El candidato obtuvo el 49,73% del apoyo popular, informó la junta
municipal del Consejo Nacional Electoral.
José Luis Rodríguez es el
nuevo alcalde de Carrizal
Caracas.- José Rangel, director de la junta municipal del Consejo Nacional Electoral, informó que José Luis Rodríguez resulto electo como nuevo alcalde del municipio Carrizal en el estado Miranda.
Rodríguez obtuvo un 49,73%, que representan 8.638 votos. Por su parte, el competidor más cercano, Luis Aponte (PSUV) obtuvo el 43% del apoyo popular, con 7.495 votos.
Los resultados fueron brindados con 17.796 votos escrutados. La abstención se resgitró en un 49%.
Ganador con 77,11% de los votos, según informó la junta regional del CNE en la entidad.
Luis Enrique Gallardo nuevo
gobernador de Guárico
Caracas.- La junta regional del Consejo Nacional Electoral del estado Guárico, en el informó que el candidato del PSUV, Luis Enrique Gallardo, se alzó como el nuevo gobernador del estado Guárico.
Según informó el presidente de la junta regional, Tirso Barón, el triunfo fue obtenido con el 77,11% de los votos, lo cual se traduce en 144. 619 votos.
Por su parte, el candidato de la Mesa de Unidad, Carlos Proesperi obtuvo 41.635 votos, que significan el el 22, 20%, del apoyo popular.
COMICIOS REGIONALES
EL UNIVERSAL
Domingo 5 de dic. de 2010
Las aguas han sobrepasado los dos metros de
altura y llegan a la Plaza Bolívar de esta entidad
Las fuertes precipitaciones siguen haciendo estragos en las poblaciones del municipio Mara y Guajira, del estado Zulia. Hoy efectivos de Protección Civil aplicaron la denominada “operación éxodo”, acción que obliga a la evacuación de las familias, por orden del alcalde, Hebert Chacón, luego que las aguas del río Limón alcanzaran niveles máximos.
Sinamaica, capital del municipio Guajira, es una de las zonas más afectadas, pues las aguas han sobrepasado los dos metros de altura y llegan a la Plaza Bolívar de esta entidad.
Los habitantes de esta comunidad están haciendo todo lo posible para rescatar sus pertenencias. Las lanchas son el medio de transporte que circula por todos las calles de Sinamaica
Hermán Bracho, director de Protección Civil Zulia, confirmó que las familias están siendo desalojadas para proteger sus vidas.
Por su parte, Hebert Chacón, alcalde del municipio Guajira, informó que parte de las familias están siendo evacuadas hacia la ciudad de Maracaibo debido a la situación de riesgo que se ha presentado en la zona.
“Estamos esperando ver qué pasa con el problema que ocasionó la ruptura parcial de la represa de Manuelote, aunque la información que tenemos es que el daño es mucho menor de lo que se había estimado”, explicó.
Las fuertes precipitaciones siguen haciendo estragos en las poblaciones del municipio Mara y Guajira, del estado Zulia. Hoy efectivos de Protección Civil aplicaron la denominada “operación éxodo”, acción que obliga a la evacuación de las familias, por orden del alcalde, Hebert Chacón, luego que las aguas del río Limón alcanzaran niveles máximos.
Sinamaica, capital del municipio Guajira, es una de las zonas más afectadas, pues las aguas han sobrepasado los dos metros de altura y llegan a la Plaza Bolívar de esta entidad.
Los habitantes de esta comunidad están haciendo todo lo posible para rescatar sus pertenencias. Las lanchas son el medio de transporte que circula por todos las calles de Sinamaica
Hermán Bracho, director de Protección Civil Zulia, confirmó que las familias están siendo desalojadas para proteger sus vidas.
Por su parte, Hebert Chacón, alcalde del municipio Guajira, informó que parte de las familias están siendo evacuadas hacia la ciudad de Maracaibo debido a la situación de riesgo que se ha presentado en la zona.
“Estamos esperando ver qué pasa con el problema que ocasionó la ruptura parcial de la represa de Manuelote, aunque la información que tenemos es que el daño es mucho menor de lo que se había estimado”, explicó.
Chávez anuncia toma de terrenos del aeropuerto de Maiquetía. Eliminando toda posible expancion del mismo para construcción de viviendas.
Chávez anuncia toma de terrenos del aeropuerto de Maiquetía. Eliminando toda posible expancion del mismo para construcción de viviendas.
Chávez, señaló que las FAN comenzarán a “recuperar”
centenares de terrenos en otras regiones del país
El Gobierno Nacional tomará este domingo 36 hectáreas de terreno, propiedad del aeropuerto de Maiquetía, en el estado Vargas, donde se construirán complejos habitacionales, principalmente, para atender a las personas afectadas por las lluvias y aquellas que viven alto riesgo.
El presidente de la República, Hugo Chávez Frías, hizo el anunció, en el puerto de La Guaira, desde donde se inicia el zarpe de los buques jureleros Simón Bolívar y José Martí, que partirán a la zona de pesca del sur pacífico oriental, al frente de las costas de Chile, para iniciar la pesca industrial.
