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Lenín Valero: La cola de la pensión

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“No es un problema de dinero, es falta
de conciencia y de sensibilidad social”

 

Mi padre (93 años) salió temprano de la finca y le dijo al chofer: “vamos para el banco”. Al entrar, el vigilante le dijo: “¡mayor!, la cola para los pensionados es por allí”. No amigo, yo no soy pensionado, soy accionista del banco. Yo no me jubilo, porque mi descanso será el descanso eterno. Ahora- me comentó un día- yo no soy más feliz que los que estaban en cola, porque el gran problema de la vejez no es la falta de dinero, sino la soledad.

Argenis Bravo, ese gran periodista nacido en la Sierra de Falcón, cobra la pensión de jubilación del Seguro Social, al igual que yo. Al comienzo se hacía acompañar del otro inolvidable periodista Adalberto Toledo, ya fallecido. Ahora lo hace conmigo. En la cola sondeamos la opinión de la gente. Nadie siente que el pago es un regalo del gobierno:

“Esto me lo gané yo”, dicen. Allí se escuchan los miles cuentos, anécdotas y a veces nos dan hasta primicias, como eso de que fulano se sacó una de 20 años. Uno observa que se sienten contentos porque encuentran con quien hablar. Allí no hay soledad, lo que hay es desconsideración, insensibilidad y falta de respeto por parte del Estado venezolano para con quienes durante toda su vida han dado lo mejor a su Patria.

No es un problema de dinero, como dice mi padre. Es falta de conciencia y de sensibilidad social, sabiendo el propio gobierno que existe la tecnología para una mejor forma de pago. Humillar a un anciano es ultrajar la historia de la vida. Hoy más que nunca necesitamos un Estado moderno no militarizado, sino con conciencia humanista. Además, el envejecimiento del hombre y la mujer en el mundo, ya no es un proceso demográfico exclusivo de los países desarrollados, y en especial de la vieja Europa, ahora se puede afirmar que todas las naciones y regiones del mundo están experimentando este fenómeno.

Actualmente los países desarrollados se encuentran entre el 16 y 17 por ciento de población de 65 años y más, respecto del total. Las Naciones Unidas en sus proyecciones, consideran que estos países alcanzarán el 25,9 por ciento en el 2050. Y en esa misma fecha, los países en desarrollo, como el caso de Venezuela, habrán pasado al 14,3 por ciento del 5,1 por ciento que estaban en el año 2000; es decir, sin alcanzar el nivel de los desarrollados, el proceso habrá sido más rápido, casi triplicando su proporción en sólo 50 años. El envejecimiento de la población carece de precedentes en la historia de la humanidad. Es un fenómeno profundo y tiene importantes consecuencias en todas las facetas de la vida humana, lo que habrá de influir en los patrones de voto y en el diseño de los programas electorales de cada país donde haya democracia, por supuesto.

En Venezuela se asoma ahora la posibilidad, una vez que se elija al nuevo Presidente de la República, de preparar en la antesala, una política de Estado de protección social a la vejez que incluya un proyecto de ley y armar la estructura gubernamental que le permita a la sociedad ofrecer algún tipo de respuesta a la esperanza y al estilo de vida, a las formas de convivencia, a las relaciones personales, actividades y uso del tiempo, a la salud, a la atención de los servicios sociales, sanitarios y medicamentos que le den protección social a la vejez. Estimar los planes y fondos de pensiones y en general los recursos económicos destinados a la protección social de los hombres y mujeres de la tercera edad. Es un auténtico reto o desafío para los responsables políticos. Podemos decirles al oído que preparen este programa para que la cola de los pensionados nos quede sólo como un mal recuerdo. Necesitamos un Estado moderno y podemos mirar hacia Japón, líder en esperanza de vida más longeva, y España que está a la cabeza de la Unión Europea en esta materia. Por ahora, mañana nos vemos en la cola.Por: Lenín Valero


Periodista leninvalero1@hotmail.com
@valeromarquez

REVUELTAS CONTAGIOSAS: Caos en ciudad de Zauia tras retirada de policias libios

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Organizaciones internacionales aseguran que varias ciudades libias están en manos de los manifestantes tras las deseciones del Ejército.

Hoy han muerto más de 230
personas por los disturbios

 

■  Saquean e incendian televisora y edificios públicos en Trípoli.

■  Manifestantes toman ciudades libias y hay renuncias en el gobierno.

Los manifestantes se habían hecho este lunes con el control de varias ciudades libias, tras seis días de una rebelión que dejó centenas de muertos en un país que, según el hijo de su máximo líder Muamar Kadhafi, se halla al borde de la guerra civil.

Los seis días de rebelión sembraron además disensos en la cúpula del régimen: el ministro de Justicia, Mustafá Abdel Yalil, renunció a su cargo para protestar contra “el uso excesivo de la fuerza” en la represión de las protestas, después que tres diplomáticos libios en el exterior hicieran otro tanto desde el domingo.

La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) indicó que Benghazi (la segunda ciudad libia) y Syrta, ambas en el este, “cayeron” en manos de los manifestantes y que “hay militares que se unieron al movimiento”.

Testigos desmintieron sin embargo la caída de Syrta.

El propio hijo de Kadhafi, Saif al Islam, reconoció en un discurso el lunes de madrugada que en Benghazi “los tanques se desplazan conducidos por civiles” y que en Al Baida (este) “la gente tiene fusiles y numerosos depósitos de municiones fueron saqueados”.

Ben Guerdan, Túnez.- La policía libia desertó el domingo de la ciudad de Zauia (a 60 km al oeste de Trípoli) que desde entonces está sumida en el caos, informaron varios tunecinos que huyeron a Ben Guerdan (Túnez), cerca de la frontera entre ambos países.

“Desde hace dos días hay enfrentamientos entre partidarios y opositores a (el líder libio Muamar) Gadafi y la policía abandonó la ciudad el domingo a mediodía. Desde ayer (domingo), todas las tiendas están cerradas, una casa de Gadafi fue incendiada, la gente roba coches de policía, hay barricadas en todas las carreteras”, relató Omar Dhawadi, peluquero de 30 años, cuyas declaraciones fueron confirmadas por decenas de personas, acotó AFP.

“Hay francotiradores, violencia, casas incendiadas, no hay policía, se marchó ayer por la mañana. En el centro de la ciudad, hay manifestaciones de los partidarios de Gadafi”, agregó un albañil de 27 años.

Una cárcel de Trípoli con sus puertas abiertas luegio de informarseque los guardias desertaron y los presos se fugaron.

Por otro lado, la ONG Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) aseguró este lunes que varias ciudades libias cayeron en manos de los manifestantes tras las deserciones del Ejército, entre ellas Benghazi (bastión de la oposición) y Syrta (ciudad natal de Gadafi).

Otras ciudades como Tobruk, Misrata, Joms, Tarhuna, Zeiten, Zauia y Zuara estarían en manos de los opositores, a los que se habrían unido en sus protestas algunos militares.

La FIDH, con sede en París, cifró entre 300 y 400 el número de muertos en Libia desde el inicio de la rebelión, según datos aportados por organizaciones humanitarias libias.

Otra organización, Human Right Watch (HRW) ofreció anteriormente un balance de 230 fallecidos como consecuencia de la represión de las manifestaciones iniciadas el pasado martes en Libia contra el régimen de Muamar Kadhafi, en el poder desde hace 42 años.

Incendian televisora:

Varios edificios públicos fueron incendiados en la capital el domingo por la noche, sobre todo comisarías y locales de los comités revolucionarios en diversos barrios, incluido el de la céntrica plaza Verde donde se produjeron violentos enfrentamientos entre los partidarios y los detractores del régimen.

La sede de una televisión y de una radio públicas fueron saqueadas el domingo por la noche por manifestantes en Trípoli, donde comisarías y locales de los comités revolucionarios fueron incendiados, informaron vía telefónica, varios testigos.

“Un local que albergaba a la televisión Al Jamahiriya 2 y la radio Al Shababia fue saqueado”, afirmó a la AFP un testigo que pidió el anonimato, informó AFP.

La difusión de la cadena de televisión y de la radio, suspendida el domingo por la noche, se reanudó el lunes.

Al Jamahariya 2, segunda cadena pública, y la radio Al Shababia, fueron lanzadas por un hijo del dirigente libio Muamar Gadafi, Seif Al Islam, en 2008, antes de ser nacionalizadas.

Por otro lado, según varios testimonios recabados varios edificios públicos fueron incendiados en la capital el domingo por la noche, sobre todo comisarías y locales de los comités revolucionarios en diversos barrios, incluido el de la céntrica plaza Verde donde se produjeron violentos enfrentamientos entre los partidarios y los detractores del régimen.

La “sala del pueblo”, un edificio situado cerca del centro de la ciudad donde se han organizado a menudo manifestaciones y reuniones oficiales, también fue incendiada, indicó a la AFP un ciudadano que vive cerca.

Este edificio está situado cerca del centro de la ciudad, a la entrada del barrio residencial de Hay Al Andalus.

En la noche, se escucharon tiros en varios barrios de Trípoli y se registraron enfrentamientos entre opositores y simpatizantes del régimen.

La violenta represión de las manifestaciones contra el poder de Muamar Gadafi dejaron al menos 233 muertos desde el 15 de febrero, anunció el lunes Human Rigths Watch, una organización no gubernamental con sede en Nueva York, la mayoría de ellos en la ciudad de Benghazi (a 1.000 kms al este de Trípoli), donde solo el domingo perdieron la vida 60 personas.

El hijo del dirigente libio Seif Al Islam advirtió que existe riesgo de “guerra civil” en el país.

Desde el inicio del movimiento de protesta en Libia, su padre, el coronel Muamar Kadhafi, en el poder desde hace 42 años en este rico país petrolero, no ha hecho ninguna intervención pública.


