A veces me llegan cosas como esta que hoy quiero compartir con ustedes. La escribió mi admirada Jorgita Rodríguez; a mi entender y visto lo visto, la productora más sensata y de mejor tino de espectáculos en Venezuela.
Triste pero cierto lo que nos dice Jorgita, quien al igual que el niño que puso en evidencia al rey que andaba desnudo, hoy nos da cuenta de lo que estos ineptos, panfletarios, destructores y envidiosos, son capaces de hacer con los artistas libres que no tenemos miedo, y a quienes no nos da la gana de jalar bolas ni idolatrar a nadie, a menos que sea el arte por el arte.
Me gustaría saber la opinión de algunos de los artistas con talento que, callados y vestidos de rojo, aplauden en silencio al poder en los teatros de Venezuela construidos para artistas libres. Qué pena verlos transformados en vergonzosos cómplices de la ignominia y asistentes complacientes de un verdugo inculto.
Que hable Jorgita: En los últimos tiempos, los trabajadores de una parte del sector que hace vida teatral y artística en el país, han visto, con extrema preocupación, la censura directa o solapada que se enfila, en nombre de un proyecto político y desde ciertas instituciones gubernamentales, contra algunos artistas críticos al gobierno, negándoles a ellos y al equipo que los acompaña su sagrado y legítimo derecho al trabajo y, por ende, al espectador, su también legítimo derecho al disfrute.
Casos como el retiro de los subsidios a grupos de “conductas públicas perniciosas” como sucediera hace unos años con el GA80 y Skena; la revisión y exigencias de algunas salas, de hacer cambios al libreto o “bajar el tono” para no herir susceptibilidades; el veto, en los hoteles de la cadena nacional Venetur, a reconocidos humoristas y artistas de oposición o la actitud de algunas alcaldías subordinadas a ciertas gobernaciones, de negar los permisos necesarios para montar un espectáculo en alguna ciudad, nos ponen ante un panorama desalentador que recrea el camino a la barbarie. Erigirse como “dueños” de espacios culturales, alegando razones como la de “en mi teatro no se presenta fulano”, con la pretensión perversa de hacerse de una propiedad que en realidad pertenece al Estado para uso de quienes son sus contribuyentes y beneficiarios, es decir TODOS los venezolanos y no al gobierno de turno que lo regente, es el más claro ejemplo de abuso y atropello para quienes, por derecho propio, deciden pensar y opinar de manera diferente.
Evaluar un espectáculo antes de que el público lo haga, además de cercenar la capacidad de pensar, cierra la posibilidad al espectador de tener la última palabra para decidir. Censurar por su postura política a un artista, pretender silenciar el humor y la comedia, por su innata condición crítica de los desaciertos del poder, solo estimula la prominente intolerancia típica de los regímenes dictatoriales. Salvo muy pocas y contadas excepciones, quienes lideran el proyecto de país se olvidan que los ciudadanos diverso-pensantes pertenecen también a ese mismo país.
La patria debe contar con buenos dirigentes que apuesten a la reconciliación, que hagan esfuerzos honestos para que los venezolanos se reencuentren. El pensamiento y las opiniones plurales son factor determinante del desarrollo de una nación. La crítica conduce a la madurez social y al franco progreso. Levantar el telón a voces sin censura, a expresiones libres, es el bien necesario que toda Democracia verdadera merece. @talentofemenino.
Por: Claudio Nazoa
Política | Opinión
Farándula | Sucesos
EL NACIONAL
lunes, 28 de octubre de 2013
■ Ramírez, don Rafael de los Cojones, acaba de entregar la exploración de todo tipo de mineral a los chinos en Venezuela.
La misma historia que comenzó con Capriles. Lo que hizo Diosdado al salir de la gobernación. Le arrancó de un cuajo todos los hospitales a fin que la nueva administración de la gobernación de Miranda no pudiera mostrar la palpable diferencia entre un atajo de vagos inútiles y unos administradores eficientes. Salieron de Los Teques escondiendo facturas. Rompiendo recibos. Robando carros. Destruyendo evidencia. Recuerdo que le entregaron al vigilante una caja con unas 3.000 llaves y le manifestaron: “Dígale al amarillito ese que aquí le dejamos las llaves”.
Luego siguieron con Falcón. Están como locos. Le quitaron hasta el agua. Tratan de arruinarle la gestión. De cortarle todos los vasos comunicantes con el pueblo, con los electores. De dejarle una administración chucuta. Mocha. Recuerden lo de Ledezma. Le espalillaron hasta los cauchos de repuesto. Son unos cobardes. Prevalidos de un poder efímero, sí, presidente Maduro, viene otro gobierno, distinto, cuando corresponda y viene con la intención de reinstitucionalizar el país. Recuperar la economía. Adecentar la administración. Borrar del mapa político bandoleros, truhanes, chulos y mal nacidos. Ahora la agarraron con Guarulla. Liborio los carga histéricos.
No hallan forma de mellarlo, de horadarle el poder. De recortarle la buena fama. Le intervinieron la policía por motivos fútiles, por necesidades, por mala intención. Dijeron que en 3 meses todo estaría arreglado. Que en 90 días Amazonas tendría una fuerza policial supuestamente renovada, mejorada.
Mentira. Van más de tres meses y el crimen sube. Y sube. Y sube. La guerrilla colombiana, la FARC, para ser más concreto se pasea libremente por muchos de los pueblos bajo la mirada libertina, complaciente y hasta enamorada de nuestros militares. El contrabando de extracción de gasolina que va a parar en buena parte a la maquinaria guerrillera colombiana solo se incrementa. Todos saben en Amazonas quien cobra la vacuna por el contrabando de gasolina. Los camiones de mercal desaparecen o enflaquecen en el camino. Una parte se la roban los enchufados, otra se la venden a la FARC y la menor cantidad, el sobrante, para las masas, para el pueblo soberano.
Luego le quitaron el hotel Amazonas para albergar a chinos y cubanos. Es el segundo hotel de Puerto Ayacucho dedicado especialmente a albergar a nuestros nuevos conquistadores. Por donde uno va hay chinos. Ramíez, don Rafael de los Cojones, acaba de firmar un contrato con una gigantesca empresa china para la exploración de todo tipo de mineral en toda Venezuela, pero especialmente en Amazonas. Luego que terminen la fase preliminar, la de detección de recursos, reservas y minas, vendrán la firma de los contratos de explotación y en tal sentido ya el gobierno ha adelantado conversaciones con el Banco de Exportaciones de China para un nuevo préstamo de 10 millardos que será pagado con recursos minerales, con productos primarios.
Exactamente igual a lo que hicieron con el petróleo. Los rojos han pedido más de 45 millardos de dólares y estamos pagando con 1 millón de barriles diarios de petróleo. Todo luce mal. Nos hundimos. La patria se pudre. El gobierno se hunde. Haz peso. Vota. Sácalos. Regáñalos. Expúlsalos. Recházalos. Mientras más rápido se vayan mejor nos irá a todos. Y el anuncio de Merentes de una inflación cercana a 26% es para ponerse a llorar. Si la vaina está mal, el futuro luce peor. Que Dios los agarre confesados. El 8 se convertirán en polvo. Pero polvo desgraciado.
Por: EDUARDO SEMTEI
@ssemtei
POLÍTICA | OPINIÓN
El Nacional
Lunes 28 de octure de 2013
"Estamos detectando empresas y sectores que manejen dinero suficiente para mantener el dólar paralelo" Se refirió al mercado negro del dólar,
Ramírez: “Estamos detectando empresas y sectores que manejen dinero suficiente para mantener el dólar paralelo”, (mercado negro).
El mismo guión cubano…
■ El incremento de la inflación se debe al mayor consumo.
■ Dijo que este fenómeno recurrente en el país está relacionado con que “a más masa de dinero se dispara el consumo y los precios”.
Caracas.- El ministro de Energía y Petroleo y ahora Vicepresidente del Área Económica del Consejo de Ministros, Rafael Ramírez, aseguró este domingo que el gobierno nacional necesita “por lo menos 50 años más para enderezar todos los desequilibrios que hemos encontrado acá”.
Así lo dijo en una entrevista con José Vicente Rangel por Televen.
“El plan de la patria que nos dejó el Presidente Chávez es nuestro plan, el de la burguesía es el de la antipatria; a esta revolución le hacen falta por lo menos 50 años más para enderezar todos los desequilibrios que hemos encontrado acá”.
Reiteró que gobierno nacional cree que Venezuela sufre una guerra económica impulsada desde los Estados Unidos.
Se trata, precisó, “del colapso económico total para derrocar a nuestro gobierno. Esa guerra económica está en marcha. El hecho de que en Cadivi hayamos entregado 33 mil millones de dólares quiere decir que ellos han desviado fondos, de allí para la guerra económica”.