El Jefe de Estado dijo: “Hoy vamos a tomar ese tremendo terreno plano, que era para la ampliación del del aeropuerto y lo tomaron empresas privadas para el estacionamiento de camiones, autobuses, containers, todo ese cachivache lo vamos a sacar de ahí “.
Chávez señaló que comenzarán a “recuperar” centenares de terrenos que se están en otras regiones del país, “yo me pongo al frente de la recuperación de esos terrenos con la Fuerza Armada, el pueblo y los gobiernos locales, unidos todos, terrenos dignos para el pueblo, para disminuir la densidad en los cerros y mejorar las condiciones de vida de las personas que viven en alto riesgo, además para invertir y fortalecer al barrio”.
“He ordenado ocupar algunos
hoteles, que estan desocupados
El Presidente de la República, Hugo Chávez, ordenó ocupar temporalmente “esos hoteles de turismo” que se encuentran en Higuerote para albergar a los damnificados.
A su llegada este sector, el Jefe de Estado precisó que “algunos (de estos propietarios) son tan egoístas que tienen esos edificios abandonados y se ponen bravos, el que se ponga bravo que se ponga bravo”
“Que si llegó el primero de enero y están allá, Feliz Año Nuevo”, dijo Chávez a su llegada a Higuerote para agregar que “el que se ponga bravo, que se ponga bravo, pero el pueblo tiene el mismo derecho, estamos en una Revolución”.
Indicó que no necesariamente todos los que tienen apartamento en Higuerote “son ricachones” por lo que lo primero que se ocupará serán los hoteles “y entonces los ocupamos bajo préstamo”.
También dijo que “vamos a abandonar los edificios abandonados de los ricos”.
“Cuando bajen las aguas volverán a sus casas”, prometió Chávez al asegurar que todos los que están en refugios recibirán “un bono solidario” por cada familia. Además aseguró que todos los que hayan perdido enseres en sus casas, les serán repuestos.
Minutos antes, al momento de llegar al sector de Higuerote en compañía del vicepresidente de la República, Elías Jaua, el primer mandatario nacional reconoció que la situación de las lluvias “es una tragedia de graves proporciones”. “Es una tragiadia nacional” precisó.
Asimismo aseveró que el país necesita unión en estos momentos. “En estas situaciones de emergencia, de crisis, de dificultades mayores, es cuando se pone a prueba la importancia de un país unido”, declaró.
Partidarios del Psuv mostraban su comprobante de votación y a cambio recibían un boleto para una rifa (Foto: @AlfonsoAvendano)
Denuncian irregularidades en proceso
electoral del municipio Miranda
Con “normalidad” se inició este domingo, a las 7 de la mañana, el proceso electoral en el Municipio Miranda, para escoger al nuevo alcalde de esta localidad.
Cuarenta y siete centros de votación fueron habilitados para este proceso. El candidato de la Mesa de la Unidad, Wilmer Oquendo ejerció su derecho al voto en la escuela León de Febres Cordero, en el sector Guárico, de esta localidad mirandina.
Al ofrecer sus declaraciones, hizo énfasis en las irregularidades presentadas en más de seis centros de votación donde se retiraron a los testigos de la Unidad, por haber denunciado a los partidarios del PSUV quienes mostraban su voto y lo intercambiaban por un ticket para participar en el sorteo de algunos premios.
Esta señora era la encargada de "censar" a los militnates del PSUV que votaran.
De la misma forma, Oquendo denunció la presencia de la Policía Municipal en las calles, ya que este cuerpo policial debería estar acuartelado. Wilmer Oquendo y demás representantes de la Unidad elevaron las denuncias hasta instancias mayores y, al momento de levantar la nota de prensa, se espera por la llegada de un fiscal del Ministerio Público al municipio Miranda.
El candidato finalizó haciendo un llamado a los electores para que salgan a votar en lo que resta del día.
En el municipio Miranda del estado Zulia, las elecciones se desarrollaron con tranquilidad a pesar de algunas denuncias hechas por partidarios de la oposición, donde señalaban que partidarios del oficialismo estaban realizando el voto abierto.
Aunado a eso, militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), quien está representado en estas elecciones por el candidato a la reelección Tiberio Bermúdez, estaba realizando la rifa de un vehículo 0 KM y electrodomésticos de línea blanca entre sus adeptos.
Algunos votantes calificaron el proceso como “rápido y fácil”. Desde tempranas horas, ya estaban haciendo la cola en su respectivo centro electoral, los cuales estaban resguardados por efectivos del Plan República y del municipio.
En el centro de la población, los buhoneros no se pararon por ser un domingo electoral, en cambio aprovecharon para ver si vendían más. Los puestecitos de comida y los vendedores ambulantes, hicieron lo mismo.
El municipio Miranda tiene una población electoral de 61.967, distribuida en 47 centros de votación.