REVUELTAS CONTAGIOSAS
INTERNACIONAL | EL UNIVERSAL
lunes 21 de febrero de 2011

Cómo afecta el corte de Internet en Libia a la Web

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La red está asistiendo recientemente a un aumento de la censura en la red y a la superposición de los intereses nacionales a los de los usuarios de todo el mundo.
La red está asistiendo recientemente a un aumento de la censura en la web y a la superposición de los intereses nacionales a los de los usuarios de todo el mundo.

 Los servidores .ly están
distribuidos por el mundo

 

El pasado viernes 18 de febrero Libia siguió los pasos de Egipto y decidió cortar Internet a su población para intentar evitar la organización social. Además de las consecuencias internas contra los derechos de sus habitantes, este movimiento puede superar sus fronteras por una razón de peso: el uso internacional del dominio .ly. ¿Hay motivo para preocuparse? Y lo que es más importante ¿hay algún dominio seguro?

El dominio libio tiene una gran implantación internacional. Aunque se asocia generalmente a los acortadores de URL, en realidad .ly puede ser utilizado para cualquier servicio. Uno de los más populares es el acortador Bit.ly, por eso el CEO de la compañía, John Borhwick, ha sido uno de los primeros en salir a calmar los ánimos de sus usuarios internacionales.

Según Borthwick, no habrá una interrupción del servicio. “Para que los dominios .ly queden inaccesibles los 5 servidores raíz .ly que autorizan *todo* tienen que estar offline, o respondiendo con respuestas vacías”, ha escrito en Quora. El dominio libio tiene 5 servidores principales de los cuales sólo dos están en el país magrebí. Hay dos más en Estados Unidos, y un quinto en los Países Bajos.

Un mensaje de tranquilidad que Borthwick ha acompañado con la garantía de que Bit.ly seguirá funcionando, sin cerrar la puerta a un cambio de dominio hacia uno de alto nivel.

Opiniones enfrentadas:
Sin embargo, el experto en gobernanza de Internet Kim Davies ha advertido de los peligros de los dominios localmente gestionados y ha pedido a la gente que no se conforme con una “sensación de falsa confianza”.

Davies apunta que los servidores de Libia siguen funcionando correctamente y respondiendo a las llamadas. La razón para que todo siga en pie está en que el gobierno libio no ha realizado un corte continuo de la red, sino que se la corta a sus ciudadanos sobre las 23:00 y la restablece al amanecer. Esto hace posible que otros servidores de DNS actualicen sus datos y que los dominios .ly sigan funcionando.

El experto apunta a otras consecuencias que si bien no son inmediatas pueden comenzarse a apreciar en el corto plazo, ya que si no son capaces de recibir actualizaciones, en algún momento tomarán en consideración los datos que están apilando y dejarán de proveer información para el dominio .ly”. Su plazo, 28 días.

El respeto de un estado al tráfico internacional:

La red está asistiendo recientemente a un aumento de la censura en la red y a la superposición de los intereses nacionales a los de los usuarios de todo el mundo. Aunque el dominio .ly siga funcionando, no es el primer episodio de desconfianza ante un gobierno autoritario como el de Libia. En 2010 retiró el servicio al acortador de URLs Vb.ly, propiedad del escritor sobre erotismo violet blue, porque no respetaba la legislación nacional relacionada con la religión.

¿Es seguro mudarse a dominios internacionales como .com, .org o .info? No, como quedó demostrado hace tan solo unos días con el cierre de numerosas páginas web, entre ellas la española rojadirecta, en sus dominios .com y .org. A pesar de tener dos sentencias en firme de la justicia española sobre su legalidad plena, las autoridades estadounidenses cerraron estas y otras webs deportivas para que pudiesen emitir la competición deportiva Superbowl, que mueve millones de dólares en audiencias y publicidad. Se trata de dominios internacionales gestionados desde Estados Unidos, lo que permitió a sus jueces ignorar la legislación español.

Dado que todos los servidores deben estar ubicados en algún lugar, su categoría como dominio internacional tampoco es ya una garantía. Tener asegurado el funcionamiento pleno de un dominio se está convirtiendo en una tarea complicada a medida que todo tipo de gobiernos aumentan su presión sobre las libertades de la red.






Zenair Brito Caballero: “Violencia e inseguridad en Venezuela una bomba de tiempo”

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"El gobierno no aportó claridad. Dejó claro que estamos en manos de una clase política que no está preparada para gobernar el país".
No hay empleo para los nuevos profesionales porque no forman parte del clientelismo rojo-rojito.

El funesto “culto” a las
armas es un hecho

 

La frecuencia y la intensidad de las noticias asociadas a la violencia urbana en todas las ciudades venezolanas se han incrementado notoriamente en las últimas semanas. Parece que es hora de exigir a los gobiernos estadales y municipales, un cambio de política para enfrentar el problema. Urge un análisis serio y científico, a cargo de especialistas, que ayude a identificar los orígenes, las manifestaciones de tantos hechos violentos, y proponga medidas más acertadas para manejarlos y controlarlos, aceptando que mientras no se resuelva el problema de la violencia política que padece el país en general, no habrá condiciones para una vida plena, en paz y tranquilidad.

La violencia cotidiana parece ser el mal mayor en las ciudades y pueblos;  refleja una alarmante descomposición social que amenaza la estabilidad social y económica de cada ciudad y de las regiones en general. Los atracos, robos y crímenes de todo tipo se suceden sin parar y casi sin control, y afectan a la población en general, sin distingos de edad, género ni ubicación social. Desde luego, el problema no es exclusivo de Caracas, Maracaibo, Valencia, Barquisimeto o Zulia, es de todo el país, es del continente y es de todas partes, pero si se compara a Venezuela con naciones similares, los índices son mayores y en todo caso que el mal sea de muchos no puede servir de consuelo.

Las principales ciudades venezolanas han soportado un proceso de urbanización tan intenso como inesperado, que ha desbordado el equipamiento urbano y ha generado hacinamiento, marginalidad, crisis de servicios públicos y ha agudizado el drama del desempleo y de la pobreza. El transporte urbano es caótico, genera tensiones y crispamiento social. En este ambiente se da además la exclusión laboral y educativa de muchos jóvenes y esto acentúa la violencia. No hay empleo para los nuevos profesionales porque no forman parte del clientelismo rojo-rojito, y el que hay es precario porque los jóvenes al no encontrar empleo estable acuden y aumentan el buhonerismo o economía informal.

La deserción estudiantil es alta aunque los funcionarios del Ministerio de Educación digan lo contrario. Las frustraciones entre la población joven son enormes. Los medios, la propaganda intensa y extensa incitan al consumismo, a seguir la moda y generan expectativas que muchos no pueden atender con recursos propios; la carencia los impulsa al delito, a la búsqueda del dinero fácil, a tratar de lograr como sea lo que no se pudo lograr con trabajo honrado. La sociedad no ofrece más alternativas de realización personal. Todo esto se traduce en mayores tensiones, ansiedad, estrés, hostilidad ciudadana y deterioro de la calidad de vida. Es un cóctel explosivo.

Las regiones y las ciudades han soportado desde hace rato la violencia política, económica y social, pero en la actualidad es sobre todo la violencia delincuencial y urbana, asociada a conflictos no resueltos, la que abarca todos los espacios, no sólo los barrios marginales. Hay otros factores, como el mercado de armas y el crimen organizado, que interactúan con los problemas urbanos y promueven la violencia. El funesto culto a las armas es un hecho: representa y simboliza erróneamente al hombre adulto, macho, corajudo y valiente, que se convierte en “modelo” a imitar.

Las armas de fuego modernas han hecho más letales los crímenes. Ahora no sólo hay más hechos violentos sino más muertos. Todo esto conduce a la INSEGURIDAD CIUDADANA, que es el temor a ser víctima de la violencia, es un miedo que paraliza, trastorna, perturba y causa malestar psicológico. De hecho, en toda Venezuela se han disparado las consultas psicológicas y psiquiátricas. Hasta la arquitectura se ha afectado. Las casas están casi amuralladas. Las terrazas tienden a desaparecer. La inseguridad es un mal generalizado, restringe la libertad e incide en la economía.

En este estado de tensión social es fácil que los medios y la ciudadanía clamen por medidas represivas como forma de combatir la violencia. Muchos piden más policías, más armas, más patrullas, penas más severas y mano dura, esto es, cero tolerancias.

Otros reclaman el derecho a hacer justicia por su propia mano. Es decir, las víctimas de la violencia responden con más violencia. M. Gandhi decía que: “Ojo por ojo nos deja a todos ciegos”. Es posible que para superar la violencia se requiera de más control policial, pero ante todo se requiere de un diagnóstico que ayude a conocer a profundidad el problema. Sólo así será posible tomar medidas que al menos atenúen el fenómeno. Por ahora, es urgente mejorar la prestación de servicios y prestar más atención a las oportunidades de estudio y de trabajo digno para los jóvenes.

Conviene además adoptar mecanismos sociales que le den protagonismo a las organizaciones comunitarias a la hora de discutir la violencia urbana. Desde luego, la solución total tiene que ver con la construcción de una sociedad más justa, con menos desigualdad y mejores oportunidades para todos. Una sociedad más humana, más democrática y no una demagógica socialista del siglo XXI.

Por: Zenair Brito Caballero
britozenair@gmail.com

Libia: La revuelta contra Gadafi se recrudece

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Bengasi está llorando lágrimas de sangre, donde son los hombres los que más están sufriendo la represión del oprobioso regimen de Gadafi.
Bengasi está llorando lágrimas de sangre, donde son los hombres los que más están sufriendo la represión del oprobioso regimen de Gadafi.

Los opositores toman varias ciudades

 

■ Los opositores controlan varias ciudades y han prendido fuego a la sede central del Gobierno en la capital.

