El 8 de octubre será el primer día de un largo, complicado y exigente...
El 8 de octubre será el primer día de un largo, complicado y exigente...
El 8-O actuaremos con sensibilidad
e inteligencia como debe ser…
A pesar de que las encuestas no se ponen de acuerdo respecto a los números que parirán las máquinas el 7 de octubre, lo que sí pareciera probable es que los venideros comicios ratificarán a Venezuela como un país con puntos de vista discordantes en casi todos los asuntos nacionales, incapaz de coincidir. Es, entonces, poco recomendable poner el porvenir de esta sociedad dividida en manos de una interpretación arrogante de las cifras electoral.
I
Un acto fundamental de la democracia lo representa la cuenta que sirve para precisar vencedores y vencidos después de una consulta a los ciudadanos. Así, el 7 de octubre hemos sido convocados para que determinemos el total de una suma y, mediante ella, digamos quién será el presidente durante el próximo período constitucional. Seremos convocados, pues, a un acto que nos hace a todos iguales, al margen de tantas cosas que nos vuelven disparejos en la vida. En nuestra escogencia de ese día la computadora no procesará motivaciones ni sentimientos, sólo la decisión individual de cada elector, anexada a la de otras miles de personas.
II
En ese momento la expresión básica de la democracia es apenas una cifra que expresará una mezcla como salida de una licuadora que recoge el parecer de personas que sufragaran conforme a ideologías, expectativas y sentimientos diferentes, hasta contradictorios, aun cuando lo hayan hecho por el mismo candidato.
Una cifra que muestra, así pues, distintos tipos de voto: el voto castigo, el utilitario, el esperanzado, el acomodaticio, el escéptico, el partidista, el lleno de miedo, el me da igual cualquiera, el fulano me cae bien y paremos de contar, emitidos por obreros, desempleados, profesionales, deportistas, académicos, hombres, mujeres, homosexuales, veinteañeros, sexagenarios, cada cual con sus disímiles maneras de mirar el país y de imaginar su vida futura dentro de él.
III
El número obtenido dibujará, así pues, la distribución del poder, y precisará cuál es la mayoría. Pero tal hecho no debe dar a entender que el triunfador se lo lleva todo, que tal número le otorga el poder absoluto, como si significara, por sí sólo, un cheque en blanco para el gobernante elegido. Al contrario, la democracia supone un compendio de reglas, conforme al cual se establece un manejo balanceado del poder, impensable si no se le da el importante espacio que les corresponde a las minorías.
En fin, la democracia no se fundamenta sólo en la agregación aritmética de preferencias traducidas en votos, sino en una cadena interminable de eventos que requieren de la participación ciudadana y de la deliberación entre ellos acerca de los asuntos colectivos. Allí anida, en gran parte (y no sólo en el sufragio), la legitimidad de un gobierno.
IV
A pesar de que las encuestas no se ponen de acuerdo respecto a los números que parirán las máquinas el 7 de octubre, lo que sí pareciera probable es que los venideros comicios ratificarán a Venezuela como un país con una minoría apenas menor que la mayoría, ambas partes sobre todo en lo que respecta a su liderazgo con puntos de vista discordantes en casi todos los asuntos nacionales, incapaz de coincidir, incluso es el colmo, en la celebración del logro de una medalla olímpica, señal, entre otras, de que, en los últimos tiempos, el diálogo ha resultado un bien escaso en la estantería de la política criolla. Es, entonces, poco recomendable poner el porvenir de esta sociedad dividida en manos de una interpretación arrogante de las cifras electorales.
V
Así las cosas, para construir un futuro, no alcanza con la evocación de un pasado ido (la nostalgia es mentirosa, escribió en algún lado García Márquez), ni con un proyecto armado a punta de pura ideología. El país de las dos mitades es inviable e involucra riesgos mayores que en el pasado. No nos queda otra, por tanto, que el pluralismo para poder llevar adelante un proyecto capaz de enlazar gobernabilidad democrática, cohesión social y crecimiento económico.
Todo esto lo digo para concluir que el 8 de octubre será el primer día de un largo, complicado y exigente después. Ojalá tengamos la sensibilidad y la inteligencia para manejarlo como debe ser.
Por: IGNACIO ÁVALOS GUTIÉRREZ
iavalosg@cantv.net
Política | Opinión
EL NACIONAL
martes, 25 de septiembre de 2012
Derrotar al socialismo castro-chavista es la ruta para rescatar el camino de la decencia y la integridad.
¡El fin del chavismo es inminente!
I
El título de esta nota no es una provocación…bueno, en realidad sí. Para bien.
Electoralmente su fecha es el 7 de octubre, pero política, social y culturalmente la erradicación de sus perversidades dependerá íntegramente de las medidas que tome el nuevo gobierno de Capriles.
Al escribir esta nota, estoy tecleando con la tensión concentrada de un acróbata que debe cruzar la distancia entre las dos torres de Parque Central sobre una guaya delgadita, sin malla y con mucho viento. Que así se siente el camino de la Reconciliación post-revolucionaria, dar pasos sobre una guaya muy fina buscando equilibrio con un balancín que por un lado tira a la Revancha y por el otro a la Impunidad. Les confieso que me da miedo acometer estas líneas. Pero me enseñaron a tenerle más miedo al Miedo que al factor puntual que lo provoca. Así que ahí voy, sin malla…y con mucho viento.
Partamos de dos hechos: en primer lugar, estos 14 años de chavismo muy lejos de ser la revolución salvadora prometida, no han sido otra cosa que una revancha sostenida que desfiguró los votos que de buena fe le fueron dados para reparar los errores de nuestra imperfecta democracia. Pero en segundo lugar indiscutible, llegamos a esta revolución porque la Impunidad de la era que la precedió, desbordó todos los límites.
Ambas conductas comparten el calificativo de indecentes.
Ambas deben quedar proscritas.
Por eso hoy, a pocos días de definir nuestro futuro, asumo con prudencia pero también con temple la responsabilidad de hablarles de lo que muchos piensan, pero nadie dice. Se trata de “Mi lista de Enjuiciables”. Me mueve una poderosa razón. A mis hijas les transmití lo que me enseñó mi Viejo: “puedes cometer errores, lo que no puedes permitirte es repetirlos”. Y de eso se trata esta nota, advertir sobre el peligro de repetir errores.
A pesar del título provocador, dejo clarísimo que estoy dispuesta a enfrentarme a los que dicen que para la reconstrucción habrá que “dejar pasar y pasar la página” con actitud pseudo virtuosa y tonillo de superioridad moral que ni acepto, ni respeto y tampoco les creo. Así también me plantaré con igual fiereza frente a los desenfrenados que quieren violencia de paredón para el colectivo chavista en un talante que más parece querer sustituir el chavismo que erradicarlo.
No! Rotundo y categórico.
No! Ni revancha, ni impunidad. Más nunca.
Entre ambos conceptos, quede claro, no hay tal cosa como “un mal menor”. El Mal como el Bien, no tienen apellidos. Son.
Ya ven de donde viene mi miedo. La conciencia de la delicada línea por la que transito y la responsabilidad que asumo al escribir estas líneas. Ahora les pido que me acompañen por la escabrosa travesía que finalmente me permitió poner en blanco y negro pensamientos igualmente rudos pero necesarios.
II
Si acordamos, avanzamos:
Nuestra sanidad y nuestra Paz dependen perentoriamente de impedir que se repitan los dos errores trágicos que nos trajeron hasta el día de hoy: el error de la revolución de hacer pagar a un colectivo inocente cuando los culpables eran perfectamente contabilizables; o el error, igualmente trágico de la Cuarta, de finiquitar con ligereza negligente e insultante a nuestra inteligencia, los asuntos de corrupción adjudicando todas las culpas a chivos expiatorios o figuras insignificantes como el tristemente célebre “ chino de Recadi”. Tantos y tan acumulados golpes a la moral republicana por dejar impunes a los verdaderos y grandes responsables, derivó en el golpe, éste militar, del 4F que nos puso a rodar por este despeñadero revolucionario.
El chavismo potenció ese error y lo quiso llamar revolución. Tengo la absoluta certeza que, entre muchas, la peor equivocación del chavismo fue cobrar al país al completo una factura que correspondía a unos pocos. Con nombre y apellido. Y pudiendo hacerlo, no lo hizo. Ese será para siempre su estigma.
Así pues, partamos de lo incontestable: en estos 14 años se ha hecho mucho daño, durante mucho tiempo a mucha gente y al país en su totalidad.
Acuerdo unánime.
III
Comience la ventisca:
Ahora un golpe de viento: sostengo categórica que no todos los chavistas son culpables.