“Las inundaciones no se producen porque los
ríos crecen, sino por que el país se hunde”
Que a 11 años de la tragedia de Vargas, y del inicio en el país de régimen, gobierno o sistema que Hugo Chávez ha dado en llamar “socialismo del siglo XXI” se hayan repetido -pero ahora a escala nacional-, los desastres que dejaron aquellas terribles y pavorosas lluvias, no quiere decir otra cosa sino que la promesa de construir una Venezuela al abrigo de las inclemencias naturales resultó un fiasco, y que, tal ha pasado con la economía, los servicios públicos, la inseguridad personal, la educación, y la ciencia hoy día somos un país más indefenso, más deteriorado, más abandonado y más a la deriva que nunca.
Resultado, básicamente, de haberle permitido al teniente coronel, Chávez Frías, una cuasi o semi perpetuidad en el poder, dos periodos de seis años de gestión gubernamental durante los cuales se ha empeñado en remacharnos un experimento intragable, uno que ya fracasó en más de una treintena de países, y en el curso de 70 años, y que, rechazado por el 90 por ciento de aquellos en que intentaron instaurarlo a finales del siglo XX, se creyó no volvería a tomarse en serio ni por los líderes ni por los pueblos que habían presenciado su caída.
Desde luego que nos referimos al socialismo en todas sus escuelas y matices, a la utopía escriturada a lo largo del siglo XIX por los filósofos alemanes, Carlos Marx y Federico Engels, corregida e implantada en Rusia por Lenin y Stalin en la segunda década del siglo pasado, continuada en China por Mao en 1949, y como consecuencia de estos triunfos iniciales, desparramada en Asia, Europa, África y América Latina hasta los estertores que la dieron por concluida cuando ya se iniciaba el nuevo siglo.
O casi concluida, porque de los 2000 millones de personas que llegaron a experimentarla y sufrirla en todo el globo, apenas 20, los que viven hoy en Cuba y Corea del Norte, se dicen socialistas, aunque más para justificar la permanencia en el poder de dos dictaduras gerentocráticas y dinásticas que por creer que el “socialismo” que alegan practicar pueda tener algún presente y menos aun: un futuro.
Y por semejante vericueto, empedrado, anacronía o añagaza se ha empeñado en empujar a los venezolanos Hugo Chávez, en obligarlos a transitar por políticas y ensayos que ya se sabía no podían resultar sino en fracasos, en colosales fiascos que claman día a día por una urgente rectificación.
Fracasos en la economía que han representado, en primer lugar, la destrucción del aparato productivo público y privado que ya nos tiene importando el 75 por ciento de los bienes que consumimos, se trate de alimentos, o de bienes elaborados, transformándonos, de un país dependiente de las economías extranjeras, en otro hiperdependiente, en uno que de no contar con una producción petrolera que se coloca en un 80 por ciento en el mercado de Estados Unidos, no contaría con las divisas necesarias para garantizarse un mínimo y precario funcionamiento.
El mismo país que, mientras el resto de las economías de la región se apresuraban a declarar a comienzos del 2010 que salían de la crisis global y retomaban la ruta del crecimiento, retrocedía hundiéndose en la recesión, decrecía en menos de 2 puntos y tendría una inflación del 30 por ciento (la más alta de la región y del mundo occidental).
Pero no ha sido solo cuestión del colosal fracaso en la economía, sino que, igualmente, Venezuela es hoy uno de los países con mayor índice de inseguridad personal, con un número de muertes violentas que rondan las 20 mil anuales, aparte del desbordamiento de flagelos como el narcotráfico, la delincuencia organizada y la corrupción.
Del mundo es conocido cómo durante el año que está a punto de concluir casi 100 mil toneladas de alimentos importados se pudrieron en silos y almacenes del estado, y que en esta tragedia que dejó sin comida a millones de personas que las necesitan para ingerir su dieta básica, jugó un papel de primer orden la incompetencia y la corrupción que tanto conocieron los países que sufrieron el llamado “socialismo real”.
Pero la Venezuela chavista y socialista es también la de la crisis del sistema eléctrico que colapsó a finales del año pasado y dejó a oscuras durantes cientos de miles de horas diarias a la mayoría de las ciudades y pueblos de Venezuela a lo largo del 2010 y que tendría que ser impensable e injustificable en un país que tiene las mayores reservas de crudo y una de sus mayores reservas hídricas del continente y del mundo.
Pero recursos irrelevantes ante la ineficacia, la corrupción y la inviabilidad del socialismo del siglo XX, del XXI y de todos los siglos, ya que se trata de un sistema contrario a la naturaleza humana y que en cuanto liquida la diversidad, la pluralidad, la crítica y la tolerancia hace estériles hasta los esfuerzos mejor intencionados que se implementen para corregir los desequilibrios sociales y promover la riqueza y el bienestar.
Es todo lo contrario, los exponencia, ya que al colocar todas las decisiones en manos del supercadillo, del comandante en jefe y la élite burocrática que lo secunda, le resulta imposible conocer, manejar, cotejar y seleccionar la información indispensable para solucionar problemas tales como las injusticias, la desigualdad y la pobreza.