■ El vicepresidente de la Duma rusa invita a Gadafi a exiliarse en Moscú

■ La violencia en Libia eleva los precios del petróleo Brent.

■ El régimen reprime brutalmente las protestas a sangre y fuego.

■ Edificios públicos y gubernamentales están en llamas en Trípoli.

La información sobre las protestas sociales que llega desde Trípoli, capital de Libia, es confusa este lunes y es difícil de contrastar por parte de los periodistas debido a la censura y al hermetismo informativo que impone el régimen del coronel Muhamad el Gaddafi.

Distintas fuentes informativas alertan de que edificios públicos y gubernamentales están en llamas en Trípoli y que la sede de televisiones locales libias ha sido saqueada y destruida, según informa la televisión qatarí Al Yazira. El balance de muertos esta mañana en la capital libia se elevaría ya a 61 muertos y el país se dirige casi de forma inevitable hacia la guerra civil

La sede central del Gobierno libio y el edificio que alberga el Ministerio de Justicia en Trípoli han sido incendiados hoy por los manifestantes que reclaman la caída del régimen de Muamar el Gadafi, dijo el periodista libio Nezar Ahmed a la televisión Al Yazira, según informa EFE.

Ahmed, en conexión telefónica desde la capital libia, ha asegurado también que las fuerzas del orden se han retirado prácticamente de la ciudad y que varias comisarias y otros edificios públicos han sido también incendiados.

Durante la pasada madrugada se han escuchado disparos en las calles de la capital y a primeras horas de hoy lunes las protestas continúan siendo violentas.

Por una parte, los opositores están siendo reprimidos con fuerza por la policía, incluso recibiendo disparos, y por otra parte varios centenares de personas contrarias al régimen habría tomado el control de infraestructuras como el aeropuerto de la ciudad de Bengasi y el control en otras ciudades del norte del país, según la cadena árabe de televisión.

Según informa la agencia francesa de noticias AFP, varios testimonios residentes en la ciudad libia de Tripoli alertan de que un grupo de centenares “o miles” de opositores habrían tomado el aeropuerto de Bengasi y el control de varias ciudades del norte del país.

La toma de control por parte de grupo de opositores o “rebeldes”, según los califica el régimen, empeoraría la situación puesto que gaddafi ya ha alertado que seguirá ordenando a policías y militares que disparen contra los manifestantes para reprimir las protestas.

Gaddafi podría haber abandonado el país:

Los soldados libios en Bengasi, la segunda ciudad del país, han abandonado las armas al escuchar la noticia, aún no confirmada, de que el mandatario de Libia, Muamar al Gadafi, ha abandonado el país, informa EFE.

“A medianoche de ayer la gente tomó el control del aeropuerto de Bengasi. Los soldados dejaron las armas y abandonaron el aeropuerto al escuchar que Gadafi había huido del país. La gente tomó las armas (de los soldados)”, relató Servet Zengin, un trabajador turco atrapado en Bengasi, en declaraciones al canal NTV.

“Aquí nos están confirmando las informaciones de que Gadafi se ha ido. También hay rumores de que el hijo de Gadafi ha muerto, pero no sabemos si esto es verdad o no”, declaró.

“La gente que ha tomado el control del aeropuerto nos trata bien. Dicen que no nos harán daño. Fueron a los mercados y nos trajeron comida”, añadió.

Zengin explicó que los rebeldes les dijeron que la zona alrededor del aeropuerto es “peligrosa”, puesto que han recibido información de que podría ser “bombardeada” por los fieles al coronel Gadafi, por lo que fueron trasladados a un estadio cercano.

“Hay unas 2.000 personas aquí. Escuchamos disparos. Pero son disparos de celebración”, aseguró.

El trabajador turco aclaró a NTV que los turcos de Bengasi están en permanente contacto con el consulado turco y que la legación diplomática está negociando con la gente que controla el aeropuerto, aunque por el momento no han conseguido que lo abran a los vuelos.

De hecho, un avión enviado por el gobierno turco para evacuar a sus nacionales en Bengasi hubo de darse la vuelta hoy al no poder aterrizar en el aeropuerto tomado por los rebeldes.

Trabajadores protesta en Tripoli:

Los trabajadores han decidido quedarse encerrados en su lugar de trabajo pues “es más seguro que salir a las calles”, donde hay “mercenarios extranjeros y gente local peleando entre ellos”, según ha informado la agencia de noticias EFE en base al testimonio de personas que están en Tripoli, la capital libia.

Hasan Bayrak, otro trabajador turco atrapado, en este caso en Bengasi, conversó hoy en directo con el canal CNN-Türk y aseguró que en las calles de la capital se escuchan disparos y que “no son de las fuerzas de seguridad”.

El hombre añadió que desde las 15.00 (hora local) de este domingo espera junto a un nutrido grupo de ciudadanos turcos en el aeropuerto de Bengasi a que lleguen los aviones de evacuación.

Durante el fin de semana, 581 turcos fueron evacuados y el gobierno de Ankara tenía previsto enviar otros cuatro aviones para sacar a sus nacionales de Libia, que cuenta con una comunidad turca de 13.000.

“Esperamos durante dos días en el aeropuerto. Durante toda la noche se oían disparos en las calles de la ciudad. No había ni soldados ni policía. Algunas empresas y negocios turcos fueron quemados y saqueados, pero no han tratado de lastimar a ninguna persona”, explicó Aylin Tuna, una mujer que ayer regresó desde Bengasi.

En cambio hoy, otro avión enviado por Ankara a Libia hubo de retornar a Turquía sin poder aterrizar porque el aeropuerto de Bengasi se hallaría, supuestamente, en manos de los rebeldes.

La cadena NTV explicó que los pilotos del avión de Turkish Airlines no lograron contactar con ningún tipo de autoridad de aviación civil en el aeropuerto, por lo que se vieron obligados a regresar a Turquía.
El primer ministro turco ha ordenado por ello el envío de dos ferries rápidos para sacar a sus ciudadanos de Libia.

Asalto a la sede de una constructora surcoreana:

Cientos de personas, algunas armadas, asaltaron el domingo por la noche las instalaciones de una constructora de Corea del Sur en Trípoli e hirieron a tres trabajadores surcoreanos y una quincena de bangladeshíes, dos de ellos de gravedad, informaron fuentes oficiales en Seúl, informa EFE.

Los asaltantes irrumpieron en el lugar hacia las 23.00 hora local (22.00 hora peninsular española) del domingo y se retiraron tras algunos enfrentamientos, pero regresaron de madrugada para lanzar un nuevo ataque, explicó una fuente del Ministerio surcoreano de Asuntos Exteriores citada por la agencia local Yonhap.

En los choques resultaron heridos leves tres empleados surcoreanos y una quincena de trabajadores bangladeshíes, de los que dos se encuentran en estado grave al haber sido agredidos con arma blanca, detalló el funcionario. En el lugar asaltado trabajan cerca de un millar de obreros de Bangladesh y entre 40 y 50 surcoreanos.

Fuerte presencia del país en el Golfo Pérsico:

Las constructoras surcoreanas tienen una fuerte presencia en países como Libia, Yemen, Irán, Marruecos y Bahrein, donde en las últimas semanas se han intensificado las revueltas pro-democráticas.

Según datos de la Asociación de Contratistas Internacional de Corea (ICAK), en Libia hay cerca de 60 empresas surcoreanas en proyectos de la construcción.

El pasado jueves, cerca de 200 personas asaltaron otro proyecto gestionado por una constructora de Corea del Sur en la ciudad de Darnah, en la costa oriental de Libia, y el viernes prendieron fuego a las viviendas de los empleados surcoreanos.

Además, el domingo una decena de personas atacó las instalaciones de otro centro de construcción surcoreano en la ciudad portuaria de Bengasi, según Yonhap.

La mayor constructora de Corea del Sur, Hyundai Engineering & Construction, ha indicado que no tiene intención de retirarse de sus proyectos en Libia, que incluyen dos plantas termales en Trípoli y en la ciudad de Al Khalij, a unos 500 kilómetros de la capital, según Yonhap.

Por su parte, Daewoo Engineering & Construction, la cuarta constructora surcoreana, señaló hoy que sigue de cerca la situación y que las fuerzas de seguridad libias están protegiendo sus instalaciones.

El Gobierno surcoreano tiene previsto mantener a última hora de hoy una reunión para analizar la situación de sus empresas en el país norteafricano, donde residen cerca de 1.400 ciudadanos de Corea del Sur.

La rebelión pone contra las cuerdas a Gaddafi:

La rebelión popular ha puesto contra las cuerdas al régimen del coronel Gadafi, que ahora amenaza con una guerra civil que causar “cientos de miles de muertos”.

Bengasi, la segunda ciudad del país, parece estar en manos de los rebeldes, mientras que miles de personas salieron a las calles del centro de Trípoli el domingo por la noche para gritar consignas contra el dictador. Los muertos en la revueltas que afectan a media docena de ciudades ya son 233, según Human Rights Watch. Los heridos superarían el millar, en una información recopilada por este enviado especial de La Vanguardia en Argel.

Saif el Islam Gadafi, hijo de mayor del coronel, salió en televisión a última hora del domingo para asegurar que “correrán ríos de sangre” si la rebelión sigue adelante. Aseguró que su padre está en Trípoli, “dirigiendo la batalla” y que “la guerra civil” que se avecina causará “decenas de miles de muertos” que llevará a Libia de nuevo a la era colonial. “Lucharemos hasta el último hombre, hasta la última mujer”, amenazó.

Saif el Islam prometió reformas administrativas (más descentralización) y subir los sueldos, pero, al mismo tiempo, acusó a los manifestantes de ser unos borrachos y maleantes al servicio de potencias extranjeras.

El discurso fue surrealista y difícilmente calmará a la población. Un abogado de Bengasi, contactado por la BBC, aseguró que el régimen no tiene ninguna credibilidad y que la lucha continuará. La población sabe que rendirse ahora es afrontar una durísima represión.