Y digo más, digo que en la Culpa, hay grados que diferencian a los decisivamente enjuiciables de los censurables. Me ocupan los primeros, los que, por el bien de todos, han de ser puestos-sin tibiezas ni piruetas políticas- a la orden de la Justicia. Esa que ha estado dolorosamente ausente estos 14 años y la única-léase bien, la única- con el poder de mantenernos de pie en esta resbalosa guaya de la Reconciliación que merecemos y aspiramos.
Por eso hice mi lista de enjuiciables. Y los exhorto a que hagan lo propio.
Es fácil imaginar las reacciones que provoca este exhorto: una parte de los lectores está ansiosa por ver correr la sangre (figurativamente, aclaro). La otra está escandalizada y replicará con argumentos que van de lo que eufemísticamente llaman “políticamente correcto” apelando hasta a lo religioso para repudiar esta nota y a quien la escribe. Organizarán una cadena de oración por la salvación de mi alma?
Respetuosamente, paso.
Como dije, ambos extremos me encontrarán en la acera de enfrente y combatiéndolos.
Repito: demando Justicia. Tengo mi lista de enjuiciables y los exhorto a que hagan la suya.
IV
Todo destino tiene un mapa, les presto el mío:
Antes de hacer su lista, permítanme compartir los puntos de mi azaroso recorrido personal por si les sirviera de guía. Les cuento: la tarea de listar los atropellos y las felonías que hemos padecido resultó inabordable. El material da para llenar la Británica. Entonces opté por escribir más bien los nombres de los que consideré responsables. Sin orden. De entraña y sin filtros.
Pasado el arranque original teñido de coraje y pesares, y con la lista impresa en mi escritorio, la veía cogiendo polvo y manchas de café, le hice tachones y garabatos distraídos. Cada ojeada revivía unos recuerdos y alejaba otros. Empecé a hacer pequeñas notas al margen. Finalmente tomé una hoja nueva y reescribí la lista eliminando los tachados. Encontré, para mi propio asombro, que en la lista final hay menos nombres de los que creí. En ese momento la lista me habló.
V
Lo que me dijo la lista:
Viendo por milésima vez el inventario de nombres, saltaron a mi vista ciertos patrones y de pronto hacer “esto” adquirió nitidez, sentido y sobre todo, proporción. Pude racionalizar y darle justa perspectiva al cometido de listar a los enjuiciables.
Supe al punto que en la Venezuela que quiero, exigir Justicia no genera miedo sino orgullo. Supe que pedir Justicia es tan natural como respirar y no una batalla épica librada en desventaja.
Esos patrones que reconocí en mi lista de enjuiciables se convirtieron en una suerte de fórmula para que, en lugar de una lista inmensa, fuera una lista concisa y lógica. Y con EL requisito clave: que los juicios de los allí nombrados fueran VIABLES.
Así reduje la lista.
■Criterio 1: El enroque
Resulta que no hay alto funcionario que a lo largo de estos 14 años no haya tenido cuatro, cinco y hasta 8 cargos distintos. Eso que aquí llamamos “enroque” es el equivalente caribeño del soviético “nomenklatura”. A los efectos de redactar mi “lista de enjuiciables”, el sistemático enroque chavista lejos de multiplicar responsables, concentró en unos pocos -muy pocos- las responsabilidades derivadas del mal ejercicio del Poder, y consecuentemente los que tienen la condición de enjuiciables. La rotación de cargos resultó en una multiplicación de culpas pero compactadas éstas en pocos individuos.
■Criterio 2: La Parca
Entre los nombres de mi lista, algunos dejaron profundas y dolorosas cicatrices. Sin embargo el juicio que les corresponde, dejó de estar en nuestras manos: Tascón, Lina Ron, W.Lara, C.Escarra, R.Peñalver, Clodosvaldo, Anderson, Muller Rojas. Ellos enfrentan, si la hay, otra Justicia. Y si no la hubiere, la Parca puso punto final a sus delitos. En mis viejos apuntes universitarios repasé a Tanatos y Hades. Borrados de la lista.
■Criterio 3:Los Genéricos
Mi lista se contrajo drásticamente cuando saqué de ella a los que dejaron el proceso sin ruido y/o los que estuvieron en él pero sin ruido. Me percaté que a este criterio corresponde una importante mayoría. Incluye desde el votante crédulo del 1998-2006 al funcionario de nivel bajo y medio, otrora entusiasta portador de franela roja y hoy abatido y amedrentado. Engloba a algunos medianos empresarios que hicieron fortuna legítima con contratos legítimos (franelas, rotulados, imprentas, transportistas, por decir unas pocas ramas), abarca a los artistas que pronto descubrieron que habían sido utilizados, y el lote mayor de esta categoría, lo integran los mediocres cuya culpa fue creer -por eso son mediocres!- que la pseudo-ideología de eslogan sustituye el Conocimiento y la Experiencia.
En aras de la Reconciliación también desincorporé de la lista a los que, visto el entuerto, salieron (escaparon?) del país y de la revolución que en su día ayudaron a montar con el atrevimiento adicional de querer dictar cátedra sobre lo que debimos hacer…pero desde su computadora en algún país del Primer Mundo. Entre todos estos, son tantos, que decidí darles nombres genéricos: el Arrepentido, el Penitente, el Confundido, el Traicionado, el Manipulado, el Despojado. Si algunos se deslindaron del proceso por Vergüenza o estuvieron con él por Conveniencia, es algo que no nos interesa a los fines de esta nota. El caso es que no califican para un dictamen de la Justicia de Tribunal. Van quedando menos…
■Criterio 4: Los disidentes
Este criterio contrajo aun más mi lista. Son los disidentes del proceso en altos cargos, los que lo abandonaron con valentía denunciando sus irregularidades. Tan chusca es la revolución que hasta diseñó para ellos la absurda ley Anti-talanquera. Puede que de estos algunos nos generen una dosis de desconfianza comprensible. Pero justo es valorar que al irse de la revolución, lo hicieron recriminándole a Chávez su traición a los ideales por los que un día lo apoyaron. Ideales que mantienen y precisamente por eso, están trabajando con igual tesón por la causa Unitaria como lo hicieron por la revolución en su momento. Su liderazgo es independiente del comandante y de ahí su fuerza. A su disidencia pública debemos agradecer haber allanado el retorno de sus seguidores a la idea de una Venezuela unida y en Paz, en lugar de la fracturada y enguerrillada que alimenta Chávez. Aclaro sin embargo que las denuncias de Aponte-Aponte no le dan entrada en este lote…su confesión solo busca cuidar su pellejo.
VI
La lista, el juicio y sus consecuencias
Aplicados los 4 criterios de depuración, en mi lista quedaron, oh sorpresa, exactamente 38 nombres.
Si, después de 14 años de desmanes, abusos, corrupción, traiciones y daños patrimoniales a la patria, en mi lista quedaron 38 individuos clave. Enjuiciarlos no reparará los daños causados, pero el valor de la condena justa de un tribunal es la fórmula de disuasión del mundo civilizado. Es la ruta para rescatar el camino de la Decencia y la integridad.
Delinquir debe ser lo único que provoque miedo en el gobierno de Capriles.
Así pues esto, el juicio a los grandes responsables, es lo único que espero de Capriles. Sus promesas electorales son asunto de buena gerencia. Pero someter a juicio a esos, + o – 38 individuos, los demostrables agentes ejecutores de los grandes males infligidos a la República, es lo que haría que la tambaleante cuerda de Reconciliación se convierta en un puente salvo, una autopista. El país está harto de tanta trocha.
Este camino que propongo tiene calibre de cruzada. Vamos a necesitar aplomo y cordura. Ambos y en grandes dosis. La Justicia ofrece ese camino y hay que tomarlo. Cualquier otro atajo califica de Complicidad.
Y para que se entienda la talla de mi petición, para que nadie con tonillo de superioridad moral ose calificarme de Angel Vengador se los voy a retratar en cifras: de los 7.309.080 revolucionarios que en 2006 votaron por Chávez esos 38 enjuiciables por algo tan comprobable como “Daño al patrimonio de la Nación” representan, lean bien, el 0,0005% de los chavistas de entonces.
Para la Reconciliación que necesitamos los 28.000.000 de venezolanos, chavistas o no, esos 38 enjuiciables son apenas el 0.0001%.
No hay argumento que me convenza de poner en riesgo el país y el futuro de 28 millones de venezolanos por “pasar la página”. Simplemente no resiste análisis.
Rotundamente no. Ni revancha, ni impunidad. Más nunca
La Reconciliación sanadora debe transitar por la única via segura: Justicia
Tanto como los votos, ese juicio sería la verdadera derrota del chavismo. El voto que le vamos a dar a Capriles es para ir a un triunfo más allá y más noble de lo electoral.