Es el fenómeno que también se conoce como totalitarismo, pues uniforma mental y físicamente a la sociedad para que piense y actúe de una sola manera y en una sola vía.
De modo que, extrema pobreza, régimen de partido y pensamiento único, y superautoridad a la cual debe someterse el conjuntos de los asuntos de la sociedad y del estado, son los sellos del socialismo que, desde luego, no pueden tener otro resultado que una producción en cadena de errores y fracasos que no logran simular la propaganda más sofisticada, y las hegemonías comunicacionales más aberrantes.
Ejemplo, el que viven hoy los 27 millones de venezolanos que hace 11 años vieron asombrados la indefensión del país ante los desastres naturales de Vargas, y hoy, igual que hace una década, los vuelven a sufrir pero a escala nacional, y con el agravante de que en el tiempo transcurrido se contó con los recursos suficientes para prevenirlos, y si ocurrieran, no generaran tantos daños cuyos costos ya pueden calcularse conservadoramente en más de 15 mil millones de dólares,
Cifra de la que no disponemos porque, a pesar de que durante el último ciclo alcista de los precios del petróleo (2003-2008) ingresaron al país 900 mil millones de dólares, Chávez y su experimento socialista los convirtieron en sal y agua, empeñados en financiar una alianza anticapitalista, fabricarse la imagen de restaurador del comunismo y salvador de la humanidad, viajando por el mundo para difundir la buena nueva y dándole vida artificial a dictaduras moribundas como la que en Cuba aún sostienen los hermanos Raúl y Fidel Castro.
Igual incursionando en aventuras como la que pretendió reinstaurar en Honduras al dictador fallido, Manuel Zelaya, y financiando a gobiernos autoritarios aliados como los de Daniel Ortega en Nicaragua, Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia.
Damnificados del kilómetro 2 de El Junquito, Gramovén, Petare, San Agustín, entre otras comunidades permanecen en Caño Amarillo.
Damnificados del kilómetro 2 de El Junquito, Gramovén, Petare, San Agustín, entre otras comunidades permanecen en Caño Amarillo.
Haiman El Troudi: dando cumplimento
a instrucciones del presidente Chávez
Parte de la sede administrativa del subterráneo se ha empleado para atender a 33 mujeres, 32 hombres, 12 niñas y 17 niños, Como parte de las acciones que adelanta el Gobierno Bolivariano para atender a los damnificados que dejaron las recientes precipitaciones, el Metro de Caracas alberga a más de 20 familias en su sede ubicada en Caño Amarillo.
El presidente de la empresa de transporte, Haiman El Troudi, visitó el refugio en el cual permanecen más de 94 personas, entre ellas, familiares de 14 trabajadores y trabajadoras de la institución.
Parte de la sede administrativa del Metro de Caracas se ha empleado para atender a 33 mujeres, 32 hombres, 12 niñas y 17 niños, dando cumplimento a las instrucciones del presidente de la República, Hugo Chávez, de ubicar espacios que se puedan destinar para los más necesitados.
Los damnificados que permanecen refugiados en Caño Amarillo provienen del kilómetro 2 de El Junquito, Gramovén, Petare, San Agustín, Carapita y Los Laureles, entre otras comunidades.
Estas personas, que fueron acogidas por la empresa de transporte el pasado 30 de noviembre, han recibido atención médica, alimentos, enseres, artículos de higiene personal y, en el caso de los niños, juguetes y actividades recreativas.
El Ministerio del Poder Popular para Transporte y Comunicaciones (MPPTC), a través del Metro de Caracas, hace un llamado a la colectividad a solidarizarse con los afectados por las lluvias y llevar sus donativos a los centros de acopio ubicados en los patios y talleres de Las Adjuntas, Propatria, La Hoyada y La Paz.
En el sur de Maracaibo se perdieron cosechas y hay 21,000 damnificados, reporto la Gobernacion del ZULIA.
En el sur de Maracaibo se perdieron cosechas y hay 21,000 damnificados, reporto la Gobernacion del ZULIA.
Por cada hectárea anegada de siembra de plátano
se pierden Bs 17.000 más el valor de la tierra
Los agricultores no tienen seguro contra desastres naturales. La producción agropecuaria y agrícola del Sur del Lago de Maracaibo y de parte de La Guajira, en el estado Zulia, quedó devastada por las intensas lluvias que causaron inundaciones en las zonas sembradas de pasto, frutales, caña de azúcar, palma aceitera y plátanos, entre otros rubros.
Jesús Iragorri, presidente de la Federación de Ganaderos y Agricultores de la Cuenca del Lago, informó que desde La Cañada hasta Colón hay más de 100.000 hectáreas de tierras inundadas. Detalló que 80% estaban dedicadas al desarrollo de la ganadería para la producción de carne y leche, y 20% se destinaba al cultivo de aguacate, frutas tropicales, caña de azúcar y palma aceitera.
Los productores explican que para recuperar una hectárea sembrada de pastizales se tienen que invertir entre 6.000 y 9.000 bolívares sin incluir infraestructura, es decir, sin cercas, terraplenes, drenajes, nivelación láser y otras obras, con lo cual el desembolso es mayor.