Ramírez recordó que el gobierno nacional posee una ventaja que no tuvo en los años 2000, 2001, 2002 y 2003: el manejo de la renta petrolera – manejo que se realiza a través de Cadivi y del Sicad; “posteriormente iremos a un sistema alternativa de divisas, alternativo del Sicad”.
Entrevista:
Invitado: *Rafael Ramírez
(Ministro del poder popular para el Petróleo y Minería y Vicepresidente del Área Económica del Consejo de Ministros)
JVR: ¿Qué tienes que decir Respecto a la salida de Nelson Merentes de la VP económica?
RR: Nelson Merentes es un gran compañero nuestro. El gobierno de Nicolás Maduro se caracteriza por una férrea unidad de propósito y de acción. La decisión del Presidente atiende a otra etapa y a un momento específico. Vamos a abordar los temas de producción, vamos a abordar los demás temas que conforman eso. Nelson se está concentrando en temas que tienen que ver con asuntos financieros que han venido dando resultados y nos ayudarán a apuntalar la ofensiva para derrotar la guerra económica que sin lugar a duda la burguesía la ha declarado a nuestro pueblo.
JVR: Hablemos del cadivismo, ¿qué es eso?
RR: El cadivismo es una muestra clara de que nuestro sistema de control ha sido infiltrado y perforado por la burguesía parasitaria. Aquí nadie puede decir que el que esté vinculado con el cadivismo es revolucionario.
JVR: ¿Tú admites que hay una responsabilidad interna?
RR: Lo que hay es que estar claro y hay que ser muy objetivo es que nos han perforado el sistema. Hay elementos que nos hacen daños económicos y éticos al proceso revolucionario. Nosotros en el año 2003, se estableció el control de cambio para defender las reservas.
JVR: ¿No ha manera de que se enciendan las alarmas cuando se producen esos hechos?
RR: Si, probablemente nosotros es lo que hemos evaluado. A partir del agravamiento de la enfermedad del Presidente Chávez, es cuando el enemigo arreció su combate contra nosotros. Ante una situación como la que vivimos, cuando el Presidente se agrava y hace su última locución, todos estuvimos centrados en salvar la vida del Presidente Chávez y estar con el. Fue una situación de mucha incertidumbre.
Yo creo que si tu observas todos los ataques a nuestra moneda…
JVR: Por cierto, tu dijiste en Margarita: “CADIVI es fuente del mercado paralelo”
RR: Por eso, nosotros lo hemos detectado ya. Hay importantes sectores que manejan importantes volúmenes de dólares y no usan los dólares por lo que se ha asignado.
La guerra económica es una ofensiva de la burguesía, contra nuestro pueblo, contra el desabastecimiento, contra la estabilidad económica, pretendiendo buscar la desestabilización política.
JVR: ¿Tú crees que tenemos la estructura para dar respuesta a esa situación?
RR: Sin lugar a duda, porque nosotros tenemos el control de la renta petrolera y eso nos da una ventaja, esta no es una situación del año 2000, 2001, 2002, porque paralizaron la industria petrolera.
JVR: ¿Esa situación afecta a las reservas?
RR: La gran burguesía cree que a través de sus medios de comunicación, van a hacer cambiar nuestra política económica. Nosotros no vamos a devaluar.
JVR: Algunos dicen que hay una devaluación de facto ya.
RR: Lo que hay es un mercado paralelo que es nuestro enemigo y que ha escalado de una manera que no tiene precedente en Venezuela.
JVR: ¿Esos agentes están detectados ya?
RR: Si y le tocará al Presidente Nicolás Maduro iniciar una ofensiva de respuesta. Pero te decía respecto a las reservas, que es un tema muy importante, nosotros le hemos dicho al país, que aquí se ha construido una nueva estructura financiera, nosotros tenemos nuestras reservas del BCV, también el FONDEN, el Fondo Chino y por esos conceptos el ejecutivo puede manejar nuestras divisas para atender las necesidades. El concepto de las reservas nacionales indican que podamos manejar las reservas del estado. Nosotros no hemos fallado pero ni 1 día en el pago de nuestra deuda, en el pago de nuestros compromisos.
JVR: Sin embargo mira el hueco que nos abrieron en el Fondo Chino.
RR: Bueno si y se ha sido bien severo con eso. Claro, los medios no lo mencionan.
JVR: ¿Seguro?
RR: Si, si, ahí están detenidos. Claro, el justo proceso, todo de acuerdo a la constitución. Aquí el tema de la corrupción es un tema que es intrínseco del capitalismo. Hay toda una clase económica que ha sido corrupta que tienen mecanismos que vulneran nuestros mecanismos de control.
JVR: La inflación.
RR: La inflación tiene que ver mucho con el rentismo petrolero. La revolución lo que si ha hecho es que le ha dado a nuestro pueblo a consumir más y nuestro sistema productivo no ha estado a la altura de eso. La inflación tiene muchos componentes, uno es la no producción, otro es el desabastecimiento y el tema del paralelo actúa y dispara. Nosotros lo que tenemos es que traer alimentos y el paralelo a eso, incentivar la producción y subsidiar en bolívares y no en dólares.
JVR: Política y petróleo son una síntesis y de esa relación viene un conjunto de problemas en el mundo, invasiones, desestabilización, etc. El hecho de que Venezuela tenga la mayor reserva petrolera del mundo, es una cosa que es una tentación. Nosotros estamos en el ojo del huracán, yo se que tu estás consciente de eso pero sin embargo es necesario explorar los nuevos elementos que se plantean en ese mapa.
RR: Sin lugar a duda, el tema petrolero, nos convierte en un elemento fundamental en la geopolítica. Por eso el legado y la consigna de la soberanía petrolera, trasciende y se convierte en una política nacional. Nosotros albergamos 1,3 billones de barriles de petróleo y nosotros podemos recuperar 300.000 millones de barriles.
JVR: ¿Cuántas empresas internacionales hay?
RR: En este momento 50. Tenemos empresas de producción y de todo tipo. Para romper esa dependencia y diversificarnos en el mercado. Todo nuestro pueblo debe de estar cuadro cerrado a una política nacional que es soberana y que por primera vez, el único Presidente que ha intentado con éxito el rescate de nuestro petróleo, fue el Comandante Chávez y ese es uno de los legados más importantes.
JVR: ¿Qué ofrece como alternativa la oposición?
RR: Ellos ya lo describieron, es el plan de la antipatria, es el plan de privatizar PDVSA, es para devolver la faja petrolífera a las transnacionales. Nosotros hemos captado ahora 497.000 millones de dólares, ese dinero se hubiera ido a nuestro país y nosotros le entregamos eso al pueblo y eso es lo que les molesta a ellos. Nosotros hemos creado ya elementos para la espiritualidad socialista, nuestro pueblo hoy día es más colectivo, más unido, más humano, más organizado. Ahora lo que tenemos es que preparar a nuestro pueblo para una producción al socialismo y para superar el rentismo petrolero.
JVR: Esa conspiración económica, ¿qué connotación real tiene?
RR: Ellos han estado trabajando para una línea que han avanzado desde los EE.UU. la hipótesis del colapso económica y total para derrocar a nuestro gobierno. Esa guerra económica está en marcha. El hecho de que en CADIVI hayamos entregado 33.000.000$ quiere decir que ellos han desviado fondos de allí para la guerra económica.
JVR: ¿Ustedes están midiendo los efectos?
RR: Si, los hemos medido y declarado una guerra a muerte a esa ofensiva. Tenemos una ventaja al tener el origen de esos recursos.
JVR: ¿Manejar esas divisas por que instrumento?
RR: CADIVI, SICAD y posteriormente iremos a un sistema alternativa de divisas, alternativo del SICAD. El plan de la patria que nos dejó el Presidente Chávez es nuestro plan, el de la burguesía es el de la antipatria. A esta revolución le hacen falta por lo menos 50 años más para enderezar todos los desequilibrios que hemos encontrado acá.
JVR: ¿Cómo asume la FANB ese plan de la patria, específicamente en el plan económica y social?
RR: Creo que la FANB creada e inspirada por el Comandante Chávez se ha puesto enfrente de todas las batallas libradas. Ha venido un ataque despiadado, frente a todo eso es que estamos en la dirección político con el Presidente Maduro para defender la soberanía; es el deber de todo revolucionario y venezolano.
JVR: Frente a este cuadro, ¿qué hacer?
RR: Vamos a desarrollar una ofensiva para responder con medidas extraordinarias a una situación extraordinaria que está pretendiendo poner sobre nuestro país la burguesía. Nosotros no le vamos a dar espacio para que eso se desarrolle, yo creo que el pueblo venezolano debe de tener confianza en la dirección del Presidente Nicolás Maduro.
¿Qué hacer? Todo el pueblo movilizado, todo el pueblo en batalla. El 8 de diciembre es el día de la lealtad y del amor y a partir de allí vamos a seguir avanzando porque no será en nuestras manos que se pierda la revolución bolivariana. Nuestro pueblo está en movilización, en despliegue y estamos muy articulados y muy unidos. De cada crisis la revolución debe agarrar fortalezas.