Los habitantes del Bengasi afirman que controlan la ciudad. Las fuerzas leales a Gadafi están recluidas en un recinto militar de edificios oficiales. Aseguran, asimismo, que varias unidades del ejército se han unido a la revolución. Un cirujano del hospital Al jale confirmó este punto. Dijo que a urgencias habían llegado muchos soldados heridos que habían dejado las armas.

Sólo el domingo, cuando las tropas de elite de Gadafi volvieron a disparar contra los cortejos fúnebres que enterraban a las víctimas de la víspera, 50 cuerpos sin vida entraron en el hospital. Los heridos fueron más de 200. La situación esta mañana era de tranquilidad a la espera de ver si los mercenarios volverán a atacar los funerales que están previstos para más tarde.

Saif el Islam admitió errores por parte de los comandos de mercenarios que tantas muertes han causado en Bengasi, pero acusó a la prensa internacional de inflar la cifra de víctimas.

En Libia no hay prensa internacional y toda la información la suministran los propios ciudadanos por vía telefónica.

El régimen ha perdido el apoyo de la tribu Warfla, la más importante del país, y también de la tribu Al Zuwayva, que controla los yacimientos de petróleo y que ha amenazado con cortar el suministro en 24 horas si Gadafi no se rinde.

Libia es el cuarto productor africano de petróleo, con 1,6 millones de barriles diarios, de los que exporta 1,1. El precio del barril ha subido un dólar, hasta los 103,5.

Hoy puede ser un día decisivo si la revuelta, que ha prendido en ciudades como Tobruk, Al Bayda y Mirata, se afianza también en Trípoli. La situación en la capital esta mañana es de tranquilidad, aunque, según los vecinos, aún se escuchan disparos esporádicos.

El domingo por la noche, las fuerzas anti disturbios utilizaron gases lacrimógenos y fuego real para dispersar a las miles de personas que habían salido a la calle. Los choques llegaron a la plaza Verde, en el centro de la ciudad, y una comisaría y un edificio oficial, por lo menos, fueron atacados e incendiados en el barrio de Gurghi.

Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE preparan un comunicado de condena a la represión, mientras Estados Unidos ha pedido al régimen que tolere las protestas.

El coronel Gadafi, decano de los dictadores africanos, está en el poder desde 1969. Desde el 2003, cuando renunció a las armas químicas y atómicas, y cuando aceptó compensar a las víctimas por los atentados que cometió en Berlín y Lockerbie en los años 80, logró congraciarse con Occidente.

Los precios del petróleo registraron hoy fuertes alzas, de más de un dólar por barril, espoleados por la violenta represión de las protestas en Libia y por los continuos disturbios en otros países árabes.

El petroleo:

El precio del barril de crudo Brent subió hoy un 2 % en el mercado de futuros de Londres a consecuencia del incremento de la tensión política en Libia, donde según diversas fuentes han muerto más de 200 personas en la represión de las protestas ciudadanas en favor de una reforma política, informa EFE.

El petróleo del mar del Norte -de referencia en Europa- para entrega en abril alcanzaba un máximo en el Intercontinental Exchange Futures (ICE) de 105,80 dólares por barril para bajar y consolidarse posteriormente hasta el entorno de los 104,5 dólares.

Este precio no se alcanzaba desde principios del mes de septiembre de 2008, cuando se inicio una lenta y progresiva bajada del Brent en Londres desde el pico de 147,5 dólares que alcanzó en el mes de julio y que marcó el récord histórico del crudo.

Duma Rusa:

El vicepresidente de la Duma o cámara de diputados de Rusia, Vladímir Yirinovski, invitó hoy al presidente libio, Muamar al Gadafi, a dejar de aferrarse al poder y exiliarse en Moscú.

“Le propongo mudarse a Moscú como lugar de residencia permanente”, señala la declaración de Yirinovski, líder del ultranacionalista Partido Liberal Democrático, según informan las agencias rusas.

Yirinovski subraya que su propuesta es “sincera” y que en Rusia sería tratado como un “invitado estimado”.

“Entienda que el cambio es irreversible (…) Lo principal ahora es frenar la violencia en el país por cualquier medio”, apunta el político ruso que añade: “Piense en el futuro de su Estado”.

“Renuncie a intentos inútiles de reprimir la voluntad del pueblo”, dice Yirinovski.

El Kremlin y la Cancillería rusa han abogado por la estabilidad del mundo árabe desde el estallido de las protestas en la región en enero y, en ningún momento, respaldaron a los manifestantes.EFE

Internacional | 21/02/2011
Xavier Mas de Xaxàs.
Enviado especial: En Argel



REVUELTA ÁRABE: Libia al borde del abismo

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Estados Unidos sopesa «las acciones apropiadas» para responder al discurso del hijo de Gadafi.

Gadafi se tambalea tras ordenar el
mayor baño de sangre de la dictadura

 

■ Diplomáticos libios renuncian por respuesta del gobierno a las protestas.

■ Bengasi, la segunda ciudad del país, al parecer esta en manos de los rebeldes.

■  La rebelión libia ya está en Trípoli.

A primera hora de este lunes, se ha confirmado que las protestas violentas han llegado a Trípoli. La sede de la TV oficial ha sido atacada, aunque sigue emitiendo a esta hora. Un testigo ha contado a Reuters que el edificio donde se reúne el Congreso del Pueblo (Parlamento) está en llamas.

A diferencia de Túnez y Egipto, Libia es un importante productor de petróleo, 1,7 millones de barriles diarios. La repercusión en su precio es inevitable. Esta mañana, el barril de Brent ha regresado a la cota de 104 dólares. Una de las tribus libias, la situada al sur de Trípoli, ha amenazado con cortar la exportación de crudo mientras duren las protestas.

Los muertos y el caos no dejan de aumentar en Libia, donde el régimen de Gadafi sigue manteniendo cerrada la puerta para que ninguna fuente independiente pueda presenciar qué ocurre allí. Ayer fue otra jornada de violencia sin control. Son las peores revueltas a las que tiene que hacer frente el líder de la revolución, en el poder desde 1969. Pero, pese a la represión desatada, Gadafi no las debe tener todas consigo, pues hay unidades militares que están desertando y pasándose con la oposición. Así ocurrió en Bengasi, donde algunas de las fuerzas desertoras contaron al personal del hospital que estaban liberando la ciudad.

Intensos tiroteos se escucharon anoche en el centro de la capital libia, Trípoli, indicaron a la AFP varios testigos contactados por teléfono. “Oímos ráfagas de tiros por todas partes, que se acercaban al centro de la ciudad”, indicó un habitante del barrio residencial Al Andalus.

EEUU sopesa «las acciones apropiadas» para responder al discurso del hijo de Gadafi.

Otro testigo también dijo haber oído tiros en el barrio de Mizran, no muy lejos de la Plaza Verde, en el corazón de Trípoli. Un poco antes las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes contra el régimen en el barrio popular de Gurgi, indicó un habitante del barrio contactado por teléfono. “Hay manifestaciones. Se oyen consignas contra el régimen y tiros. El gas lacrimógeno invadió la casa”, dijo sin querer identificarse.

Los libios que protestaban contra el Gobierno parecían controlar las calles de Bengazi ayer, pese a que las fuerzas de seguridad mataron a varias personas en la más sangrienta de las revueltas que afectan al mundo árabe.

Testigos dijeron que Bengazi, la segunda ciudad libia, estaba en caos, con edificios del Gobierno saqueados y militares y policías que se vieron obligados a replegarse a un complejo fortificado, desde donde disparaban a los manifestantes con rifles.

Al igual que lo ocurrido el sábado, las fuerzas de seguridad dispararon ayer sus ametralladoras en contra de miles de dolientes que marchaban en un funeral en memoria de manifestantes antigubernamentales en Bengazi. Veinte personas murieron, dijo un médico de un hospital de la ciudad que recibe a muchos de los heridos.

La organización Human Rights Watch, con sede en Estados Unidos, dijo que 173 personas han muerto, sobre todo en Bengazi, durante tres días de enfrentamientos, mientras que algunos testigos calculan que son más de 200 las víctimas, muchas de ellas por armas de fuego.

Guerra civil. Saif Al-Islam Gadafi, hijo de Muamar Gadafi, dijo que su país corre el riesgo de caer en una guerra civil. El hijo de Gadafi, quien negó que hayan habido cientos de muertes en las protestas, sostuvo que el Congreso Popular General se reunirá hoy para discutir una agenda “clara” de reformas y adelantó que el Gobierno “incrementará los salarios”.

Grupos de civiles se habrían apoderado de tanques y artillería en Bengazi, ciudad que controlan los alzados.

Saif Al-Islam Gadafi aseguró que Libia se encaminaba hacia un “gran caos” debido a que un movimiento separatista estaba amenazando la unidad nacional, ya que existía un intento por dividir a Libia en varios pequeños estados islámicos, pero que decenas de miles de ciudadanos se dirigían a Trípoli para defender a Gadafi.

Asimismo, afirmó que la policía y el ejército, dado su pobre entrenamiento, habían cometido errores en la represión de las manifestaciones y que tales instituciones habían perdido mucho equipamiento, como tanques y artillería, a manos de civiles.

De acuerdo con una información de la agencia Europa Press, Muamar Gadafi habría huido del país con destino a Venezuela. Así lo dio a conocer el secretario adjunto de la Embajada libia en Pekín, Husein Sadeq al Misurati, quien anunció su dimisión y su apoyo a la revuelta.

Diplomáticos libios:

Diplomáticos de alta jerarquía del gobierno de Libia han renunciado en protesta por la respuesta del gobierno de Muamar Gadafi a las manifestaciones de grupos de la oposición.