Entre los gastos adicionales se deben calcular los trabajos para limpiar el sedimento que arrastran los ríos por las inundaciones, que dañan las vaqueras, los drenajes y otras infraestructuras, lo que implica el uso de maquinaria costosa.
Al menos 6.000 bolívares por hectárea se deben gastar por esas obras.
El presidente de Fegalago señaló que solamente en el municipio Colón, donde las estimaciones indican que hay 40.000 hectáreas sembradas de plátano que quedaron inundadas, las pérdidas son millonarias.
En promedio se calcula que por hectárea sembrada de plátano, incluyendo el mantenimiento de la plantación, el costo es de 17.000 bolívares sin tomar en cuenta el valor de la tierra.
Manuel Lima, mediano productor del Sur del Lago, dijo que debido a la crecida del río Chama y la subida de la marea del lago perdió cerca de 70 hectáreas de plátano: “Al pasar 3 días bajo el agua, ese plátano se pierde y ya llevamos más de 15 días; mis plantaciones están inundadas desde el 15 de noviembre. Tengo crédito con la banca y ahora es necesario refinanciar ese préstamo para poder recuperarme y volver a empezar”. Agregó que para volver a cosechar debe esperar 11 meses, incluyendo el tiempo que invierte en la preparación de la tierra.
Los ganaderos zulianos señalan que por lo menos 10.000 reses habrían muerto en la entidad, sin contar las que están en riesgo y no han podido ser trasladadas a zonas secas. Calculando que cada res para beneficio en el matadero pesa alrededor de 500 kilos y se vende en 5,50 bolívares el kilo, el precio por animal sería de 2.750 bolívares. Las pérdidas por los 10.000 animales estarían en 27,5 millones de bolívares.
Los productores explican que los costos son mayores si el rebaño es de vacas productoras de leche, porque su valor en el mercado es superior.
Debido al deterioro de las vías y a la muerte de los animales, en las últimas semanas la producción de leche en la región zuliana se redujo 15%.
Se dejaron de producir 120.000 litros diarios, lo que implica que al precio de 2,50 bolívares por litro, los ganaderos no percibieron 300.000 bolívares.
El director de Ganadería de Fedeagro, Carlos Odoardo Albornoz, indicó que entre todos los estados afectados por las lluvias se calcula que se han dejado de producir 450.000 litros de leche diarios por un valor de 1,12 millones de bolívares.
Albornoz subrayó que es urgente que se agilicen los tramites para movilizar el ganado para que los productores puedan salvar parte del rebaño. Agregó que es necesario que se detengan las importaciones para que haya cupo en los mataderos que actualmente están llenos de reses traídas del exterior.
“Si no llegan más animales importados, se agiliza la matanza y los productores pueden enviar las reses antes de que sufran las consecuencias de las inundaciones”, dijo.
Pedro Rivas, presidente de Fedeagro, sostiene que debido a los altos costos, la mayoría de los productores no cuentan con seguros para proteger la cosecha de pérdidas naturales como inundaciones. “Se está en conversaciones con el Ejecutivo para ejecutar un plan de contingencia especial destinado a auxiliar a los productores que han sufrido pérdida o que tendrán una disminución significativa en los rendimientos de los distintos rubros”.
En el caso de hortalizas como el tomate y la cebolla explicó que el costo normal se calcula entre 40.000 y 50.000 bolívares por hectárea cosechada de cada uno de estos rubros. Pero en caso de inundaciones la pérdida varía, porque depende de las condiciones en que se encuentre el cultivo al momento del siniestro.
Cosecha anegada. En Lara se calcula la pérdida de 40% de la cosecha de café del municipio Morán, informó Luciano Báez, presidente de la PACA, Productores Asociados del Café, en la población de Guarico.
“También está fallando el suministro eléctrico por lo que no podemos utilizar las maquinas de secado y tampoco se puede aprovechar el sol para secar los granos maduros, que es como la mayoría de nosotros lo trabajamos aquí, porque el agua no lo permite”, relató uno de los afectados.
Los caficultores esperan que el Gobierno los auxilie con créditos blandos para poder recuperarse en el mediano plazo.
“Si de una hectárea se obtienen por lo menos 20 quintales, y cada quintal cuesta 747 bolívares, eso suma casi 15.000 bolívares; las pérdidas en dinero son incalculables, y si se agrega la mano de obra, la inversión es mayor”, agregó.
En Yaracuy se inundaron 10.000 hectáreas sembradas de caña de azúcar, plátano, maíz, lechosa, yuca, pimentón y ají. Los agricultores esperan que las condiciones climáticas mejoren para comenzar desde cero, e intentar recuperar parte de las plantaciones.
KATIUSKA HERNÁNDEZ
KHERNANDEZ@EL-NACIONAL.COM
JOSÉ GREGORIO MEZA MARACAIBO
EQUIPO DE CORRESPONSALES
LLUVIAS | Noticias
EL NACIONAL
El deslave de 1999 en Vargas y la vaguada de 2005 fueron dos oportunidades desperdiciadas para aprender sobre cómo enfrentar la fuerza de la naturaleza.