JVR: La vida te da sorpresas, ¿pensaste alguna vez llegar a esta posición tan importante que tienes?
RR: Cuando entramos a militar muy jóvenes, jamás pensábamos que íbamos a tener a un gigante como Chávez, quien le ha dado la posibilidad cierta a todo nuestro pueblo de concretar y sostener las grandes banderas del socialismo y antiimperialismo. Hoy día somos un pueblo libre, un pueblo soberano, esta es una tierra de libertadores y todos los que hemos venido con el Comandante Chávez, estaremos permanentemente agradecidos de dar esta batalla por la vida y por la patria.
Por: Redacción/AVN
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CARACAS, domingo 27 de octubre, 2013
Asesinato de cuatro jóvenes en Carúpano generó protestas; El MP inició las investigaciones.
Asesinato de cuatro jóvenes en Carúpano generó protestas; El MP inició las investigaciones.
Protestas en Carúpano por el
fallecimiento de 4 personas
■ Intentan linchar a jefe policial tras acusarlo de 4 asesinatos.
■ Fiscalía deja afuera al Cicpc de investigaciones por asesinatos de Carúpano.
■ Usuarios del Twitter reportaron en horas de la tarde de este domingo que la vía Nacional Carúpano a la altura de Playa Grande se encontraba cerrada.
■ Según reseñó la agencia internacional EFE, pobladores de Carúpano invadieron hoy un recinto policial e intentaron linchar a un comisario al que acusan de matar a cuatro personas, denunciaron un diputado y medios de prensa de la región.
■ El diputado Juan Pablo Patiño señaló a los periodistas que los pobladores que atacaron la comisaría le informaron que el comisario Luis Marcano y otros dos agentes asesinaron anoche a tres personas y en la mañana del domingo falleció la cuarta, lo que, dijo, “provocó la ira colectiva”.
El asesinato de cuatro pescadores del sector Las Viviendas de Playa Grande de Carúpano, municipio Bermúdez enardeció a los pobladores que protestaron y quisieron hacer justicia por sus propias manos destrozando la sede del Cicpc ubicada en esa misma entidad.
Esta situación irregular se mantenía hasta las 3:00 de la tarde porque los vecinos señalaban a Luis Marcano, comisario jefe del Cicpc como autor del cuádruple homicidio de los hermanos Jesús Alberto Salazar Rodríguez, de 23 años y Daniel José Salazar Rodríguez, de 26 años; los otras dos víctima son Carlos del Valle Millán, de 53 años de edad y Jean Carlos José Suniaga Moreno de 21 años.
“Según narran los vecinos, las víctimas salían de una fiesta cuando supuestamente fueron interceptadas por el comisario y dos funcionarios, y tras una fuerte discusión los efectivos al parecer abrieron fuego y ahora hay cuatro cadáveres, uno de ellos con 21 heridas de bala y otro con 6“, manifestó el diputado.
Los vecinos de playa Grande señalaron al comisario jefe del cuerpo policial como autor de los asesinatos por múltiples impactos de bala de cuatro pescadores de la zona.
El diputado Juan Pablo Patiño señaló que efectivos al parecer abrieron fuego y ahora hay cuatro cadáveres, uno de ellos con 21 heridas de bala y otro con 6 manifestó el diputado.
Las personas fueron presuntamente asesinadas a manos de funcionarios del Cicpc, lo que ocasionó la molestia de los lugareños. A causa de las protestas fue cerrada la vía que comunica a Cumaná con Carúpano.
Puerto La Cruz.- Una situación de caos se vivió hoy en la ciudad de Carúpano, estado Sucre, cuando las poblaciones de Playa Grande y Las Azucenas, salieron a las calles a protestar por el asesinato de cuatro personas de esos sectores, ocurrida en horas de la media noche del sábado, presuntamente a manos de funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas , Cicpc.
Esta anormalidad motivó al cierre de la vía que une a Cumaná con Carúpano, situación que se prolongó hasta horas del mediodía, aún cuando la población estaba enardecida. Algunos de los que protestaban dijeron no temer a la Guardia Nacional, a la Armada, a la policía del estado, cuerpos de seguridad que se presentaron a resguardar a los funcionarios perseguidos por los habitantes.
Según las versiones dadas a conocer por moradores, los cuatro asesinados se encontraban en una fiesta en el sector Los Bloques de Las Azucenas, a cinco minutos de Carúpano, y al salir fueron interceptados por una moto con varios individuos, que se presumen formaban parte de una comisión del Cicpc.
Aparecieron asesinados Jesús Salazar Rodríguez, de 26 años, quien ingresó al hospital con vida al centro hospitalario a las 11 y 30 minutos de la media noche del sábado, pero murió a las cinco de la mañana, como consecuencia de una herida de arma en el cuello.
Las otras víctimas respondían a los nombres de Carlos Del Valle Millán, de 53 años, recibió 21 disparos; Jean Carlos José Zuniaga Moreno, de 21 años, con 9 disparos en su cuerpo; y Daniel José Salazar Rodríguez , hermano del primer fallecido, (25), también con múltiples disparos.
El diputado a la Asamblea Nacional, Juan Pablo Patiño, indicó que tenía una información de que presuntamente había otros dos muertos, lo que no fue confirmado. Dijo que la vía está incomunicada con cauchos quemados y barricadas y que las poblaciones están furiosas ante la sospecha de que los culpables sean los del Cicpc.
Población enardecida cerró la vía entre Carúpano y Cumaná. La sede del Cicpc permanece resguardada, la vía seguía cerrada y los protestantes se mantenían en las afueras de la policía.
Fiscalía deja afuera al Cicpc:
El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas no participará en las investigaciones para esclarecer los cuatro asesinatos ocurridos el sábado en la noche en Carúpano, por los cuales son señalados algunos funcionarios de ese organismo y los cuales provocaron una ola de protestas que ha sacudido a la localidad oriental durante todo el día.
Esto es lo que se desprende de la información suministrada por el Ministerio Público, organismo que anunció, en un comunicado de prensa, que designó a dos fiscales (Ramón Diamont y Carlos Bravo) para investigar los hechos y que ellos trabajarán con la Unidad de Asesoría Técnico Científica del Ministerio Público y con funcionarios del Guardia Nacional.
En el despacho dirigido por Luisa Ortega Díaz informó que hasta el momento ha ordenado realizar una inspección técnica del sitio del suceso, el levantamiento planimétrico, las fijaciones fotográficas al lugar donde ocurrió el hecho y entrevistas a los testigos.
El Ministerio Público señaló que las versiones preliminares que maneja indican que en horas de la noche del sábado las víctimas se trasladaban a bordo de dos motocicletas por el sector Las Azucenas municipio Bermúdez (Carúpano), cuando fueron interceptados por personas que portaban armas de fuego, quienes les habrían disparado en múltiples oportunidades.
Habitantes del sector aseguran que los disparos los habrían realizado presuntos agentes del Cicpc.
En informes de organizaciones como el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), el Cicpc aparece como el organismo más señalado de cometer ajusticiamientos y otras violaciones a los Derechos Humanos.
Por: Mirian Rivero
Juan Francisco Alonso
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EL UNIVERSAL
domingo 27 de octubre de 2013
■ Gente que sueña con el 8 de diciembre como un plebiscito.
No recuerdo en qué ciudad me topé con un reloj digital que marcaba el paso del tiempo en unidades menores a un segundo. La velocidad con la que avanzaban los últimos dígitos era frenética. Sentí que me dirigía hacia la muerte de forma vertiginosa. La desazón fue tal que desvié la mirada. Pero es así. Estamos en cuenta regresiva. El corazón es un reloj de arena. Somos rehenes del calendario. Es sabido, el tiempo es oro y cada vez nos queda menos. Nos encaminamos hacia la desaparición. La fugacidad es nuestro reino.
“Gente que fantasea con un golpe de estado. Gente que especula con la renuncia de Maduro. Gente que aspira seguir chupándole plata al erario nacional. Gente que anhela eternizarse en el poder…”.
En el costado sur de Union Square, en New York, hay un enorme reloj digital de 15 números. Ostenta su magnitud en la pared de un amplio edificio. Muchos lo ven sin saber exactamente qué es lo que mide. Los más curiosos han logrado detectar que es un metrónomo. Mide el tiempo que ha transcurrido desde la medianoche que nos precede y el lapso que falta para la próxima medianoche. Te hace sentir emboscado entre dos oscuridades.
Como diría Vicente Gerbasi: “Venimos de la noche y hacia la noche vamos”.
En Times Square hubo durante muchos años un indicador gigante que medía la deuda nacional de Estados Unidos. Una cifra que aumentaba a cada instante, sin clemencia, y aterraba a todos los norteamericanos que alzaban la vista. Marcaba, además, cuál era la parte de la deuda que le correspondía a cada ciudadano.