En la Venezuela que quiero, exigir Justicia ha de ser tan natural como respirar…En cuanto a repetir errores… No. Mas nunca.
Chávez "por ahora"; promete entregar el poder si pierde las elecciones del 7-O.
Chávez "por ahora"; promete entregar el poder si pierde las elecciones del 7-O.
La mentalidad chavista se caracteriza por una “Visión Neocomunista”
■ Sólo entendiéndo al chavismo se puede predecir las conductas del régimen venezolano.
■ La cuestión propuesta en el título se puede elaborar mejor. Esta es una forma de plantearla:
■ Porque el pueblo para Chávez dista de ser la totalidad ciudadana; el pueblo son quienes están con Chávez, el resto pierde tal pertenencia y automáticamente se le excluye, porque es un paria.
■ “…De perder unas elecciones el gobierno revolucionario ¿debe entregar el poder a sus enemigos de clase? En otras palabras, ¿es compatible una revolución con el principio de alternancia en el poder?”.
Así formula la cuestión el autor Roberto Casanova, en una obra fundamental BIFURCACIÓN. ENTRE UNA VISIÓN NEOCOMUNISTA Y UNA VISIÓN CREADORA (La Hoja del Norte, 2011). Un mérito fundamental de este libro es que disecciona cómo funciona la mente chavista. Su principal recurso es acudir al concepto de “visión”, la cual viene a ser una interpretación compartida sobre la realidad que hacen los militantes chavistas. La forma en que funciona el mapa mental chavista viene a ser llamada “VISIÓN NEOCOMUNISTA” por el autor.
A la interrogante planteada, la respuesta es una negación categórica. El chavismo nunca cederá el poder. Parece a veces iluso el estudio que se hace de incontables encuestas sobre quién ganará las elecciones venezolanas en Octubre de 2012. Si las gana el chavismo, interpretará que su discurso y política cuentan con mayor popularidad que nunca, obteniendo así patente de corso para arrasar la poca democracia que queda; ahora bien, si pierde Chávez ante el candidato Capriles, o bien se rebela contra un triunfo al cual consideraría como una derrota infligida por la burguesía venezolana, o bien sabotea desde su partido al gobernante opositor hasta sacarlo del poder velozmente –Chávez ya sabe sobre golpes de Estado-.
Ahora bien, el mérito del libro de Casanova es que evita condenar al chavismo sin antes entenderlo. Si se afirma que el chavismo nunca cederá la Presidencia dista de ser por una explicación limitada a decir que Chávez desea prolongar su acceso a la renta petrolera venezolana, manteniendo su red clientelar. Más allá de esta razón práctica, el chavismo ha elaborado un aparato mental para justificarse, para racionalizar su actitud beligerante y su predominancia en el poder. Desconoceríamos supremamente la condición humana si renunciamos a comprender que quienes están en el gobierno chavista expropiando bienes, excluyendo a disidentes, saltando a la torera toda legalidad, rindiendo culto al caudillismo, soportando la violencia y tolerando la corrupción, estos responsables de la política chavista íntimamente explican su comportamiento mediante una visión justificativa. Para ellos, su proceder público se concibe justo y necesario. Bien decía Borges en El Aleph: “Nadie puede ser, digo yo, nadie puede probar una copa de agua o partir un trozo de pan, sin justificación. Para cada hombre, esa justificación es distinta.” (El ALEPH, relato Deutsches Requiem”).
La Visión Neocomunista presupone que quienes siguen a Chávez son superiores a nosotros, los corruptos burgueses. Siguiendo a Casanova: “…La visión comunista, vieja o nueva, es una visión que se basa en una pretendida superioridad intelectual y moral.” (p. 131). El chavista cree que quienes discrepen con él y con la Revolución chavista son enemigos del progreso humano y cómplices con fuerzas tanto capitalistas como imperialistas. Es una visión sectaria y casi fundamentalista. Quien disiente con el chavista es un enemigo y para el enemigo está la ley (como decía un dictador peruano), la neutralización ciudadana y en el peor caso el exterminio. En una afortunada sentencia que resume esta mentalidad, Casanova señala: “El revolucionario, que estaría supuestamente en la cúspide de lo humano, podría decir como el propio Ché [Guevara] que ama a la humanidad pero odia al enemigo. Esa es una buena síntesis de la psicopatía revolucionaria: salvar a la abstracta humanidad aniquilando a la persona de carne y hueso.” (p. 123).
El chavismo identifica que su proyecto cuenta con una excusa fundamental: el pueblo lo ha elegido. Ese ente abstracto llamado pueblo hace legítimo el proceder chavista y lo único que materializa esa etérea noción es la contabilidad de votos. Ahora bien, si alguna vez los votos fallan, sólo se puede atribuir a una manipulación o intervención por fuerzas enemigas, por quienes son cómplices burgueses e imperialistas. Porque el pueblo para Chávez dista de ser la totalidad ciudadana; el pueblo son quienes están con Chávez, el resto pierde tal pertenencia y automáticamente se le excluye, porque es un paria. Citando de nuevo a Casanova: “¿O es que acaso puede considerarse parte del pueblo a quien no apoya la revolución? En el mejor de los casos se le calificaría como un elemento sin conciencia de clase, un desclasado. En el peor, se le vería como un traidor del pueblo y lacayo de la burguesía” (p. 145)
Si algo caracteriza al chavismo es precisamente esta sensación entre sus miembros de estar en combate. El problema social innegable de Venezuela en 1998, ante el cual triunfa el chavismo, era una muy desigual distribución del ingreso generado por la industria petrolera estatal. Si algo hace insólita la visión neocomunista es que combate un capitalismo burgués que nunca ha existido en Venezuela, ya que en la nación venezolana lo que hay es esto que Asdrúbal Baptista llama el “capitalismo rentista”. El gran enredo venezolano es cómo repartir el usufructo de un barril petrolero el cual se extrae a menos de 10 dólares y hoy en día se vende por 100 dólares. La democracia venezolana intentó resolver esta cuestión mediante política social y relajando tributación, más lo cierto es que si algo faltó en Venezuela fue libertad económica, industria e iniciativa empresarial. La red clientelar para llegar a la renta petrolera se nutría por habilidades como las relaciones familiares y políticas, la militancia partidista, la agilidad mental para subirse al carro ganador y camaleónica viveza. Un problema distributivo real que prevaleció en Venezuela durante el Siglo XX se transformó, según la Visión Neocomunista, en una guerra de clases. La causa de la pobreza mayoritaria es que unos pocos son ricos. Ahora bien, lejos de desarmar o proyectar distintamente el capitalismo rentista, el gobierno chavista lo ha perpetuado y su régimen lo ha bautizado precisamente un militante chavista como “socialismo petrolero” (p. 112).
El punto que se echa en falta en el trabajo de Casanova es explicar cómo surgió esa Visión Neocomunista. Desde Tiempos de la Guerra Federal en la Venezuela de 1860 jamás se había oído un llamado a la lucha entre clases y ahora sazonado de un comunismo esencialmente extinto en todo lugar civilizado. Sorprende este giro radical. ¿Qué hace que se reverencie a Fidel Castro en Venezuela durante pleno Siglo XXI y que sea preciso discutir sobre algo tan viejo como el comunismo marxista-leninista? Mi hipótesis es la siguiente.
Según Casanova refiere, la visión vigente antes de Chávez es la “Demorrentista”. El código común era que la renta petrolera se repartiera manteniendo en vigor un sistema democrático. Con una moral que en el prólogo a Casanova llama Emeterio Gómez “familista”, entre amigos y acólitos se crea una red para acceder a la renta petrolera mediante contactos con personajes en el poder. La alternabilidad entre partidos gobernantes era aceptada y se asumía como parte del juego, en el cual nadie esencialmente condenaba al que se apropiase su cuota de dinero público, bien desde cargos gubernamentales o como proveedor a la administración pública. Gómez señala: “Confiábamos más en nuestras relaciones primarias –con familiares, amigos y ´contactos’- para mejorar nuestra situación que en instituciones impersonales” (p. 19). Tal dinámica existe en todos lados, mas en un Estado siempre listo para hipertrofiarse, sin industria o actividad económica privada robusta para hacer competencia al petróleo, la desmesura llegó a extremos insólitos. En 1995 el economista Ramiro Molina estimaba que había 100.000 millones de dólares depositados en bancos extranjeros por venezolanos. Está claro que quienes se quedaron fuera del reparto, por carecer de nexos, habilidad política y creer en una ética distinta, se fueron amargando. Mi interpretación es que entre estos descontentos se ansiaba una justificación para acceder a la renta petrolera y sacar a esos “otros” quienes exhibían su prosperidad. Sólo que ya era insuficiente en 1998 el moto de la Guerra Federal decimonónica según la cual todo godo es propietario, así que mueran los godos. Se necesitaba un aparato conceptual algo más sofisticado. Entre los excluidos estaban militantes de izquierda comunista quienes nunca accedieron a buenos cargos, ex guerrilleros, algunos panfletistas y varios políticos perdedores. Así que se hizo atractiva una retórica marxista, si bien dudo que el grueso de neocomunistas haya hecho lecturas a fondo de Marx. El neocomunismo armó así este tinglado invitando a la lucha de clases, el antimperialismo, la propiedad colectiva y la figura mítica del caudillo.