El deslave de 1999 en Vargas y la vaguada de 2005 fueron dos oportunidades desperdiciadas para aprender sobre cómo enfrentar la fuerza de la naturaleza.
La tragedia que ha causado muertes y
miles de damnificados estaba cantada
1.-Llover sobre mojado
“Vamos a hacer una estimación de los daños y a definir las zonas de alto riesgo. Pensamos que habrá necesidad de movilizar cerca de 5.000 personas de manera perentoria en el corto plazo. Hay que acabar con esos ciclos perniciosos. Todos los años se inundan las mismas quebradas y casas. Este estudio se va a realizar en todo el país.
Vamos a tomar este momento tan doloroso para relanzar la República que queremos”.
La declaración, que parece de ayer, pertenece a Ángel Rangel cuando era director general de Defensa Civil y salía de una reunión en Miraflores con el presidente de la República, Hugo Chávez. La fecha: 26 de diciembre de 1999, mientras Venezuela era un país con el ánimo deslavado por la tragedia de Vargas ocurrida días antes y las mejores intenciones gubernamentales coincidían en que el riesgo ante las lluvias tenía que disminuir con planes contundentes.
Ese día, Rangel enumeró para la prensa las zonas de alto riesgo geológico y físico de Caracas: Gramovén, Blandín, algunos lugares de Caricuao, la Cota 905 y los barrios del kilómetro 0 de la Panamericana. Once diciembres después de ese diagnóstico el mapa de la vulnerabilidad de la capital venezolana es casi idéntico: derrumbes, inundaciones y tragedia volvieron a Gramovén, Blandín y Tamanaquito en la carretera vieja Caracas-La Guaira, El Junquito, la Cota 905, La Vega, Antímano y Vista Hermosa. Lo dijo Rangel en 1999: las mismas zonas, las mismas casas.
Después de lo ocurrido en Vargas, el Gobierno acordó crear una instancia coordinada por Defensa Civil hoy Protección Civil integrada por los organismos de infraestructura, universidades, el Consejo Nacional de la Vivienda disuelto y el Ministerio del Ambiente.
Hoy, Rangel revela que la comisión sí se formó. “Con el apoyo de Naciones Unidas, entre los años 2000 y 2001 se elaboró el Plan Nacional de Gestión de Riesgo; se entregó al Gobierno y eso se quedó en el papel”. Pruebas de que las conclusiones del documento no se aplicaron, no faltan. Nada más Blandín ha resucitado cuatro veces de sus escombros: en 1999, cuando la tragedia del litoral; durante la vaguada de 2005; en septiembre de este año, cuando una familia completa quedó tapiada por las rocas y el olvido, y la semana pasada. De acuerdo con registros de la Dirección de Gestión de Riesgo de la Alcaldía Libertador, 60% de las viviendas de ese extenso barrio (aproximadamente 1.200 casas) está en situación de alto o muy alto riesgo.
El miércoles, al volante de un enorme vehículo rústico en la primera tarde con sol de muchos días grises, Hugo Chávez visitó el Plan 3 de La Pedrera, en lo alto de Antímano, uno de los siete sectores del barrio al que hasta el Chagas llegó este año y en el que más votos chavistas se han registrado en las últimas elecciones.
En 2005, durante la vaguada de febrero, hubo derrumbes y muertos; hace dos meses, varias viviendas quedaron bajo escombros y la vía incomunicada y el martes pasado, a la 1:00 am, un talud sepultó la casa de la familia Rodríguez Vallejo: Kimberly, de 3 años de edad; Daniela Karina, de 8 años, y Luis, de 10 años, fallecieron. En su visita, el Presidente invitó a los habitantes de zonas de riesgo a mudarse a un albergue en Fuerte Tiuna. Les dijo que les tocaría pasar allí la navidad: no precisó cuántas.
Leyes obviadas, informes de riesgo olvidados y manejo político de la emergencia aumentan la vulnerabilidad ante la amenaza de las lluvias.
El suelo y la ley:
“Como una galleta cuando la mojas en el café”. Así describe Alfredo Cilento, arquitecto especializado en estudios de la vulnerabilidad de los barrios, el efecto del agua sobre el tipo de suelo de los cerros del valle de Caracas, sobre todo los del oeste.
“En el caso de Caracas, el problema fundamental de riesgo hidrometeorológico está concentrado casi totalmente en 50% de la población que vive en barrios, que se ha densificado de manera brutal, sobre todo hacia arriba, a terrenos más inestables, por lo que las construcciones deben hacerse con materiales más pesados como bloque y concreto. Los suelos en Caracas, en una gran mayoría, están formados por rocas blandas o esquistos descompuestos que al interactuar con el agua los transforma en barro”, señala Cilento.