Un “reloj” perverso, sin duda. Tuvieron que eliminarlo porque se les acabaron los dígitos. Era una cuenta regresiva distinta. Una ansiedad en alza.
El caso es que en Venezuela tenemos más relojes que en ningún otro lugar del mundo para calcular la versatilidad de nuestras angustias. En este país que, ferozmente, avanza hacia el pasado, cada quien tiene su propia cuenta regresiva.
*** Vivimos en función de fechas. Cuánto falta para navidad. Para el cumpleaños de un hijo. Para salir de vacaciones. Para la llegada del viernes. Para volver a ver a quien te marea los sentidos. La vida es un inventario de expectativas. Pero a los venezolanos nos ha dado por ser originales en los últimos años. Hemos ampliado nuestra lista de espera: Están las enfermas de cáncer de mama que esperan por máquinas de radioterapia. Las amas de casa que aguardan, en airadas colas, por la llegada de la harina y el aceite. Los educadores que esperan, impacientes, el aumento de sueldo. Los damnificados que llevan tres años viviendo en el inframundo de un refugio, mientras acechan el cumplimiento de una promesa que solo sabe postergarse. Los presos políticos que cuentan los días para abandonar una cárcel ilícita y cruel. Los prevenidos que esperan, alertas, el próximo apagón. Los empresarios y comerciantes que desgranan su impaciencia rogando que algún nuevo iluminado los cambian cada 15 días despeje el camino para que fluya la economía. Los medios impresos que parecen destinados a desaparecer cuando se les acabe la reserva de papel. Los viajeros que sienten la agresión de un dólar inalcanzable. Los hijos del exilio que ven el calendario como si fuera un péndulo calcinante. Los candidatos que insisten en la próxima elección. Los millones de venezolanos que aspiran que el desmadre nacional tenga fecha de extinción. Gente que cuenta los días para irse y gente que cuenta las horas para volver. Gente que sueña con el 8 de diciembre como un plebiscito. Gente que fantasea con un golpe de estado. Gente que especula con la renuncia de Maduro. Gente que aspira seguir chupándole plata al erario nacional. Gente que anhela eternizarse en el poder. Gente desesperada porque el destino se apure. Aquí todo el mundo está esperando algo. Todos tenemos un tictac urgido en nuestra mente. Los venezolanos aprendimos a vivir en cuenta regresiva.
*** Hace apenas una semana me tocó ir a Valencia para sumergirme en las actividades de la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (FILUC). No me canso de repetir que es una de las ferias más importantes del país por su sólida agenda y su poder de convocatoria. Solo la feria de Altamira la supera en flujo de visitantes y venta de libros. Este año estuvo dedicada a España y eso implicó naturalmente la visita de unos cuantos escritores españoles. La paradoja es que podías oír hablar a Ernesto Pérez Zúñiga, Nuria Amat, Francisco José Cruz o Carlos Granés, pero no podías comprar sus libros. No hubo dólares para traerlos. Cadivi dixit. Los mismos dólares esquivos que subrayaron, una vez más, la ausencia de novedades internacionales. Un escritor sin sus libros es apenas la sospecha de un escritor. El único que tenía presencia de su obra en suelo venezolano era Javier Moros, por una hábil previsión de Editorial Planeta. Justamente a él, en uno de los foros, le oí invocar una frase de un autor inglés: “Too many books, too little time“. Esa es la zozobra de todos los lectores del mundo. Sabemos que hay joyas que incluso tenemos en nuestra biblioteca y quizás nunca logremos leer. El tiempo no deja de respirarnos en la nuca.
Por cierto, Nuria Amat vivió su respectiva dosis de maltrato al intentar regresar a España. En el aeropuerto Arturo Michelena le requisaron hasta el alma. Fue todo tan ominoso que publicó lo sucedido en El País. Aquí un fragmento: “Fui llamada por la policía y tratada como delincuente y narcotraficante de alto nivel (…) Un tipo fiero estuvo una hora entera registrando mi maleta: oliendo como perro (con mi respeto hacia el perro) cada una de las páginas de los seis libros que llevaba, abriendo botones, chaqueta, con un cuchillo rompieron un zapato, pieza por pieza, ropa interior fue husmeada como ni siquiera he visto en las películas. (…) He vivido en países socialistas, he sido antifranquista con todas sus consecuencias, he estado en Cuba, y en Colombia he llegado al límite donde se considera zona peligrosa, y jamás me encontré con una situación parecida”. Izarra, entérate. Con estos pequeños cancerberos lo que hacemos es alejar a los viajantes. El turismo le tiene alergia al maltrato. El abuso necesita su cuenta regresiva.
*** En uno de los viajes a Valencia el chofer me relató el traumático episodio que vivió su esposa un día que fue víctima del tiempo.
Necesitaba llegar puntual a una reunión de trabajo. El tráfico era como dicta la costumbre infernal. Se comunicó con su esposo por teléfono y él le dijo que la única opción era contratar los servicios de un mototaxista. Le obedeció a regañadientes pues nunca había usado ese medio de transporte. Eligió uno al azar. Se aferró al cojín con las dos manos y al primer giro venció el pudor y abrazó la cintura del desconocido. Todo transcurría normal, mientras el hombre esquivaba los carros y las normas de tránsito. Llegaron a un semáforo. El mototaxista vio a su derecha y descubrió a una mujer que manejaba su carro con el vidrio abajo. En su muñeca izquierda brillaba una pulsera de oro. El hombre sacó un arma inesperada, apuntó a la mujer, esgrimió una amenaza salpicada de groserías y en 30 segundos la pulsera había cambiado de dueño. Atrás, la pasajera del mototaxista no daba crédito a lo ocurrido. Había sido, de alguna manera, cómplice del robo. El se excusó: “Usted perdone, señora, pero es que la tipa me la puso papita”. A la cuadra siguiente se bajó de la moto temblando por todos los pliegues de su cuerpo. El chofer me relataba el cuento y agregó el colofón: “Por supuesto, me culpó a mí por lo que le pasó.
Usted sabe como son las mujeres”. Risas generales en el carro, y al instante, una sombra de desazón. Unas ganas de que tanta impunidad y sobresalto se extingan para siempre.
La cuenta regresiva que no termina de aparecer.
Al regresar de la FILUC, a la semana siguiente, el taxi era una carcasa infame cuyo mayor agravio era que no tenía aire acondicionado. Exigimos otro carro. No se trataba de melindres. Era la conciencia de estar ante un acto suicida. Eran las 8:00 pm y si nos topábamos con tráfico en la autopista Regional del Centro lo predecible tendríamos los minutos contados para ser atracados. ¿Un carro con las ventanas abiertas? Tampoco se trataba de “ponérsela papita” a la mala suerte.
*** Nacemos para morir. Todos preferimos soslayar esa certidumbre.
Chávez supo que estaba en cuenta regresiva de una forma detallada, dolorosa y contundente. Muchos dicen que su gran pecado fue ocultarlo a un país entero, en aras de un triunfo electoral que burlara a la eternidad. El país está amarrado a varias cuentas regresivas. Maduro y Cabello, el dúo dinámico del insulto, dicen que “más temprano que tarde” es fatigante la forma en que repiten esa expresión Henrique Capriles, Leopoldo López y Henri Falcón, líderes de la oposición, darán de bruces en la cárcel. Lo anuncian como quien ya ha firmado las boletas de auto de detención. Hasta comentan las proporciones de cada celda, el color de las paredes, las pesadillas que los visitarán. Alardean con una cuenta regresiva que no tiene asidero legal. La justicia, en este país, carga un carnet político en el bolsillo.
*** Hannah Arendt en su libro Hombres en tiempos de oscuridad le dedica un capítulo a Karl Jaspers y recuerda el momento en que le fue concedido el Premio de la Paz del Gremio de Libreros Alemanes en 1958. Subraya allí que se retribuía no solo una trayectoria literaria sino “el haberse puesto a prueba en la vida”. Me quedé detenido largamente en esas palabras. Quizás hoy a todos los venezolanos nos salpica esa frase de un modo u otro. Las circunstancias históricas nos están exigiendo ponernos a prueba. ¿Cuántos años o semanas le quedan a estos tiempos de oscuridad? ¿Hasta qué punto la cuenta regresiva del oprobio que hoy vivimos no necesita de nosotros para activarse? Debemos entender cuál es nuestra parte en ese conteo. El cronómetro de un mejor país lo tenemos todos en la mano. Es cuestión de saberlo presionar. Cuando un corredor ansía una meta, su mejor aliado es ese instrumento del tiempo que marca el inicio de su proeza. La historia sabe de relojes. Hay cuentas regresivas que solo encarnan la conquista del futuro.