Por supuesto, una vez en el poder el acólito chavista tiene acceso al mismo dinero petrolero y además el ciclo de precio petrolero en el Siglo XXI ha sido favorable. Luego, quienes se pronuncian por la propiedad colectiva y maldicen el estilo de vida estadounidense terminan también haciéndose con dinero y se transforman en “boliburgueses”. A diferencia del corrupto del demorrentismo, el corrupto neocomunista es un tipo esencialmente amargado, destructivo y pesimista. Ya el resentimiento lo inundaba antes de sumarse al movimiento chavista, por lo cual el odio hacia una supuesta clase dominante –por demás poco articulada- y hacia el imperialismo yanqui tan caros al neocomunismo colocan al militante chavista como alguien irritado, muy enemigo de sus enemigos e intolerante. Ahora bien, a diferencia del optimista corrupto vigente en los años previos, este boliburgués tampoco se sacia con acceder a la renta petrolera. Debe ser angustioso condenar un tipo de vida que en el fondo se sostiene, llenarse el bolsillo con los dólares que dan los yanquis por el petróleo venezolano y sólo el odio da sentido a una vida tan contradictoria. Ese odio ni siquiera se sacia al sacar fuera del juego a los antiguos burócratas y sus cómplices; es insaciable. El neocomunismo precisa un enemigo permanente y sólo condenando al otro se gana una moralidad personal justificativa. Esta psicología probablemente opera en muchos neocomunistas. Los más serán esencialmente cínicos sobre estos temas y quién sabe si se los plantean más de un rato; si renuncian a pensar, entonces estos neocomunistas más pragmáticos optarán por obedecer y acá la sumisión implica seguir ciegamente a un líder, quien además es punitivo y con quien caer en desgracia significa volver a la pobreza que se dejó atrás. Por un lado u otro, quien sigue militando en el chavismo apuesta por el odio y la confrontación como actitud vital. En un infeliz compulsivo y serial.
Estas complicaciones ayudan a entender varias rarezas del gobierno chavista.
Una de las más flagrantes en la violencia urbana e inseguridad ciudadana. El gasto militar y en defensa elevados han sido incapaces para que siquiera el venezolano pueda salir a la calle con algo de tranquilidad. Si ya el asunto era grave en 1998 con Chávez para nada se ha corregido y va a peor mientras el gobierno distribuye armas a sus paramilitares. Casanova acierta cuando capta que difícilmente este régimen defenderá al ciudadano de robos, asaltos y secuestros, simplemente porque en su discurso condena la propiedad privada. En su mapa mental, el burócrata chavista cree que el robo es justo, porque redistribuye riqueza y se la quita al burgués, quien es culpable por el sólo hecho de poseer. Luego acá la inseguridad, más que simple ineficacia en políticas públicas es consecuente con cierta interpretación del mundo. Casanova dice: “…Esa concepción de justicia se asocia a cierta disposición a tolerar la delincuencia (…) Una mentalidad que explica, en parte, la poca determinación del régimen para enfrentar abiertamente la delincuencia” (p. 85)
Luego llama la atención que el chavismo esté aún sin llegar a una supresión plena de sus opositores y a una represión y colectivismo tan salvajes como la de Cuba o Corea del Norte. Quizás la ineptitud del burócrata chavista, en un país donde la disciplina y el método son infrecuentes, lo explica, mas también es claro que el funcionario neocomunista quiere preservar su propiedad y difícilmente apostará con sus actos por la propiedad colectiva; a esto se suma que quizás la historia demorrentista entre 1958 y 1998 algo dejó de conciencia democrática y humanidad entre los conversos al neocomunismo. Uno de los mejores extractos de Casanova, cuando medita sobre este neocomunismo lo equipara correctamente con neototalitarismo y afirma:
“El neototalitarismo es, hasta ahora, un totalitarismo ‘light’, si se nos permite el uso del término. En cualquier caso, sigue siendo cierto que el totalitarismo, tanto el antiguo como el nuevo, niega el Estado de derecho, concentra todos los poderes públicos, es intolerante, acaba con la alternabilidad en el poder, es rabiosamente nacionalista, gira alrededor de un pensamiento único y una historia mítica y es liderado por un líder carismático que cree encarnar al pueblo”. (p. 149-50, pie de página 174).
La visión neocomunista está transformando una frustración personal en un terrible sufrimiento colectivo. En algunos casos como Canadá o Noruega democracia se ha conciliado con renta petrolera, mas Venezuela se ha convertido en un país que se aproxima a Guinea Ecuatorial. Me aterra como venezolano cuando leo un artículo del diario español EL PAÍS sobre el dictador africano de ese país, Teodoro Obiang Nguema, quien mantiene el tinglado estatal por exportaciones petroleras y se le deja en paz desde el mundo por considerársele sencillamente irrelevante –eso pasa con Venezuela también -. Estos son algunos párrafos en el artículo: (C.f. LOBO, Ramón. “Obiang, el amigo petrolero”. Suplemento “Domingo”, p. 9, EL PAÍS, 26/08/12):
“El poder fomenta la corrupción. No tiene la voluntad de combatirla. El régimen vive de la corrupción, la necesita para comprar voluntades y jugar con ellas. El Gobierno es en sí un sistema de reparto de las áreas de saqueo”.
O esta otra:
“El incremento de la delincuencia está relacionado con los jóvenes que no encuentran empleo en las empresas extranjeras, tal vez por falta de formación, y se dedican a robar. Unos se enrolan en el Ejército; otros, siguen en la calle. Existe un nexo entre ambos, pues los segundos tienen acceso a armas de fuego. (…) El número de militares encarcelados, acusados de crímenes, ha aumentado considerablemente en los últimos años…”
El mérito de Casanova es intentar racionalizar y hacer accesible al gran público un marco teórico que explique la vergonzosa situación venezolana. La disección que hace sobre la visión neocomunista está apegada con los hechos y capta que el asunto en Venezuela es más que una campante y alegre corrupción; es odio corrupto en acción. Luego, sólo si los votantes leen libros como el de Casanova, si hacen un ejercicio mínimo de pensamiento que es accesible a todo humano, se logrará por vía pacífica desbaratar este suicidio colectivo tan lento y doloroso en un país que podría ser próspero y pacífico. La apuesta de Casanova y el programa LIDERAZGO Y VISION en que participa ( http://www.liderazgoyvision.org/ ) es despertar esas conciencias. Esta apuesta optimista, racional y ciudadana se refleja cuando Casanova afirma: “Debemos pensar en ‘miles de experimentos conscientes y descentralizados’ que vayan prefigurando la sociedad liberadora en que queremos convertirnos” (p. 74). En realidad cada venezolano, cada votante, es un proyecto en construcción para hacer su vida como ciudadano mejor.
Las elecciones de Octubre de 2012 son un último apelo a ciertos resquicios democráticos. Es el paso previo a que el Chavismo se asuma sin ambages como dictadura. Venezuela es irrelevante para los poderes políticos internacionales, por más que los venezolanos nos creamos parte de un país próspero y tengamos la ingenua idea según la cual la administración estadounidense, inmersa en sus propias elecciones gubernamentales, va a hacer presión internacional significativa por sancionar fraudes o desconocimientos electorales. Sólo los venezolanos pueden arreglar su asunto de visiones y política. Leerse el libro de Casanova en estos días es algo de indispensable responsabilidad ciudadana.
*Carlos Goedder,Carlos Goedder es el seudónimo de un escritor venezolano nacido en Caracas, Venezuela, en 1975. El heterónimo de Carlos Goedder fue creado en 1999 (un juego de palabras con el nombre de pila correspondiente al autor y el apellido de Goethe, a quien leyó con fruición en ese año. La combinación de nombre algo debe también a la del director orquestal Carlos Kleiber). Es así que desde 1999 ha realizado un interminable trabajo periodístico, ha escrito novelas, ensayos y cuentos pero es específicamente en la elaboración de ensayos donde utiliza como tema recurrente la defensa de la libertad, incluyendo en especial la referente a la vida económica. Goedder mantiene relaciones de trabajo con el think-tank libertario venezolano CEDICE, Centro para la Divulgación del Conocimiento Económico, desde el año 1996 hasta la actualidad, además Goedder escribe desde 2005 en el diario venezolano “2001”, sus artículos han sido publicados desde esa fecha todos los dias lunes, tanto en el periódico impreso como en la página web del diario.