En embajador en India, Ali al-Issawi, le dijo a la BBC que mercenarios extranjeros han sido desplegados en el país para atacar a ciudadanos libios.

En El Cairo, capital de Egipto, el embajador libio ante la Liga Árabe, Abdel Moneim al-Honi, afirmó a un grupo de periodistas que se unía a la revolución que estaba en ciernes en su país.

El embajador de Libia en Pekín, China, también presentó su renuncia.

Gadafi lleva en el poder 42 años y desde hace unos días afronta protestas antigubernamentales sin precedentes, reprimidas por las fuerzas de seguridad.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos aseguran que desde que comenzaron las manifestaciones el pasado miércoles han muerto al menos 230 personas.

La rebelión pone contra las cuerdas a Gaddafi

La rebelión popular ha puesto contra las cuerdas al régimen del coronel Gadafi, que ahora amenaza con una guerra civil que causar “cientos de miles de muertos”.

Bengasi, la segunda ciudad del país, parece estar en manos de los rebeldes, mientras que miles de personas salieron a las calles del centro de Trípoli el domingo por la noche para gritar consignas contra el dictador. Los muertos en la revueltas que afectan a media docena de ciudades ya son 233, según Human Rights Watch. Los heridos superarían el millar, en una información recopilada por este enviado especial de La Vanguardia en Argel.

Saif el Islam Gadafi, hijo de mayor del coronel, salió en televisión a última hora del domingo para asegurar que “correrán ríos de sangre” si la rebelión sigue adelante. Aseguró que su padre está en Trípoli, “dirigiendo la batalla” y que “la guerra civil” que se avecina causará “decenas de miles de muertos” que llevará a Libia de nuevo a la era colonial. “Lucharemos hasta el último hombre, hasta la última mujer”, amenazó.

Saif el Islam prometió reformas administrativas (más descentralización) y subir los sueldos, pero, al mismo tiempo, acusó a los manifestantes de ser unos borrachos y maleantes al servicio de potencias extranjeras.

El discurso fue surrealista y difícilmente calmará a la población. Un abogado de Bengasi, contactado por la BBC, aseguró que el régimen no tiene ninguna credibilidad y que la lucha continuará. La población sabe que rendirse ahora es afrontar una durísima represión.

Los habitantes del Bengasi afirman que controlan la ciudad. Las fuerzas leales a Gadafi están recluidas en un recinto militar de edificios oficiales. Aseguran, asimismo, que varias unidades del ejército se han unido a la revolución. Un cirujano del hospital Al jale confirmó este punto. Dijo que a urgencias habían llegado muchos soldados heridos que habían dejado las armas.


REVUELTA ÁRABE | LIBIA
EL CAIRO AFP REUTERS AP
Internacional | Política
EL NACIONAL

ABC: Libia diplomático asegura que Muamar Gadafi ha huido a Venezuela

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La feroz represión de Gadafi deja ya cerca de 200 muertos.
La feroz represión de Gadafi deja ya cerca de 200 muertos.

El hijo de Gadafi advierte
de una posible guerra civil

 

■ Una fuente diplomática libia asegura en Al Yazira que Muamar Gadafi ha huido a Venezuela. La cadena Al Arabiya también afirma que ha salido del país.

■ En Trípoli, la capital de Libia, se escucharon tiros por primera vez desde que comenzaron las protestas antigubernamentales.

■ Hijo de Gadafi reconoce que Libia está sumido en el caos pero dice que medios exageran.

■  Surgen al menos cuatro focos de manifestaciones en Trípoli.

El hijo del dictador libio, Seif al-Islam Gadafi, ha advertido de una posible guerra civil que haría peligrar el petróleo. En la aparición el domingo por la noche en la televisión pública, ha reconocido que la armada ha cometido errores durante las protestas porque las tropas no estaban preparadas para combatir a manifestantes. Además, asegura que las cifras de muertos publicadas por organismo extranjeros son “exageradas”. El último balance de Human Right Watch (HRW) eleva a 233 el número de fallecidos.

El comunicado se produce en medio de los rumores de huida de su padre, el líder libio, Muamar Gadafi, según algunas informaciones a escapado del país con destino a Venezuela, como ha asegurado este domingo el secretario adjunto de la Embajada libia en Pekín, Husein Sadeq al Misurati, quien ha anunciado su dimisión y que se suma a la revuelta en una entrevista en directo en el canal de televisión panárabe Al Yazira. La cadena Al Arabiya también ha informado de noticias aún sin confirmar de la partida de Gadafi hacia un país extranjero.

Ninguna fuente oficial se ha pronunciado sobre la presunta huida de Gadafi. Los únicos comunicados de la autoridad se limitan a pertrechar la posición del presidente Libio, más aún ante las presiones extranjeras.

Uno de los frentes de la propaganda libia es tratar de ocultar la brutal represión del régimen para evitar cualquier injerencia extranjera. Por eso impide el acceso al país de cualquier prensa internacional. También, Libia ha amenazado a la Unión Europea con dejar de cooperar en materia de inmigración a menos que sus representantes se abstengan de comentar las manifestaciones que están teniendo lugar en ese país contra el Gobierno de Muamar al Gadafi, según ha anunciado este domingo la presidencia de turno de la UE, que este semestre ostenta Hungría.

El régimen de Muamar al Gadafi hizo llegar esta advertencia a todos los embajadores europeos en Trípoli, molesto con las declaraciones de la alta representante de la UE, Catherine Ashton, que pidió que las autoridades libias no empleen la violencia para reprimir las manifestaciones, según explicó Polner.

El miércoles pasado, Ashton pidió a Libia que permita la «libre expresión» de sus ciudadanos, evite el uso de la violencia contra las manifestaciones y «escuche a la población». Libia es uno de los últimos países que se ha unido a la oleada de revueltas populares en el mundo árabe. Aunque no hay cifras oficiales, la organización Human Rights Watch cifra en 173 los muertos desde que el martes comenzaran las protestas contra el régimen de Gadafi.

Tiros en Trípoli:

En Trípoli, la capital de Libia, se escucharon tiros por primera vez desde que comenzaron las protestas antigubernamentales.

Además, un testigo en la zona describió que en la ciudad se podían ver columnas de humo y que las fuerzas de seguridad usaron gases lacrimógenos cerca de la zona de la universidad.

Libia vive desde hace días una oleada de protestas antigubernamentales, que hasta este domingo tuvieron su principal foco en la ciudad oriental de Bengasi, donde la oposición a Gadafi tiene más fuerza.

El grupo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, con sede en Estados Unidos, calcula que al menos 173 personas han muerto desde que el martes comenzó la represión a las protestas.

Este domingo por la noche, Saif al Islam Gadafi, uno de los hijos del dirigente libio dijo que su padre “dirige la batalla” y aseguró que el país está “al borde de una guerra civil”

Hijo de Gadafi:

Saif al-Islam al-Gadafi, uno de los hijos del líder libio, Muamar Gadafi, reconoció que su país está sumido en el caos y que vive “tiempos difíciles” y afirmó que existe un movimiento separatista que quiere dividir Libia.

En un discurso a la nación, el hijo de Gadafi dijo que hubo “algunos errores” por parte del ejército en los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en la ciudad oriental de Bengasi pero aseguró que no hubo más de 14 muertes.

El hijo del mandatario acusó a los medios extranjeros de exagerar los hechos y a los opositores que viven en el exterior de instigar la revuelta.

Además, apuntó que hay árabes y africanos de otros países contratados como mercenarios que lideran las protestas.

Al-Islam al-Gadafi pidió una solución y advirtió de que si no se consigue, el país podría entrar en una guerra civil o volver a ser invadido por potencias extranjeras.

Trípoli cuatro focos de manifestaciones:

Al menos cuatro grupos de manifestantes salieron este domingo por primera vez a las calles de Trípoli, la capital de Libia, para exigir la salida de Muamar Gadafi, que ocupa el poder desde 1969.

Según informaron algunos testigos, las fuerzas de seguridad trataron de contener las protestas con munición y gases lacrimógenos.

Libia vive desde hace días una oleada de protestas antigubernamentales, que hasta este domingo tuvieron su principal foco en la ciudad oriental de Bengasi, donde la oposición a Gadafi tiene más fuerza.

El grupo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, con sede en Estados Unidos, calcula que al menos 173 personas han muerto desde que el martes comenzó la represión a las protestas.

Abc | Agencias
Día 21/02/2011





Los egipcios en Venezuela: “La revolución desde lejos”

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Coinciden en apoyar los cambios y rechazan a los gobernantes que buscan perpetuarse en el poder.
Coinciden en apoyar los cambios y rechazan a los gobernantes que buscan perpetuarse en el poder.

Los egipcios en Venezuela vivieron, asombrados y nerviosos, cómo los jóvenes de su país resistieron en una protesta que obligó la renuncia del presidente Hosni Mubarak.

Cuando Bruno Cruicchi Sarkissian era un niño, recorría de punta a punta y de ida y vuelta la plaza El Tahrir, en El Cairo, para ir a sus lecciones de piano. La recuerda como una explanada enorme que lo separaba de la casa de su profesor de música clásica. Desde el 25 de enero hasta el 11 de febrero, en El Tahrir retumbó otra música menos conservadora: el rugido de una revolución joven y tenaz que logró en menos de 20 días la renuncia del presidente Hosni Mubarak, que se mantuvo 30 años en el poder.

“Recuerdo esa plaza con mucho cariño. En los años cincuenta se llenaba de una manera increíble cada vez que el entonces presidente, Gamal Nasser, daba un discurso. Se abarrotaba tanto como se vio ahora”, dice Cruicchi, de padre italiano y madre egipcia, que en 1959, a los 16 años de edad, dejó su tierra natal para emigrar a Venezuela y formar parte de la pequeña comunidad egipcia que habita en el país.