Por: Leonardo Padrón
Politica | Opinión
leopadron7@gmail.com
@Leonardo_Padron
Oposición | MUD
EL NACIONAL
Domingo 27 de Octubre de 2013
Todo un secreto de estado
con la inteligencia isleña
■ Penúltimo capítulo de mi libro “Chávez: un mito efímero” que aparecerá en diciembre en la editorial “Libros Marcados”
La frase del título fue pronunciada la mañana del viernes 15 de marzo por el general, Jacinto Pérez Arcay, en el momento de despedir a su discípulo y amigo, Hugo Chávez, minutos antes que su féretro fuera trasladado, de la Academia Militar, al llamado “Cuartel de la Montaña” donde la esperaba una tumba abierta que guardaría sus restos mortales hasta “el fin de los días”.
Depositarlo en el “Cuartel” fue un gesto irónico, porque fue allá, precisamente, en el entonces llamado “Museo Militar”, donde Chávez se atrincheró durante la intentona golpista del 4 de febrero del 92 y se negó a movilizar las tropas bajo su comando para auxiliar a sus compañeros de armas mientras eran masacrados en la toma del Palacio de Miraflores.
Pero había algo más paradójico: en el “Museo Militar”, llamado ahora “Cuartel de la Montaña”, fue donde Chávez se rindió ese mismo día, llamando al resto de los oficiales que, si había triunfado en sus objetivos, a que “entregaran las armas”
En cuanto a la frase del general, Pérez Arcay, pudo pasar como resultado de los desvaríos de un “maestro” sensiblemente afectado por la partida de un alumno al que consideraba “su hijo”, y siendo como era, un oficial famoso por sus “desvaríos”, no costaba tomarlo como otro más, únicamente que dada la circunstancia en que fue dicha, y la clase de relación que unía a los dos hombres, es indefectible que llegó para avivar el fuego del rumor de que Chávez no había muerto en Caracas, sino en La Habana, y no en la fecha que se dijo, sino un mes antes.
Pero más que sobre los rumores, la frase de Pérez Arcay llegó para incidir en la discusión sobre el extraño papel jugado por el gobierno cubano, y más específicamente, por los hermanos Fidel y Raúl Castro, en la enfermedad y muerte de Hugo Chávez, los cuales, desde que fue diagnosticado de cáncer, se adueñaron de lo que le quedaba de vida, y después, de su muerte y sucesión.
Sus razones tenían, pues, luego que a raíz de los sucesos del 2002, 2003 y 2004, Chávez fue casi ejectado del poder, los convierte en su aliados fundamentales, negocia con los Castro una asistencia macro en lo militar, policial y social, a cambio de que los petrodólares venezolanos sustituyeran a los rublos rusos en la sobrevivencia de la anacrónica y mohosa revolución cubana.
El comandante-presidente delira con el pacto, pero en el entendido de que el jefe del gobierno y la revolución cubana era Fidel, y el del gobierno y la revolución venezolana es él, Hugo Chávez, y los dos podían compartir el liderazgo de la revolución latinoamericana y mundial.
Pero los caudillos llegan aún más lejos, pues se proponen la creación de una sola república con Cuba y Venezuela como estados, o provincias, o naciones, con una presidencia pro témpore que sería ejercida un año por Fidel y otro Hugo.
Tablero en el cual, una pieza llamada Raúl Castro, no cuenta para nada, salvo para ser el ministro de la Defensa de uno u otro presidente, o de ninguno.
El sueño, sin embargo, dura poco, pues Fidel cae gravemente enfermo en julio del 2006, es separado de la presidencia y su sustituto, Raúl, tiene que habérselas con un Chávez que piensa que es él, el verdadero y único heredero de Fidel; y Chávez se enfrenta a un Raúl Castro que jamás aceptaría ponerse bajo el mando de un venezolano parlanchín que, aparte de tener petróleo, no le ha dado otro aporte a la revolución.
Los dos hombres, sin embargo, se necesitan, tienen que soportarse, pero sin duda que sin perderse de vista y en espera de la próxima jugada que establezca quién termina colocándose bajo las órdenes de quién.
La incógnita empieza a despejarse entre el 10 y 30 de junio del 2011, cuando Chávez es diagnosticado de cáncer de pelvis en La Habana y Raúl Castro decide apropiarse del resto de sus días, conducirlo a una muerte lenta pero segura, pero no antes tramar de que el sucesor de Chávez sea de la más absoluta confianza de Raúl y Fidel.
El juego, entonces, no puede lucir más cerrado a favor del menor de los Castro: continuar percibiendo la gigantesca ayuda que le llega de Venezuela…pero sin Chávez.
Ello explicaría porque el gobierno cubano, una vez que el teniente coronel de Sabaneta es diagnosticado de un sarcoma, lo convierte en un prisionero o rehén de las autoridades isleñas, las cuales lo embaucan con el cuento de que tienen la cura para su enfermedad, mientras lo empujan al calvario de operaciones y tratamiento que jamás dan resultado, para al final presentársele con un cartelito: FIN.
En el intertanto -un año, 8 meses y 6 días que van del 10 de junio del 2011, al 6 de marzo del 2013- el gobierno cubano jamás permite que el equipo médico que lo atiende presente un informe del origen, naturaleza y evolución del mal, o males que lo aquejan, del resultado de sus operaciones y tratamientos, y mucho menos, si dado el fracaso de la medicina cubana, convenía ser tratado de manera alternativa en otro país.
Pero lo más grave es que el gobierno venezolano, los hombres que sustituían a Chávez en las funciones de gobierno, también guardan silencio, participando o haciéndose cómplices de una conspiración contra el mandatario nacional.
En otras palabras: que lo poco que se sabe de la enfermedad del doliente, es lo poco que revela él mismo, diciendo unas veces que padecía de un grave problema de salud, otras que estaba curado, pero nunca entrando en detalles, especificando, por ejemplo, qué clase de cáncer lo afectaba, ni en qué medida avanzaba, o retrocedía.
Tampoco revelando los nombres de los médicos cubanos y venezolanos que lo atienden, y mucho menos, dando a conocer sus curriculum, de modo que la opinión opinara si estaban o no en capacidad de devolverle la salud.
Otro hecho de la mayor relevancia, es que jamás se publican fotografías, ni videos, ni cualquier otro testimonio gráfico, de las instalaciones clínicas y hospitalarias donde atendían al paciente, como tampoco la clase de fármacos que le medicaban.
Para decirlo en breve: todo un secreto de estado, de arcano que preserva las claves de una siniestra conspiración y que quizá solo vino a conocerse la noche del 8 de diciembre del 2012, cuando Chávez anunció a sus compatriotas que marchaba a La Habana a realizarse una cuarta operación de la cual posiblemente no regresaría, y que, en ese caso, su sucesor sería Nicolás Maduro.
Nicolás Maduro…un personaje de la tercera o cuarta fila de la revolución, que conoció un ascenso vertiginoso según fue sellándose la alianza cubano-venezolana, que como canciller solo se distinguió por cumplir obedientemente las órdenes del comandante-presidente, y del cual, empezó a decirse, a raíz de su designación, que desde finales de los 80 mantenía vínculos con la inteligencia isleña.
No fue, sin embargo, lo más singular, misterioso y enigmático que le ocurrió en aquellos 84 días que le quedaban de vida al presidente de Venezuela, pues luego de la cuarta y última operación que le practican tan pronto llega a Cuba el día 11, lo desaparecen totalmente de la vista del público, no vuelven a conocerse imágenes, ni audios de su persona, y a los presidentes sudamericanos que se presentan a La Habana a darles muestra de solidaridad y enterarse de su salud, le es negado el acceso a las instalaciones clínicas y hospitalarias donde lo tratan.
Solo Maduro, el canciller Elías Jaua, y las hijas del presidente dicen haber estado con él unas pocas veces, dan partes de lo más contradictorios sobre su estado de salud, y al final anuncian que regresará a Caracas el lunes 2 de febrero.
Llegó y fue internado en el octavo piso del hospital militar “Carlos Arvelo” de Caracas, donde, al igual que en La Habana, solo se permitió que Maduro, Jaua y sus hijas tuvieran acceso a su persona.
Del resto, ni imágenes, ni palabras, volvieron a oírse del Primer Mandatario que más había hablado en la historia del país.
Y debió ser por eso que al general Pérez Arcay se le escapó la frase: “Llegaste muerto de Cuba”.
Pero hay otra que conviene tener en cuenta, y es la del general, José Adelino Ornella Ferreira, jefe de la Guardia Personal del moribundo, quien testimonia que lo oyó decir en los minutos finales: “No me dejen morir, no me dejen morir”.
Por: Manuel Malaver
@MMalaverM
Politica | Opinión
Domingo 27 de Octubre, del 2013
■ Nicolas Maduro muestra su hambre de monarquía, el duelo le duró un carajo.
Severidad y fiereza
Cuando emprendo mis entregas semanales pienso en Miranda y en Bolívar, especialmente en este último.
¿Cómo habría arrostrado el Libertador un tiempo tan absurdo y delirante como el nuestro? Pienso que lo habría hecho con severidad. Mucha severidad y fiereza.