Por: Carlos Goedder
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martes, 25 de septiembre de 2012
Capriles: "unos pocos" quisieran generar violencia -lanzando botellas o golpes- al final del recorrido.
Así fue el exitoso recorrido de
Capriles Barinas y Vargas
■ Junto a miles de personas, el candidato opositor venezolano recorrió más de 500 km para visitar dos estados clave del oficialismo: Vargas y Barinas, tierra natal de Hugo Chávez.
Henrique Capriles comenzó con una caravana de 15 kilómetros bajo el implacable sol de Vargas y terminó -ya entrada la noche- con un discurso en Barinas, que desde hace casi 14 años es gobernado por la familia del presidente Hugo Chávez. En ambos actos fue aclamado por miles de seguidores.
Capriles: "unos pocos" quisieran generar violencia -lanzando botellas- al final del recorrido.
“Es malo olvidarse de la tierra donde uno nace. Yo venía leyendo todas las promesas que ha hecho aquí el Gobierno en los últimos 14 años”, señaló Capriles en Barinas, antes de enumerar obras no concluidas en esa región, como la ampliación del aeropuerto o un nuevo hospital.
“Quien se olvida de su tierra natal no tiene derecho a seguirla gobernando, y el pueblo de Barinas tiene la llave para abrir ese candado”, insistió el candidato entre los gritos de los seguidores que colmaron las calles y hasta las azoteas de las casas del centro de la ciudad para escucharlo.
Capriles, aunque se mantiene detrás en la mayoría de encuestas, ha reducido en las últimas semanas la brecha que lo separa de Chávez para los comicios del 7 de octubre.
Brisa Ortiz, una barinesa de unos 50 años que tras una espera de cinco horas aprobó con gritos y gestos cada frase de Capriles, aseguró a la agencia AFP que apoya al opositor porque quiere una “Venezuela diferente, donde se pueda vivir sin miedo”, en referencia a la inseguridad, el mayor problema de los venezolanos.
“Capriles es un gerente, él une; en cambio, Chávez es un caudillo, él desune”, sentenció esta entusiasta simpatizante, que esperaba hacer llegar al candidato opositor una carta en la que le contaba que ella y su familia financian una empresa de harina que buscan “poner en marcha bajo su Gobierno”.
Ortiz estaba en primera fila junto a varios de sus familiares, y detrás de ellos, miles de otros simpatizantes agitaban banderas multicolores de todos los partidos que conforman la oposición.
Capriles, ex gobernador del populoso estado Miranda y de 40 años, adelanta una activa campaña que lo ha llevado por cientos de pueblos desde que fue elegido en febrero en unas inéditas primarias como candidato único de la oposición.
En un día, el opositor puede visitar dos o tres pueblos y recorrer distancias tan grandes como los 500 kilómetros que atravesó este lunes, siguiendo una estrategia similar a la que usó en 1998 el propio Chávez, de 58 años y a quien en 2011 se le diagnosticó un cáncer del que dice estar curado.
“Esto antes era muy chavista”
“Pero acabaron con el transporte, con el puerto y ahora hay mucho descontento”, dijo a AFP Juan Moreno, un transportista de 50 años que esperaba el paso de la caravana de Capriles más temprano en Vargas.
“Aquí la gente se conformaba con una bolsa de comida y puras promesas, pero ahora muchos buscamos un cambio”, añadió Moreno, padre de cuatro niñas y habitante de esta región gobernada tradicionalmente por el oficialismo y donde muchos trabajan para empresas estatales.
Los abanicos con la imagen de Capriles, para paliar el calor de esta zona del Caribe venezolano, se multiplicaban en manos de quienes lo esperaban en su recorrido de 15 kilómetros por Vargas, que algunos saludaron desde las calles y otros siguieron en sus vehículos o motocicletas.
El candidato opositor, que ha popularizado el uso de una gorra con los colores del tricolor nacional, lanzaba a todo el que se la pedía una de estas cachuchas, que no duraban más de 5 ó 10 minutos en su cabeza antes de terminar en manos de alguno de sus seguidores.
“Voy a ponerla en mi cuarto para verla todos los días”, dijo a la AFP la joven Rensy Gutiérrez, que se quedó con una de éstas.
Ya al final del trayecto, en un sector popular de Vargas, Capriles era esperado por cientos de simpatizantes.
“Nunca se imaginaron que el pueblo de Vargas iba a salir a dar la cara. Aquí mucha gente era chavista y eso está cambiando”, comentó a la AFP Mariela Bracho, una jubilada de 45 años que pasó “todo un día” haciéndose un delantal y un sombrero con la imagen de Capriles para lucirlos en el mitin.
“Yo entiendo que a algunos los frustra que yo venga al Estado Vargas, donde nosotros (la oposición) no tenemos gobernador ni alcalde, y me reciba un río de gente en la calle”, celebró Capriles en su discurso, quejándose a la vez de que “unos pocos” quisieran generar violencia -lanzando botellas o golpes- al final del recorrido.
Por: Redacción
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Globovision/AFP
martes, 25 de septiembre de 2012
"Colectivos armados" genera preocupación en el cmdo. opositor ante posibilidad de focos de violencia.
Chávez esconde un régimen
profundamente autoritario
■ En diálogo con América Directo, la diputada opositora aseguró que el chavismo busca desalentar el sufragio de los indecisos, porque sabe que así se impondría Capriles.
“Yo he visto cómo utilizan ambulancias para movilizar gente en proselitismo político”, denunció la diputada María Corina Machado para América Directo. La opositora explicó que Hugo Chávez “maneja a su antojo todo el Estado”, incluso “a empleados públicos a quienes tiene perseguidos y marcados”.
"Colectivos armados" genera preocupación en el Cmdo. opositor ante posibilidad de focos de violencia.
El próximo 7 de octubre, 18 millones de personas estarán convocadas a las urnas, en las que se medirán el actual mandatario, Hugo Chávez, que busca la reelección, y el candidato único de la oposición, Henrique Capriles.
Cuando se le preguntó cómo se contrarresta la maquinaria chavista, la cara de la opositora se ilumina y dice: “Con pasión”. Machado explicó que se trata de un desafía mayor.
“Vivimos un nuevo modelo que, aunque tenga una fachada democrática, esconde un régimen profundamente autoritario. Es lo que los expertos llaman las neodictaduras. Quienes disienten, entienden que hay que combatirlo recurriendo a dos mecanismos: avanzar por la vía democrática, pero sin olvidar que es fundamental mantener la resistencia en la calle”.
Machado prometió, sin embargo, ser implacable en la fiscalización de los resultados electorales. “Hemos tenido 19 elecciones en estos 14 años, así que hemos avanzado en las redes de jóvenes, de amas de casa que nos acompañarán dentro y fuera de los centros de votación”.
Lo que sí genera preocupación en el comando de Capriles es la posibilidad de focos de violencia. “Miembros del oficialismo advierten sobre posibles escenarios de violencia”, acusa.
Para la antichavista, el 7-O se juega el futuro de toda la región. “Hay otros Gobiernos que piensan que por esta vía seudodemocrática se puede imponer una sola visión sin consecuencias… pero los pueblos reaccionan”. Según Machado, el chavismo se ve también en países como Nicaragua, Ecuador y Bolivia. “Más recientemente, vemos en la Argentina serias preocupaciones, porque buscan la permanencia en el poder a cualquier costo. Pero, a la larga, en este caso, no tan larga, los pueblos reaccionan”.
Por: Redacción
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Martes 25 de Septiembre de 2012
Si el CNE comete un timo, lo
que vendrá será horrendo..
Chávez tiene pueblo y Capriles tiene más pueblo. Los efectos políticos de la elección del 7 de octubre no estarán determinados por el hecho, hoy conocido, de que Henrique ganará esta contienda. Lo que habrá esa noche será una decisión militar que, de ser equivocada, generará una masacre. La oposición saldrá a la calle si la atropellan, pero ese no será el fin sino el comienzo de la jornada.
Si el CNE comete fraude, lo que vendrá será horrendo. En minutos, las calles del centro de Caracas se llenarán de gente celebrando el triunfo de Chávez. Del otro lado de la ciudad, Capriles dará una rueda de prensa y convocará a los venezolanos a la calle. En cuestión de horas, habrá dos masas humanas contrapuestas y radicalizadas, en cada ciudad de Venezuela. El 7 de octubre será un reto para la FAN, porque la seguridad estará seriamente comprometida.