Tanto tiempo como tienen creciendo los barrios informalmente, tienen los mensajes de alarma: “Los suelos ocupados por los barrios tienen 50 años recibiendo no sólo agua de lluvia, también aguas negras y blancas por las deficiencias de servicios de tuberías, drenajes y cloacas. Además del peso natural de la tierra, está el del agua que ha enchumbado los suelos. Tengo 40 años denunciando esto”, lamenta Cilento, quien estuvo vinculado al programa de rehabilitación física de barrios, bandera de académicos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela, que arrancó con el apoyo de la Comisión Nacional de la Vivienda en el año 1999 y fue interrumpido primero en 2001 y definitivamente en 2005, cuando el ente financista era el recién
creado Ministerio de la Vivienda, con Julio Montes al frente.
“El programa contenía las previsiones para las zonas de extremo riesgo, ante las que se debía incidir en la primera fase de la rehabilitación. Estaba planteado hacer obras de sustitución y construir edificaciones compatibles con el alto riesgo, porque si no las áreas las vuelven a invadir”, recuerda el arquitecto Federico Villanueva, integrante del programa ucevista, al igual que Josefina Baldó y Teolinda Bolívar.
Villanueva precisa que en 1994 la UCV elaboró el Plan de Caracas, con apoyo del entonces Ministerio de Desarrollo Urbano y fue presentado ante el Centro Simón Bolívar, pero no se desarrolló. Ahí se detallaban no sólo las zonas de riesgo de la capital, sino el planteamiento para la sustitución de viviendas. Después de lo de Vargas, el equipo amplió el alcance de los estudios al litoral y 12 ciudades del país.
“Claro que existen estudios de riesgo en caso de inundación, aunque hay algunas que no se pueden parar, como en el caso de Higuerote, porque son terrenos bajos. Las inundaciones son más complejas pero menos peligrosas que los derrumbes, que es el caso de lo que ocurre en los barrios de Caracas”, dice el arquitecto.
Indica que en 2001 el plan de rehabilitación se detuvo a causa de intereses económicos y que en 2005 hubo un choque de trenes entre las organizaciones comunitarias de masa que llevaban a cabo el programa y los nacientes consejos comunales promovidos por el Gobierno, que tenían un perfil político. “Para hacer estos proyectos necesitas apertura y amplitud, porque una cloaca, por ejemplo, la comparten varias comunidades”. Actualmente, asegura, ninguna institución del Gobierno se ocupa de la rehabilitación de barrios.
“Ni este gobierno, ni los anteriores, han hecho ningún esfuerzo de ocuparse del problema más serio que tiene el país urbano, que es el de la vulnerabilidad de los barrios caraqueños, donde viven 2 millones de personas. Ahora los chavistas los pintan de amarillo, azul y rojo en el programa Barrio Tricolor, pero los adecos los pintaban de blanco y los copeyanos de verde. En Medellín, Bogotá y Río de Janeiro han entendido que hay que hacer programas de rehabilitación de los barrios, garantizándoles servicios en zonas seguras y reubicando en las zonas de alto riesgo”, dice Cilento. “El Barrio Tricolor es frisar, pintar y nada más”, agrega Villanueva.
La intensidad de las lluvias de los últimos días también dejó en evidencia la inestabilidad de los terrenos donde están asentadas algunas urbanizaciones de clase media del sur y el oeste de la ciudad. “La gente es muy irresponsable, construye anexos y terrazas en los patios de las casas sin asesoría técnica, sólo con un maestro de obra y la dirección de los dueños de la casa”, afirma Cilento.
Ángel Rangel considera que se han hecho avances recientes en materia legislativa. La aprobación de la Ley de Proyección Civil y Prevención de Desastres (2001) y la Ley de Gestión Integral de Riesgos Socionaturales y Tecnológicos (2008). “Son instrumentos que le han dado una herramienta al país para gerenciar el tema de riesgo. Lamentablemente no se ha instalado ni el Consejo Nacional de Gestión Integral de Riesgos Socionaturales y Tecnológicos ni los gabinetes estadales y municipales que establece la ley”, dice. La norma también hace referencia a una Secretaría Técnica del Consejo Nacional, adscrita al Ministerio del Despacho de la Presidencia, pero ni siquiera aparece en el presupuesto de 2010.
Rangel identifica cuatro acciones dentro del marco de la política pública para mejorar la capacidad de respuesta gubernamental ante las amenazas naturales: 1a.-Incorporar la variable “riesgo” a los presupuestos de desarrollo urbano.
2a.-Implementar un programa de educación ciudadana para la prevención de desastres.
3a.-Emprender obras de infraestructura para la ampliación de los canales de manejo de agua, que son los mismos desde hace 50 años, aunque la población ha crecido y las lluvias son cada vez más intensas. 4.-Intervenir en áreas de alto riesgo y expropiar las viviendas más precarias y financiar la construcción de otras casas en lugares seguros.
Planes, informes, diagnósticos y leyes están engavetados en los escritorios de ministerios, institutos, gobernaciones y alcaldías.