Escribir mis destemplanzas cada semana se ha convertido para mí en un acto severo y fiero, un sacramento de arrechera en el que solemnizo a Bolívar y a Miranda y esparzo la irritación del venezolano en contra de esta manada de locos que hoy atrozmente nos rigen. Sin sutilezas. ¿Para qué?
La crítica es el arma que nos queda a los que no hacemos vida política, a los que abominamos estos escandalosos niveles de desvarío en Venezuela.
Todo el país está asqueado. Diga lo que diga Luis Vicente León u Oscar Schemmel y sus sospechosos (por maquillados) disparates, estamos asqueados. Todos.
El manicomio revolucionario venezolano
Es complicadísimo e insensible, hasta cruel, criticar a unos chiflados que con artimañas y fraudes se han hecho del control del manicomio revolucionario venezolano. Alzan banderas de Arco Iris, gritan consignas, se disfrazan de caciques o césares en el teatro Teresa Carreño y la sociedad, incrédula, permanece turulata.
Los revolucionarios del manicomio un día deliran y son Iván el Terrible, otro Napoleón; borrachos en la danza, son los Juanos de Arco del Caribe. La peste del bochinche.
La gente tiende a exculpar sus necedades y a sentir piedad por ellos. No importan los destrozos ni las zozobras que causan, la tendencia popular es sonreír y compadecerse ante la faena de los perturbaditos rojos.
Pero resulta que en lo que nos atañe los dementes no se han apoderado de un manicomio, sino de un país llamado Venezuela y rigen la administración pública en un despelote colosal, dándose el lujo hasta de decretar la “Suprema Felicidad” nacional inventando un ministerio.
¿En qué mundo cabe semejante alucinación? En el manicomio revolucionario venezolano. Sólo aquí.
El ingrato amor de Maduro
En ese complicado e insensible, hasta cruel, manicomio que somos en Venezuela rige un hipnotizado usurpador, Nicolás Maduro Moros, que dadas las características de su locura, hasta cree que es venezolano. Su amante, el reyezuelo tropical, Hugo Chávez le legó por amor (más objetivamente por haber guardado su “espalda”) la tarea de regir el manicomio y conducirnos al apocalipsis. Lo hace a paso de vencedores.
Maduro una vez en el poder, enloquece, o más bien: envilece y lo corrompe todo. No se mide. Remeda a su amante y lo destruye entre mueca y mueca. Lo transfigura en hazmerreír universal, para suerte nuestra.
Muerto y embalsamado el caudillo infinito, heredado el trono del manicomio, Maduro muestra su hambre de monarquía, el duelo le duró un carajo.
A los pocos días del embalsamamiento lo vimos bailar, cantar, tocar tambores, chillar de frenesí y entusiasmo, disfrazarse de carnaval, hasta coquetear con otro titán -como llamó Luis Vicente León a Chávez- pero del espectáculo como Winston Vallenilla. Le fascinan los titanes.
Olvidó muy pronto, demasiado pronto, a su amado. Pero como instantánea fue la traición y la ingratitud de su amor, instantánea fue la comprensión y reacción del pueblo chavista que no le perdonó el envilecimiento y votó masivamente por Capriles, como castigo.
Tuvieron que robar las elecciones para conservar el poder y su manicomio.
Madurito: ¿Nieto, hijastro o principesco de Chávez?
En ese bochinche alucinado, para conservar el poder y mantener la eficacia del manicomio revolucionario, Nicolás Maduro Moros ha escogido como Jefe de Inspecciones Especiales nada más y nada menos que a su hijo, Nicolás Maduro Guerra, un singular mequetrefe que no tiene ni puta idea de dónde está parado; peor que su padre.
Uno no sabe si es nieto, hijastro o principesco de Chávez. Lo cierto es que el embalsamado supremo jamás lo habría puesto ni a lavar retretes, quedarían sucios.
Sonaré insensible y cruel, pero me es muy complicado, me es imposible, no satirizar a este becerrito de funcionario público, pretor inequívoco de nuestra debacle -“porque mi padre me puso ahí”- y de la eficacia revolucionaria que arrasa con Venezuela.
“El comunismo propone esclavizar al hombre mediante la fuerza, el socialismo mediante el voto. Es la misma diferencia que hay entre asesinato y suicidio.”
Ayn Rand.
Su mente se retrasa, su espíritu se apoca, es el cariñoso y consentido bobaliconcito, el niño impertinente y chillón que arruina la fiesta (en este caso la “revolución”), mientras su padre sonríe orgulloso. Claro, Maduro es un pasmado, no entiende que el ridículo y la usurpación llegaron a su tono máximo.
Cuando Nicolás Maduro Guerra (el junior) señaló, ante la perplejidad de los asistentes, que su padre le había asignado la Jefatura Suprema de la Inspección Revolucionaria a él y no a Hugo Chávez Colmenares (hijo del embalsamado supremo) porque éste era un drogadicto que no servía para nada, entendí que el manicomio revolucionario no tiene ningún estupor en destrozarse a sí mismo, con Maduro a la cabeza. La guerra sucesoral está desquiciada.
Las revoluciones han nacido a través de la historia de la humanidad para abolir reinados y monarquías. Ésa es su razón de ser.
En el manicomio venezolano la “revolución” ha surgido paradójicamente para crear una monarquía. No podía ser de otro modo. Destrozadas todas las instituciones democráticas y republicanas, abolida la Constitución y la ley, los monarcas del madurismo sueñan con la eternidad de su delirio.
La situación es delicadísima, debemos erradicar tanta demencia. Urge el concurso combinado y consensuado del mundo militar y político. Ya basta de delirios. No somos un manicomio, somos la nación de Miranda y de Bolívar.
Es la hora apremiante de la severidad y la fiereza, es la hora de la razón y la ética. Bolívar condecorará desde su tumba nuestra irreverencia. Este artículo es mi comienzo. Vienen otros.
El patético hijo de Nicolás y el Ministerio de la Suprema Felicidad me han inspirado.
¿Y a ti militar amigo?.
El enemigo a vencer es la depravación roja.
Por: Gustavo Tovar Arroyo
Politica | Opinión
@tovarr
sábado 26 de Octubre, 2013
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Están ocurriendo todos los acontecimientos que se suelen dar cuando la economía se la pega contra la pared. Encontrar papel higiénico una ardua búsqueda en la red de supermercados y abastos
Revolución sin fondos
■ El Gobierno importará 400.000 toneladas hasta fin de año.
■ BCV registra desabastecimiento de 79% en el caso del papel higiénico.
■ Venezuela se aferra a un modelo económico que mantiene al país desabastecido de alimentos básicos.
■ El país no tiene divisas y se está produciendo un problema de abastecimiento que el Gobierno achaca a una conspiración.
El jueves pasado llegó la harina de maíz precocida al supermercado más grande del barrio Santa Cruz, al sureste de Caracas (Venezuela), donde las casas se amontonan sobre suelos inestables. Al pie de esa colina hay talleres mecánicos, ferreterías, una parada de autobuses y contenedores rebosantes de basura. Los habitantes se enteraron de la llegada de la harina sin necesidad de mirarse o hablarse. Es una práctica extendida entre los consumidores venezolanos: solo tienen que observar las bolsas que cargan los vecinos que vienen del supermercado para saber si están disponibles o no los productos que escasean.
¡A comer yuca!
Desde hace varios meses no se consiguen con facilidad la harina de maíz precocida en su presentación de un kilo —la base para cocinar las arepas, el plato típico venezolano—, el aceite, la leche en polvo y líquida, el azúcar, la mantequilla o el pollo. Hay que recorrer varios supermercados o comprarlos a los vendedores informales. Al desabastecimiento se suma la escasez. Ahora el promedio de escasez es del 20%, un porcentaje que no se había alcanzado en los cuatro años anteriores según los informes del Banco Central de Venezuela (BCV). Y desde 2005 el marcador no ha bajado del 10%, lo que indica que en Venezuela la escasez es ya crónica, de acuerdo con el economista Ángel Alayón. “Lo normal es 5%”, explica. En septiembre el índice trepó a 21,2% el segundo más alto del año.
Venezuela ha llegado a esta situación por una combinación de varios factores: un control de precios de productos esenciales vigente desde hace una década que solo es revisado por el Gobierno cuando estos no aparecen en los anaqueles; la sobrevaluación del tipo de cambio que fomenta las importaciones en desmedro de la producción local y el contrabando de extracción. Los productos venezolanos cruzan la frontera con Colombia pese a los esfuerzos que hace el Gobierno por evitarlo.