Para Chávez el asunto es complejo. Matar a la oposición no le garantiza el triunfo y supone deslegitimar la elección. Además, esa es siempre una orden peligrosa porque presiona a la FAN al límite del desconocimiento. Le queda, entonces, recurrir a la misma estrategia que tanto le ha servido en momentos críticos (¿se acuerdan del paro?), desgastarnos por cansancio. Sabe Dios cuantos días, semanas o meses pasará la gente en la calle. Los procesos pacíficos de liberación de Europa del Este pueden ser más ilustrativos que los del Medio Oriente, porque nosotros no estamos armados.
Si yo fuese usted, Rectora Lucena, me lo pensaría dos veces. Es muy fácil que al chavismo se les salgan de control sus grupos armados, lo que generaría un caos que acabaría para siempre con el PSUV. No tienen ninguna garantía de sus paramilitares no comentan tonterías, porque ustedes se encargaron de que la FAN no mantuviese el monopolio de las armas. Los generales rojos tienen que decidir si masacrarnos y pasar el resto de sus vidas en prisión o reconocer y esperar a las próximas elecciones. Al fin y al cabo, el país no se acaba el 7 de octubre.
Por: Yon Goicoechea / Abogado
Politica | Opinión
@yongoicoechea
martes 25 de septiembre de 2012
El 7 de octubre vamos a unas elecciones realmente trascendentales para la democracia, porque se trata de decidir entre cerrar o continuar el actual ciclo histórico. Porque es una tremenda oportunidad para hacer las cosas de manera diferente en Venezuela, sin apelar a la división entre los venezolanos como combustible para empujar una gestión de gobierno que debe ser para todos, y no para anular o aplastar a un sector del país.
Por eso no hay que empeñarse en ver el ya cercano día de las elecciones como una guerra de la cual uno de los dos bandos saldrá definitivamente vencedor y el otro borrado del mapa. Así no es la dinámica política y social. Así no funciona la cosa. Y tener claridad en este aspecto es vital para que el domingo 7 de octubre queden aislados quienes pretendan suplantar el libre ejercicio del voto ciudadano por una confrontación con ribetes de odio, miedo, intolerancia y violencia.
Ese discurso interesa a muy pocos, y perjudica a la absoluta mayoría de los venezolanos.
Y si algún pequeño espacio para la coincidencia debe existir entre los dos sectores que se disputan el favor popular tiene que concretarse alrededor de un clima de respeto y reconocimiento del otro, cosa, por cierto, que no ha sido posible encontrar en el discurso del actual Presidente de la República y de algunos de sus más cercanos colaboradores. Muy pocos, poquitos, de quienes se llenan la boca con amenazas o con insinuaciones sobre hechos de violencia si se produce un resultado adverso a sus deseos saldrían a poner el pellejo propio en el asador, y seguramente poco o nada les preocupa que otros lo hicieran.
Por fortuna, la gran mayoría de los venezolanos, sean chavistas o no, ya le tienen alergia a las agendas de locura. Este dato es básico para ser optimistas con respecto al desenvolvimiento de la situación el 7-O.
El candidato de la alternativa democrática, Henrique Capriles, viene insistiendo, incluso desde antes de las elecciones primarias, en el objetivo de conquistar un nuevo momento político que deje atrás el apartheid, en el cual la confrontación entre visiones diferentes se produzca con adversarios políticos y no con enemigos a muerte. Y ha tenido éxito en su actuación como gobernador porque demostró que se puede hacer una gestión para todos. Por eso su mensaje está calando en sectores sociales considerados hasta no hace mucho como bastiones irreductibles del chavismo.
Hoy, a escasos días de las elecciones, se respiran aires de cambio, se avizora una victoria de Capriles y de una mayoría diversa, no sumisa ni ganada para pasar de la actual situación de discriminación, de sectarismo, de chantaje emocional, a una similar pero con otros símbolos, rostros y colores. Diría que el triunfo de Henrique será liberador incluso para quienes en el chavismo, sean dirigentes de alto nivel, medio o de las bases, no sienten plena libertad para expresarse, para hacer sentir un punto de vista propio, con matices, con razonamientos no impuestos por el líder mesiánico. Para quienes ya están cuestionando, aunque sea en la soledad de sus íntimos pensamientos, el autoritarismo, el discurso de odio, y ese “estado general de sospecha” propio de los gobiernos que se sustentan en el incondicionalismo.
Toca a la dirigencia política, tanto del oficialismo como de la alternativa democrática, en estos días que restan para los comicios, actuar con serenidad, disposición al diálogo y sobre todo con responsabilidad política. Es un momento en el cual, sin renunciar a lo que cada quien cree, se deben dejar activados los vasos comunicantes a todos los niveles para garantizar que se exprese sin cortapisas y se respete la sagrada voluntad popular. Es tiempo de elecciones, no de guerra.
Por: VLADIMIR VILLEGAS
vvillegas@gmail.com
Política | Opinión
EL NACIONAL
Sadio Garavini sostiene que el presidente debería consultar con las Fuerzas Armadas y sobre todo con la Marina el caso de la reclamación del Esequibo.
Sadio Garavini sostiene que el presidente debería consultar con las Fuerzas Armadas y sobre todo con la Marina el caso de la reclamación del Esequibo.
“Si el gobierno no rectifican podrían
ser acusados de traición a la patria”
■ “Si no activamos la reclamación, Guyana ganaría 150 mil km2 de áreas marinas y submarinas” “El presidente Chávez dio luz verde para que las transnacionales entraran al territorio en reclamación”
■ Sadio Garavini piensa que en la reclamación del Esequibo hemos retrocedido 50 años si consideramos que en los años 70, 80 y 90 Guyana ofrecía una rectificación marginal de territorio terrestre, con una proyección importante en las áreas marinas y submarinas y ahora lo niega para regresar a las decisiones del Laudo Arbitral de París (1899). Retroceso que atribuye al presidente Chávez.
Diplomático durante la república civil, ex embajador en Guyana, autor de varios libros sobre la materia (Política Exterior de Guyana y Entre la Soberbia y la Incertidumbre), Garavini invita al presidente a consultar con las Fuerzas Armadas y en especial con la Armada una política hacia Guyana que, de no rectificarse, podría tipificarse como de traición a la patria.
-¿Qué cantidad de territorio perdería Venezuela en caso de que no se reactive a reclamación del Esequibo?
-La Canciller guyanesa Rodríguez solicitó ante la ONU la ampliación de la plataforma continental de 200 millas a 350, sin consultar a Venezuela, aunque sí lo hizo con otros países limítrofes (Barbados, Surinam y Trinidad y Tobago). Esa iniciativa pone en peligro no sólo reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba y sobre su proyección marítima, sino también la proyección sobre la fachada atlántica del Delta Amacuro. Y eso es así porque al no consultar con Venezuela puso la línea, en la solicitud, donde le dio la gana y al empujar esa línea hacia el oeste, cerró la proyección atlántica del Delta Amacuro. De manera que Venezuela podría perder 150 mil kilómetros cuadrados de áreas marinas y submarinas ricas en petróleo y gas.
-Área que en este momento se encuentra bajo jurisdicción venezolana.
-Claro. Los 150 mil kilómetros cuadrados comprende la proyección atlántica de l Guayana Esequiba, pero solamente la fachada atlántica del Delta es un cantidad enorme. Por eso Venezuela tiene que dar una comunicado oficial porque en Derecho Internacional Público el silencio otorga y se configura la aquiescencia.
-Esa “aquiescencia” significaría la pérdida de unos 300 mil kilómetros cuadrados si incluimos los 150 mil del territorio en reclamación?
-En las negociaciones, dentro del Acuerdo de Ginebra, no podemos aspirar a todo el Territorio Esequibo, ni a toda la plataforma continental o la zona económica exclusiva. Sin embargo, está en peligro la negociación sobre 300 mil kilómetros cuadrados de territorio, tanto terrestre como marítimo. Esa es la máxima aspiración venezolana, pero si no comunicamos oficialmente nuestra protesta a la solicitud de Guyana, formulada unilateralmente sin consulta a Venezuela, estamos otorgando aquiescencia.
-¿Hay un plazo para presentar esa nota de protesta?
-No lo creo. Eso nos ayuda porque el proceso técnico en la Comisión Sobre Derechos del Mar, en la ONU, no se resuelve rápidamente. Allí se presenta un problema geomorfolóico. Guyana debe demostrar que su plataforma continental tiene ciertas características en cuanto, por ejemplo, a la profundidad y que no esta está dentro de las 350 millas. Pero eso lo sabemos porque esa zona, por todos los sedimentos que vienen del Orinoco y otros ríos, ha formado una plataforma continental amplia y poco profunda.