Cruicchi, actual director del English Lab, sólo regresó una vez a Egipto desde que se vino con sus padres. Fue en 1986.

“Tenemos poca familia allá y es por parte de mi madre; hay muy poca comunicación. Durante las manifestaciones me sentí angustiado porque yo quiero mucho a mi país de origen. Egipto soportó más de 50 años bajo regímenes militares o cuasi militares realmente fuertes y, conociendo la reacción del Gobierno hacia los manifestantes, que siempre ha sido muy dura, temía por la vida de muchos más compatriotas. Me sorprendió enormemente que se lograra la renuncia de Mubarak. Lo atribuyo a una nueva generación que, aunque joven, está cansada y quiere progresar”. La plaza de los recuerdos melodiosos fue hogar para una renovación.

Esa angustia que sintió Cruicchi fue una compañera habitual de los egipcios en Venezuela. Durante las protestas, Karim Mubarak se levantó a las 3:00 de la mañana para llamar desde Maracaibo a sus familiares en Alejandría y El Cairo. En Egipto eran las 9:30 de la mañana, hora en la que se podía burlar, por 40 minutos, el cerco en las comunicaciones durante las jornadas más tensas de la manifestación.

“A partir del cuarto día se complicó la comunicación. Al séptimo ya sabía que podía llamar a las 3:00 de la mañana a toda mi familia allá. Los dos días posteriores fueron en los que sentí más miedo. Twitter y Facebook estaban bloqueados y se veían escenas como las agresiones al Museo Egipcio.

Después de esos tres días todo se fue calmando y se tornó más pacífico, pero nos dimos cuenta de que los jóvenes no se irían hasta que el presidente renunciara. Fue sorprendente”, recuerda Karim, de 25 años de edad, estudiante de Historia en la Universidad del Zulia que, como ayudante de profesor, imparte algunas clases de Egiptología con un relieve de voz irrepetible que sólo la mezcla de árabe con inglés y maracucho puede lograr.

Un Caracazo:

Nacido en España de madre venezolana y padre egipcio, Karim sólo ha conocido a un presidente en el país de sus antecesores y sus añoranzas. “Por lo que me dice mi papá, Mubarak se desvió un poco de su papel inicial de líder que garantizaba la paz y se convirtió en lo que nuestro premio Nobel, El Baradei, llamó la `monarquía nacional’. Cambiamos una monarquía internacional, cuando éramos colonia inglesa, por una nacional. La cereza del helado fue que Mubarak quiso poner a su hijo en la Presidencia. La gran ironía y la rabia es que la gente ve que entra tanto dinero en Egipto, pero hay muchas necesidades. Sin querer dar opiniones políticas, es como acá: ¿cuánto dinero del que entra le llega realmente a la gente?”.

El hastío, ese sentimiento cabizbajo, suele estar detrás de grandes sacudones. Lo que motivó lo sucedido en Egipto le recuerda a Karim los estímulos del Caracazo: “La gente salió a la calle porque estaba muy cansada, sobre todo los jóvenes, como decir el estudiantado de ahora en Venezuela. Fueron los que motivaron a la gente mayor. Mis primos y los jóvenes allá dicen que no hay trabajo. Los arquitectos se van a los Emiratos Árabes, los médicos cardiólogos y oftalmólogos a Estados Unidos. Mi primo desertó de la universidad y se puso a trabajar porque se desilusionó, allá no hay trabajo y los que hay son muy forzados, hay que estar hasta la madrugada atendiendo a los turistas”.

De acuerdo con la Unesco, en 2005 el analfabetismo entre las mujeres egipcias era de 40% y de 25% entre los hombres. El desempleo es de 10%. Mostafa Ahmed Gamal ­que aunque aprendió hace poco español dice “miamor” con mucha solvencia­ cree que acá tiene más oportunidades que ensu Egipto natal. Sospecha que es el único estudiante universitario egipcio que hay en Venezuela. Cursa Ingeniería Civil en la Unefa y llegó a este país por amor.

“Hace cuatro años conocí a una venezolana que hacía turismo en El Cairo. Me vine y nos casamos, pero hace casi un año que no estamos juntos”, cuenta Gamal. Como muchos de sus paisanos, tampoco apostaba por la sociedad civil como combustible de los cambios.

“Nunca pensé que la gente iba a ser tan constante. Veía las noticias por el canal de Internet de Al Jazeera, estaba asustado por mi gente. Teníamos 30 años callados. Mi familia allá está muy contenta, era un sueño para nosotros, el fin de la dictadura. Me pidieron que volviera, que Egipto es una madre que fue lastimada por un dictador y hay que ayudarla, pero no lo voy a hacer porque Venezuela me dio lo que Egipto no”.

Karim es más optimista y tiene otros planes. “Ahora es cuando comienza el trabajo de reconstruir la patria, muchos hermanos queremos regresar.

Allá todo está muy tranquilo.

No creo que la gente permita saltar de la sartén al fuego y que se abran las puertas a un caos similar al de Irán con un gobierno extremista. Los egipcios somos comedidos”. En su perfil de Facebook tiene etiquetadas cientos de fotos de las protestas y las celebraciones.

Pocos y diversos:

No más de 100. Ese es el cálculo austero que hacen en la Embajada de Egipto sobre el tamaño de la comunidad de inmigrantes de ese país en toda Venezuela. El perfil, con algunas excepciones, es el clásico del que sale de su patria “con lo puesto” a buscar el chance de ilusionarse: la mayoría son hombres jóvenes llegados al país durante la última década, que trabajan empleados en comercios, son solteros y con manejo informal del idioma español. Y, a diferencia de otras sociedades de migrantes, las redes de conexión entre ellos no son tan ágiles.

“Aquí siempre viene a comer un egipcio que vive cerca, pero no conozco más”, dicen en la pastelería Trípoli de Catia. “Algunos de nuestros clientes son egipcios, pero no sé sus nombres”, señalan en el restaurante Damasco de Chacao. “Nosotros les hacemos las comidas a las fiestas en la residencia del embajador, pero no son más de 30 personas”, cuentan en el Club Libanés de Prados del Este. “La comunidad es muy chiquita. Hay dos tipos de inmigrantes: los que son egipcios musulmanes y los egipcios de otros orígenes, sobre todo europeos hebreos, que vinieron en 1956, provenientes de Alejandría”, indica Cruicchi.

De lejos y con pocos paisanos, la patria se ve más grande. Los vecinos parecen más valientes, las mujeres más bellas, los colores más cálidos.

Enorme y floreciendo, así ve su país Yahya Najm. “Yo me vine a Venezuela en 2001. En ese momento había un desánimo que se acentuó después del 11 de septiembre porque todos los árabes comenzamos a ser sospechosos. Esta revolución fue de los jóvenes, convocada y difundida a través de Internet. Ellos son una nueva generación que pensábamos que no estaba consciente y salieron a la calle como una brisa fresca y cada día florecieron más.

El propio régimen, anticuado, tampoco pensaba que la juventud iba a sacrificarse por su patria. En estas protestas hubo más de 300 mártires por la masacre policial”.

Najm renunció en 2005 a la Embajada de Egipto en Venezuela por su frontal oposición a Mubarak, aunque fuentes consulares afirman que fue expulsado. Dice, sin embargo, que al principio de su mandato, en 1981, el Gobierno era otra cosa. “La esperanza con Mubarak era que pacificara al país después del asesinato de Anwar el Sadat. Durante los primeros 10 años hubo desarrollo, sobre todo en el área de infraestructura y también algo de apertura política, pero se apagó muy rápido en la medida en que el Gobierno comenzó a favorecer a hombres de negocio allegados al Presidente, a magnates, a familiares. Hubo privilegios, estafas, especulaciones, privatización de las principales industrias del Estado y eso frenó el progreso del país, sobre todo de los más pobres”.

Najm lideró la toma de la sede diplomática de Egipto en Caracas el viernes 28 de enero para protestar en contra de Mubarak y el antiimperialismo, ideas que concuerdan con algunos planteamientos del gobierno de Chávez. La acción obligó al embajador a solicitar la protección del Gobierno de Venezuela. El canciller Nicolás Maduro y el ministro de Relaciones Interiores, Tareck el Aissami, acudieron para mediar en el conflicto.

Los funcionarios disuadieron a los manifestantes, pero Maduro no dejó pasar la oportunidad para rechazar “que el Gobierno de Estados Unidos pretenda dictar normas al pueblo de Egipto”.

A pesar de las coincidencias, Najm expone una de sus críticas al ex presidente egipcio: “Mubarak modificó dos veces la Constitución para mantener su influencia en la Presidencia, a través de su hijo. Quería mantenerse en el poder”. Son los trucos de espejos que la realidad a veces le hace a las ideologías.

Cautela:

En una pared de la sede de la embajada hay un afiche del gobierno de Chávez con una foto de Gamal Nasser y una cita de éste llamando a la revolución. Nasser, que participó en el derrocamiento del rey en 1952, nacionalizó la empresa que manejaba el Canal de Suez y se erigió como líder del nacionalismo árabe en la región, es un símbolo de justicia social para muchos egipcios de distintas generaciones. Pero, para otros, su gobierno representó el sobresalto, la huida, el exilio. Es el caso de Lina Roditi.

“Salí de Egipto con mis padres en 1956. Tenía 4 años de edad.

Soy judía y en ese entonces había una gran comunidad judía en Egipto, de más de 150.000 personas. Ese grupo, descendiente de ingleses, franceses e italianos, decidió irse después de que subió Nasser al poder porque comenzó a sentirse el antisemitismo. Mis padres salieron a raíz de la guerra del Sinaí con Israel. Nacimos allá, pero no nos dieron pasaporte egipcio por ser judíos. Salimos con papeles italianos, porque éramos descendientes”.