Rosa Delgado, una vecina de Santa Cruz que la tarde del jueves se acercó al supermercado, llevaba dos meses sin conseguir Harina Pan, la presentación producida por el gigante alimentario Alimentos Polar, la marca de su preferencia en harina precocida. Cuando vio a unos vecinos del barrio con el producto le pidió a su hijo Yonaiker Pico que la acompañara. Los bultos de harina estaban dispuestos de cualquier forma en el pasillo del fondo del supermercado sobre una paleta de madera. Yonaiker abrazó 12 paquetes. Como entre los dos no podían llevarse todos los paquetes, Yonaiker le escribió un mensaje de texto a su hermana. “Llegó la Harina Pan. Vente”.
Una hora después la clientela casi había acabado con todas las reservas. Apenas quedaban algunos bultos que la gente despedazaba con la desesperación del hambriento. Los empleados del supermercado miraban el espectáculo con cierta indiferencia aunque trataban de identificar si sobraba algún paquete para guardarlo. Eran las sobras, sí, pero en una situación de persistente desabastecimiento trabajar en un sitio donde venden comida es un privilegio. Una de las supervisoras de pronto dijo en voz alta: “Los empleados pueden pasar por la caja número ocho con su carnet para pagar su compra”.
Elba, una de las empleadas del supermercado que retiraba los retazos de los bultos, apartó entonces un empaque aplastado y siguió hurgando entre los restos que habían dejado los clientes a ver si conseguía algo más. Puede llevarse hasta cuatro unidades. Esa es otra de las regulaciones impuestas por los supermercados para evitar que una persona se lo lleve todo. Pero la gente encuentra la forma de saltarse esa regla. “¿Ves aquel muchacho que está allá?”, le dice la cajera a una mujer que se dispone a pagar. “Él ha entrado varias veces a comprar Harina Pan. Yo no puedo hacer nada porque a mí me pagan por facturar la compra”. Lo más probable es que aquel hombre luego revendiera el producto al triple o al cuádruple de su valor en las redes de la economía informal. O lo almacenara en su casa.
Esa desesperación del consumidor está reflejada en las cifras del Banco Central. El informe más actualizado asegura que de cada 100 establecimientos visitados por los técnicos en 71,4 no había harina de maíz precocida de ninguna marca. En 85,8 faltaba la leche entera en polvo, en 84,2 los aceites mezclados y en 85,3 el azúcar. El supermercado de Santa Cruz no tenía el jueves azúcar ni leche en polvo. Nadie tenía la certeza de cuándo podría llegar. Elba, la empleada del supermercado, dice: “Nosotros no podemos tener inventarios. Mercancía que llega, mercancía que sale hasta que se la llevan toda”. Las grandes cadenas temen que si tienen stock los acusen de acaparadores.
Este jueves el Gobierno anunció que los controles seguirían. El gabinete económico ha decidido afrontar la crisis apelando a las reservas estratégicas de alimentos e importando masivamente todo lo que falta. Entre noviembre y diciembre, según el ministro de Alimentación, Carlos Osorio, llegarán 400.000 de alimentos provenientes de Nicaragua, Argentina y Brasil.
El presidente, Nicolás Maduro, ha insistido en que su Gobierno es víctima de una “guerra económica” y que si los empresarios produjeran no habría desabastecimiento. Las empresas tienen en el diferencial cambiario una tentación muy grande. Es más rentable producir cantidades controladas con los dólares preferenciales que entrega el Gobierno y quedarse con una parte para revenderlos en el mercado negro. Las ganancias son del 500%.
Los clientes del supermercado que ya habían completado su cupo de harina revisaban al final de la tarde las existencias de papel higiénico, aceite y mantequilla. No parecía llamarles tanto la atención El papel solo se vendía por rollos y había llegado al país procedente de Colombia. La mantequilla, marca Mirasol, no era tomada en cuenta por los clientes, que estaban buscando Mavesa, una marca de Alimentos Polar que ya casi no se ve. Al final de la tarde, cuando la afluencia de clientes en el supermercado ya había bajado, Yonaiker seguía esperando a su hermana para poder llevarse los 12 paquetes de harina. Si ella no llegaba, Rosa y él solo se podrían llevar ocho. Parecían preocupados. Entonces otro cliente les dijo: “Señora, pague y vuelva a entrar otra vez”.
Aumenta escasez de alimentos y rubros de cuidado personal. Atrás ha quedado el tiempo en que la escasez se concentraba en pocos productos.
Mercado difícil:
Atrás ha quedado el tiempo en que la escasez se concentraba en pocos productos, las estadísticas oficiales desnudan que la lista de alimentos básicos y bienes de cuidado personal que los consumidores no encuentran en supermercados y abastos crece de manera constante en una economía donde la oferta y la demanda permanecen divorciadas.
El índice de escasez que elabora el Banco Central para medir el desabastecimiento en Caracas, registra el incremento de la escasez en 18 de los 19 rubros de alimentos y cuidado personal a los que la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop) les controló el precio el año pasado.
Entre los casos más resaltantes se encuentra que al cierre de septiembre en 79 de cada 100 establecimientos comerciales de Caracas no había papel higiénico, mientras que en diciembre el número de locales desabastecidos se ubicaba en 17; en el caso de las compotas la escasez aumenta desde 0,6% hasta 15,8% en este mismo lapso; en ceras para pisos desde 7,8% hasta 43,1% y jabón de baño desde 8,1% hasta 19,4%.
Decididos a contener el avance de la inflación en un año en que Hugo Chávez buscaba afanosamente la reelección, los directivos de la Sundecop emitieron una resolución que en abril de 2012 rebajó el precio de los principales rubros de cuidado personal y desde entonces, no ha permitido que las empresas aumenten el valor de los productos.
La consecuencia es que el congelamiento de precios impulsa la demanda mientras que las empresas disminuyen la oferta porque enfrentan problemas para cubrir costos de producción y, por tanto, la escasez se esparce.
El contrabando también entra en el juego. Por contar con un precio artificialmente bajo las marcas de pañales, detergentes o cremas dentales reconocidas internacionalmente están saliendo de Venezuela de forma ilegal a países como Colombia, donde son revendidos.
El Gobierno está consciente del desajuste. En junio el vicepresidente, Jorge Arreaza, y el ministro de Finanzas, Nelson Merentes, entregaron al Presidente de la República, Nicolás Maduro, un punto de cuenta donde plantean la necesidad de autorizar incrementos en el precio de los 19 rubros controlados por la Sundecop desde un mínimo de 3% hasta un máximo de 24% pero aún no se ha tomado ninguna medida.
Desabastecimiento:
Las familias no solo tienen que lidiar con la ausencia de productos de cuidado personal, el Banco Central desnuda que en septiembre 16 alimentos se encuentran en la categoría de serios problemas de abastecimiento, es decir, con una escasez superior a 41%.
En 98,8 de cada 100 establecimientos comerciales de Caracas no había aceite de maíz, en 84,3 faltaba la leche completa en polvo, en 80,8 el azúcar, en 73 la harina de maíz precocida, en 64,3 la harina de trigo y en 58,4 la mantequilla.
Además los consumidores tienen mucha dificultad para adquirir leche descremada en polvo y líquida, aceite de girasol, aceites mezclados, arvejas, leche completa líquida, cortes de carne como punta trasera y muchacho, queso blanco pasteurizado y margarina.
Al igual que en el caso de los productos de cuidado personal analistas indican que el desabastecimiento de alimentos básicos obedece al congelamiento de precios, contrabando y factores adicionales como caída de la producción en empresas estatizadas, malversación en dólares autorizados por Cadivi y retraso en los puertos al momento de descargar las importaciones.
Para el Gobierno no es fácil permitir ajustes en el precio de los productos controlados en momentos en que la inflación se ubica en el nivel más alto de los últimos 17 años, por ende, en el corto plazo, se dispone a enfrentar el desequilibrio con un plan de importaciones.
Rafael Ramírez, vicepresidente del Área Económica, afirmó el miércoles de esta semana que “estamos preparando una ofensiva, una cosa masiva de importación de alimentos”.
Para cancelar estas importaciones la administración de Nicolás Maduro contempla utilizar dólares en efectivo, bonos que organismos públicos tienen en sus portafolios y permitir que otros países paguen deudas pendientes con Venezuela a través del envío de alimentos.
Por: Alfredo Meza
Víctor Salmerón
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Caracas, domingo 27 de octubre, 2013
El 29 de octubre de 1988, hace 25 largos años, catorce humildes campesinos de la población de El Amparo, municipio Páez del estado Apure, fueron vilmente masacrados por efectivos policiales y militares adscritos al Comando Específico, José Antonio Páez.
La operación, conocida como Anguila 3, según se supo tiempo después, fue organizada por un pequeño grupo de hombres de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención, DISIP, junto con algunos militares que deseaban obtener beneficios económicos y acumular méritos para escalar posiciones dentro de la estructura militar venezolana.
Se trató de simular un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad venezolanas y un supuesto grupo guerrillero. La intención era generar una situación de pánico y de zozobra en la zona, haciendo ver que la guerrilla tenía planes de atentar contra instalaciones petroleras venezolanas. Si la operación hubiese tenido éxito, las autoridades militares de la zona serían promovidas al Ministerio de la Defensa, y la Disip obtendría un sustancial aumento financiero en la partida secreta.