-El presidente Chávez y su canciller reivindican la amistad con Guyana y la identificación que existe entre ambos gobiernos, pero no le reclaman a su amigo, el presidente Jagdeo, la exclusión de que fue objeto Venezuela.
-Soy un abanderado de la amistad con Guyana, además de que estamos condenados a la vecindad para siempre. Pero para mantener la amistad y evitar problemas, debemos cerrar la herida. Y el agravio que le hizo a Venezuela el imperio británico en el siglo XIX debe cerrarse amistosamente, como lo establece el Acuerdo de Ginebra. Debe haber una compensación a Venezuela que sea, como lo dice el acuerdo, “amistosamente resuelta, satisfactoria y práctica”.
-La iniciativa de la Canciller guyanesa no es precisamente amistosa.
-El hecho de declarar unilateralmente y de advertir por escrito que no ha consultado con Venezuela, no sólo es un acto inamistoso sino una estupidez. Desgraciadamente el Canciller Maduro no cuenta con una asesoría competente e ignorante de esos temas ha dicho que cualquier planteamiento entre ambos países se tratará con el buen oficiante y el gobierno de Guyana. Eso resulta una estupidez porque el buen oficiante no tiene competencia sobre este tema del Derecho del Mar. El ayuda a las partes a negociar. Si en la Cancillería, totalmente desmontada, no existen asesores en la materia que la Armada asuma esa responsabilidad.
-Esas negociaciones ¿desde hace cuánto tiempo están congeladas?
-Hay una dejadez irresponsable. Ellos pueden decir que están conversando, pero el hecho es que el buen oficiante anterior, Oliver Jackman, de Barbados, murió en el 2007 y su sucesor, el jamaiquino Norman Girvan, fue designado en el 2010. Se perdieron tres años. Ahora, el buen oficiante sirve sólo si las partes quieren negociar. Queda demostrado, entonces, que el presidente Chávez, supuesto paladín de la soberanía nacional cuando se trata de defender los intereses del país ante el supuesto ataque del imperio norteamericano, cae en gravísimas omisiones en el tema del Esequibo.
-¿Qué tipo de omisiones?
-Omisiones, acciones y declaraciones como la del año 2004, cuando entregó unilateralmente y cambio de nada la única herramienta de negociación que tenía Venezuela. Es decir, la no aceptación ni reconocimiento de las inversiones y concesiones otorgadas por Guyana a trasnacionales en la zona en reclamación, tanto terrestre como marítima.
-¿Está contemplado eso en el Acuerdo de Ginebra?
-Sí. El Acuerdo establece que la posesión del territorio está en manos de Guyana y por tanto la interesada en negociar es Venezuela. Ahora, esa potestad que el Acuerdo le concedía a Venezuela, desestimulaba las inversiones de las transnacionales en el Esequibo. Eso afectaba a Guyana, interesada en desarrollar la zona. Pero en el 2004 el presidente entrega esa arma a cambio de nada.
-¿Desde cuándo operan las transnacionales en el territorio en reclamación? ¿Desde antes de la declaración de Chávez o después?
-Antes de la declaración no hubo nada en materia petrolera. Después el gobierno guyanés otorgó concesiones de exploración a compañías canadienses y norteamericanas que están allí, pero todavía no hay producción.
-¿Chávez le dio luz verde a las transnacionales para que se instalaran en el territorio en reclamación?
-Al decir que no opone objeciones, desinhibe a las transnacionales que antes se abstuvieron de explorar en el Ese- quibo.
-¿Por qué el gobierno de Chávez actúa de esa forma?
-Octavio Paz decía que ceguera biológica impide ver, mientras que la ceguera ideológica impide pensar. Y la ceguera ideológica del presidente, junto con una antiyanquismo visceral, le impide pensar en los intereses permanentes del Estado venezolano. Es tan crédulo en su antiyanquismo que llegó a decir que el terremoto de Haití lo produjo un arma secreta manejada desde EE.UU.. Pero si tuvieran una cosa así y el cinismo para matar centenares de miles de personas, ¿no la probarían en Corea del Norte, en Irán o en Cuba? Pero también hay un elemento de megalomanía bonapartista.
-A Chávez se le ha comparado con muchos personajes pero nunca con Napoleón.
-El cree que Venezuela es una potencia capaz de regalar cosas en el mundo para obtener influencia. En este caso está la intención de congraciarse con los trece votos del Caricom, útiles en la OEA y en la ONU, aun cuando no le sirvieron para ingresar al Consejo de Seguridad, objetivo alcanzado en el pasado sin tanta regaladera. Luego está el Alba. El creyó que con Petrocaribe y sus posiciones entreguistas en el caso de la zona en reclamación, los países del Caribe iban a entrar en el Alba y sólo hicieron tres islitas. Pero los grandes como Trinidad y Tobago, Guyana, Jamaica y Barbados, quedaron por fuera porque cuando deben decidir entre el Alba y Caricom, se inclinan por este último.
-Se puede tipificar la actitud venezolana como traición a la patria?
-Si el presidente y el gobierno no rectifican podrían ser acusados de traición a la patria.
CÓMO DEFIENDE CHÁVEZ A GUYANA:
“En el año 2007 Chávez acoge la tesis más radical y minoritaria entre la clase dirigente guyanesa (tesis que ahora debe ser mayoritaria) según la cual la reactivación de la reclamación venezolana que hizo en 1962 el goberno de Rómulo Betancourt, obedecía a la presión ejercida por los EE.UU., interesados en desestabilizar el gobierno de Cheddi Jagan, quien tenía en esa época posiciones radicales de izquierda, cercanas al movimiento internacional comunista. Era ese un gobierno autónomo, pero no independiente, porque aún gobernaba en Guyana el imperio británico.
Por tanto, pensar que EE.UU. necesitaba presionar a Venezuela para reactivar la reclamación y desestabilizar a Cheddi Jagan resultaba una falsedad histórica y una estupidez. Si los norteamericanos perseguían ese objetivo les bastaba acordarse con el gobierno conservador británico y no le daban la independencia. Y así ocurrió. No le dieron la independencia a Guayana hasta que hubo cambio de gobierno y llegó al poder el partido de oposición (PNC), mucho más moderado que el PPP de Jagan.
Por cierto, con una reforma electoral favorable al PNC. Entonces, en el 2007, Chávez adoptó esas tesis fallida y por tanto asumió que la reclamación venezolana era espuria. Un reconocimiento que resulta gravísimo porque deslegitima la reclamación venezolana y la convierte en un episodio más de la Guerra Fría, señalando que los EE.UU. nos obligaron a reactivar la reclamación, cuando esta la iniciaron Simón Bolívar y Pedro Gual en tiempos de la Gran Colombia. A raíz de esa desafortunada declaración el entonces canciller guyanés y el embajador de Guyana en Venezuela advirtieron, a través de los medios de comunicación de ambos países, que si el presidente Chávez pensaba de esa manera tenía que dar un paso al frente y retirar la reclamación venezolana”.
* ENTREVISTA | SADIO GARAVINI, EX-EMBAJADOR EN GUYANA
Por: ROBERTO GIUSTI
Política | Opinión
EL UNIVERSAL
domingo 25 de septiembre de 2011
OFERTAS. Uno de los “contratistas de saltos de talanquera” pasó por Lara buscando candidatos a los que ofrecía villas y castillos rojos rojitos para entusiasmarlos a brincar a las fauces gobierneras. Entre los argumentos (¿grabados?) estaban: “anótate ya que aún hay negocios grandes por hacer”; “debemos apostar a que Chávez gane -así se muera después- pues el dejará a Nicolás Maduro que es la única garantía de que la izquierda seguirá mandando. Él está consciente de estos tratos pues apuesta a su futuro”; “si no apoyamos a los civiles rojos se nos montan los militares de derecha encabezados por Diosdado. A éste hay que darle hasta con el tobo para todos los uniformados sientan que no los queremos”; “no hay que hacer mucho esfuerzo pues el ala militar está muy desprestigiada desde el mismo caudillo para abajo. La gente siente que los militares son puro buchipluma como Chávez”; “tenemos que trabajar estos días pues la cosa esta muy difícil pues los seguidores del repitiente están muy desilusionados”; “desde el acto en Guayana donde los trabajadores gritaron duro a Chávez comenzó a perdérsele el respeto y por ello la campaña ha venido dando tumbos. Aquí la importancia que tenemos y podemos cobrar bien caro”. Intereses crematísticos por encima de socialismo, comunismo o continuismo. Esto coincide con la guerra desatada por los civiles Maduro, Jaua, Ramírez y otros altos funcionarios civiles contra todos los uniformados que comparten funciones de gobierno. Los negocios militares con cabillas, drogas, armas y otros son puestos en el tapete. Serían demasiada casualidad los ataques, infundios y exageraciones que contra los militares salen de los centros difusores rojos a través de las redes sociales. La pesadilla sigue adentro…
COMANDO OPERATIVO. El jefe del Comando, mayor general Wilmer Barrientos ha venido declarando que las FANB respetarán los resultados del 7-O y que enfrentarán a los grupos violentos que pretendan desconocer los mismos. Sus palabras han tenido aceptación y rechazo en el seno del chavismo militar. Unos le recordaron que “él también estuvo entre los alzados el 4F92 y que debe mantener sus ideales bolivarianos”. Otros que “los colectivos fueron armados para defender la revolución”. Mientras tanto, su papel será decisivo a la hora de las chiquitas más cuando el régimen siembra temores y lanza mentiras. Recordemos las palabras del ex ministro de Defensa de Chávez, el general Raúl Salazar, cuando señalaba que “eso de la guerra civil está en la mente” de Chávez. Aquí no habrá guerra…En política hay que esperar el momento, primero vendrá el 7 de octubre y luego el 10 de enero cuando entregue el Presidente de la República. Las FAN tendrán que respetar la decisión. Allí se verá si entrega porque puede pasar de un presidente constitucional a un dictador. Si gana, ganó; si pierde, debe entregar”.
