las 2:50 minutos de la tarde, se presentó un tiroteo en el andén de la estación Chacao del Metro, que dejó como saldo una persona muerta, otra herida y cuatro detenidos.
“La víctima tuvo discusión
con sus agresores…”
■ Mujer huyó con el arma de fuego incriminada.
■ La Policía de Chacao intervino de inmediato y acordonó el lugar de los hechos.
■ Al ser herido, Henry Albarracín corrió hacia la avenida Francisco de Miranda donde cayó muerto.
Henry Benito Albarracín, de 24 años de edad, resultó herido a tiros en el andén de la estación Chacao del Metro y para huir de sus agresores corrió hasta la avenida Francisco de Miranda donde cayó muerto. El hecho ocurrió ayer a las 3:00 pm, según el director de Polichacao, Carlos Vargas.
Albarracín venía discutiendo con otros hombres y una mujer dentro de uno de los vagones del tren que llegó a la estación procedente de Propatria y se bajaron en Chacao.
Polichacao detuvo a cuatro de los presuntos implicados en el homicidio. Ellos son Rafael Torres Infante, Kimer Méndez Calderón y Henry José Guanare Monasterios. Una mujer que los acompañaba huyó de la estación y se llevó el arma de fuego utilizada en el homicidio, según testigos del suceso.
Se hizo un operativo en busca de la mujer.
Ayer en la tarde, una comisión de la Policía de Chacao custodiaba en la clínica Sanatrix, Campo Alegre, a un hombre que resultó herido en esa estación del Metro. Mediante interrogatorio y reconocimiento de los testigos, la pesquisa se orientaba a conocer si éste formaba parte del grupo que atacó a Albarracín; además se establecerá si hubo enfrentamiento entre el grupo.
La cuenta oficial del metro, @metro_caracas, también confirmó la situación y agrega que el fallecido es víctima de dos atracadores, que venía saliendo de una estación bancaria y que el móvil del homicidio fue el robo.
Hasta el momento, se desconoce la identidad del fallecido. Hay un corte de energía en la estación, en la línea 1, que se atribuye a la necesidad de suspender la operación comercial del subterráneo.
Según testigos en el andén, a la víctima le disparó una mujer, que fue detenida por la policía municipal. Versiones obtenidas en el sitio del suceso descartan que el móvil haya sido el robo.
La avenida Francisco de Miranda y la calle Élite están colapsadas. El tránsito en dirección Noreste está paralizado.
Usuarios de la cuenta Twitter @caracasmetro manifestaron su indignación por lo sucedido y dejaron su testimonio. El usuario @euskotren dijo: “Me tuve que tirar al piso en el metro de Chacao por un tiroteo despues dicen que aquí no pasa nada”. Otro usuario, @xioandry, afirmó: “Que bárbaro, por lo menos atraparon a los atacantes..que inseguridad tan desbordada”.
Según publicó en su cuenta Twitter el alcalde Emilio Graterón la policía de Chacao detuvo a los cuatro presuntos implicados: tres hombres y una mujer, quien pretendía evadirse con las armas que emplearon en el tiroteo.
“Policiachacao detiene a los presuntos implicados, 3 hombres y una mujer que pretendía evadirse con todas las armas implicadas”, señaló el alcalde en su cuenta de Twitter, donde agregó que “El herido no era un transeúnte vive a 3 casas del occiso en la Vega y tiene amplios antecedentes. Se confirma la hipótesis”.
Las operaciones en la Línea 1 del Metro ya fueron reactivadas.
Por: S. G.
Tomás Ramírez González
POLÍTICA | OPINIÓN
OFICIALISMO | PSUV
CIUDAD | CARACAS
EL NACIONAL/EL UNIVERSAL
SÁBADO 12 DE MAYO DE 2012