Pero gracias a Dios algo salió mal. Dos de los supuestos guerrilleros lograron sobrevivir a la masacre y denunciaron que todo fue un vulgar montaje, una obra de teatro que ya había sido ensayada en El Vallado, Totumitos y Caño Las Gaviotas. José Augusto Arias y Wolmer Gregorio Pinilla, dos humildes pescadores se transformaron en íconos nacionales e internacionales de la defensa de los derechos humanos. Su testimonio permitió desmontar la mentira de las autoridades policiales y militares y acabar con la funesta práctica de lo que en territorio colombiano se llaman “falsos positivos”.
Este martes 29 de octubre de 2013 se cumplen exactamente 25 años de la Masacre de El Amparo, uno de los hechos más horrendos que he cubierto en mis casi 30 años de ejercicio periodístico.
Lo ocurrido aquel 29 de octubre me dejó grandes aprendizajes. Lo primero fue aprender a luchar contra el poder. Para poder encontrar la verdad e imponer la justicia en el caso de El Amparo, fue necesario enfrentar al poder político, al poder militar y al poder judicial.
El Poder Político, representado en aquella oportunidad por el Presidente de la República Jaime Lusinchi, quien desde un primer momento apoyó a las autoridades militares y policiales involucradas en el caso. Lusinchi no hizo absolutamente nada por encontrar la verdad y castigar a los culpables. Todo lo contrario: hizo todo cuanto pudo para que los culpables fueran absueltos.
Pero afortunadamente había un Congreso de la República que funcionaba como lo que realmente debe ser un Congreso: como un contrapoder. El Congreso ordenó investigar lo ocurrido en El Amparo y nombró una comisión especial integrada por parlamentarios de todas las fracciones políticas para levantar un informe completo sobre el hecho. Esa comisión, por cierto, fue presidida por un diputado de AD, Angel Zambrano, quien no se prestó para hacer un informe amañado que beneficiara al gobierno de su compañero de partido.
El poder militar también trató de torcer el rumbo de los hechos. Las presiones ejercidas desde el Ministerio de la Defensa contra los jueces militares que tuvieron el expediente en sus manos fue muy dura. Los ministros no querían saber la verdad de lo ocurrido en El Amparo, sólo querían proteger a sus compañeros de promoción. Por fortuna, hubo jueces militares que no se dejaron presionar ni chantajear, entre ellos, el coronel Angel Edecio Zambrano Chaparro, un verdadero hombre de honor.
Recuerdo estas palabras del coronel Zambrano: “La Justicia Militar es cualquier cosa, menos justicia”.
El poder de los medios de comunicación también fue determinante. En 1988 teníamos en Venezuela medios de comunicación verdaderamente libres. Había plena libertad de expresión y se podía hacer periodismo de investigación y de denuncia.
Hoy día no tenemos nada de eso.
A 25 años de la Masacre de El Amparo, no sólo quiero recordar aquella lucha que emprendimos, desde nuestra trinchera periodística, junto con el diputado Walter Márquez y otros defensores de los derechos humanos. Y me pregunto: habría sido posible obtener justicia en la Masacre de El Amparo, si en lugar de Lusinchi nos gobernara Maduro? Lo dudo.
Habría sido posible obtener justicia si en lugar de aquel Congreso hubiesemos tenido esta Asamblea Nacional? Lo dudo. Hay cientos de razones por las cuales dudo que el Poder Ejecutivo presidido por Maduro y el Poder Legislativo presidido por Diosdado hubiesen permitido que reluciera la verdad en el caso de El Amparo:
1) El jefe del Comando Especìfico José Antonio Páez, coronel Enrique Vivas Quintero, fue diputado del PSUV en el Parlamento Latinoamericano y 2) Uno de los principales artífices de toda la inteligencia que permitió la planificación y ejecución de la Masacre de El Amparo, es hoy día gobernador del estado Guárico gracias al PSUV, el Capitán Ramón Rodríguez Chacín.
Para mí no hay dudas: si la Masacre de El Amparo hubiese ocurrido durante este gobierno, jamás habríamos conocido la verdad de lo ocurrido.
Por: GUSTAVO AZÓCAR A.
elnegroazocar@gmail.com
Politica | Opinión San Cristóbal, 27 de octubre de 2013
El gobierno le había `bajado el
suiche’ a la red el 14-A
■ Lo que expondremos a continuación es conocido por el lector venezolano.
Todos lo hemos vivido. Es posible que los datos, las fechas, los detalles, se nos hayan desdibujado en la memoria. Es normal. Es humano. Nadie podría vivir con el osario de las mil canalladas a cuestas. Pero es necesario contribuir a difundir la documentación de las violaciones a las libertades en Venezuela, sobre todo para cerrar las puertas de escape a los alcahuetas de dictadores, quienes no podrán alegar que ignoraban lo que ha estado sucediendo en Venezuela frente a sus ojos.
Pero si están ciegos, si tienen como se dice en el Zulia- unos lentes de cuero de cochino con los pelos pa’dentro, y no ven lo que tienen enfrente, vamos a hacérselo más visible. De esa manera, los presidentes y todo el liderazgo político de “los países amigos”, -esos que cuando estaban perseguidos por sus gorilas recibieron el apoyo de Venezuela- vean lo que cohonestan al hacerse los locos frente a la tiranía chavista.
En las últimas semanas han circulado varios análisis acerca de la estrangulación de los medios de comunicación en Venezuela, cada vez más cercados, más castigados por las vías económica y judicial.
Y a cada vuelta de tuerca solemos pesar que, por lo menos, nos queda Internet, las redes sociales, esa espita que ingenuamente creemos de imposible cancelación.
No es así.
Hace un par de semanas se dio a conocer el informe de la organización Freedom House, que ofrece un panorama mundial de la libertad de expresión en el entorno digital. Por tercer año consecutivo, los valores de Venezuela descienden en ese baremo. Tal como informa el blog Periodismo en línea: “El primer informe, correspondiente a 2011, le otorga un puntaje de 46/100; el siguiente, de 2012, lo coloca en la posición número 48; y el de este año (que analiza el lapso que va del primero de mayo de 2012 hasta el 30 de abril de 2013) le otorga 53 puntos, vale decir, cinco más que el anterior”. Conviene hacer notar que el aumento de puntos equivale a más escaños en la tabla del control.
–Mediante una metodología compleja sigue Periodismo en línea-, que examina y evalúa 100 indicadores distribuidos en tres áreas: límites para el acceso; límites en el contenido; y violaciones a los derechos de los usuarios; el informe da cuenta pormenorizada de los asuntos más sensibles relacionados con la libertad de expresión en Internet y, sobre todo, de las causas que originan las restricciones.
“La investigación expone la asociación entre la falta de institucionalidad (la inexistencia de contrapesos entre los poderes públicos), el control del operador principal (Cantv) y del ente regulador (Conatel), así como el control en la asignación y repatriación de divisas para la empresas privadas de telecomunicaciones a través de Cadivi”.
Si esto pareciera muy vago e inasible, el informe documenta de forma minuciosa (con 129 referencias a pie de página) los hechos que sustentan los indicadores. De forma que están inventariados los continuos y cada vez mayores obstáculos que enfrentamos los venezolanos para ejercer la libertad en la red, en un contexto signado por la hegemonía comunicacional del gobierno.
Ahí está narrado un episodio, que, como bien subraya Periodismo en línea, destaca por su gravedad: “la caída masiva de Internet el 14 de abril de 2013, cuando se celebraron las últimas elecciones presidenciales, evento solo registrado en países como Egipto y Siria. Como se recordará, la noche de ese domingo, cuando se esperaban los resultados de los comicios, el vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, reconoció que el gobierno le había `bajado el suiche’ a la red con argumentos muy poco transparentes”.
Además, Freedom House valora negativamente- la pobreza de la velocidad de acceso; la poca disponibilidad de conexiones de banda ancha (iguales o superiores a 4Mbps); y el costo de un plan de este tipo (como el de ABA de Cantv), que no está disponible en todo el país y cuyo costo es casi un cuarto del salario mínimo.
No se les escapa el acoso a periodistas, humoristas, artistas y líderes de opinión, así como también la vulneración y bloqueo de páginas informativas; y la divulgación de conversaciones privadas, sin que las víctimas tengan un organismo independiente donde acudir.
Bueno, este es el país que ha configurado la banda militarista.
A esto llaman “democracia” las celestinas de América Latina, al tiempo que sacan tajadas del botín venezolano.
*Milagros Socorro; Periodista y escritora venezolana, su obra va de la narrativa breve, pasando por la literatura testimonial, a la novela. Premio Nacional de Periodismo y columnista de El Nacional.
Por: MILAGROS SOCORRO
@MilagrosSocorro
Politica | Opinión
CARACAS, miercoles 27 de octubre, 2013