Medio
FARSA INSALUBRE. El 14 de agosto tanto el presimiente saliente como la ministra de Salud Eugenia Sader se llenaban la boca anunciando el nuevo hospital Pérez de León II en Petare. La titular del MPPS anunciaba la dotación de 130 camas y equipos de última tecnología. Usaban cifras del INE para decir que en el régimen rojo se habían construido 8.300 establecimientos de salud ufanándose que desde 1958 a 1998 solo se construyeron cinco mil. Ante la respuesta del alcalde de Sucre, Carlos Ocaríz, demostrando las mentiras anunciadas, la falta de dotación, el montaje único para la transmisión presidencial y las quejas de los médicos y enfermeras a la ministra no le quedó más que “pedir una tregua” con los funcionarios de salud de la alcaldía petareña. “Les ruego no me ataquen más este hospital. Yo sé que lo que han dicho es cierto pero entiendan que estando en campaña presidencial no me quedó más alternativa que ‘montar’ esa inauguración”. La petición incluyó a varios galenos del Pérez de León I quienes han demostrado punto a punto la falsedad de lo anunciado. La ministra, acusada por roja gente de su despacho de tener a un familiar cercano “presuntamente” haciendo todas las compras de insumos con sobreprecio, ofreció a cambio apoyar el trabajo que seriamente y con pocos recursos hace el viejo Pérez de León donde ya una vez hubo un guiso rojo con su remodelación. “Les ruego me entiendan y no me ataquen por ese lado”. Supimos que la señora Sader tiene una sala contigua a su despacho llena de maquetas de hospitales, de diferentes tamaños, para cualquier emergencia que se le ocurra a Chávez en alguna cadena o programa ofreciendo, siempre a futuro, “un hospital”. Ella pide su maqueta y el caudillo le monta la fantasía alrededor del “regalo al pueblo”. Creo que por aquí fumean las cientos de ofertas electorales que le hemos oído en estos catorce años…
CUBANOS. Mientras los rojos celebran un segundo libro del ex embajador de Cuba en Caracas, Germán Sánchez Otero, referido al golpe del 2002 y el paro petrolero, nada dicen que ese funcionario que se erigió en el Komissar de Fidel Castro hasta que fue defenestrado por Raúl Castro tras acusaciones de corrupción y complot. Fue “empiyamao” en su casa, especie de prisión domiciliaria para los altos funcionarios, hasta que Chávez lo rescató para que atacara a Capriles y tratara de cambiar la historia sobre el “asalto” a la embajada cubana. Lo que no dice ninguno de los ministros chavistas es que -aquí lo hemos denunciado varias veces- cada uno tiene un “vice” cubano a su lado que les revisa sus computadoras cada noche y que les graba las reuniones en sus despachos.
Bajo
FUERTE TIUNA. Está prevista la entrega de viviendas en terrenos militares esta semana o la próxima. Los edificios que estarían “listos” son los n 18, 34 y 35. Ninguno cumple con los requisitos para ser habitados de inmediato. No tienen los ascensores previstos. Tampoco agua y luz eléctrica. No tienen por donde descargar las aguas negras. Están apenas pintaditos en el cascarón. No tienen ningún urbanismo. En fin otra farsa. ¿Rusa, china o bielorrusa?…
AMUAY. Como hemos venido contando en www.runrun.es no han podido arrancar las unidades productoras de los componentes de alto octanaje. Tienen que estar importando gasolinas o componentes, perdiendo un realero en esa operación o ganándose algunos unas mega comisiones. La pérdida no es menor a 3 Bsf por litro vendido en Venezuela (0,97 bs /lt) y comprado a no menos de 3 dólares por galón según NYMEX, New York Mercantile Exchange. Apuntan a arrancarlas en 4 meses como lo más pronto. Las mentiras tienen patas cortas…
Runrunes
www.runrun.es
NELSON BOCARANDA SARDI | EL UNIVERSAL
elchacaldelainformacion@gmail.com
martes 25 de septiembre de 2012
“En un momento el cielo se
nos oscureció de pronto..”
■ La reiterada negativa a propiciar el acercamiento sexual puede acarrear ira o infidelidad.
■ La comunicación es clave en los casos de deseo sexual inhibido, una disfunción frecuente pero poco conocida.
Pablo y Vanessa tamborilean los dedos en el borde del sillón donde esperan ser atendidos.
No es que su vida matrimonial sea una película romántica de Hollywood, pero resulta difícil creer que esta pareja de profesionales, ambos de 38 años de edad y con dos hijos, tenga que acudir al sexólogo porque sienten que el cielo se les oscureció de pronto. “Claro que nos amamos y seguimos apostando a la fidelidad pero, al llegar a la cama, el sexo se nos queda dormido”, lo dice sin tapujo esta administradora, consciente de que están a punto de cruzar la línea en la que él podría acusarla de frigidez y ella, de impotencia.
“Es verdad, la falta de deseo sexual es un frecuente motivo de disputas que preceden al divorcio”, explica Gerardo Giménez Ramírez, psiquiatra y sexólogo.
“Tradicionalmente, la falta de deseo se ha asociado de forma injusta a la carencia del sexo femenino, por aquello de la frigidez, sin reparar en que se trata de un deseo sexual inhibido, que es como se conoce esa disfunción, y que a la hora de repartir culpas se mira como un problema individual consustancial con el género”.
Subraya que la respuesta sexual humana no es la misma en todas las personas, ni siquiera en el mismo individuo a lo largo de su vida. Incluso en cada etapa la respuesta sexual individual puede sufrir variaciones cuantitativas y cualitativas. De modo que el deseo, la libido, las ganas de aproximación sexual varían de persona a persona.
Se nos rompió el amor. El deseo sexual inhibido (los sexólogos le denominan DSI) se caracteriza porque la persona carece de apetito sexual, y no se siente atraída por el sexo ni por la posibilidad de poder llevar a cabo conductas sexuales.
Visto así es lógico que se comporte con indiferencia a las interacciones sexuales, pese a que estas sean accesibles, o que su capacidad de respuesta sexual no esté afectada.
“Esta falta de deseo no sólo se refiere al coito, puede incluir la masturbación, las fantasías y pensamientos de naturaleza sexual; incluso puede haber pérdida de capacidad de percibir aspectos atractivos en otros que podrían hacer de posibles compañeros sexuales. Si se dan todas o la inmensa mayoría de las características anteriores estaríamos hablando de DSI total”.
¿Cuándo el DSI se convierte en un problema grave? Otro sexólogo, Rafael Cortez, responde: Cuando se hace selectivo y el rechazo afecta en específico a la pareja, y la persona busque alivio en otros brazos u otras prácticas sexuales. “Pasa con frecuencia cuando el hastío sexual sirve de excusa para que el paciente logre mantener relaciones paralelas o rechace el coito con su pareja, pero se refugie en la masturbación como actividad sexual satisfactoria”, agrega.
Es justamente lo que la consulta al especialista trata de evitar: que la reiterada negativa a propiciar el acercamiento sexual por uno de los integrantes de la pareja desemboque irremediablemente en episodios de ira o de infidelidad, algo que ha podido evitarse si existe una comunicación adecuada, que permita incluso cuestionar el propio atractivo, si el amor se ha extinguido o si existe una tercera persona.
Por: ELIZABETH ARAUJO
SEXO SIN TABÚ
Salud | Sexo
EL NACIONAL
lunes 24 de septiembre de 2012