Para Roditi, Egipto es su madre y sus nostalgias. “Cuando tenía 70 años de edad la llevamos porque quería volver a su tierra. Mis padres me contaban que, cuando Egipto era colonia inglesa, El Cairo era una ciudad casi europea, muy cosmopolita. Yo conocí Cuba hace 11 años y la sensación que tuve ahí fue la misma que sentí en El Cairo: una ciudad a la que no le habían pintado una pared en 50 años”.

Roditi, que tiene una relación más pragmática con su país de nacimiento, es cautelosa sobre la revolución de enero: “No sé si es más peligroso lo que pasó que lo que estaba antes. Me parece un abuso que una persona se quede 30 años en el poder y estoy de acuerdo con lo que los jóvenes hicieron para vivir en una patria en libertad, pero en un país con 80 millones de habitantes, donde hay una mezcla muy explosiva de creencias, puede aparecer algún extremista y prender una chispa. Esperemos que lo que suceda esté bien manejado”.

El gobierno de Hugo Chávez ha privilegiado, en el Medio Oriente, a los países miembros de la OPEP.

Relaciones con bajo perfil: 

Por esa razón, las visitas a Egipto no figuran en las giras por la región.

E n 1969, en la revista Política que editaba Acción Democrática, Juan Pablo Pérez Alfonzo escribió un artículo elogioso de los resultados de la nacionalización de la empresa anglofrancesa que manejaba el Canal de Suez, hecha en 1956 por el entonces presidente Gamal Nasser.

“Pérez Alfonzo explicaba que Egipto obtuvo más ingresos y mayor volumen de tránsito una vez nacionalizada la empresa. Esto reflejaba el aprecio que sentían los gobiernos de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni por la gestión en Egipto, pues en la Acción Democrática de aquel entonces Pérez Alfonzo era un portavoz”, recuerda Mazhar al-Shereidah, profesor del posgrado de Hidrocarburos de la Universidad Central de Venezuela.

Al-Shereidah también ofrece otra referencia histórica: en 1959, un año antes de la creación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, una nutrida comisión técnica de venezolanos viajó a El Cairo con motivo de la celebración del I Congreso Árabe de Petróleo, que se llevó a cabo en la capital egipcia porque ésta siempre fue la sede de la Liga de Estados Árabes. “El pacto de caballeros entre los cinco países fundadores de la OPEP se gestó en El Cairo”.

Estas historias adquieren pertinencia si se comparan con el recato de las relaciones actuales entre el Gobierno de Venezuela y el de Egipto, a pesar de que durante la gestión de Hugo Chávez se han intensificado los convenios con naciones del Medio Oriente como Libia e Irán.

Julio César Pineda, ex embajador de Venezuela en Libia y ante los Emiratos de Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, considera que es un error de la Cancillería no comprender la importancia de Egipto en el equilibrio político de la región. “Las relaciones de Venezuela con esos países es eminentemente con los que son miembros de la OPEP. Aunque Egipto produce petróleo para consumo propio, no pertenece al organismo. En la planificación de las giras de la Cancillería no se toma en cuenta Egipto, pero eso es no valorar que se trata del corazón del mundo árabe, de donde sale la representación del Islam más importante. La visión de Venezuela es pragmática y capitalista”.

Recuerda que durante los gobiernos de AD y Copei, la residencia del embajador en El Cairo era una casona a orillas del Nilo que con frecuencia se convertía en un centro cultural. “Esa casa se entregó, ya no existe”, dice.

Petróleo y moderación. Daniel León, internacionalista venezolano con posgrado de Ciencias Políticas en la Universidad Americana de El Cairo, dice que la Embajada de Venezuela en Egipto es de bajo perfil.

“Nada más están el embajador y el cónsul. No ves por allí a ningún vocero destacado del gobierno de Chávez”.

Al-Shereidah coincide con Pineda en que las pocas conexiones entre los países ­que redundan en la escasa inmigración egipcia en Venezuela y viceversa­ no tienen una razón ideológica por el acercamiento entre el gobierno de 30 años de Hosni Mubarak y Estados Unidos e Israel. “Durante un período muy largo hubo rumbos ideológicos diferentes. El Egipto de Nasser, hasta septiembre de 1970, era unionista árabe, 970, era unionista árabe, dólares , señala Pineda.

socialista y de acercamiento al bloque soviético. Todo lo cual no tenía aplicación en el caso de Venezuela, que iba por el camino contrario. Después de la muerte de Nasser hubo un giro hacia la derecha y Occidente, más específicamente hacia Estados Unidos. Se pudiera decir que las diferencias en la visión ideológica, en teoría, desaparecieron; pero esto no llevó en ningún momento a un acercamiento o una profundización de las relaciones comerciales, turísticas, científicas, deportivas o universitarias. Únicamente recuerdo, en los años 1970, que Venezuela se interesó en unas semillas de algodón egipcias caracterizadas por dar una fibra larga”, señala el profesor.

La postura de Chávez después de las recientes manifestaciones ha sido moderada.

Un comunicado presidencial anuncia que Venezuela “ofrece su voluntad fraternal a Egipto para construir un mundo pluripolar de igualdad y de justicia, sobre la base de auténticas relaciones de amistad y cooperación”.

Algunos analistas han señalado que Pdvsa es una de las beneficiadas por la crisis en Egipto, gracias al aumento del precio del barril de petróleo.

Los números no fueron tan optimistas como presagió el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez. “El Gobierno maneja una visión militar de los conflictos y creían que el barril llegaría a 200 dólares, pero el precio subió a 100 o 110 dólares”, señala Pineda.


Por: LAURA HELENA CASTILLO
LCASTILLO@EL-NACIONAL.COM
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Policaracas: Conflicto continúa pese a cambios en la directiva

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La Fiscalía y el Cicpc investigan denuncias contra los agentes de Policaracas.
La Fiscalía y el Parlamento investigan las denuncias de los agentes de Policaracas.

Renny Villaverde sigue manejando la
institución desde la dirección del Insetra

■    Ministerio de Interior y Justicia designó a un jefe interino en la institución, pero no decretó la intervención.

■    En el cuartel general de la Policía de Caracas todo pareciera haber regresado a la normalidad.

Los patrulleros que el 2 de febrero tomaron las instalaciones salieron otra vez a las calles del municipio Libertador esta semana con la esperanza de que el nuevo director, comisario Edgardo Navarro, contribuya a aliviar las tensiones creadas por su predecesor, Renny Villaverde.

Navarro es un funcionario del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia, antigua Disip).

Allí fue jefe de la Brigada Motorizada:

El ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Tareck el Aissami, lo designó en forma interina de común acuerdo con el alcalde Jorge Rodríguez, que podrá ratificarlo en el cargo o proponer un nuevo titular.

El Aissami inicialmente no tenía a Navarro en mente para paliar la crisis planteada por 150 agentes que exigían la inmediata salida de Villaverde.

Por eso no lo mencionó en la primera reunión que tuvo con los manifestantes. Tampoco lo hizo su acompañante en esa oportunidad, el comisario Edgar Barrientos, viceministro de Coordinación Policial.

Pero luego de consultar con el director del Sebin, general Miguel Rodríguez Torres, se determinó que Navarro tenía el perfil para dirigir la policía administrativa.

Esta solución fue a medias.

Villaverde no ha dejado del todo el cuerpo policial, pues por decisión de Rodríguez se mantiene en la presidencia del Insetra (Instituto de Seguridad Ciudadana y Transporte del municipio. Policaracas depende de ese despacho en lo administrativo. La sede del Insetra también está en la Cota 905.

“Villaverde no se ha ido. Cualquier requisición que quieran hacer, así sea para comprar un caucho, tendrá que firmarla él.

También los pagos del personal”, aseguró un funcionario que pidió el anonimato.

Por lo tanto, los conflictos en Policaracas no han cesado. Por el contrario, se desarrollan en silencio. El alcalde Jorge Rodríguez no ha querido reunirse con los agentes que desde 2009 le enviaban informes con irregularidades sobre la gestión del comisario.

Los nueve líderes de la protesta del 2 de febrero fueron suspendidos y notificados por un aviso de prensa. Entre los afectados están los comisarios Giovanny Castro y Pedro Revilla, ex jefe del grupo Gris.

Además, se gestionan procedimientos disciplinarios contra un grupo de aproximadamente 25 funcionarios que los apoyaron la manifestación.

Esa decisión es aplicada a través de la Oficina de Control de la Actuación Policial del Insetra, y contrasta con la promesa hecha por el ministro Tareck el Aissami la madrugada del 3 de febrero de que no habría retaliaciones. El tema fue tratado otra vez en una reunión entre una comisión de los policías descontentos y el titular del MIJ, el jueves en la tarde.

Averiguaciones:

La protesta policial llamó la atención del Ministerio Público y de la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional.

Desde hace dos semanas, la fiscal 75º del área metropolitana de Caracas, Raquel Pita, instruye un expediente sobre las supuestas irregularidades administrativas de la gestión de Villaverde.

Pero también hay denuncias sobre asignación arbitraria de escoltas a personas que carecen de órdenes judiciales de protección.

Uno de los episodios que colmó la paciencia de los agentes se refiere al juicio por extorsión, asociación para delinquir y corrupción contra dos agentes asignados al grupo de escoltas del comentarista de televisión Mario Silva.

Los uniformados, de apellidos Quiroga y Morales, formaban parte de un contingente de 15 que permanentemente cuida la casa del conductor de La Hojilla, ubicada en Turmero, estado Aragua.

“Es un favor que le hace Villaverde”, indicó uno de los agentes. Los policías sólo vigilan el exterior de la vivienda, pues adentro hay un grupo del Sebin.

En enero de 2010, Quiroga y Morales fueron imputados porque supuestamente fotografiaron con un celular la fachada del inmueble. Quedaron detenidos en la sede de la zona 4 de la PM luego de que la Inspectoría de Policaracas elaboró un expediente.