2.-Ciudades aisladas:
¿Cuánta lluvia hace falta para incomunicar a Caracas? ¿De qué magnitud es la precariedad de las vías de acceso a la capital del país? El martes, la entrada de la Autopista Regional del Centro en Tazón, varios tramos de la carretera Panamericana, la autopista Gran Mariscal de Ayacucho (Petare-Guarenas) y la autopista Caracas-La Guaira amanecieron total o parcialmente bloqueadas debido a los derrumbes y accidentes. Así, a través de cuatro vías muy vulnerables, es como se comunica Caracas con el resto del país, donde han ocurrido, según reportes del Ministerio de Transporte y comunicación, más de 150 afectaciones de vías y puentes en la última semana.
Celia Herrera, presidenta de la Sociedad Venezolana de Ingeniería del Transporte y Vialidad, afirma que “ésta es la crónica de una muerte anunciada. Del tema hemos estado hablando hace muchísimos años. El acceso al área metropolitana por el reducido número de vías y el deterioro en el que se encuentran porque fueron proyectadas para unas metas de tránsito superadas hace mucho tiempo, se agrava con el hecho de que no tenemos cultura de mantenimiento. Y en el interior del país es peor, porque muchas carreteras son engranzonadas y otro tanto tienen problemas de drenaje en zonas anegadizas. Por eso hay ciudades incomunicadas. Sobre esto hay cantidad de informes del Colegio de Ingenieros de Venezuela”.
Indica que los registros sobre el déficit del sistema vial muestran que en condiciones climáticas normales cualquier evento, por pequeño que sea, colapsa la red de acceso primaria a las ciudades importantes. “Estas son vías en las que se encuentra la mayor parte de la infraestructura de servicio de una ciudad, como las tuberías de agua potable, la red de aguas servidas, la fibra óptica de Cantv y la televisión por cable. Además, son las arterias para llevar los insumos básicos en caso de una emergencia”.
La fotografía del mordisco que el río Tuy hizo a la autopista de oriente no sorprendió a Enzo Betancourt, presidente del Colegio de Ingenieros.
“Hace cinco años fuimos a esa zona a hacer una inspección de unas vigas de apoyo de un distribuidor y notamos que, en los laterales del río, se estaban colocando bolsas de arena que servían como colchón para que la erosión no socavara la base de la vía. Esa es una previsión correcta. Lo que puede concluirse es que el ministerio encargado de la infraestructura tenía tiempo sin inspeccionar el estado de las laderas, tomando en cuenta que ése es un río con un caudal muy agresivo porque trae lodo y piedras. Esas socavaciones no se producen con quince días de lluvia, se necesitan años”, asegura.
Herrera menciona una solución que se convirtió en otro problema: “Hay que reconocer que durante esta gestión se restituyó el pavimento de la avenida Boyacá, la autopista Francisco Fajardo y la autopista de Padros del Este, pero la calidad de los trabajos se pone en tela de juicio. Basta fijarse en el estado del asfalto luego de dos semanas de lluvia. Existen pavimentos autodrenantes que se usan en muchos países y nos estamos quedando atrás por la falta de incorporación de nuevas tecnologías y materiales. El mayor enemigo de una vía es el agua”.
"Con el apoyo de la UN se hizo entre los años 2000 y 2001 el Plan Nacional de Gestión de Riesgo; se entregó al gobierno y eso se quedó en el papel"
3.-Vargas: la lección perdida
Por algún efecto meteorológico desconocido, cuando alguien menciona las palabras “cultura de riesgo” éstas se evaporan en el clima del interés colectivo. El concepto, que parece abstracto, incide en dar la respuesta necesaria ante una amenaza potencialmente dañina.
Carlos Genatios, ex autoridad única de Vargas después de que los flujos torrenciales inundaran buena parte del estado en 1999, insiste en que en el litoral cualquier obra de protección u ordenamiento urbano requiere un programa de prevención de desastres. “El tema de la cultura de riesgo tampoco está muy bien organizado mundialmente, pero es imprescindible. Es necesario hacer un mapa de riesgo liderado por las alcaldías, dentro de una política nacional que sume a Funvisis, al Instituto Nacional de Meteorología, las universidades, los ministerios. Cuando fui ministro de Ciencia, en el año 2000, se adelantó una agenda de prevención de desastres y algunas cosas se comenzaron a hacer con las alcaldías, pero se han ido perdiendo”.
Genatios cita un artículo que publicó en El Nacional en abril de 2003, titulado “Piedras al acecho”, en el que alertó sobre la desviación de criterios de Corpovargas al sustituir obras de canalización de las aguas de concreto reforzado con acero por otras de gaviones.
“En algunas situaciones esto no aumenta el riesgo de la población, pero en otras sí. Es decir, implica ahora un riesgo mayor para los habitantes de los conos de deyección”, dice el escrito.
“Yo llevo 8 años peleando por esto, porque las obras en Vargas se desviaron del proyecto original que fue diseñado por un grupo multidisciplinario de profesionales de varios países”.
Dice, sin embargo, que esas inquietudes no se extraviarion: “quedaron sembradas en los varguenses”.
Por: LAURA HELENA CASTILLO
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