Los funcionarios quedaron en libertad en diciembre, luego de constatarse en el proceso judicial que la foto no había sido utilizada con propósitos extorsivos.

Más historias:

Otro caso fue del conocimiento del presidente Chávez, a través del secretario del Consejo de Ministros y ex alcalde de Caracas, Freddy Bernal.

El denunciante fue el oficial III Jhoa González, que el 18 de marzo de 2010 fotografió a cuatro hombres ajenos a la institución que recibían pistolas en la entrada del Departamento de Armamento.

Acto seguido, indica la denuncia, el agente supuestamente fue amenazado con una pistola por Villaverde, que además intentó quitarle el teléfono. En la discusión le indicó que los portadores de las pistolas eran escoltas de una personalidad. El caso fue denunciado en la Fiscalía (expediente AM1697-10).

Policaracas no tiene una sección destinada a la custodia de personalidades ni para la protección de testigos. Sin embargo, los agentes de la Brigada Motorizada de la institución son asignados para vigilar no sólo al ex candidato a la Gobernación de Carabobo, en zonas fuera del municipio, sino también a afamados deportistas y directores de la alcaldía. Los agentes comentan que mejor estarían en las calles, combatiendo el hampa.

Para hacer este trabajo se intentaron entrevistas con el director de Policaracas, Edgardo Navarro, y el alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez.

Las solicitudes no tuvieron respuesta.

Informes del auditor:

La mayoría de las irregularidades administrativas fueron detectadas por Pedro Napoleón Acosta Durand, que se desempeñó como auditor interno hasta noviembre de 2010, cuando salió por una denuncia sobre supuesta “violencia psicológica”, hecha por una trabajadora de su oficina.

Los documentos a los que se tuvo acceso para realizar este trabajo hacen señalamientos de diversa gravedad: Los pagos se hacían a empresas externas sin constatar mediante un control perceptivo que los servicios fueron prestados o los bienes adquiridos. Esto fue especialmente frecuente en las compras de material para oficina.

Hubo contratos con empresas no inscritas en el Registro de Contratistas, o que habían sido excluidas por sanciones previas.

Hubo sobreprecio en la adquisición de pintura, materiales de construcción y aires acondicionados. En el último caso se adquirieron equipos a 5.800 bolívares la unidad en el primer trimestre de 2010, cuando su precio real, según el auditor, era 2.100 bolívares.

Se hicieron pagos sin disponibilidad presupuestaria.

Por ejemplo, en noviembre de 2009 fue emitido el cheque del Banco de Venezuela número 20156519 por 1,2 millones de bolívares a favor de una constructora que adelanta las reformas a la sede policial de la Cota 905.

Se autorizaron gastos duplicados. Un informe enviado en octubre de 2010 a la Administración del Insetra indica que una misma camioneta Toyota Hylux fue objeto de 2 contratos por más de 51.000 bolívares cada uno por conceptos casi iguales.


Por: JAVIER IGNACIO MAYORCA
jmayorca@el-nacional.com
POLICIAL | LABORAL
EL NACIONAL

Libia: manifestantes “controlan buena parte de Bengasi”

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La televisión pública sólo ha emitido imágenes de Gadafi siendo aclamado.

El clamor contra el régimen de
Muamar Gadafi no se acalla

 

  • La gran mayoría de las víctimas mortales se están produciendo en Bengasi
  • Las protestas tienen lugar también en Misrata, Darnah, Al Baida y Trípoli
  • Las autoridades detienen a decenas de extranjeros por ‘inestabilizar’ el país
  • Un alto responsable libio informa de una toma de rehenes por integristas

Los manifestantes antigubernamentales han tomado el control de buena parte de la ciudad de Bengasi, al noreste de Libia, según reportes procedentes del país norafricano.

Bengasi, que se ha convertido en el foco de las protestas contra el líder Muamar Gadafi, en el poder desde 1969, ha sido escenario en los últimos días de fuertes enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.

Según reportes por confirmar, esa plaza clave cayó en manos de la oposición. Otros informes señalan que mercenarios africanos empleados por el gobierno libio vagan por las calles.

Mientras tanto, los hospitales tratan de hacerse cargo de cientos de víctimas.

Según grupos de derechos humanos, al menos 170 personas han fallecido en Libia en las protestas que exigen la salida del Gadafi del poder.

El clamor contra el régimen de Muamar Gadafi no se acalla, a pesar de la fuerte represión que está dejando un reguero de sangre en el país. Por quinto día consecutivo, decenas de miles de manifestantes han marchado por las calles de Bengasi, en el este del país, tras enterrar a los muertos de la jornada anterior. Las fuerzas del orden han disparado contra ellos.

Según ha confirmado una portavoz de Human Rights Watch, más de 170 personas han fallecido desde que el martes comenzara la revuelta en el país, 20 de ellos este sábado en Bengasi, la segunda ciudad del país, a 1.000 kilómetros de Trípoli.

La información desde el país llega a cuentagotas. La oposición trata de hacerse oír a través de la Red, pero el servicio de internet permanece cortado, según la empresa estaounidense Arbor Networks, que supervisa el tráfico de la red. Sin embargo, a primera hora de este domingo, la web opositora Liby al Youm pudo informar de que un total de 208 personas han muerto en las protestas contra el régimen.

Fuentes hospitalarias citadas por la cadena Al Yazira confirmaban asimismo la cifra de 200 muertos, y precisaban que todos ellos habían fallecido en Bengasi, ciudad que se está convirtiendo en un auténtico campo de batalla. Otros testimonios apuntan a que junto a los fallecidos hay unos 900 heridos, y que sólo esta mañana al menos 100 cadáveres han sido recuperados del hospital de Jala para ser enterrados.

No obstante, pese al clima de terror que reina, entre 20.000 y 30.000 personas han salido a las calles de dicha ciudad para exigir la caída del régimen del líder libio.

Otras informaciones más preocupantes secundan a Amnistía Internacional en sus afirmaciones sobre la contratación de mercenarios extranjeros para sofocar las protestas. Varias fuentes han señalado que “cascos amarillos” —como se les llama a los considerados mercenarios de diferentes nacionalidades africanas— han perpetrado “un genocidio” en la ciudad Derna, también en el este del país, donde había cadáveres calcinados en la carretera que va al aeropuerto.

La televisión pública sólo ha emitido imágenes de Gadafi siendo aclamado.

La ciudad de Derna, según el mismo testigo, está totalmente “asediada” por tropas armadas y sus habitantes no tienen alimentos ni otros productos básicos.

Según la oposición, un grupo de soldados se habría unido a los manifestantes en Bengasi. La misma fuente habló también de varias ciudades “liberadas” total o parcialmente del poder del Estado. Un ejemplo parece ser la ciudad de Zouia, que se encuentra “bajo el control de los manifestantes”, según un activista de derechos humanos. Éste indicó que ha sido incendiada una casa de Gadafi en esa localidad y que los oficiales militares y la policía se han unido al movimiento de protesta.

Un incendio en un edificio público de Al-Bayda. AP

En la capital:

Decenas de jueces, abogados y profesores de universidad se han concentrado delante del tribunal de justicia para pedir que cese la matanza. Mientras, la televisión estatal libia sigue difundiendo las imágenes de Gadafi participando en marchas junto con sus partidarios en el centro de la capital.

La agencia estatal de noticias libia Jana ha publicado un comunicado del Gobierno según el cual las fuerzas del orden han procedido en las últimas a la detención de varias decenas de extranjeros, de nacionalidades como la tunecina, egipcia, sudanesa, turca y siria, así como palestinos.

Estos extranjeros han sido “especialmente entrenados y dotados de planes precisos para sembrar disturbios en el territorio libio”, según reza el comunicado oficial difundido por Jana, que indica además que se trata de una “red entrenada para destruir la estabilidad del país, la seguridad de sus ciudadanos y la unidad nacional”.

“A estas personas se les ha encomendado la misión de incitar a actos de pillaje, sabotaje, como incendiar hospitales, bancos, tribunales, prisiones, comisarías de policía y de policía militar, así como otros edificios públicos y de propiedad privada”, ha indicado Jana. La agencia libia ha señalado además que las autoridades no descartan la hipótesis de que los servicios secretos israelíes “Mossad” estén detrás de esa supuesta red.

Una de las víctimas, bañada en sangre. | Reuters

Toma de rehenes:

Un alto responsable libio ha apuntado por su parte que un “grupo de extremistas islamistas” tiene como rehenes a miembros de las fuerzas del orden y a ciudadanos de Al Baida, en el este de Libia.

“Un grupo de extremistas islamistas, que se hace llamar Emirato islámico de Barka [antiguo nombre de la región noroeste de Libia], retiene como rehenes a miembros de los servicios de seguridad y a ciudadanos”, ha señalado el alto responsable, precisando que el hecho tuvo lugar “durante los enfrentamientos de estos últimos días” y que el grupo “pide el levantamiento del sitio impuesto por las fuerzas del orden para no ejecutarles”.

Violentos enfrentamientos:
Tropas de elite armadas dispersaron a golpe de fusil en la mañana del sábado una nueva manifestación de protesta contra el régimen de Gadafi en Bengasi, según informaron testigos a la emisora británica BBC. La intervención se saldó con violentos enfrentamientos.

“Las fuerzas de seguridad de Gadafi están disparando contra ciudadanos libios y matando a decenas de personas sólo porque demandan cambios y exigen responsabilidades”, sostuvo Joe Stork, vicedirector del HRW para Cercano Oriente y el norte de África. “Las autoridades libias deberían permitir a los manifestantes pacíficos que se expresen”, exhortó.

Ante la falta de información, en el portal web de la cadena Al Jazira han colgado un blog donde se va actualizando la información que llega. Entre las numerosas entradas, se han echo eco de la página de una persona que está colgando los nombres de los fallecidos en las cruentos enfrentamientos.